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Desde que asumió el gobierno de Javier Milei, más de 23.400 personas dejaron de trabajar para empresas del Estado

31 October 2026 at 12:49
Correo Argentino perdió a 5.687 trabajadores desde que asumió Milei. (Franco Fafasuli)

La reducción del tamaño del Estado es uno de los ejes de la gestión de Javier Milei, y las empresas y sociedades públicas no están al margen de ese proceso. Desde el cambio de gobierno, buena parte de las compañías ajustó su estructura: algunas desaparecieron, otras se fusionaron o modificaron su forma societaria y la gran mayoría opera hoy con menos trabajadores.

Según datos del Indec, la dotación total de las empresas y sociedades del Estado pasó de 110.259 personas en noviembre de 2023 a 86.809 en septiembre de 2026. La diferencia es de 23.450 trabajadores, lo que representa una baja del 21 por ciento.

El resultado no sorprende. El Gobierno busca reducir las plantas de personal de las compañías públicas, así como su propia infraestructura, con el objetivo de bajar el gasto público y sostener el superávit fiscal. El presidente sostiene que la verdadera presión fiscal es el tamaño del Estado, una definición que acompaña la política de recorte aplicada desde el inicio de la gestión.

De acuerdo con los informes oficiales, la planta del Estado nacional se redujo en todos los meses de la actual gestión, tanto en la administración pública como en las empresas y sociedades.

Los mayores recortes

Cinco compañías concentran la mayor parte de la reducción medida en cantidad de personas. El Correo Argentino pasó de 16.897 en noviembre de 2023 a 11.210 trabajadores en septiembre de este año: 5.687 menos, una baja del 34% y el mayor recorte en términos absolutos. Le sigue Operadora Ferroviaria, la empresa con la planta más grande, que descendió de 23.834 a 19.408 personas, es decir 4.426 menos (19% de caída).

Aerolíneas Argentinas tenía Aerolíneas 11.899 empleados cuando asumió el Gobierno y cuenta con 9.930 trabajadores en la actualidad. (EFE)

El Banco de la Nación Argentina redujo su dotación en 2.379 personas en la era Milei, pasando de 17.806 a 15.427 trabajadores (-13 por ciento). Aerolíneas Argentinas pasó de 11.899 a 9.930 trabajadores, con 1.969 menos y una caída del 17 por ciento. Por su parte, Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), bajó de 7.799 a 5.891, lo que implica 1.908 personas menos y una variación del 24% negativa Entre las cinco explican 16.369 trabajadores menos, casi el 70% del recorte total.

Con ajustes menores en cantidad, pero igualmente relevantes, aparecen Corredores Viales y Belgrano Cargas y Logística. La primera, que se encuentra en etapa de concesión de obra pública por peaje, pasó de 3.940 a 3.245 personas (695 menos). La segunda bajó de 4.631 a 3.999 (632 empleados menos).

Las mayores caídas porcentuales

Las reducciones relativas más marcadas se dieron en empresas de menor tamaño, vinculadas a medios, educación y servicios. Télam, transformada por el decreto 548/24 en la Agencia de Publicidad del Estado, pasó de 810 a 169 personas: 641 menos, una caída del 79 por ciento. Educar bajó de 446 a 167 (-63%), Contenidos Públicos de 234 a 99 (-58%) y Casa de Moneda de 1.411 a 694 (-51%), con 717 personas menos. Educar y Casa de Moneda cambiaron su forma societaria a fines de 2024 y hoy son sociedades anónimas unipersonales.

Otras empresas también recortaron más de un tercio de su planta. Es el caso de Fábrica Argentina de Aviones (Fadea) ,que pasó de 936 a 583 trabajadores en la era Milei (38% de retracción) y la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (Adifse), que bajó de 704 a 437 (38% de baja). Fabricaciones Militares redujo 478 puestos, pasando de 1.488 a 1.010 trabajadores (-32%) y el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) bajó de 505 a 345 (32% de caída).

Télam dejó de existir y se transformó en la Agencia de Publicidad del Estado.

Se destaca también el caso del Centro de Ensayos de Alta Tecnología (Ceatsa), que contaba con una persona y fue disuelto oficialmente con un decreto en el Boletín Oficial de Río Negro, por lo que el Indec dejó de informar sus datos.

Las excepciones

Solo tres empresas sumaron personal en el período analizado. La principal es Ferrocarriles Argentinos (FASE), que pasó de 73 en noviembre de 2023 a 505 trabajadores en el noveno mes de este año: 432 más y un alza del 592 por ciento. Sin embargo, no se trata de un crecimiento genuino del Estado en esa área, sino de un cambio de organigrama. FASE absorbió toda la estructura y el personal de Trenes Argentinos Capital Humano (Decahf), que en noviembre de 2023 tenía 1.078 empleados y hoy figura sin dotación. Si se suman ambas, la planta pasó de 1.151 personas a 505, de modo que en la transición se perdieron 646 puestos.

Las otras dos empresas con aumentos son Playas Ferroviarias de Buenos Aires, que pasó de 21 a 25 trabajadores y Pellegrini, que saltó de 43 a 46 empleados durante la gestión Milei. Las termoeléctricas José de San Martín y Manuel Belgrano, con 84 y 83 empleados respectivamente, mantuvieron su dotación sin cambios.

Los argentinos compraron casi USD 2.900 millones cash y el acumulado desde la salida del cepo superó los USD 50.000 millones

30 October 2026 at 22:50
Según el BCRA, 1,6 millones de personas compraron dólares en septiembre. (Reuters)

En septiembre, los argentinos compraron USD 2.896 millones en efectivo, según el último informe Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario del Banco Central de la República Argentina (BCRA). De esta manera, el monto acumulado desde la flexibilización del cepo cambiario, en abril de 2025, llegó a USD 50.186 millones brutos.

En cuanto a la cantidad de personas que intervinieron en el mercado cambiario, el BCRA explicó en septiembre un total de 1,6 millones de individuos compraron billetes, mientras que unos 758 mil vendieron (ventas brutas por USD 425 millones). En términos netos, es decir, una vez descontadas las ventas, las compras de billetes del mes fueron de 2.471 millones de dólares. Si a ese número se le suman los egresos por servicios y otros gastos corrientes (USD 668 millones) y las transferencias de divisas sin fines específicos (USD 426 millones), se obtiene un neto total de USD 3.410 millones.

Volviendo al dólar cash, el monto bruto de septiembre superó en USD 43 millones al de agosto, cuando las compras habían sido de USD 2.853 millones, y quedó por debajo sólo de los USD 3.319 millones de julio, el máximo de 2026. Por lo tanto, fue el segundo mes con mayores compras en lo que va del año. En valores netos, las compras de billetes pasaron de USD 2.463 millones en agosto a USD 2.471 millones en el noveno mes del año. Resulta llamativo que la cantidad de compradores bajó en el último mes (1,6 millones en septiembre contra 1,7 millones en agosto), lo que significa que creció el monto promedio adquirido por comprador.

Qué pasó desde la salida del cepo

Con las compras de septiembre, los argentinos adquirieron USD 50.186 millones en términos brutos desde abril de 2025, cuando se eliminaron las restricciones cambiarias a las personas humanas. En ese lapso, las personas vendieron USD 7.372 millones, de modo que la demanda neta de divisas alcanzó los USD 42.814 millones.

En lo que va de 2026, las compras brutas suman USD 23.794 millones, lo que equivale a un promedio mensual de USD 2.644 millones. Ese nivel está por encima de los USD 2.200 millones en los que se había estabilizado la demanda después del pico de septiembre de 2025.

Si se mantiene el ritmo promedio de compras hasta diciembre, el total de 2026 llegaría a unos USD 31.725 millones. Esa cifra supera el rango de entre USD 26.000 y USD 30.000 millones que estimó el BCRA. De confirmarse, las compras de este año superarían en unos USD 5.300 millones a las de 2025.

Para qué se usaron los dólares

El Banco Central también estimó el destino de los fondos. “En cuanto a los usos y destinos de la salida neta de billetes y divisas sin fines específicos de septiembre (unos USD 2.400 millones), se estima que unos USD 800 millones fueron utilizados para cubrir los gastos de ‘Servicios y otros corrientes’ realizados con tarjetas y otros débitos en cuentas, mientras que otros USD 800 millones quedaron depositados en bancos locales y los restantes USD 800 millones incrementaron la posición de activos externos”, indicó el informe.

Es decir, dos tercios de esa salida neta se destinaron a ahorro, ya sea en depósitos locales o en activos externos, y el tercio restante a cubrir gastos corrientes. Frente a agosto, los dólares que quedaron depositados en bancos locales bajaron de unos USD 1.100 millones a USD 800 millones, mientras que los destinados a activos externos subieron de USD 700 millones a USD 800 millones.

El refugio en el dólar continúa

Los datos publicados por el Banco Central demuestran que la demanda de divisas se sostiene aun cuando la cotización del dólar creció por debajo de la inflación en los últimos meses. El dólar minorista, según la cotización del Banco Nación, avanzó de $1.495 a $1.560 en lo que va del año, lo que se traduce en un aumento de sólo 4,34% en 2026, frente a una inflación de 23,6% entre enero y septiembre.

Pese a que el dólar sigue creciendo a menor tiempo que la inflación, los argentinos siguen ahorrando en esa moneda. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En otras palabras, la divisa se abarató en términos reales y, aun así, los ahorristas siguen eligiéndola como refugio. Los datos del BCRA muestran que la mayor parte de lo comprado en septiembre se destinó a atesoramiento y no a cubrir gastos.

Además, se debe tener en cuenta que el año próximo es electoral y podría haber más presión sobre el dólar. El antecedente más cercano es 2025, también un año de elecciones legislativas: los argentinos compraron más de USD 26.390 millones, pese a que hubo cepo hasta abril. En ese período, la demanda alcanzó un máximo de USD 5.130 millones en septiembre y se mantuvo elevada en octubre, con USD 4.731 millones, en el tramo previo a los comicios. En noviembre, tras el triunfo oficialista en las elecciones, cayó a USD 1.597 millones.

Con USD 23.794 millones comprados en nueve meses, 2026 ya equivale a cerca del 90% del total de 2025 y si la tendencia se mantiene, todo apunta a que se superará la marca anual del año pasado.

La consultora que más sigue la City porteña alertó por el esquema cambiario: la contradicción entre el dólar bajo y el riesgo país alto

30 October 2026 at 04:47
Esta semana el tipo de cambio real quedó en su punto más bajo desde mayo de 2025. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La consultora 1816, una de las que más sigue el mercado financiero local, advirtió en su último informe semanal sobre una combinación que, creen, no se sostendrá en el tiempo: el riesgo país llegó a su nivel más alto desde la elección del año pasado y, al mismo tiempo, el tipo de cambio real quedó en su punto más bajo desde mayo de 2025. Es decir, el mercado exige más rendimiento para prestarle al país mientras el peso, medido en términos reales, está fuerte frente a otras monedas.

Para entender el planteo conviene precisar las dos variables. El riesgo país mide la sobretasa que pagan los bonos soberanos argentinos en dólares respecto de los títulos del Tesoro de Estados Unidos, y sube cuando los inversores piden más retorno para asumir el riesgo de prestar. El tipo de cambio real multilateral compara el valor del peso con el de las monedas de los principales socios comerciales, una vez descontada la inflación. Cuando baja, el peso compra más en el exterior, algo que suele describirse como un dólar barato.

El informe de cuenta de una situación “peculiar” que se dio en los últimos días: “con el desplome del Real Brasileño y la corrección de los bonos Globales argentinos (que cayeron incluso más que sus pares de Brasil el día lunes), el riesgo país local alcanzó su máximo desde la elección de 2025 el mismo día en que el tipo de cambio real multilateral alcanzó mínimos desde may-25”. Los Globales son bonos soberanos en dólares emitidos bajo ley extranjera.

Los bonos argentinos cayeron luego de las elecciones ganadas por Lula da Silva en Brasil.

La consultora lo resume así: “En otras palabras, tenemos bonos en mínimos de 12 meses y moneda (en términos reales) en máximos desde semanas después de la unificación cambiaria”. Un bono en mínimos significa que su precio es bajo y que, por lo tanto, rinde más. Una moneda en máximos, en términos reales, es lo que se observa cuando el dólar está barato. Los dos indicadores apuntan en direcciones opuestas.

Por qué la consultora no ve sostenible la combinación

Para 1816, la contradicción tiene fecha de vencimiento. “A mediano plazo es muy difícil pensar que esa dicotomía se pueda mantener”, sostiene el informe. Según la consultora, hay dos escenarios posibles que pueden llevar a ponerle fin a esta situación. Uno es que a la larga el Estado argentino recupere el acceso al mercado de deuda internacional y, por lo tanto, pueda tener sentido la historia del peso fuerte. El otro es que el país enfrente los vencimientos de los próximos años pagando cash o reestructurando los pasivos, lo que conducirá a una moneda más débil.

En otras palabras, un peso fuerte solo resulta consistente si el país vuelve a financiarse en los mercados internacionales. Si eso no ocurre y hay que pagar con recursos propios o reestructurar la deuda, la consecuencia es una moneda más débil.

Según la lectura de 1816, el Gobierno busca que el tipo de cambio se mantenga lo más estable posible (EFE)

En lo inmediato, el informe señala que el Estado busca evitar sobresaltos en el dólar. “El Gobierno luce muy interesado en que el tipo de cambio se mantenga lo más estable posible”, indica. Como muestra, la consultora recuerda que el Tesoro vendió USD 100 millones en el mercado mayorista de cambios (MLC) el lunes y que al día siguiente recompró parte de lo vendido, con el Banco Central al margen. El resultado, según el texto, es que “el peso transitó esta semana sin grandes sobresaltos”.

Mercado de dólares cerrado y pagos por USD 4.500 millones

El motivo por el cual el riesgo país aparece como una señal de alerta tiene que ver con el acceso al crédito. El GD35, un bono en dólares, rinde 12,6% en el exterior, y el AO29 opera a 13,3% contra el dólar MEP. Con esos niveles, afirma el informe, “no hace falta explicar por qué nos cuesta imaginar emisiones soberanas en dólares al menos en lo que queda de 2026”. Sin posibilidad de emitir deuda en dólares, el Estado tiene que resolver sus pagos por otras vías.

La consultora detalla dos consecuencias. La primera es que, para pagar los vencimientos de Bonares y Globales por USD 4.500 millones en enero, “el Tesoro muy probablemente tendrá que comprarle dólares al BCRA”. Para los analistas, es posible que lo haga incluso la semana próxima: al 26 de octubre el fisco tenía depositados apenas USD 830 millones en el Banco Central y debe pagar casi USD 900 millones de intereses al Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras que el desembolso del organismo llegará recién a principios de diciembre. El martes hubo un acuerdo a nivel técnico por la tercera revisión del programa, pero la aprobación del Directorio llegará dentro de varias semanas.

Los expertos sostienen que para pagar los vencimientos de enero,

La segunda consecuencia es que, para tener pesos suficientes con los que comprar esos dólares, el Ministerio de Economía deberá apoyarse en la emisión de deuda en moneda local. En la licitación del miércoles, el Tesoro colocó $3,5 billones en duales con vencimiento en diciembre de 2028, con una tasa equivalente a la Tamar más 9,5% anual y con cobertura CER, es decir, con ajuste por inflación. Para la consultora, que el Tesoro acepte márgenes de al menos 9,5% sobre esa tasa hasta 2028 “da cuenta del impacto que tiene un mercado de dólares cerrado sobre el costo de financiamiento en pesos”.

Otro indicador que el informe vincula con este escenario es el canje entre el dólar Contado con Liquidación (CCL) y el MEP, que mide cuánto más caro es un dólar que queda fuera del país frente a uno que se opera localmente. Esta semana llegó a operar en algunos momentos en 7%, su máximo desde la elección de 2025. Para 1816, eso es “reflejo de que cada vez vale más tener los dólares en Nueva York que tenerlos en Argentina”.

La elección como fuente de volatilidad

El análisis de los expertos agrega un factor político. Tras el triunfo de Lula en Brasil, las acciones brasileñas cayeron 20%, y los activos argentinos reaccionaron a ese resultado y al que había dado Bolsonaro en la primera vuelta. De ahí, la consultora concluye que “hay que seguir atentamente el resultado de las elecciones legislativas estadounidenses del martes próximo”, dado el peso que tuvo el apoyo de Trump y Bessent en el triunfo de La Libertad Avanza en octubre de 2025.

Desde 1816 recomiendan seguir de cerca las elecciones legislativas de Estados Unidos del próximo martes, dado el peso que tuvo el apoyo de Trump y Bessent en el triunfo de La Libertad Avanza en octubre de 2025. (Reuters)

Pensando en 2027, 1816 plantea que lo ocurrido en Brasil confirma “lo difícil que es en esta época anticipar resultados electorales”. El escenario base, según el texto, es una elección “mucho más binaria en términos de política económica que la que tuvo Brasil”, y ni los números políticos ni los económicos aseguran la reelección de Javier Milei. Sobre los primeros, el Índice de Confianza en el Gobierno se movió esta semana dentro del margen de error y sigue cerca de sus mínimos de la era Milei, aunque en valores competitivos. Sobre los segundos, el EMAE desestacionalizado muestra que en casi tres años de gestión el PBI subió menos de 3% acumulado.

De ese cuadro, la consultora deduce que “es razonable pensar que si la elección de Argentina luce abierta va a haber bastante volatilidad”. Así, el informe describe un dólar tranquilo y un peso fuerte en términos reales, que conviven con bonos en dólares con rendimientos altos, un mercado internacional cerrado, pagos en dólares por delante y una elección incierta. Es esa combinación la que, para 1816, difícilmente se sostenga.

Leve alivio para el bolsillo de los argentinos: bajó la mora de las familias mientras crece la refinanciación

29 October 2026 at 23:33
La tasa de préstamos a hogares con atrasos de más de 90 días pasó de 12,81% en agosto a 12,20% en septiembre (Imagen Ilustrativa Infobae)

La tasa de morosidad de las familias en el sistema financiero bajó 0,61 puntos en septiembre, según un informe de la consultora 1816. Así, el porcentaje de préstamos a hogares con atrasos de más de 90 días pasó de 12,81% en agosto a 12,20% en septiembre, en un contexto en el que también aumentan las deudas que los bancos renegocian con sus clientes.

A la espera de datos oficiales, en la conferencia de prensa del Informe de Política Monetaria (IPOM) del Banco Central, el vicepresidente del organismo, Vladimir Werning, aseguró que “la mora está bajando fuerte” aunque no dio mayores precisiones.

El estudio de 1816 se basa en el procesamiento de la Central de Deudores del Banco Central (Cendeu), que se actualizó este jueves. Para el total del sector privado no financiero, la consultora midió una mora de 7,50% en septiembre, frente a 7,75% en agosto. “La irregularidad del crédito de las entidades financieras al sector privado tuvo una caída relevante en septiembre por primera vez en mucho tiempo”, señaló el informe.

La baja se explica por lo ocurrido con las familias. En el caso de las empresas, la mora subió de 3,80% a 3,82%, una variación que 1816 califica como marginal. Aun con la mejora del último mes, los niveles siguen lejos de los de hace dos años: en octubre de 2024, la irregularidad agregada era de apenas 1,5%, con 2,5% en el segmento de familias y 0,7% en el de empresas.

Los datos de septiembre son una estimación de la consultora, aunque en los meses anteriores la medición privada terminó coincidiendo con los datos luego comunicados por el Banco Central. La confirmación oficial llegará el 20 de noviembre, cuando el BCRA publique el Informe de Bancos de septiembre.

Qué hay detrás de la mejora

Para entender la reducción de la tasa de morosidad, hay que ver cómo se construye el indicador. La consultora 1816, explicó que “el ratio de mora no es más que una división entre los saldos irregulares y los saldos totales”. Entonces, si el monto de deudas en mora baja y el total de préstamos no crece, el porcentaje desciende.

De acuerdo con la consultora, el stock total de préstamos sigue estancado. (Franco Fafasuli)

Eso es lo que ocurrió en septiembre. El saldo en mora de las financiaciones a familias cayó 4,1% en términos reales respecto del mes anterior. Fue el segundo mes consecutivo de baja y, esta vez, más pronunciada. Al mismo tiempo, el informe señala que “el stock total de préstamos sigue bastante estancado”, por lo que la caída de la mora en los hogares surge de la reducción del saldo irregular y no de un aumento del crédito.

Hay otro dato que el informe presenta como favorable. A nivel agregado (familias y empresas), el porcentaje de deuda en “Situación 2″, que corresponde a atrasos de hasta 90 días y por eso no se considera irregular, volvió a bajar en septiembre hasta 2,52%, “su nivel más bajo en más de un año”. La consultora recuerda que en otras ocasiones el pico de esa categoría anticipó el pico de morosidad, que incluye las situaciones 3, 4 y 5. Según marca el informe, en el ciclo actual el máximo de la Situación 2 fue en agosto de 2025.

La mejora, además, no se concentró en unas pocas entidades. El ratio de irregularidad de las familias bajó en septiembre “en todas y cada una de las 12 principales entidades en materia de créditos a hogares”, lo que, según 1816, “refleja que la caída del mes fue extendida a nivel sistema”.

Qué significa que crezcan las refinanciaciones

Refinanciar una deuda es renegociarla: el deudor y la entidad acuerdan nuevas condiciones para un préstamo ya existente, por lo general con otros plazos o cuotas, en lugar de dejar que la obligación original siga su curso. La deuda no desaparece, sino que se reordena.

De cada 100 pesos prestados a los hogares, 3,9 corresponden a deudas que fueron renegociadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe mide este fenómeno como la relación entre el saldo refinanciado y el saldo total. En septiembre, esa proporción llegó a 3,9% en el crédito a las familias y a 0,9% en el crédito a empresas, “alcanzando nuevos máximos”. En términos concretos, de cada 100 pesos prestados a los hogares, 3,9 corresponden a deudas que fueron renegociadas. Según los cálculos de la consultora, las familias ya refinanciaron deudas por $2,9 billones.

El crédito en pesos y las tasas

Para 1816, el ritmo de la mejora depende además de un tercer factor, el comportamiento del crédito total, que es el denominador de la cuenta.

En ese punto, el informe registra una mejora parcial. En lo que va de octubre, los préstamos en pesos subieron 0,9% en términos reales, según la comparación entre los datos del 23 de octubre y los del 23 de septiembre, con un desempeño “algo mejor” que el de los tres meses anteriores. Para ese cálculo, la consultora asume una inflación de 1,8% en octubre.

Aun así, el informe sostiene que “sigue siendo notable lo estancado que está el crédito en moneda local desde el fin de las LEFI a mediados del año pasado”. Y agrega que “eso es lo que hace que la mora no baje más rápido pese a las refinanciaciones”.

Sobre las tasas, el informe considera “indudablemente positivo para el crédito” que las tasas cortas en pesos hayan continuado estables en las últimas semanas, aunque advierte que “la dinámica de la deuda en moneda extranjera obliga a ser cautelosos hacia adelante”.

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