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Mariano, carnicero: “El error que mucha gente comete es pensar que todas las carnes se cocinan igual; en algunas, la sal se echa después y en otras antes”

29 October 2026 at 15:33
El consejo del carnicero para cocinar correctamente cada uno de los tres tipos de carne (Montaje Infobae)

La encontramos ya limpia y cortada, a veces incluso envasada en cómodos paquetes de plástico, lista para llevar a casa y preparar la cena en un periquete. Las carnes, especialmente los filetes, son aliadas imprescindibles en el día a día de muchos. Prepararlas es fácil y no requiere de grandes facultades culinarias ni de largos tiempos de cocción. Una sartén a fuego fuerte, un chorro de aceite y un trozo de carne que, acompañado de una ensalada, unas verduras o unas patatas fritas, se convierte en la cena perfecta para cualquier día de la semana.

Pero detrás de un producto aparentemente tan sencillo se esconde todo un universo de complejidad. Desde la producción, las razas o los orígenes hasta los métodos de cocción; cada detalle cuenta cuando hablamos del universo carnívoro. Es por ello que conviene escuchar a quienes más saben, entre ellos a carniceros profesionales como Mariano Sánchez.

Creador de contenido, divulgador y experto en el manejo de carnes, Mariano es conocido en redes sociales como El As Carnicero (@el_as_carnicero), donde acumula cientos de miles de seguidores. En una de sus últimas publicaciones, el carnicero se animaba a aclarar uno de los grandes debates que rodean a la elaboración de carne: el añadido de la sal. “Es la gran duda que siempre tenemos a la hora de cocinar las carnes”, reconoce el carnicero. Un conflicto que el experto busca solucionar explicando a sus seguidores unos cuantos preceptos básicos.

Carne de cerdo, pollo o ternera

¿La sal se echa antes o después de cocinar la carne? Parece una pregunta simple, pero la respuesta no lo es tanto. Así lo demuestra el carnicero: “Depende, porque no es lo mismo un filete de pollo que un filete de ternera o un filete de cerdo”. Todas ellas son carnes, pero algunas son más finas y otras más gruesas, además de diferir en la composición, firmeza y sabor. Es precisamente ahí donde “está el error de mucha gente; en pensar que todas las carnes se cocinan igual”.

“En carnes finas, como pollo o cerdo, si echas la sal demasiado pronto, empieza a soltar agua y luego no doran igual”, explica el cocinero. Si se añade la sal demasiado pronto durante la cocción, esta puede extraer la humedad natural de la carne, provocando una textura más seca y menos jugosa. Al salar al final de la cocción, se evita este efecto y se realza el sabor sin comprometer la jugosidad de la carne.

En cambio, cuando hablamos de un buen chuletón de ternera, “mucha gente prefiere salar justo antes o después, para no fastidiar la costra”. En estos casos, el experto apela al gusto personal, pues ambas opciones serían válidas. En su opinión, como ya contaba en anteriores vídeos, “la sal siempre al final de hacer la carne, antes no, que deshidratas la carne”.

En caso de que prefiramos salar las carnes gruesas antes del cocinado, una excelente opción es añadir la sal unas horas antes del cocinado. De esta manera, la sal penetra en toda la carne de manera uniforme y reseca ligeramente el exterior, lo que hace que se cree una costra prominente rápidamente y se guarden así los jugos al cocinarse.

Después de cocinar, otro error que muchos solemos cometer es servir la carne de inmediato. Sin embargo, Mariano insiste en que es fundamental dejarla reposar unos minutos antes de cortarla. “Muy importante dejar esa carne reposar cinco minutos y no se va a enfriar. Así todos los jugos se reparten en la carne y queda más jugosa”, explica.

Tarta capuchina, la receta de tarta de yemas que nació en los conventos de las monjas clarisas

29 October 2026 at 11:30
Receta de tarta de yemas (Magnific)

La tarta capuchina o tarta de yema es un dulce tradicional de la repostería conventual española, además de una de las tartas más populares en las confiterías y pastelerías de toda la vida. Esta tarta presenta un característico color amarillo intenso debido a su ingrediente protagonista, las yemas. Además, suele identificarse con una capa de azúcar glas en forma de rejilla, un aspecto que la identifica y forma parte de su esencia. Su sabor es dulce y suave, con una textura tierna, jugosa y ligeramente húmeda.

El origen de esta tarta está vinculado a los conventos de clausura de las monjas capuchinas, pertenecientes a la Orden de las Clarisas. La yema es el ingrediente básico de este tipo de dulces, especialmente los de las Clarisas, con postres como los tocinos de cielo o las yemas. El motivo es que antaño existía la tradición de donar una docena de huevos a la Orden para asegurar el buen tiempo en las bodas, evitando así la desgracia de un día lluvioso que trajera mala suerte a los novios.

Receta de tarta capuchina

La tarta capuchina se prepara con un bizcocho ligero de huevo y harina, cocido al baño María y empapado con almíbar. Después se cubre con una crema de yemas, azúcar glas y un acabado de rombos ligeramente tostados.

Tiempo de preparación

  • Tiempo total: 15 horas y 20 minutos, aproximadamente.
    • Preparación activa: 45 minutos.
    • Cocción: 30-35 minutos.
    • Reposo y enfriado: 14 horas.

Ingredientes

  • 1 huevo grande
  • 14 yemas de huevo
  • 40 gramos de harina
  • 320 gramos de azúcar
  • Agua, la cantidad necesaria para preparar los almíbares
  • Mantequilla, para engrasar el molde
  • Azúcar glas, para cubrir y decorar la tarta

Cómo hacer tarta capuchina, paso a paso

  1. Precalienta el horno a 150 ºC.
  2. Bate el huevo entero con 8 yemas durante 6 o 7 minutos con unas varillas eléctricas.
  3. La mezcla debe aumentar de volumen y quedar firme.
  4. Tamiza la harina e incorpórala poco a poco. Mezcla con movimientos suaves hasta que no queden restos secos.
  5. Engrasa un molde de tarta con mantequilla. Vierte la masa en su interior.
  6. Coloca el molde dentro de otro recipiente con agua caliente. Cuece el bizcocho al baño María durante 20 o 25 minutos.
  7. Retira el molde del horno y deja que el bizcocho se enfríe por completo.
  8. Para preparar el primer almíbar, pon 200 gramos de azúcar en un cazo. Añade agua hasta cubrirla justo.
  9. Cuece a fuego suave durante 3 o 5 minutos, hasta obtener un almíbar espeso.
  10. Sin desmoldar el bizcocho, pínchalo muchas veces con un palillo. Este paso permite que el almíbar penetre en el interior.
  11. Vierte el almíbar poco a poco sobre toda la superficie. No lo añadas de golpe para evitar que se acumule en una sola zona.
  12. Guarda el bizcocho en la nevera durante 12 horas.
  13. Para preparar la crema, coloca los 120 gramos de azúcar restantes en un cazo. Cúbrelos justo con agua.
  14. Cuece el almíbar durante 5 o 7 minutos. Retíralo y espera hasta que se temple.
  15. Bate las 6 yemas restantes durante 3 o 4 minutos, hasta que queden esponjosas.
  16. Añade el almíbar en forma de hilo fino mientras sigues batiendo. Incorpóralo lentamente para que la crema quede lisa y no se corte.
  17. Extiende la crema de yemas sobre el bizcocho empapado.
  18. Espolvorea toda la superficie con azúcar glas.
  19. Marca unos rombos con el extremo de una cucharilla. Repasa las líneas con un cuchillo de hoja larga.
  20. Calienta la parte roma del cuchillo y quema suavemente las líneas de los rombos. El cuchillo debe estar caliente, pero no debe tocar la crema con demasiada presión.
  21. Deja la tarta en la nevera durante 2 horas antes de servir.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

Esta receta rinde aproximadamente 8 porciones.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción?

Estimación por porción:

  • Calorías: 285 kcal.
  • Proteínas: 12 gramos.
  • Grasas: 9 gramos.
  • Hidratos de carbono: 44 gramos.
  • Azúcares: 40 gramos, aproximadamente.

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores precisos dependen de los ingredientes específicos.

¿Cuánto tiempo se puede conservar?

Conserva la tarta capuchina en la nevera, bien cubierta, durante 2 o 3 días.

Por su contenido en huevo y crema, no debe permanecer a temperatura ambiente durante mucho tiempo. Sácala de la nevera unos 10 minutos antes de servirla para que recupere una textura más agradable.

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