¿Sabes qué es y a qué hace referencia la expresión 'la escopeta de Chéjov'?
En literatura, teatro, cine y televisión se conoce como «la escopeta de Chéjov» a un principio narrativo según el cual, si un autor llama deliberadamente la atención sobre un elemento de la escena, debería existir una razón para haberlo incluido. Trasladado a la gastronomía, vendría a ser aquello de que «todo lo que se coloca en el plato debería poder comerse». No significa que cada objeto mencionado tenga que convertirse en protagonista, sino que conviene evitar detalles destacados que después no llevan a ninguna parte.
El nombre procede del escritor y dramaturgo ruso Antón Chéjov, quien expresó esta idea en distintas ocasiones. En una carta de 1889 a Aleksandr Lazarev escribió que «no debe colocarse un rifle cargado sobre el escenario si nadie tiene intención de dispararlo». La versión más conocida, transmitida posteriormente en recuerdos sobre el escritor, amplió el ejemplo asegurando que «si en el primer acto aparece un arma colgada en la pared, esta debería dispararse más adelante».
La clave está en las expectativas que crea el propio autor. Si al comienzo de una novela se menciona de manera llamativa que un personaje es adoptado, el lector puede esperar que ese dato tenga alguna relevancia posterior, quizá mediante la aparición de sus padres biológicos, un secreto familiar o una revelación relacionada con su pasado. Si nunca vuelve a mencionarse, aquella información puede parecer gratuita.
La escopeta de Chéjov tampoco es una norma que deba cumplirse obligatoriamente. La ficción utiliza señuelos, pistas falsas y detalles destinados de manera precisa a despistar, especialmente en novelas policíacas y thrillers, por lo que un escritor puede decidir jugar con las expectativas del lector.
