Biografías que descarrilan
Hay una frase que el presidente del Gobierno pronunció en el puesto avanzado de Urda (Toledo) que no pudo ser más rotunda: “No es asumible para un país como España sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año”. Y si no se puede asumir que más de un centenar de ciudadanos hayan perdido la vida en ambas catástrofes, ¿qué habrá que hacer más allá de investigar negligencias personales y fallos técnicos? Entiendo que Pedro Sánchez se refería a la asunción de responsabilidades políticas, independientemente de las responsabilidades penales o civiles. Han pasado 72 horas del accidente y el ministro de Transportes, Óscar Puente, está en el centro de todas las miradas, por la sensación de que las infraestructuras no son las que debería disponer un país como España. Su continuidad no contribuye en nada a la confianza de los ciudadanos.
