El PP no se cree la tregua del PSOE con la campaña: «Está filtrando audios»
Todos los partidos políticos decidieron suspender ayer la campaña electoral. Salvo uno. Vox. «Más bien dos», aseguran en las filas del Partido Popular, donde creen que hay una diferencia. Santiago Abascal mantiene su agenda habitual con normalidad y en el PSOE fingen una tregua cuando, en realidad, tienen toda la maquinaria electoral a pleno rendimiento.
La evidencia a la que apuntan los dirigentes populares es la filtración de las comunicaciones entre el centro de control de Adif en Atocha y los maquinistas de los trenes que en la tragedia ferroviaria. «El PSOE no ha dejado de hacer campaña en estos días. Está filtrando audios para eludir su responsabilidad», sostiene un mando destacado del partido.
Desde que trascendió el siniestro, el Gobierno ha tratado de cargar toda la responsabilidad sobre los hombros de los empleados de Adif. La hipótesis oficial que difundió la Moncloa desde primera hora del miércoles y que todavía mantiene es la de un «fallo humano» que exime de cualquier culpabilidad a la gestión pública.
Un hecho inédito y lamentable, según todos los dirigentes populares. «El Gobierno vino a echarle la culpa a alguien. Lo que hizo el ministro de Transportes es echarle la culpa a un operador de Atocha», lamentó Feijóo en su declaración desde la zona cero de la tragedia. «Lo que ha pasado no lo podemos concluir simplemente con esa frivolidad impropia de un ministro o de un Gobierno ante la catástrofe segunda del corredor ferroviario que une Madrid con Andalucía», insistió el presidente popular.
Desde la dirección de Génova 13 descartan elevar el tono de la denuncia. Aunque, a un mes de las urnas, no hay mensaje que no se interprete en clave electoral. Lo más lejos que llegó a decir ayer Feijóo es que «así no podemos seguir». Censuró el balance del Gobierno. «Con esta forma de gestionar no se puede continuar. Y no será porque no esté avisado. No será porque no haya habido incidentes o porque no tenga dinero, porque este Gobierno es el Gobierno que más dinero ha tenido con mucha diferencia de la democracia».
No obstante, insistió: «Vamos a enterrar a los muertos, rendir homenaje a las víctimas y el Gobierno que haga lo que considere oportuno. La gente en España ya ha tomado una decisión». El luto nacional terminará este sábado. En el comité de campaña todavía no tienen claro cómo reanudarán los actos. Lo que sí tienen claro es que el escenario ha cambiado por completo.
El estado de ánimo general en la cúpula popular es de «desolación». La muerte de Fátima Báñez ha dejado tocados a muchos dirigentes. Algunos admiten que no tienen cuerpo para regresar a la dinámica habitual de campaña. Música, fotos, aplausos, euforia. Desde luego, la tragedia agrava la estrategia y le confiere otra seriedad. Si ya de por sí el planteamiento de los populares en nada se parecía al del PSOE, basado en los bailes, los besos y «la fuerza del amor», ahora el tono es completamente distinto. Seriedad por encima de todo.
En Génova, no obstante, defienden la necesidad de reanudar la campaña. Y centrarla de donde nunca debería salir: la gestión y la propuesta de una alternativa completa al sanchismo. En el plano institucional, moral y económico. Vivienda, infraestructuras, precios, seguridad.
Una estrategia distinta a la de Vox, que no ha cancelado ningún mitin. Ayer por la tarde Abascal, desde Ávila, afirmó: «Frenar al fascismo les gusta mucho. Que frenen un tren es pedirles demasiado a estos corruptos y a estos traidores».


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