Halloween se ha convertido en una fecha marcada a fuego en el calendario para la mixología. Cada vez son más los restaurantes y coctelerías de Madrid que preparan su apuesta para la noche del 31 de octubre: ediciones especiales que solo pueden probarse durante unos días, o que ocupan el hueco de cóctel del mes, y en las que los bartenders se permiten jugar con colores, sabores y presentaciones. Ingredientes clásicos y otros más atrevidos dan forma a una carta efímera que funciona casi como un disfraz para la barra.