La miniserie coreana que arrasa en Netflix: 12 episodios para los amantes del drama hospitalario
Netflix es una plataforma de conceptos. Funciona gracias a ellos. Punta de lanza del streaming, Netflix ha capitalizado el poder que conlleva adueñarse de un género. Si Prime Video presume de young adults, Netflix lo hace de k-dramas. El mundo del audiovisual coreano (en pequeña y gran pantalla) se paga en oro, y la plataforma roja ha sido la que mejor lo ha explotado. La última prueba disponible en Netflix España, Doctora X.
Doctora X demuestra lo bien que sabe Netflix combinar productos: si los k-drama tienen éxito y las series médicas tienen éxito, ¿cómo no iba a tenerlo un k-drama médico? Recordemos que un k-drama no es simplemente un título rodado en Corea del Sur, sino que debe contener factores (cierto desenfado, predilección por el romance y el cine de género, en ocasiones exaltación de lo gore) que lo hagan reconocible e incluso extrapolable a otros territorios. Es decir, en Parásitos hay elementos del k-drama, pero no es un k-drama.
Doctora X sí. Compuesta por una única temporada de 12 episodios, todos ellos disponibles, esta serie creada por Lee Jung-rim (Tú siempre estuviste ahí, también en Netflix) se estrenó a principios de octubre. Por el momento, se desconoce si Doctora X tendrá continuación, aunque no es difícil imaginar que, si tiene éxito, a Netflix no le costará demasiado renovarla, ni a su directora crear más aventuras para el Hospital Universitario Guseo.
¿De qué trata 'Doctora X'?
Subtitulada como “La era de la mafia blanca” (para los más futboleros, esto no es un guiño a ningún club), Doctora X sigue a una cirujana llamada Gye Soo-jung, a la que envían a un hospital universitario. Su prestigio la hace llegar como una estrella del rock, aunque no todas las expectativas formadas en torno a ella son positivas: la apodan “la perra loca del quirófano” debido a su “honestidad brutal”, por usar términos propios de House, con los compañeros. También, por su capacidad para hacer magia con el bisturí.
Gye Soo-jung comprende la medicina como una vocación destinada a ayudar a los demás, lo que la hace chocar con esa “mafia blanca” que percibe los hospitales como fuentes de ingresos. Y a los pacientes, como clientes a los que hay que salvar si tienen el dinero para permitírselo. Por tanto, “la perra loca del quirófano” tendrá que luchar en dos frentes: en el hospitalario y en el institucional. Intentará curar a personas y al propio régimen sanitario.
