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El ministro de Transportes valora ahora cerrar del todo el tráfico de la línea de AVE entre Barcelona y Madrid durante las obras de remodelación

30 October 2026 at 11:56

"El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha reconocido este jueves que se está cuestionando su apuesta hasta ahora por renovar las líneas de Alta Velocidad compaginando obras y servicio ferroviario y la circulación de trenes, como se ha hecho en la línea Madrid-Sevilla, donde este año se ha producido dos graves accidentes en los que han concurrido elementos vinculados a esa renovación, bien la soldadura de las vías en Adamuz o la instalación de sistemas nuevos de seguridad como en el de Urda. Así, ha apuntando a un cambio de procedimiento de cara a la inminente renovación de la línea Madrid-Barcelona, que supondría cerrarla al tráfico íntegramente o por tramos durante 12 o 24 meses, indican fuentes de Transportes.

"Es una de las cosas que estamos valorando, no solo por cuestiones de seguridad", ha señalado Puente durante la rueda de prensa que ha ofrecido este jueves para informar sobre el accidente ferroviario de Urda.

"Es algo que se nos estamos planteando, tenemos que tomar decisiones", ha añadido sobre la posibilidad de que, a diferencia de lo que se ha hecho en la línea Madrid-Sevilla, en la renovación de la línea Madrid-Barcelona sí haya un corte total del servicio, como se hace por ejemplo en Alemania, donde el principal corredor de Alta Velocidad, entre Berlíon y Hamburgo ha estado interrumpido totalmente por obras de renovación.

Puente ha concedido que suspender la circulación podría reducir de cinco años a uno y medio las obras de renovación, pero también ha anticipado las críticas que esto provocará. "No tengo ningun duda de que si tomamos la decisión, por ejemplo como el sistema alemán, habrá contestación, pero no sé si en estas circunstancias es la forma más prudente".

La renovación de la línea Madrid-Sevilla que empezó en 2021 sin cortar la circulación ha sido hasta ahora una decisión que Puente ha destacado en un servicio ferroviario que se adaptaba a las actuaciones pero que no dejó de funcionar. Frente a esta posibilidad, Puente la ha comparado en muchas ocasiones con Alemania, donde su principal corredor de Alta Velocidad ha estado totalmente clausurado por obras de renovación.

De hecho Puente ha insistido este viernes en la diferencia. "Nuestro sistema es el opuesto [al de Alemania]. En España se prima la prestación del servicio, se supedita la obra a la prestación del servicio", algo consecuencias en la "puntualidad", porque hay tramos en los que se ralentiza la marcha, pero no la "seguridad", ha garantizado Puente dos días después del segundo grave accidente en la misma línea Madrid-Sevilla, donde, por ejemplo, los trabajos que están ultimando la puesta en marcha del ERTMS se están haciendo en las noches durante los fines de semana.

De hecho, fuentes de Adif apuntaban este mismo lunes que con la renovación de la línea Madrid-Barcelona, que en parte ya está licitada y con obras que empezarán en breve iba a seguirse el mismo método, compaginarlas con la circulación de los trenes.

Esta teoría, sin embargo, empezó a cambiar con el trágico accidente de Urda del martes pasado y este viernes fuentes de Transportes indican que el trayecto en tren entre Madrid y Barcelona podría quedar suspendido uno o dos años.

Los patinetes eléctricos están detrás del 10% de las cirugías por fracturas faciales

By: Ángela · Lara
30 October 2026 at 10:00

De un tiempo a esta parte, en las urgencias se ha evidenciado un incremento de la prevalencia de pacientes con traumatismos en la cara y fracturas faciales tras haber sufrido un accidente con patinete eléctrico.

Ante esta observación, desde el Servicio de Cirugía Plástica de Vall d'Hebron se puso en marcha un estudio para conocer con precisión los datos relativos a los pacientes sometidos a cirugías por fracturas faciales durante el periodo 2020-2024 a consecuencia de un accidente con patinete eléctrico, los cuales, según este trabajo, representan el 10% del total (12 pacientes), por detrás de aquellos que han sufrido agresiones o accidentes (24), caídas accidentales (21) y caídas de bicicletas (14). Las personas intervenidas por fracturas faciales a consecuencia de accidentes laborales fueron 11 y por autolesiones, una decena.

Como resultado de la comparativa entre los pacientes intervenidos por los especialistas del Servicio de Cirugía Plástica a raíz de un accidente de patinete eléctrico y el resto, el estudio indica que los primeros son "pacientes más jóvenes en relación a las otras etilogías". Concretamente, como explica Bernat López-Masramon, líder del estudio junto con el doctor Alexander Lugilde-Guerbek, "la media de edad de los pacientes intervenidos por fracturas faciales debido a un accidente en patinete eléctrico es de 27,8 años, mientras que la del resto de es 40,6".

Seguramente debido a la juventud de los mismos, estos pacientes registran estancias hospitalarias más cortas, concretamente de una meda de 7,7 días por los 16,7 del resto de casuísticas, y menos ingresos en cuidados intensivos. De hecho, tan solo dos de ellos (16,7% del total) acabaron en la UCI, frente a los 49 (45,8%) del resto de pacientes.

Más jóvenes y con más secuelas

Sin embargo, según releva el estudio, las personas intervenidas tras sufrir un accidente con patinete eléctrico "presentaban un mayor número de fracturas faciales y requirieron cirugías más complejas", apunta López-Masramon. De hecho, el 81,5% requirió una cirugía abierta con fijación interna y, en un 41,7% de los casos, se complementó con una fijación intermaxilar. Todo ello se traduce en una elevada tasas de resultados adversos tras la cirugía. "Las secuelas y complicaciones a largo plazo son más frecuentes entre estos pacientes (58,3%) que entre el resto (26,2%)", indica el colíder del estudio.

La peculiaridad de los accidentes con patinete eléctrico es, principalmente, que "la persona va erguida y, a raíz de un impacto, sale despedida hacia adelante, con lo que el golpe suele ser en la cara, frontalmente. Si a eso le sumamos la alta energía del mismo por la velocidad que lleva y que normalmente los usuarios del patinete eléctrico no llevan protección en la cara, el resultado son fracturas más complejas, tanto por el número de huesos afectados como por la rotura de los mismos", explica el doctor.

Por lo tanto, a la hora de ser intervenidos, las cirugías suelen alargarse en el tiempo y requerir un mayor número de placas y tornillos, lo que complica la recuperación del paciente. "Las secuelas estéticas, como las retracciones de las cicatrices o una forma diferente de los huesos de la cara, y funcionales, como una mala oclusión mandibular, dolor crónico, un incorrecto encaje de los dientes y problemas oculares, son más frecuentes entre los pacientes que han sufrido un accidente con patinete eléctrico", explica López-Masramon.

Ante esta evidencia, el doctor indica que "el estudio pone sobre la mesa el problema, el importante número y tipo de secuelas que pueden vivir unos pacientes que se caracterizan por su juventud", lo que confirmaría la "importancia de implementar estrategias de prevención, tanto en relación con las medidas de protección de los usuarios como de las normas de circulación".

© EFE

Accidente de patinete. Imagen de archivo

Los técnicos e Iryo avisaron de problemas "frecuentes" en los sistemas antes del choque que se produjo a 160 kilómetros por hora

30 October 2026 at 04:00

La Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil (Aitat) participó este jueves, junto con la policía judicial y las empresas ferroviarias, en la retirada de los registros embarcados –las cajas negras– de los trenes del accidente de este miércoles en Urda (Toledo), los cuales quedaron bajo custodia de la Guardia Civil. El informe de la Aitat tras las primeras 24 horas del trágico suceso recoge que la colisión, que estima que se produjo a una velocidad de entre 160 y 200 km/h, provocó que el coche de cabeza del AVE quedase empotrado en el coche de cola del Iryo, acabando ambos volcados y girados al pie del terraplén de la vía. Además, también trascendió que Fabrizio Favara, CEO de la compañía Iryo en España, denunció hace tres semanas que sus maquinistas comunicaron a Adif caídas "frecuentes" del sistema de seguridad LZB.

El informe de la Aitat también constata que los dos coches de cabeza del AVE cayeron por el terraplén de la vía, mientras que en el Iryo descarrilaron todos sus coches, salvo los dos primeros, y también cayeron por el terraplén sus tres coches de cola. La Aitat asegura que está en fase de recogida de información in situ y recopilación de documentación y datos de los distintos registros y que en las siguientes fases de la investigación se realizarán otras actuaciones.

El informe de la Aitat tras las primeras 24 horas del suceso recoge que la colisión provocó que el coche de cabeza del AVE quedase empotrado en el coche de cola del Iryo. El resto del tren AVE quedó completamente descarrilado, quedando sobre la plataforma los seis últimos coches y cayendo el coche 7 por el terraplén de la vía. El coche número 3 (antepenúltimo según el sentido de la marcha) quedó además atravesado por un fragmento de carril de vía deformado a consecuencia del choque, explica la Autoridad Independiente.

Respecto al tren Iryo, además de lo mencionado sobre su coche de cola, descarrilaron todos sus coches salvo los dos primeros (números 7 y 8), cayendo por el terraplén, además del coche de cola (número 1), el penúltimo y el antepenúltimo (números 2 y 3).

En cuanto a los fallos reportados por Iryo a Adif, el CEO de esta compañía indicó en el Senado el 5 de octubre que sus maquinistas habían informado que en la línea entre Madrid y Andalucía el problema "más frecuente" era la caída del sistema de señalización LZB. Favara calificó el LZB de sistema "seguro, pero bastante antiguo", y agregó que Adif sabía que "cada vez que la señalización del tren tiene una desconexión de la señalización de tierra, el tren se para, no se puede mover, y lleva bastante tiempo en reconectarse y empezar nuevamente el servicio".

Esto es lo que sucedió el miércoles en la estación de Urda. La maquinista del tren Iryo que quedó detenido después de la caída del LZB avisó al control de Adif de su incapacidad para ponerse de nuevo en marcha, tras lo cual su tren fue embestido por el AVE que circulaba por la misma vía a gran velocidad fruto de una orden del centro de control de retomar la "marcha normal".

Aunque el sistema LZB fue el primero que se instaló en la red de alta velocidad en 1992, existe consenso en torno a que es un sistema seguro. Sin embargo, no ocurre así con el sistema informático que lo soporta, ya que los tres ordenadores en los que se originó la caída el miércoles tienen más de 35 años y debían haberse renovado, junto con todo el sistema de señalización y otros elementos de la vía, entre finales del año pasado y principios de este.

Además, este fallo informático que el miércoles estuvo en el origen del "error humano" que derivó en el accidente ferroviario no es un hecho aislado ni algo que no conociera la dirección de Adif. Subdirectores de Circulación y responsables de Recursos Humanos, de la Dirección de Tecnología y Comunicaciones y de la Jefatura de Mantenimiento participaron en febrero en una reunión en el centro de control de trenes de Atocha con sus representantes sindicales. Estos les dejaron claro que había "recurrentes" fallos de "aplicaciones esenciales" para la circulación.

"Existen problemas recurrentes con aplicaciones esenciales para la regulación del tráfico, como el Sitra, que a menudo se desconecta o se ralentiza, dificultando la tarea de justificar retrasos", advirtieron en febrero desde el Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF), CCOO, UGT, CGT y Sindicato Ferroviario (SF), tal y como quedó plasmado en el acta de aquella reunión.

La dirección de Adif respondió a estas y otras advertencias asegurando que se estaba "trabajando para dar una respuesta cuanto antes" con la modernización y puesta en funcionamiento de nuevas herramientas, algunas de las cuales se esperaban para "este año 2026". Por el contrario, los sindicatos pidieron una "solución inmediata a estos problemas de aplicaciones".

Una sucesión de fallos

Aunque el ministro de Transportes, Óscar Puente, circunscribió la responsabilidad del accidente a un "fallo humano", Diego Marqueta, vocal del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid, señala a 20minutos que una tragedia de estas características suele ser consecuencia de una "concatenación" de fallos técnicos y humanos, como la caída del LZB y después el "error humano" a la hora de dar indicaciones a los maquinistas. La ingeniera industrial Silvia Roldán coincide también en la variedad de factores y pide "muchísima prudencia" porque es pronto para determinar las causas exactas.

Sobre el posible factor humano del accidente cabe señalar que, cinco días después del accidente de Adamuz del 18 de enero, el sindicato SCF denunció ante Adif las cargas de trabajo "desbordantes" que asumían los trabajadores a raíz de los accidentes y los avisos incesantes de los maquinistas del mal estado de la vía, lo que les originaba un "elevado nivel de estrés". Desde SCF llevan meses pidiendo un aumento de personal y este mes han convocado concentraciones para reclamar un nuevo convenio.

Los 115 fallecidos en Adamuz y Urda pulverizan la tasa de la UE de muertes en accidentes ferroviarios de los últimos años

30 October 2026 at 04:00

Los dos accidentes en la Alta Velocidad que se han registrado en lo que llevamos de 2026, el de Adamuz el 18 de enero y el de Urda este miércoles, suman 115 pasajeros fallecidos y pulverizan la estadística en la UE sobre muertes en accidente de tráfico. Entre 2022 y 2024, la tasa global europea fue de 0,19 víctimas mortales por cada millón de trenes-kilómetro y la española no superó ese nivel. Sin embargo, si solo se toman en cuenta los accidentes de este año, la tasa española se dispara a 2,2 y se acerca se peligrosamente al peor alumno de la UE, Grecia, con una tasa cercana al 3.

La tasa de fallecidos por millón de trenes-kilómetro es uno de los dos valores que tiene en cuenta la Agencia Europea de Seguridad Ferroviaria (ERA, por sus siglas en inglés) para determinar cómo de mortíferos son en la UE los accidentes de tren y para determinar "los niveles de seguridad", que en su informe anual de 2025 indicaba que eran "dispares" entre sus 27 países.

En el periodo analizado en este último informe, 2022-2024, fue especialmente benigno en cuanto a accidentes ferroviarios mortales en la UE y, dentro de ellos, España figuraba entre los mejores de la clase como en noveno país de 27 con menos fallecidos en accidentes de tren, con una tasa cercana a cero. "La tasa global de fallecidos en 2024 fue de alrededor 0,19 por tren-millón de kilómetro", dice el informe sobre la que también fue la posición aproximada de España.

Sin embargo, si trasladáramos esta estadística a lo que ha sucedido en España en este año 2026, el panorama sería muy distinto. España pasaría de ocupar el noveno puesto por abajo entre 27 a situar su barra azul del gráfico de la ERA a una altura muy destacada y solo superada por la tasa de Grecia entre 2022 y 2024.

Si el cálculo tuviera con referencia los 115 fallecidos en Adamuz y Urda -46 en el siniestro de Córdoba y de momento 69 en el de Toledo- y los 3.973 kilómetros de vías de Alta Velocidad en España, la tasa resultante sería 2,2 en este 2026, mucho más cerca al casi 3 de Grecia que a menos de 0,5 que puntuó entre 2022 y 2024. Del cálculo se excluye el fallecido en el accidente de Gelida del 20 de enero, porque se produjo en la red de Rodalies.

En el informe anual que recoge datos hasta 2024, la directora general de la ERA, Oana Gherghinescu, afirmaba que los grandes accidentes, con más de cinco fallecidos, eran "raros" en la UE. No los hubo entre 2018 y 2020, seis ocurrieron en 2022 y 2023, incluido el de Tempi en Grecia, en el que murieron 57 personas, y volvió a "caer a cero" en 2025, según un documento que ya se adelantaba a lo que sucedió en enero de 2026 en España. "Aunque el informe cubre datos hasta 2025, merece la pena apuntar que el gran accidente ocurrido en Adamuz, España, a principios de 2026", incide la ERA.

También en comparación con las cifras de fallecidos que este año dejan Adamuz y Urda, estos dos accidentes en España igualan el dato de 2024 en cuanto víctimas mortales en colisiones y descarrilamientos en toda Europa. Según el último anuario de la ERA, entre 2020 y 2023 aumentó en un 25% el número de colisiones de trenes como el alcance del AVE y el Iryo este miércoles a la entrada de la estación de Urda.

La ERA cree "prematuro" sacar conclusiones sobre lo sucedido en Urda

Con motivo del siniestro de este miércoles en Urda, este organismo dependiente de la Comisión Europea afirma estar ya en contacto con la Autoridad Independiente Técnica de Accidentes, sucesora de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y dispuesta a facilitar "cualquier apoyo que necesiten dentro de nuestro mandato".

De momento, sin embargo, la ERA no quiere entrar a comentar sobre las circunstancias del accidente de Toledo, que para el Ministerio de Transportes están claras y apuntan al controlador de la circulación que dio la orden de continuar la marcha al AVE mientras había un Iryo parado 25 kilómetros más adelante, al margen del fallo informático previo que hizo que se cayera el sistema de seguridad de la línea. "Sería prematuro para la Agencia comentar o entrar en ninguna discusión que pueda interpretarse como sacar conclusiones sobre lo que sucedió o sus posibles causas", indican fuentes de la ERA a este periódico.

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