Un padre cubano denuncia 108 días sin ver a su hijo preso político: “Hemos tenido que convertir nuestro dolor en fuerza”
Wilber Aguilar Bravo denunció que lleva 108 días sin poder ver a su hijo, Walnier Luis Aguilar Rivera, a quien identifica como preso político en Cuba por los hechos vinculados al 11J. El padre sostuvo que la falta de contacto con el joven y las restricciones para asistirlo en prisión han profundizado el dolor de su familia.
En una publicación difundida este sábado, Aguilar Bravo afirmó que la separación se convirtió en una forma de presión contra su hijo y sus allegados. “Hemos tenido que convertir nuestro dolor en fuerza. Seguimos aferrados a la verdad”, expresó al reclamar la liberación de Walnier y del resto de las personas encarceladas por motivos políticos en la isla.
Según el testimonio de Wilber, las autoridades penitenciarias también habrían impedido que la familia entregara alimentos y artículos de higiene a Walnier, quien se encuentra recluido en la provincia de Sancti Spíritus.
El padre presentó esas restricciones como parte de un trato de ensañamiento contra el joven. La imposibilidad de visitarlo durante más de tres meses, sumada a los obstáculos para hacerle llegar productos básicos, dejó a la familia sin certezas sobre sus condiciones diarias de detención.
A su vez, describió una rutina marcada por la preocupación y la impotencia. En su mensaje, vinculó su experiencia personal con las carencias que, según relató, atraviesan otros cubanos, entre ellos pacientes que no encuentran respuestas médicas para sus enfermedades.
“Camino viendo la tristeza del pueblo”, escribió. Luego aludió a personas enfermas que, ante la falta de tratamientos, solo pueden “mirar al cielo y pedirle al Señor”. El texto expone el sufrimiento de un padre que no puede abrazar a su hijo ni confirmar de manera directa cómo transcurre su encarcelamiento.
“Los ciegos ya no son tan ciegos”, escribió el padre cubano
La publicación incluyó críticas a quienes, según Aguilar Bravo, evitan pronunciarse ante los casos de presos políticos y las denuncias de sus familias. “Para todos los cómplices y los que viran la cara para no ver nuestro dolor”, manifestó antes de asegurar que “la verdad viene abriéndose paso”.
El hombre también cuestionó las desigualdades que percibe entre la población cubana y los sectores vinculados al poder. En ese sentido, afirmó que los hijos de “los de arriba” viven fuera del país, en naciones capitalistas, alejados de las dificultades que enfrentan quienes permanecen en la isla.
“Los ciegos ya no son tan ciegos, los sordos ya escuchan, los mudos ya están hablando”, sostuvo. La frase condensó su llamado a que más personas reconozcan las denuncias de represión, falta de libertades y deterioro de las condiciones de vida en Cuba.
“Libertad para mi hijo Walnier, libertad para todos los presos políticos, paz para las familias cubanas”, cerró el hombre.
Por su parte, la organización Ciudadanía y Libertad acompañó el reclamo con una exigencia concreta: que Walnier pueda recuperar el contacto regular con su familia, que terminen las medidas que afectan su asistencia dentro de la cárcel y que sea puesto en libertad.
“Ningún padre debería pasar meses sin poder abrazar a su hijo por ejercer sus derechos”, señaló la organización.
