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Pepe de Lucía abre su álbum privado para presumir de los desconocidos hermanos de Malú: un catedrático, un guitarrista y un futuro ingeniero

28 October 2026 at 20:52
Malú y su lado más familiar. (Infobae España)

Pepe de Lucía, hermano de Paco de Lucía, ha querido compartir con sus seguidores uno de los tesoros más valiosos y blindados de su intimidad: una fotografía irrepetible en la que posa la familia al completo. La imagen, rescatada de los recuerdos más queridos del artista flamenco, adquiere un significado excepcional al mostrar reunidos a sus cuatro hijos, permitiendo poner rostro a las ramas menos mediáticas de la saga. Lejos del constante escrutinio público y de los focos de los escenarios que desde hace casi tres décadas acompañan la carrera de Malú, la instantánea descubre el universo fraternal que arropa a la intérprete de Aprendiz.

El artista acostumbra a usar sus redes sociales como álbum digital con sus recuerdos y con grandes discursos hacia sus hijos, entre los que se encuentra la cantante. El marco en el que se inmortalizó esta escena tan especial fue la boda de su hijo Mario Sánchez Dafauce. En la imagen destaca una jovencísima Malú, vestida con un traje de color blanco y arropada por sus hermanos, cada uno en una etapa vital bien distinta. Junto a la fotografía, el cantaor ha querido dedicar unas palabras cargadas de admiración hacia las trayectorias de cada uno de ellos, haciendo gala de un orgullo paterno que trasciende la música y ensalza el valor del esfuerzo académico, la vocación universitaria y el cariño compartido.

El emotivo mensaje de Pepe de Lucía encierra, además, una profunda carga sentimental marcada por la ausencia de Mario, quien falleció en 2024. A través de este homenaje público, el artista no solo mantiene vivo el recuerdo de su hijo desaparecido, sino que rompe temporalmente el discreto segundo plano elegido por los miembros del clan que decidieron construir sus vidas al margen de la industria del espectáculo, ofreciendo una estampa entrañable donde conviven las guitarras, los códigos penales y los ordenadores.

Todos los hermanos de Malú

De los tres hermanos de Malú, José Manuel Sánchez Benítez, conocido artísticamente como José de Lucía, es quien ha mantenido una trayectoria pública más visible y cercana al público. Nacido en 1977, cinco años antes que la cantante, José heredó de forma natural el duende musical de su padre y el virtuosismo de su tío, el legendario Paco de Lucía. Guitarrista profesional desde los 16 años y formado como musicólogo y compositor, ha desarrollado su propia carrera discográfica sin dejar de ser el pilar fundamental sobre el escenario para Malú, quien siempre lo ha definido con ternura como su gran compañero de “vida y batallas”. Una complicidad profesional y personal que el pasado mes de septiembre sumó un nuevo capítulo festivo con su boda con la artista Adriana López, La Pimienta, con quien tiene un hijo.

Una realidad profesional diametralmente opuesta fue la que eligió Mario Sánchez Dafauce, nacido también en 1977, fruto de otra relación del cantaor. Totalmente desvinculado de los estudios de grabación y del mundo de la farándula, Mario enfocó su vocación hacia el estudio del Derecho y la docencia universitaria, labrándose un sólido prestigio como catedrático de Derecho Penal y autor de diversas obras jurídicas centradas en el delito concursal. Su prematura muerte en 2024 dejó un vacío irreparable en la familia, tal y como reflejan las conmovedoras líneas que le dedicó su padre al rememorar aquel día de fiesta: “Aquí tengo a mis hijos en la boda de mi hijo Mario Sánchez Dafauce. Catedrático de derecho penal, escribió varios libros sobre el delito concursal, él se fue de esta vida [...] Me gusta la Cultura y nunca te olvidaremos, Mario”.

La vida de Malú con su familia

En el extremo opuesto del posado y ocupando el primer plano aparece el benjamín de la familia, José Sánchez Limón, a quien todos llaman cariñosamente Pepe. Nacido en 2004 de la posterior unión del cantaor con Lucía Limón, se lleva más de dos décadas de diferencia de edad con su hermana Malú. Retratado en la imagen siendo apenas un niño risueño, el joven ha optado igualmente por una vida completamente anónima y ajena a los flashes de la crónica social, orientando su futuro hacia el sector tecnológico.

Con la misma satisfacción con la que habla de los acordes de su hija o de los libros de Mario, Pepe de Lucía presumió con entusiasmo del prometedor horizonte de su hijo menor, subrayando que “terminará pronto ingeniería informática, en el grado de ingeniero del software”. Un perfil discreto que, paradójicamente, solo ha saltado a la palestra gracias a la espontaneidad con la que el patriarca maneja sus redes sociales. Esta divertida costumbre de compartir logros familiares en su cuenta personal de Instagram fue comentada incluso entre risas por la propia Malú durante una de sus recientes visitas al plató de La Revuelta, donde el peculiar y cariñoso escaparate digital de su padre se convirtió en el blanco de las bromas más cómplices de la noche.

La escapada de la reina Sonia de Noruega antes de viajar a Málaga: alquila un hotel de lujo entero en los Alpes suizos junto a sus dos amigas

28 October 2026 at 19:05
La reina Sonia de Noruega y su viaje con amigas. (Grosby Group)

La reina Sonia de Noruega ha encontrado en las cumbres de los Alpes suizos el santuario perfecto para tomar oxígeno, despejar la mente y sobrellevar el duelo tras la pérdida de su gran compañero de vida. Apenas dos meses después del fallecimiento del rey Harald V el pasado 28 de agosto a los 89 años, la soberana emérita decidió hacer una pausa en sus obligaciones institucionales a mediados de octubre para refugiarse en uno de sus grandes amores de juventud: la alta montaña. Una escapada íntima y revitalizadora en la que no estuvo sola, sino arropada por dos de sus amigas de toda la vida, concebida como el paso previo ideal para desconectar antes de afrontar una apretada agenda que la trae a España los días 29 y 30 de octubre.

El viaje, revelado por la publicación noruega Se og Hør, comenzó el domingo 18 de octubre, justo al día siguiente de que Sonia inaugurase una exposición de arte en su país. La reina tomó un vuelo con destino a Zúrich en compañía de Margrethe Bergersen (90 años) e Ilmi Horn (88 años), dos de sus amistades más longevas y leales, además de un reducido grupo de policías veteranos encargados de velar por su seguridad en todo momento. En lugar de recluirse en soledad para procesar la ausencia de su esposo, la madre del rey Haakon VIII apostó por la compañía de quienes mejor la conocen, combinando largas charlas de sobremesa con caminatas al aire libre en un entorno natural imponente.

Esta escapada alpina ha supuesto un punto de inflexión anímico fundamental antes de volver a la primera línea del foco mediático. A su regreso a Oslo, doña Sonia reapareció radiante para arropar a su hijo y a su nieta, la princesa heredera Ingrid Alexandra, en la tradicional cena de gala con el Storting (el Parlamento noruego) en el Palacio Real. Sin embargo, su ritmo no da tregua: el descanso en las cumbres ha funcionado como la recarga de energía necesaria para continuar adelante con un calendario institucional que no se detiene y que la conduce de manera directa a tierras españolas, donde tiene previstos varios compromisos de calado.

Un chalet entero a 2.000 metros de altitud

Para garantizar la más absoluta intimidad de su retiro, la reina no escatimó en atenciones ni comodidades. Lejos de conformarse con reservar unas pocas habitaciones, Sonia alquiló al completo el histórico hotel de montaña Berghuus Radons, una joya arquitectónica situada en el cantón suizo de los Grisones, a casi 2.000 metros de altitud. Este exclusivo chalet alpino dispone de doce habitaciones, cada una diseñada de forma personalizada con madera restaurada, elegantes acabados de estilo montañés y románticas camas con dosel, ofreciendo el aislamiento necesario para que la soberana y sus amigas pudieran pasear sin testigos ni miradas indiscretas.

La elección de Suiza no fue una simple casualidad geográfica, sino un regreso emocional a sus raíces de juventud. Siendo una adolescente de 17 años, Sonia se instaló en Lausana para estudiar en una escuela de moda, una etapa marcada por la nostalgia y el frío en casa de su familia de acogida, donde soñaba con la calidez del hogar en Noruega. Con el paso de las décadas, las cordilleras se convirtieron en su verdadero bálsamo personal, tal como ella misma confesaba en 2012 al diario Aftenposten: “En las montañas, mi mente se despeja”. En las laderas alpinas, la naturaleza le ha brindado una vez más la serenidad necesaria para distanciarse del peso de las preocupaciones y ordenar los pensamientos.

Los planes de Sonia con 89 años

La fortaleza física y anímica demostrada por doña Sonia a sus 89 años ha despertado una auténtica ola de admiración tanto en la corte como en la opinión pública escandinava. La experta en realeza Caroline Vagle no dudaba en elogiar públicamente su actitud ante el difícil trance que atraviesa la familia tras la muerte de Harald e Ingrid: “La reina Sonia nunca deja de impresionarme. Está tan ágil y llena de vitalidad que cuesta creerlo; ¡al fin y al cabo, cumplirá 90 años el próximo verano!“. Para los analistas, su decisión de refugiarse en la actividad física y el cariño de sus amistades más cercanas, en lugar de aislarse, es el mejor testimonio de su resiliencia.

“Solo cabe quitarse el sombrero ante esta mujer”, subraya Vagle, destacando el cariño incondicional con el que los noruegos la respaldan en esta nueva etapa vital. Esa misma determinación es la que la impulsa ahora a hacer las maletas rumbo al sur. Con las pilas cargadas tras sus paseos alpinos y tras haber cumplido con la cena parlamentaria en Oslo, la reina viaja a España para cumplir con su agenda oficial los días 29 y 30 de octubre, demostrando que su compromiso institucional sigue tan firme y activo como el primer día.

Tensión máxima entre Omar Montes y Rocío Muñoz en los juzgados: “Me va a meter preso una persona que conozco de dos veces”

28 October 2026 at 17:35
La situación judicial de Omar Montes. (Europa Press)

El ambiente en los juzgados de Madrid se cortaba con cuchillo este martes durante el esperado cara a cara entre Omar Montes y Rocío Muñoz Martín. Tras meses de fuego cruzado en platós y redes sociales, el artista de Pan Bendito y la enfermera estética volvían a cruzar sus caminos con motivo de un acto de conciliación previo al juicio. La cita respondía a la querella interpuesta por el cantante contra ella por presuntas injurias, calumnias y una supuesta vulneración de su derecho al honor, por la que le reclama 500.000 euros tras atribuirle públicamente la paternidad de su hijo recién nacido, Diego Matteo.

El encuentro, sin embargo, no sirvió para tender puentes, sino para certificar una ruptura total que terminará resolviéndose por la vía penal. Lejos de acercar posturas, la reunión concluyó sin avenencia alguna entre las partes. La empresaria no solo no dio marcha atrás en sus afirmaciones, sino que elevó el pulso anunciando su intención de responder por la vía legal reclamando dos millones de euros al cantante, al tiempo que prepara la inminente demanda para exigir judicialmente las pruebas de filiación del pequeño.

La estampa a las puertas de la sede judicial reflejó a la perfección el abismo que los separa. Rocío Muñoz hizo su entrada escoltada por personal de seguridad privada mientras empujaba el carrito del recién nacido, haciendo gala de una llamativa tranquilidad frente a los micrófonos. A escasos metros, un Omar Montes visiblemente afectado trataba de mantener el tipo ante las cámaras, reconociendo el desgaste personal y familiar que le está provocando una historia que ya ha superado con creces los límites del espectáculo.

“Es como una persona que cruza por ahí”

La llegada de la enfermera estética acaparó de inmediato la atención mediática al presentarse arropada por un miembro de seguridad privada mientras empujaba el cochecito de su bebé. Lejos de mostrarse abrumada por la expectación, Muñoz justificó su llamativo dispositivo de protección con contundencia: “Ya dije que la seguridad la iba a llevar por el bebé y porque nunca se sabe con esta gente”. Consciente de las dudas en torno a su versión, defendió su postura asegurando que cuenta con el respaldo necesario para sostenerla en sala: “Tengo pruebas de todo. Yo desde el minuto uno estoy muy tranquila y así voy a seguir”.

En el interior de la sala de vistas, la frialdad entre ambos fue absoluta pese a encontrarse con el pequeño presente en el mismo habitáculo. Preguntada a la salida sobre cómo había transcurrido ese reencuentro y si Omar había mostrado algún interés o intención de acercarse a mirar al bebé, la empresaria fue tajante: “No, pero no lo esperaba tampoco”.

De hecho, Rocío admitió que, de haberlo intentado, tampoco se lo habría permitido, describiendo con crudeza la indiferencia con la que vivió la presencia del artista a pocos metros de su hijo: “Es como una persona que cruza por ahí”. Una distancia insalvable que promete trasladarse ahora a los tribunales de familia con la presentación definitiva de su demanda: “La demanda de paternidad sale en breve, la enviamos en breve y ya en manos de la justicia”.

El estallido de Omar Montes en los juzgados

En el lado opuesto, el cantante de música urbana no ocultó su enfado ni el dolor que le genera verse envuelto de forma continuada en acusaciones de semejante gravedad. Tras haber logrado semanas atrás el sobreseimiento y archivo de la denuncia por presuntas coacciones que Muñoz interpuso contra él, el de Pan Bendito lamentó tener que seguir acudiendo a las sedes judiciales: “Me va a meter preso una persona a la que conozco de dos veces. Yo vengo con mi mejor cara, vengo feliz, pero estoy destrozado”. Un malestar que justificó por el tono de las acusaciones vertidas sobre su persona: “Puedo hacer bromas, pero tanto como denunciarme o decir que he intentado secuestrar al niño con mis amigos en el hospital... Hombre, pues ya me jode”.

Omar Montes y su situación judicial. (Europa Press)

El cantante insistió en que lo que se ha estado diciendo en televisión son cosas “muy locas” pero con un trasfondo sumamente peligroso ante la opinión pública: “Que si amenazas de muerte, que si la persiguen, que si me quería casar con ella, que la esperaba a la salida de la clínica... De verdad, yo todas las noches rezo para que no le pase nada”.

Todos los detalles del viaje sorpresa de la reina Sofía a Armenia a sus 87 años: de su lección de estilo a su papel como embajadora de la familia real española

28 October 2026 at 16:26
La reina Sofía viaja a Armenia. (Gobierno de Armenia)

A sus 87 años recién cumplidos y cuando muchos esperarían un merecido descanso tras el despliegue de los Premios Princesa de Asturias, la reina Sofía ha vuelto a demostrar que su sentido del deber no entiende de calendarios ni de distancias. La madre de Felipe VI ha protagonizado un viaje relámpago e inesperado a Armenia para una estancia de tres días que no figuraba en la previsión pública de la Casa del Rey. Se trata de una salida catalogada como privada en los despachos de Zarzuela, pero que, en la práctica, ha adquirido una indiscutible dimensión diplomática nada más ser difundida con orgullo por los canales oficiales del país receptor.

La bienvenida estuvo a la altura de una visita de Estado encubierta. Al aterrizar en el aeropuerto internacional de Zvartnots, doña Sofía fue recibida a pie de pista con un ramo de flores por la ministra de Educación, Ciencia, Cultura y Deportes, Zhanna Andreasyan. Poco después, la emérita se trasladaba a la Casa de Gobierno, en la emblemática Plaza de la República de Ereván, donde la esperaba el primer ministro Nikol Pashinyan con un segundo obsequio floral. El mandatario armenio no tardó en compartir en sus redes sociales el vídeo del encuentro, subrayando la relevancia de contar con doña Sofía para consolidar el diálogo político y recordando que su estancia se suma a la visita que el presidente Pedro Sánchez realizó meses atrás.

El motivo de fondo que ha llevado a la madre del monarca hasta el Cáucaso Sur no responde al ocio ni al turismo monumental, sino a su inquebrantable compromiso con las causas humanitarias. Doña Sofía se ha desplazado para intervenir en la ceremonia del Premio Internacional Príncipe Talal para el Desarrollo Humano, un prestigioso reconocimiento dotado con un millón de dólares en cuyo comité evaluador participa de forma muy activa.

La causa del galardón Talal

La vinculación de la reina Sofía con este galardón viene de largo y confirma su sintonía con las iniciativas de desarrollo impulsadas en Oriente Próximo y el Golfo. Creado en 1999 por el recordado príncipe Talal bin Abdulaziz Al Saud de Arabia Saudí a través del programa AGFUND, este premio reconoce proyectos pioneros en la lucha contra la pobreza y la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables del planeta, repartiendo un millón de dólares entre sus cuatro categorías.

No es un compromiso puntual ni improvisado. En noviembre de 2025, doña Sofía ya ejerció de anfitriona en la entrega celebrada en el Hotel Palace de Madrid, figurando entonces en la agenda de Zarzuela. En esta ocasión, la fórmula elegida ha sido el perfil bajo en origen y la máxima visibilidad en destino, aprovechando su estancia para combinar la reunión con Pashinyan con varios recorridos por los enclaves históricos y culturales más representativos del país, así como actos destinados a estrechar los lazos hispano-armenios.

La lección de estilo y confort de doña Sofía

Fiel a su inconfundible elegancia pragmática, la emérita sorprendió a su llegada con un estilismo pensado al milímetro para resistir las jornadas maratonianas sin perder un ápice de distinción. Doña Sofía apostó por una de sus combinaciones fetiche: una blazer estructurada en tejido tweed a cuadros en tonos grises y azulados con marcada botonadura dorada, combinada con una blusa azul de estampado paisley, uno de los motivos más reconocibles de su armario personal.

La reina Sofía durante su visita en Armenia. (Gobierno de Armenia)

La gran clave de su indumentaria estuvo en el calzado. Para afrontar los paseos y las visitas institucionales por Ereván con la máxima comodidad, la madre de Felipe VI no dudó en completar su conjunto de pantalones azul marino con unas discretas zapatillas deportivas negras de la firma Skechers, una fórmula de confort a la que ya recurrió en otros viajes internacionales como su recordada estancia en Nueva Orleans. El toque final lo puso su habitual derroche de joyería: un despliegue de collares superpuestos y pulseras de oro en ambas muñecas cargadas de ‘ojos griegos’ y amuletos protectores, un guiño inseparable a sus raíces helenas.

De la alfombra de Oviedo a Ereván

La intensidad de este periplo por tierras armenias refleja una resistencia física envidiable a sus 87 años. Tras arropar a su hijo y a sus nietas Leonor y Sofía en el Teatro Campoamor durante el fin de semana grande de Asturias, doña Sofía apenas desarmó el equipaje antes de volar miles de kilómetros hacia el este. La emérita mantiene una rutina de trabajo que pocas figuras de su generación sostienen, consolidándose como una pieza insustituible para la representación exterior de la Corona.

La reina Sofía en Oviedo. (Europa Press)

Y la agenda no dará tregua a su regreso a España. Este mismo viernes, 30 de octubre, la emérita pondrá rumbo al archipiélago canario para presidir en Santa Cruz de Tenerife el concierto benéfico Invertimos en FESBAL. La cita, que tendrá lugar en el Espacio Cultural CajaCanarias con la participación de artistas locales como Domingo Rodríguez ‘el Colorao’ o Fabiola Socas, recaudará fondos para los bancos de alimentos insulares. Una hoja de ruta imparable que une el Cáucaso con el Atlántico en apenas una semana, demostrando que su vocación de servicio sigue intacta.

Sale a subasta el collar de zafiros de Sibila de Suecia por más de 500.000 euros: la joya que deslumbró en la preboda de los reyes Juan Carlos I y Sofía

28 October 2026 at 15:07
El collar de la realeza que sale a subasta. (Grosby Group)

El joyero de las grandes dinastías europeas vuelve a abrir sus puertas para una venta histórica que promete acaparar todas las miradas de los coleccionistas y amantes de la realeza. El próximo 11 de noviembre, la prestigiosa casa Sotheby’s subastará en su sede de Ginebra una de las piezas más fascinantes y con mayor abolengo de la Corona escandinava: el imponente collar de zafiros y diamantes que perteneció a la princesa Sibila de Suecia, madre del actual rey Carlos XVI Gustavo. La alhaja, un demi-parure que incluye los pendientes a juego y conserva su estuche original de Rath München con el monograma dorado de la princesa, sale al mercado con una estimación oficial que oscila entre los 325.000 y los 540.000 euros.

Para la crónica social y la historia de nuestra monarquía, esta joya guarda un significado especialmente entrañable al haber sido testigo directo de uno de los grandes acontecimientos dinásticos del siglo XX. Hace 64 años, en mayo de 1962, Atenas se vistió de fiesta para celebrar los fastos nupciales de los entonces príncipes Juan Carlos de España y Sofía de Grecia. Durante el fastuoso baile de gala previo al enlace, celebrado en los salones del Palacio Real de la capital helena, la princesa Sibila acaparó todas las miradas de la aristocracia internacional luciendo este collar sobre su vestido de noche, combinándolo para la ocasión con la célebre diadema Connaught de estilo belle époque y los valiosos pendientes Vasa del siglo XVIII.

La salida a subasta de este lote marca también el cierre de un círculo estrechamente ligado a España a través de su última propietaria. Tras el fallecimiento de la princesa Sibila en 1972, el aderezo pasó a manos de su segunda hija, la princesa Birgitta de Suecia, quien durante décadas se convirtió en el miembro más popular y cercano de la familia real sueca en nuestro país tras fijar su residencia en Mallorca, donde falleció el 4 de diciembre de 2024 a los 87 años. Casi dos años después de su pérdida, sus herederos han decidido desprenderse de esta reliquia, rescatando una historia repleta de glamour que conecta el trágico destino de los zares rusos con los salones más exclusivos de la realeza europea.

Su noche de gala en el Palacio de Atenas

Detrás de cada una de las piedras preciosas que conforman este lote se esconde una travesía novelesca marcada por las convulsiones políticas del siglo pasado. Según detalla la nota de la casa de subastas, la tradición histórica sitúa el origen de estos zafiros en talla cabujón en el cofre de la zarina María Fiódorovna, madre del último zar ruso, Nicolás II. Tras sobrevivir a la Revolución Bolchevique y refugiarse en su Dinamarca natal, la emperatriz se desprendió de varias gemas que fueron adquiridas por el zar Fernando I de Bulgaria, un célebre apasionado de las piedras preciosas. En 1932, durante su exilio en Coburgo, el monarca búlgaro decidió regalarle este conjunto a la joven Sibila de Sajonia-Coburgo-Gotha con motivo de su boda con el príncipe sueco Gustavo Adolfo, sellando así el estrecho vínculo familiar entre ambas ramas dinásticas.

Con el paso del tiempo, la propia princesa Sibila mandó intervenir la gargantilla para adaptarla a las tendencias de la época y a sus gustos personales. Mandó retirar dos de los cinco colgantes originales para transformarlos en los pendientes a juego, alargó la estructura del cuello añadiendo un par de zafiros adicionales y conservó tres pinjantes desmontables. En aquella inolvidable preboda de don Juan Carlos y doña Sofía en Atenas, la madre del soberano sueco optó por lucir la pieza de diez zafiros graduados sin los colgantes móviles, logrando una línea sobria y refinada que quedó inmortalizada mientras ofrecía su brazo a la princesa Alicia de Battenberg en los salones palaciegos.

La herencia mallorquina de Birgitta

La subasta de esta gargantilla en Suiza pone de relieve el valioso patrimonio que custodió en la intimidad la princesa Birgitta. Gran apasionada del clima y el estilo de vida balear, la hermana del rey Carlos Gustavo custodió con mimo estas piezas familiares hasta sus últimos días en la isla. La dispersión de su joyero no se limitará únicamente al conjunto de zafiros de su madre; en la misma sesión ginebrina, los legatarios de la princesa han consignado otras piezas de alta época, entre las que destaca un singular broche con un zafiro Padparadscha, una de las variedades más escasas y cotizadas del mundo gemológico, pulseras de perlas con cierres de esmeraldas y un collar de perlitas que perteneció a Margarita de Connaught.

Sibila de Suecia. (Grosby Group)

Este extraordinario catálogo convierte la cita de Sotheby’s en uno de los eventos del año para los especialistas en alta joyería histórica. Junto a las pertenencias que un día pasearon por las recepciones de Atenas y las estancias de Mallorca, la puja contará también con piezas maestras de la orfebrería como la tiara de meandros griegos de Mellerio dits Meller, regalada en su momento por los duques de Montpensier a su hija María Isabel de Orleans. Una subasta millonaria que devolverá a la primera línea mediática el brillo imperecedero de las grandes joyas que marcaron los acontecimientos sociales más recordados del siglo XX.

El primer paparazzi de la historia de España: así fue como Ramón de Navarrete cambió un oficio y revolucionó la corte de Isabel II

28 October 2026 at 06:34
La historia del mundo de los paparazzi. (Wikimedia Commons)

Seguro que más de una vez te has quedado atrapado frente a la televisión viendo el último “salseo” de los famosos o has ojeado las revistas del corazón en la sala de espera del médico. Pero ¿alguna vez te has preguntado quién fue el loco que inventó el oficio de perseguir a los famosos y airear sus trapos sucios en nuestro país? Para encontrar al primer “paparazzi” oficial de la historia de España no tenemos que viajar a la Inglaterra de Lady Di ni a los platós de televisión modernos, sino al Madrid del siglo XIX, en pleno reinado de Isabel II.

En una época donde la prensa solo hablaba de sesudos discursos políticos o religión, un periodista descubrió que era mucho más divertido contar con quién coqueteaban las marquesas en los palcos del teatro. Su nombre era Ramón de Navarrete, pero todo el mundo lo conocía y temía bajo un alias escalofriante: “Asmodeo”, el demonio de los secretos.

Corría el año 1849 cuando el diario La Época revolucionó los quioscos de la capital. Navarrete, un hombre refinado que se movía como pez en el agua entre la aristocracia, empezó a publicar unas crónicas sociales tan afiladas que congelaban la sangre de la alta sociedad madrileña. Según revelan las investigaciones históricas sobre el periodismo decimonónico, recogidas en los archivos del diario ABC, este pionero adoptó su pseudónimo inspirándose en el mito literario del diablo.

La historia de Ramón de Navarrete. (Wikimedia)

Navarrete demostró antes que nadie que el cotilleo y la curiosidad por la vida ajena no eran una distracción menor, sino un motor económico capaz de multiplicar las ventas de cualquier periódico. Con su prosa cercana, ágil y descarada, consiguió que las clases populares devoraran la prensa no para entender los complejos decretos del gobierno, sino para ver cómo los intocables de la corte bajaban de su pedestal. Así nació una industria millonaria basada en vigilar al famoso que hoy sigue más viva que nunca en las portadas de papel cuché y en los vídeos virales de TikTok.

Los escándalos en la corte de Isabel II

En pleno siglo XIX, ser el objetivo de este paparazzi en el entorno de la soberana era una auténtica ruleta rusa. Navarrete no se amedrentaba ante el rígido protocolo de la corte de Isabel II y analizó al milímetro el vestuario y los comportamientos de todos sus cortesanos. Si una condesa del círculo íntimo de la reina aparecía con encajes que parecían de contrabando barato, o si un joven militar pasaba demasiado tiempo charlando en un rincón con una dama casada de la alta alcurnia, el periodista lo cazaba al vuelo.

Aunque la censura de la época era feroz y no podía atacar directamente a la Corona, Navarrete dejaba caer sutiles metáforas sobre “las miradas delatoras en los palcos privados de la reina” que encendían de inmediato los rumores y las alarmas en todo Madrid, convirtiendo las fiestas palaciegas en un campo de minas para la reputación de la nobleza.

Cómo se convirtió en una profesión

Lo más fascinante de la figura de Ramón de Navarrete es que convirtió el “olfato de paparazzi” en un oficio respetable y extraordinariamente bien pagado. Las empresas periodísticas de la época descubrieron horrorizadas, pero encantadas, que el morbo vendía muchísimo más que los debates del Congreso. El éxito de sus crónicas fue tal que Navarrete acabó escalando posiciones gracias a sus exclusivas hasta convertirse en el director del periódico La Época, demostrando que el periodismo de sociedad era el verdadero negocio del futuro.

La historia de Ramón de Navarrete. (Wikimedia)

Su figura e impacto fueron tan relevantes que incluso grandes de la literatura española como Benito Pérez Galdós elogiaron años más tarde su capacidad única para actuar como el gran testigo de su tiempo, retratando como nadie las costuras, las mentiras y las apariencias de la burguesía isabelina.

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