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Si quieres unos cascos para correr por la ciudad, yo te recomiendo los Shokz OpenRun Pro 2: caen un 31%, dejan el oído libre y escuchas música y ruido de la calle

30 October 2026 at 05:00

Seis y media de la tarde, la avenida llena de coches y los Shokz OpenRun Pro 2 sonando mientras esperas a que el semáforo se ponga en verde. Ahora están rebajados, bastante por debajo de lo que piden por ellos otras tiendas españolas, y eso los acerca a quien corre por ciudad tres veces por semana. Son de conducción ósea: la música llega por los pómulos y el oído queda libre para la bici que te adelanta por la izquierda.

La calle entra y la música sigue

Quien corre por ciudad conoce el gesto: sacarse un auricular en cada cruce para comprobar si viene algo. Con unos cascos de botón que tapan el oído, el tráfico se convierte en un murmullo y el ciclista que llega por detrás aparece de golpe a tu lado.

Los OpenRun Pro 2 se colocan por fuera, delante de la oreja, y transmiten el sonido a través del hueso. El conducto auditivo queda abierto, así que escuchas la música y, a la vez, el claxon, el aviso del corredor que te adelanta o el pitido del semáforo para peatones.

Otra ventaja que el corredor nota pronto: al no tapar el oído, sigues oyendo tu respiración y tus pisadas. Eso ayuda a no pasarte de ritmo en los rodajes suaves, cuando la canción pide apretar y el plan dice lo contrario.

Lo que cuesta asumir es el sonido. La conducción ósea no da la pegada en graves de un auricular metido en el oído, y en una avenida en hora punta tocará subir el volumen. A cambio, no llevas nada dentro de la oreja, y en un rodaje de una hora eso se agradece más que unos graves potentes.

12 horas para casi un mes de rodajes

La batería llega a las 12 horas. Si sales tres veces por semana durante una hora, son casi cuatro semanas sin acordarte del cargador. Y la tirada larga del domingo, aunque se estire a 2 horas a ritmo suave, no los pone en apuros.

La protección IP55 cubre lo que de verdad le pasa a un casco de correr. Aguanta el sudor que baja por la sien en una tarde de julio y el chaparrón que te pilla a mitad de recorrido. No están pensados para nadar, así que la piscina se queda fuera del plan.

Se enlazan por Bluetooth 5.3 con el móvil que llevas en el brazalete o en la riñonera, sin cables que bailen contra el pecho a cada zancada.

El corredor de asfalto y pasos de cebra

Donde más rinden es con el corredor amateur que sale desde el portal. Rodajes a 5:30 el kilómetro por calles con tráfico, algún cambio de ritmo en el parque, tramos de carril bici compartidos con patinetes. Ahí, oír el entorno es lo que te deja correr con música y tranquilo.

En la media maratón del año, con más de 2 horas de carrera, la batería va sobrada y el oído libre te deja escuchar los ánimos del público en el último kilómetro. Y en la cinta del gimnasio sirven igual, sin aislarte de lo que pasa en la sala.

Si entrenas en pista o en un circuito cerrado, sin coches alrededor, la ventaja se diluye y un auricular de botón aísla mejor. Pero si tu ruta cruza pasos de cebra, este es el formato que recomendamos sin dudar.

A las pocas semanas, lo raro será volver a meterte algo en la oreja para salir a correr.

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shokz open run pro 2

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SHOKZ OpenRun Pro 2 S820

El calefactor para los primeros fríos de octubre: panel de vidrio de 2000 W con Wi-Fi por menos de 100 euros

29 October 2026 at 05:00

El calefactor de panel de vidrio de Aigostar llega justo cuando las mañanas de finales de octubre empiezan a pedir chaqueta dentro de casa. Es esa semana rara en la que todavía no apetece encender la calefacción de todo el piso, pero el despacho o el dormitorio amanecen fríos. Para ese hueco están los aparatos de apoyo, y este trae algo que no siempre se ve en un calefactor de este tipo: se maneja desde el móvil.

Octubre, el mes de calentar una sola habitación

Los primeros fríos tienen una trampa. Hace fresco a primera hora y al caer la tarde, pero a mediodía se está bien, así que encender la caldera para todo el piso parece un exceso. Lo que pide el cuerpo es calentar la habitación donde estamos y olvidarnos del resto.

Ahí es donde un calefactor de apoyo se gana el sitio. No sustituye a la calefacción de invierno, ni hay que pedírselo: con 2.000 W está pensado para una estancia, no para una casa entera. Lo que sí hace es quitar el frío al despacho mientras teletrabajamos o al dormitorio antes de acostarnos.

Y como este tipo de aparato sale del trastero cada otoño y vuelve a él en primavera, la forma importa más de lo que parece. Un panel plano de vidrio blanco se deja en un rincón sin que la habitación parezca que ha recuperado la estufa de la abuela.

Un panel que apenas ocupa

Aigostar ha resuelto el aparato como un convector: calienta el aire de la habitación, que circula y va templando el cuarto poco a poco. No da ese golpe de calor en las piernas de un radiador de infrarrojos, pero reparte la temperatura de forma más pareja. Para pasar 2 horas leyendo o trabajando, es lo que se agradece.

El frontal de vidrio tiene una ventaja que se ve en el día a día. Es liso, así que se limpia con un paño en un momento, y el polvo que acumula durante los meses de trastero sale de una pasada. Su perfil ultra fino deja más sitio libre que los calefactores de toda la vida.

La pantalla LED es táctil, sin ruletas que acaban flojas después de dos inviernos. Parece un detalle menor hasta que uno ha convivido con un calefactor de mando bailón.

El Wi-Fi es lo que ahorra, no la etiqueta

Aigostar lo presenta como un calefactor de bajo consumo, y conviene leerlo con calma. Cuando está encendido trabaja con hasta 2.000 W, como cualquier aparato de su potencia. Lo que de verdad se nota en la factura es cuántas horas pasa funcionando.

Y ahí entran el Wi-Fi, el temporizador de 24 horas y la programación. Se puede dejar que arranque media hora antes de levantarnos y que se apague solo cuando ya hemos salido por la puerta. O encenderlo desde el móvil al salir del trabajo, para llegar a un cuarto templado sin haberlo tenido en marcha toda la tarde.

La verdad es que esa es la diferencia con un calefactor básico de interruptor: el gasto deja de depender de que alguien se acuerde de apagarlo. Los tres modos de funcionamiento terminan de ajustar el uso según el cuarto y la hora.

Es de esos aparatos que se quedan en el dormitorio de octubre a abril encendiéndose solos a las siete y media, y ahora que está rebajado llega a tiempo para la primera mañana fría de verdad.

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El calefactor para los primeros fríos de octubre panel de vidrio de 2000 W con Wi-Fi por menos de 100 euros

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AIGOSTAR

Estrenos de series en Movistar Plus en noviembre de 2026: ‘American Hostage’, ‘Celeste’, ‘Yellowjackets’ y cinco más

29 October 2026 at 05:00

A las seis y poco ya es de noche. ‘American Hostage’ abre el 5 de noviembre un mes de series que en Movistar Plus pide manta varias noches por semana. Trae a Jon Hamm, la Indianápolis de 1977 y un secuestro que acabó convertido en fenómeno mediático. Detrás vienen siete estrenos más en apenas tres semanas: dos despedidas que duelen, las de ‘Yellowjackets’ y ‘Babylon Berlin’, la vuelta de ‘Celeste’ y un caso nuevo de Carles Porta.

‘American Hostage’ (5 de noviembre): Jon Hamm, 1977 y un rehén

Indianápolis, 1977. Un hombre desesperado encañona al director de una hipotecaria, con un mecanismo letal de por medio, y exige una sola cosa: hablar en directo con un periodista de radio. El suceso deja de ser un asunto policial y se convierte en noticia en todo el país.

Pasó de verdad, y la serie nace de un pódcast en el que ya participaba Jon Hamm. Él encabeza ahora el reparto junto a Giovanni Ribisi, Mireille Enos y William Jackson Harper. Shawn Ryan y Eileen Myers la han creado, y la dirección corre a cargo de Adam Arkin y Nina Lopez-Corrado.

Son 8 episodios y Movistar Plus los publica de una tacada, pocos días después de que termine su emisión en Estados Unidos. Antes, el 30 de octubre, el primero se proyecta en la gala inaugural del South International Series Festival de Cádiz, donde compite en la Sección Oficial de Ficción. Para quien disfruta de las historias reales con el reloj en contra, es el arranque de mes que no admite discusión.

Para un rato suelto, ‘Una vida en diez fotos’ (6 de noviembre)

El formato, de origen británico, se explica solo: cada episodio cuenta la vida de una figura célebre a través de diez fotografías. Por Movistar Plus ya han pasado entregas dedicadas a Freddie Mercury, Amy Winehouse, Tupac, Elizabeth Taylor, Muhammad Ali y John Lennon. Más tarde llegaron las de Mandela, Bruce Lee, Robin Williams y Carrie Fisher.

No pide seguir una trama ni recordar nada del capítulo anterior. Es la serie de la noche en que no apetece comprometerse con nada largo.

Carles Porta vuelve con ‘Sicarios’ el 12 de noviembre

La investigación arrancó con dos homicidios que, sobre el papel, no tenían nada que ver. Siguiendo ese hilo, los investigadores acabaron destapando una red de sicarios con base en la Costa del Sol, conexiones fuera de España y el narcotráfico de fondo.

‘Sicarios’ reconstruye ese camino en 3 episodios. Es un Original de M+, hecho con True Crime Factory y Goroka. El foco está en cómo se fue armando el caso y en cómo funcionaba la red por dentro, no en el crimen como espectáculo.

Quien haya seguido sus casos anteriores ya sabe a qué juega. Porta no cuenta crímenes desde fuera: coloca al espectador dentro de la duda y deja que las piezas encajen sin prisa. Se ve en dos noches, pero el caso se queda rondando bastante más.

18 de noviembre: un virus suelto en ‘Objetivo: Apolo’

A mitad de mes toca thriller de acción. Un secuestro muy calculado tira de una conspiración bastante más grande. Zara y Vincent, que fue su agente de seguridad, tienen que plantar cara a un grupo de mercenarios y a lo que cada uno arrastra de su pasado. Y no tienen claro en quién pueden confiar.

Mientras, un virus letal pone en jaque a Europa y Yuri Mishkin, el cabecilla de los mercenarios, quiere que todo salte por los aires. Pide poco más que apagar el móvil y dejarse llevar por la trama.

La segunda ‘Celeste’ mira tres años atrás (19 de noviembre)

La primera temporada de ‘Celeste’ se llevó el Premio Ondas y el Feroz a la mejor comedia, y tuvo reconocimiento en Series Mania, el Italian Global Series Festival y FICAL. La segunda se estrena el 19 de noviembre y, en vez de seguir hacia delante, retrocede tres años.

Cuenta el caso que marcó la carrera de la inspectora Sara Santano. La investigación sobre un futbolista famoso la obliga a hacer equipo con un inspector que no es del suyo, y ese emparejamiento forzoso promete.

La serie es de Diego San José, la dirige Elena Trapé y Carmen Machi encabeza el reparto junto a Carlos Blanco, Pol López, Antonio Durán «Morris» y Aixa Villagrán. Machi llega al estreno con el Premio Nacional de Cinematografía de este año. Son 6 episodios, un Original de M+ producido con 100 Balas, y el 26 de octubre se presenta en sociedad en el festival Serielizados de Barcelona.

Todo este calendario, Originales de M+ incluidos, entra en el Plan Libre Cine y Series. Cuesta 4,99€ al mes, sin permanencia, con más de 70 canales y dos reproducciones simultáneas. Sus condiciones precisan que no incorpora la oferta deportiva, que es justo lo que no necesita quien enciende la tele por las series.

Última temporada de ‘Yellowjackets’, el 21 de noviembre

Ashley Lyle y Bart Nickerson lo dejaron claro al anunciarla: la cuarta temporada de ‘Yellowjackets’ es la última. En Movistar Plus se estrena el 21 de noviembre, un día después que en Estados Unidos, así que el margen para esquivar spoilers es mínimo.

El planteamiento del final cabe en una línea: las supervivientes corren a enterrar lo que hicieron antes de que llegue el rescate. En el reparto están Melanie Lynskey, Christina Ricci, Tawny Cypress, Sophie Nélisse, Jasmin Savoy Brown y Sophie Thatcher, y aparece Hilary Swank.

Si llevas tres temporadas con el estómago encogido, es la noche del mes; si no la has empezado, esta no es la temporada para entrar.

Berlín, 1933: el final de ‘Babylon Berlin’ (25 de noviembre)

La quinta temporada de ‘Babylon Berlin’ es la última y lleva la historia a febrero de 1933, con la llegada de los nazis al poder. Adapta la quinta novela de la saga de Gereon Rath, de Volker Kutscher, y difícilmente podía elegir un escenario más inquietante para bajar el telón.

Son 8 episodios y vuelven Volker Bruch como Gereon Rath y Liv Lisa Fries como Charlotte Ritter. En Alemania se estrenó en septiembre con todos los capítulos de golpe, y la serie se ha vendido a más de 140 territorios. La conversación ya ha empezado fuera; el 25 de noviembre toca por fin verla aquí.

Esquí y una sola ganadora en ‘Agallas’ (26 de noviembre)

La última serie del mes viene de Finlandia y va de ambición. Anna tiene 30 años, está en el equipo nacional femenino de esquí y se conforma con poco. Hasta que le sale la ocasión de entrenar con María, de 28, la enigmática reina de la disciplina. Lo sacrifica todo por subir, y cada paso hacia arriba le cuesta más. Al final, solo puede ganar una.

Es de 2026, tiene 8 episodios en una sola temporada y no guarda relación con la película española ‘Agallas’ de 2009. Cierra noviembre con nieve, rivalidad y una pregunta incómoda: cuánto se está dispuesto a perder por llegar arriba.

Del rehén de Indianápolis a la pista de esquí finlandesa, noviembre en Movistar Plus se apunta mejor en noches que en semanas. Y como el plan va sin permanencia, diciembre ya se decidirá en diciembre.

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Todas las series de Movistar Plus en noviembre

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Carles Porta vuelve con ‘Sicarios’ el 12 de noviembre

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Última temporada de ‘Yellowjackets’, el 21 de noviembre

El OnePlus Watch Lite cuesta menos de 90 euros y no solo cuenta pasos: GPS, 100 modos deportivos y llamadas

28 October 2026 at 05:00

Las pulseras de actividad tienen un techo, y el OnePlus Watch Lite empieza justo donde lo tocan. Muchas cuentan pasos, vibran con cada mensaje del grupo de la familia y, cuando sales a correr, te piden llevar el móvil para saber por dónde has ido. Este reloj guarda el recorrido por su cuenta y te deja contestar una llamada sin sacar el teléfono del bolsillo. Sobre el papel es mucho. La gracia está en ver qué parte se usa de verdad pasada la primera semana.

El GPS es lo que justifica el salto

Si tu pulsera actual necesita el móvil para ubicarte, el GPS integrado es el cambio que más vas a notar. Sales a correr con las llaves y poco más, y al volver tienes el recorrido, la distancia y el ritmo guardados en el reloj. Para quien corre por el parque o hace rutas en bici los domingos, eso cambia la rutina: el teléfono deja de ir dando botes en el brazalete.

La pantalla de 1,46 pulgadas acompaña ese uso. Tiene el tamaño de la esfera de un reloj normal, con espacio para leer el ritmo de un vistazo a mitad de cuesta sin tener que parar. Y como lo vas a llevar puesto todo el día, el tamaño también se agradece para ver quién llama o qué dice el último mensaje.

Un matiz que conviene tener claro desde el principio: las métricas de salud son de bienestar y forma física, no las de un aparato médico. Sirven para ver tendencias, cuánto te mueves o cómo vas mejorando, no para sustituir una consulta.

100 modos deportivos, tres de uso real

Nadie usa los 100 modos deportivos, y está bien que sea así. Lo normal es quedarse con tres o cuatro: correr, caminar, bici y lo que toque en el gimnasio. El resto sirve para el día en que pruebas algo nuevo y quieres que quede registrado como lo que es, y no como una caminata genérica.

La verdad es que ahí está la diferencia práctica frente a un reloj que solo distingue entre andar y correr. El historial de la semana se parece a lo que has hecho de verdad, y eso es lo que acaba dando ganas de mirarlo.

Llamadas desde la muñeca, con el móvil cerca

Las llamadas por Bluetooth resuelven una escena muy de diario. El teléfono está cargando en la cocina, tienes las manos ocupadas con la sartén y contestas desde el reloj sin cruzar el pasillo.

Conviene entender cómo funciona. La llamada viaja por Bluetooth desde el teléfono, que tiene que estar a mano. Si lo dejas en casa al salir a correr, la ruta se guarda igual, pero la llamada de mitad de recorrido se queda sin contestar.

Para quien viene de una pulsera básica, es la función que más se usa sin pensarlo. Para quien ya lleva un reloj con GPS y llamadas, el Watch Lite no aporta un salto que justifique el cambio.

Ahora que está rebajado, pasar de la pulsera al OnePlus Watch Lite deja de ser un capricho y se convierte en el primer reloj de verdad para quien ya sale a moverse varias veces por semana, sin pagar lo que piden los relojes deportivos de gama alta.

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OnePlus

El Poco M8 5G pone una AMOLED de 6,77 pulgadas por menos de 250 euros: series y almacenamiento sin pagar gama alta

27 October 2026 at 05:00

El Poco M8 5G hace lo contrario de lo que lleva años haciendo la gama media. La mayoría recorta en la pantalla, que es lo que miras horas cada día, y este pone el dinero justo ahí. También lo pone en la memoria, que en muchos móviles se llena antes de cumplir el primer año. Monta un panel AMOLED de 6,77 pulgadas y las dos versiones de esta oferta arrancan en 512 GB. Si ves series en el sofá, lo vas a notar la primera noche.

Poco pone la pantalla por delante

Una pantalla AMOLED se distingue de la LCD que siguen montando muchos móviles baratos en algo que se ve a simple vista. El negro es negro de verdad. Cada punto de luz se apaga cuando no hace falta, así que una película con escenas nocturnas no se queda en un gris lavado.

Las 6,77 pulgadas lo colocan entre los móviles grandes, y para series es una ventaja clara: se parece más a ver algo en una tablet pequeña que en un teléfono. Con una sola mano, eso sí, llegar a la esquina de arriba cuesta un poco, sobre todo de pie en el metro. A cambio, los subtítulos se leen sin forzar la vista y el partido del domingo se sigue sin entornar los ojos.

Si vienes de un móvil de hace tres o cuatro años con pantalla LCD, este es el cambio que más vas a agradecer, por encima de cualquier cifra del procesador.

512 GB de serie y 5.520 mAh

El almacenamiento es, para mí, el argumento que más pesa. Las dos versiones de esta oferta parten de 512 GB y lo que cambia entre ellas es la memoria RAM, 8 o 12 GB. La RAM es la que permite volver a una app sin que se recargue. Con 8 GB vas sobrado para redes, mensajes y vídeo, y los 12 GB compensan si juegas o saltas de una app a otra todo el rato.

512 GB son años de fotos, varias temporadas descargadas para un viaje y juegos instalados sin hacer cuentas. Si alguna vez has tenido un móvil de 128 GB, conoces de memoria el aviso de espacio lleno. Aquí tarda mucho en aparecer.

La batería de 5.520 mAh también va por encima de lo que monta un móvil medio, así que llegar a la noche con margen suele ser lo normal aunque caigan un par de capítulos por el camino. Cuando toca enchufarlo, la carga de 45 W evita dejarlo horas conectado: con un rato mientras desayunas recuperas buena parte.

Un procesador para el día, no para presumir

El procesador, el Snapdragon 6 Gen 3 de Qualcomm, es de gama media y no pretende parecer otra cosa. Mueve con soltura redes, navegación, mapas y vídeo, y los juegos más populares van bien con ajustes razonables. Para jugar a lo más exigente con todo al máximo, se topa antes con su techo que un gama alta.

La cámara principal de 50 MP, con buena luz, da fotos con detalle de sobra para compartirlas o recortar un trozo sin que se deshagan. El 5G lo deja preparado para la cobertura que irá llegando en los próximos años, y la verdad es que eso importa en un móvil que vas a estirar.

Ni el procesador ni la cámara le van a ganar una discusión a un gama alta, que con esta memoria cuesta varias veces más. Pero un móvil se juzga por lo que tocas a diario, y ahí este Poco no ha recortado.

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Poco M8 5G

La HONOR Pad X9a parece de gama alta y vale menos de 150 euros, con pantalla 2.5K de 11,5 pulgadas y 120 Hz para ver series sin achinar los ojos

27 October 2026 at 05:00

Ver series en el móvil acaba con subtítulos diminutos y el brazo dormido. La HONOR Pad X9a va justo a por ese problema con una pantalla que, sobre el papel, uno esperaría encontrar en tablets bastante más caras. Con ese tamaño y esa fluidez deja de ser el cacharro para mirar el correo y pasa a ser la tele pequeña del sofá, la de la cama y la del tren. Eso sí, tiene un techo claro, y conviene saber dónde está.

Una pantalla que se nota al pasar de página

Los 120 Hz son lo primero que se percibe y lo que más cuesta dejar después. El contenido se desliza sin saltos al bajar por una web, al pasar páginas de un cómic o al moverte entre aplicaciones. Si vienes de una tablet a 60 Hz, el cambio se ve en el primer minuto. Y cuando vuelves a la vieja, parece ir a tirones.

La resolución 2.5K hace el resto. En 11,5 pulgadas se nota en los detalles pequeños. Los subtítulos se leen limpios y el texto de un PDF no se emborrona al acercarlo. Las series, por su parte, pierden ese grano que delata una pantalla barata. Ver capítulos sin achinar los ojos va justo de eso.

Con 11,5 pulgadas, un cómic o una revista caben a página completa sin tener que hacer zoom a cada viñeta. Si solo pudiéramos destacar una cosa de esta tablet, sería esta pantalla.

Batería grande y Google Play de serie

La batería de 8.300 mAh es la otra mitad del argumento. Una pantalla a 120 Hz y con tanta resolución gasta más energía, y una celda de ese tamaño es lo que equilibra la cuenta. La idea es que no tengas que verla atada al cargador mientras ves una película.

La versión europea trae Google Play, así que Netflix, YouTube, Prime Video o la app del periódico se instalan igual que en cualquier móvil Android, sin buscar tiendas alternativas. Es la parte que menos luce en una ficha y la que más tranquiliza nada más encenderla.

También es una tablet cómoda de compartir en casa. A esa pantalla se le saca partido igual con los dibujos de los pequeños por la mañana que con el periódico del domingo, y una batería así aguanta bien el paso de unas manos a otras. Es la versión WiFi: en el tren o en la playa toca compartir datos desde el móvil, algo que se hace en un par de toques.

La tablet del sofá, no la de jugar

Con la Pad X9a conviene tener claro para qué se compra. Es una tablet para ver, leer, navegar y hacer videollamadas, y ahí la combinación de pantalla y batería es lo que pesa. Para jugar a lo más exigente o editar vídeo, el dinero hay que ponerlo en procesadores de gama alta, y eso ya es otra liga de precio.

Las cámaras van en la misma línea: 8 MP detrás y 5 MP delante, suficientes para una videollamada con la familia o para escanear un recibo, no para las fotos del verano. Los 128 GB de almacenamiento, en cambio, dan margen para descargar varias temporadas antes de un viaje largo.

Si vienes de una tablet de hace unos años o llevas tiempo viendo series en el móvil, el salto se nota desde el primer capítulo. Si ya tienes una tablet reciente con buena pantalla, el cambio es más discreto.

Ahora que está rebajada, lo más probable es que la Pad X9a acabe viviendo en el brazo del sofá, con el siguiente capítulo siempre a un toque.

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