DJI mete vídeo 4K estabilizado en 151 gramos y deja el Neo 2 por menos de 250 euros: el dron que sí sale de la mochila
¿Cuántos planos aéreos se pierden porque el dron se quedó en casa? El DJI Neo 2 está pensado para que eso deje de pasar: con 151 gramos pesa menos que muchos móviles, y sus hélices van rodeadas por una protección completa que te deja despegarlo a tu lado. Si grabas tus viajes o el día a día de una afición, la consecuencia es sencilla: vuelve a merecer la pena meterlo en la mochila cada vez que sales.
La toma que abre el vídeo de viaje, sin montar un despliegue
Quien monta sus propios vídeos conoce la escena. Llegas a un mirador, a una cala o a la entrada de un pueblo y quieres ese plano que empieza en ti y se aleja hasta enseñar el sitio entero. Con el móvil, lo más parecido es estirar el brazo y girar. Con el Neo 2 la cámara sube de verdad, y esa toma de apertura es la que hace que un vídeo de viaje parezca contado y no solo grabado.
Ese plano acaba en el montaje o en la papelera según la estabilización. Un vídeo aéreo que tiembla un poco se nota en cuanto lo pones a pantalla completa, y arreglarlo luego en el ordenador recorta la imagen y da trabajo. Aquí el vídeo sale ya estabilizado del propio dron, así que el material entra directo en la edición.
El 4K ayuda en otra cosa. Grabas en horizontal y te queda margen para sacar un vertical para redes sin que la imagen se deshaga. Para quien publica en los dos formatos, es la diferencia entre grabar una vez o dos.
151 gramos y las hélices a cubierto
El equipo que pesa se queda en casa. Lo sabe cualquiera que haya cargado con una cámara grande en un viaje y haya terminado grabando con el teléfono. El Neo 2 va en la mochila junto al cargador y su peso no se nota al final de la jornada.
La protección que rodea las hélices cambia el día a día más que el peso. Te deja despegar cerca de ti, de tus amigos o de un árbol con mucho menos miedo a un roce. Si es tu primer dron, ese margen vale más que cualquier cifra de resolución.
En una mañana de rodaje la batería manda, como en cualquier dron pequeño, así que lo sensato es salir con alguna de repuesto si vas a encadenar varias localizaciones. Y llega en buen momento: ahora tiene un pequeño descuento, discreto, que hace más fácil dar el paso.
Los papeles justos y el listón honesto
Lo legal conviene tenerlo claro antes del primer vuelo. Al quedarse por debajo de los 250 gramos, el Neo 2 entra en la franja más ligera de las normas europeas de drones, la que menos trámites pide. Menos no es ninguno: como lleva cámara, hay que registrarse como operador en la web de AESA, y siguen fuera los aeropuertos, las zonas restringidas y los vuelos sobre aglomeraciones de gente.
El techo también está claro. Es un dron para tus vídeos, para YouTube, redes y recuerdos de viaje, no para un encargo de cliente que pida planos largos y muy controlados. Con viento fuerte, un aparato tan ligero sufre más que uno grande, y esos días toca dejarlo guardado.
Dentro de ese terreno, es un dron pensado para usarse cada semana y no para dormir en su caja, porque sacarlo no pide ninguna ceremonia.
El mejor plano aéreo de un viaje aparece cuando la luz se pone bonita sin avisar, y ahí cuentan los segundos que tardas en tenerlo en el aire, no los megapíxeles.
Los artículos publicados en la sección "De compras" están pensados para ayudarte a descubrir productos que pueden interesarte. Algunos de los enlaces incluidos son de afiliados, lo que significa que si realizas una compra a través de ellos La Razón podría recibir una pequeña comisión sin que esto influya en nuestras recomendaciones ni en el precio que pagas.


© Amazon


© Amazon