Dos sencillos gestos con las manos pueden ayudar a detectar los primeros signos de deterioro cognitivo, según los expertos
Con el paso de los años, las personas de la tercera edad pueden llegar a presentar cierta pérdida en la velocidad de sus movimientos y del habla. Si bien, esto puede ser un síntoma de la vejez y puede solucionarse, en algunos casos, con una rutina más activa y una mejor alimentación, en otros pueden ser los primeros síntomas del deterioro cognitivo. Por ello, es importante tener en cuenta en qué aspectos poner atención para tratar de detectar o frenar posibles enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o la demencia.
Uno de los rasgos más visibles del comienzo de este tipo de deterioro cognitivo son la pérdida de memoria, la dificultad a la hora de hablar o en su propio juicio. Aunque esto no siempre es un signo de una posible enfermedad, es importante prestarles atención. Especialmente si empeoran. Afortunadamente, existen dos ejercicios bastante simples y recomendados por los especialistas para aprender a detectar este tipo de señales. Para ello solo hace falta prestar atención a la movilidad de las manos.
Según explican los doctores especializados en envejecimiento cognitivo y de la memoria, Monika McAtarsney-Kovacs, para el medio británico "The Telegraph", el simple movimiento de la mano requiere de una gran concentración y habilidad mental. Algo que, si bien las personas suelen dar por sentado en su juventud, puede llegar a convertirse en un verdadero reto cuando se alcanza la tercera edad. Especialmente cuando se tratan de gestos que se realizan por primera vez o que no se acostumbran a hacer en el día a día.
El simple movimiento de la mano activa diferentes áreas del cerebro
Para poder realizarlos, el cerebro necesita lanzar señales a los dedos involucrados en el gesto y bloquear aquellos que no se necesitarán, lo que requiere trabajar diferentes aspectos como el pensamiento, la atención, la planificación y el procesamiento de la información. Áreas que los expertos recomiendan mantener ocupadas para evitar su deterioro y sus posibles consecuencias en la independencia, movilidad y juicio de las personas, especialmente cuando se llega a la tercera edad.
Es por ello que intentar realizar determinados movimientos repetitivos e inusuales en el día a día puede llegar a mostrar signos de este tipo de deterioro. Pruebas que, si bien pueden ayudar tanto a las personas como a sus familiares a detectar problemas de manera temprana, sus resultados deben consultarse con un especialista antes de llegar a un diagnóstico. Asimismo, es importante saber que su realización supone un indicador y no un ejercicio preventivo.
Ejercicios para detectar el deterioro cognitivo
El primer ejercicio se conoce como el test de los golpecitos. Para realizarlo, es necesario colocar el dedo índice contra el dedo gordo, a una distancia de aproximadamente 3 centímetros. A continuación, es necesario realizar diferentes toques o golpes repetidos entre los dedos durante 15 segundos. A mayor número de toques, mejor indicador de las capacidades cognitivas de la persona.
Según un estudio publicado en la Hong Kong Journal of Occupational Therapy, los sujetos que presentaban deterioro cognitivo medio realizaban 54 toques con su mano dominante y 51 con la no dominante, mientras que los sujetos sin signos de deterioro realizaban 64 con su mano dominante y 59 con la no dominante. Aunque los expertos recuerdan que realizar puntualmente un menor número de golpes puede deberse simplemente al descanso.
Para el segundo ejercicio es necesario encontrarse delante de una superficie plana, como una mesa. En primer lugar, se debe cerrar el puño sobre dicha superficie y, posteriormente, abrirlo y dejar los dedos estirados y la palma sobre ella. Este movimiento debe realizarse tres veces en cada mano, una seguida de la otra. Aquellos que pueden realizarlo sin equivocaciones no suelen presentar deterioro cognitivo, por lo que errores reiterados en este movimiento pueden ser un signo de alarma.
Estos ejercicios son indicadores, pero no previenen el deterioro
No obstante, es importante tener en cuenta que, aunque este tipo de gestos pueden aportar información valiosa, ninguno ha sido validado de manera individual como una herramienta de detección o un ejercicio de prevención. Por ello, también se debe prestar atención a otros síntomas como olvidos frecuentes, incapacidad de mantener el hilo de una conversación, problemas para expresarse, desorientación o cambios anímicos drásticos.
Para prevenir los efectos del deterioro cognitivo, lo que los expertos recomiendan es realizar actividades que requieran un cierto esfuerzo para el cerebro. Si bien algunas de las más aconsejables son aprender una nueva habilidad o idioma, también se pueden realizar otras tareas más relajadas, como realizar pasatiempos, hacer ejercicios de entrenamiento de la memoria, de cálculo o de lógica o, simplemente, crear un hábito de lectura y escritura.

