El nuevo Espanyol deja atrás la crisis con un triunfo en La Cerámica
El Espanyol de Manolo González ya es historia, tan pasado como la mala racha de resultados adversos y la crisis de los goles en los últimos minutos. El nuevo Espanyol es valiente, desacomplejado y no se rinde ni baja los brazos. Si le anulan un gol, marca otro. Si no están funcionando los fichajes, saca un canterano detrás de otro. Y todos dan la talla. En un gran partido colectivo, Sergio García, hombre de club, acabó con urgencias para que Eder Sarabia, presente en la tribuna, pueda trabajar con calma y sin lastres.

