En otros tiempos, Brasil fue el país donde los fugitivos de la justicia internacional encontraban un refugio sin leyes molestas y sin tratados de extradición.
Favorito para ganar las elecciones presidenciales hace solo 72 horas, Flávio Bolsonaro ya es fugitivo de la justicia brasileña tras lograr volar a Estados Unidos el martes, burlando los controles de la policía brasileña. Bolsonaro no se presentó para entregar su pasaporte, tal y como había ordenado el Tribunal Supremo Federal, levantando sospechas sobre una posible fuga. Diputados del Partido de los Trabajadores pidieron a Interpol emitir un llamado aviso rojo para localizar y solicitar la detención preventiva de los fugitivos de la justicia hasta que se produzca la extradición.
Miles de jóvenes se lanzaron a las avenidas y plazas de las grandes ciudades brasileñas en la noche del domingo para celebrar la histórica victoria del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. “¡Oeeeoeeeoee, Lula, Lula!”, resonó con trompetas de acompañamiento delante la fachada pompier del teatro municipal de Río en una fiesta carnavalesca de celebración por la extraordinaria remontada del candidato del Partido de los Trabajadores (PT)