He probado el LG gram Pro 17 AI Chocolate: tener 17 pulgadas en solo kilo y medio sigue siendo una maravilla, y por fin tiene la potencia gráfica que merecía
Quienes trabajamos a diario en movimiento, llevamos años atrapados en un dilema bastante frustrante. Si eliges un ultraportátil de trece o catorce pulgadas para no destrozarte la espalda en el metro o en los viajes de trabajo, te condenas a pasar el día haciendo desplazamientos horizontales y verticales constantes en una pantalla donde apenas caben dos ventanas juntas sin reducir la letra a un tamaño microscópico. Si, por el contrario, apuestas por un ordenador tradicional de dieciséis o diecisiete pulgadas, acabas cargando en la mochila con un bloque de más de dos kilos más su correspondiente ladrillo de alimentación. El LG gram Pro de 17 pulgadas lleva años defendiendo en solitario una tercera vía mucho más inteligente, y esta nueva edición AI Chocolate de 2026 viene a demostrar que ya no hace falta renunciar a la fuerza bruta para disfrutar de una pantalla gigante que parece de papel al levantarla.
He estado utilizando el nuevo LG gram Pro 17 AI Chocolate como mi equipo de trabajo durante las últimas semanas. Es el ordenador de mayor diagonal de toda la familia gram de este año y, sin duda, el más llamativo a nivel visual gracias a ese nuevo acabado marrón bronceado que da nombre al producto.
La propuesta de este año corrige de raíz la gran espina clavada que siempre habían tenido los portátiles ultraligeros de la firma surcoreana: el rendimiento gráfico y multinúcleo. Gracias al estreno del chip Intel Core Ultra X9 388H y a su sorprendente gráfica integrada Intel Arc B390, este equipo deja de ser simplemente una máquina de ofimática con pantalla grande para atreverse con cargas creativas serias, manteniendo una autonomía real de entre diez y doce horas que sigue sin tener rival dentro del ecosistema Windows en este tamaño. Eso sí, alcanzar este equilibrio entre ligereza, batería y precio ha obligado a LG a tomar decisiones conservadoras en su panel IPS de 60 hercios y en su configuración térmica que conviene analizar al detalle antes de invertir más de dos mil euros en él.
LG gram Pro AI 17 Chocolate
Pros
- Increíblemente ligero y portable para su tamaño
- Rendimiento y desempeño gráfico que, ahora sí, están a la altura
- Muy buena autonomía
Contras
- Se echa en falta una pantalla de más de 60 Hz
Tabla de contenidos
- Precio del LG gram Pro 17 AI Chocolate y dónde comprarlo
- Ficha técnica de características
- Diseño y construcción: el tono chocolate rompe la monotonía en un chasis que engaña a tus manos
- Pantalla y sonido: diecisiete pulgadas para trabajar sin agobios, pero ancladas en los 60 hercios
- Teclado, touchpad y cámara web: aprovechar cada milímetro de superficie
- Rendimiento: Panther Lake y la gráfica Arc B390 cambian las reglas para los ultraligeros
- Un motor con tres inteligencias artificiales y un ecosistema pensado para no complicarse
- Autonomía y carga: hasta doce horas reales que siguen humillando a su categoría
- Conclusión: ¿vale la pena el LG gram Pro 17 AI Chocolate?
Precio del LG gram Pro 17 AI Chocolate y dónde comprarlo
El LG gram Pro 17 AI Chocolate se sitúa en la franja alta del catálogo de informática de consumo, reflejando tanto la exclusividad de su chasis de aleación ligera en formato de diecisiete pulgadas como la integración del procesador más avanzado de Intel para portátiles delgados. El equipo ya está disponible en España por un precio oficial de salida de 2.249 euros para la configuración con 512 gigabytes de almacenamiento, existiendo también una variante superior con 1 terabyte de disco sólido.
LG gram Pro AI Chocolate
Amazon 2.249,00€* Precio a fecha de publicación del artículo. Puede variar sin previo aviso.
Se puede adquirir directamente a través de la tienda oficial en línea de LG España, así como en los principales distribuidores de electrónica y comercios autorizados del país. Si estás valorando su compra, merece mucho la pena revisar las promociones activas en la web del fabricante durante este lanzamiento: la marca ofrece un descuento directo de 200 euros en el carrito, financiación al cero por ciento de intereses hasta en doce meses y una ampliación gratuita hasta los cinco años de garantía oficial.
Ficha técnica de características
| Especificación | LG gram Pro 17 AI Chocolate (17Z90UB) |
|---|---|
| Dimensiones y peso | 379,4 x 265,4 x 13,3 milímetros y 1.539 gramos |
| Pantalla | Panel IPS táctil de 17 pulgadas (43,18 cm), formato 16:10, resolución WQXGA (2560 x 1600 píxeles), cobertura del 99 % DCI-P3, contraste 1200:1, brillo de 350 nits y tasa de refresco variable de 31 a 60 Hz |
| Procesador | Intel Core Ultra X9 388H (arquitectura Panther Lake, proceso Intel 18A, 16 núcleos, 16 hilos, hasta 5,1 GHz, 18 MB Intel Smart Cache y NPU de 50 TOPS) |
| Tarjeta gráfica | Intel Arc B390 integrada |
| Memoria RAM | 32 GB LPDDR5X a 8533 MHz en doble canal (soldada en placa) |
| Almacenamiento | 512 GB o 1 TB SSD M.2 NVMe PCIe Gen4 (cuenta con una segunda ranura M.2 libre para ampliación) |
| Puertos | Izquierda: 2x USB4 Gen3x2 Tipo-C (con Thunderbolt 4, DisplayPort y carga rápida) y 1x HDMI 2.1. Derecha: 2x USB-A 3.2 Gen 2x1 y 1x toma combinada de auriculares y micrófono de 3,5 mm |
| Conectividad inalámbrica | Wi-Fi 7 (Intel Wireless-BE211 2x2) y Bluetooth |
| Batería | 77 Wh de polímero de litio de 4 celdas (hasta 26,5 horas de reproducción de vídeo según fabricante) |
| Sonido | Sistema de 4 altavoces de 3,0 W (estéreo con Smart Amp de hasta 5 W) y soporte Dolby Atmos |
| Cámara y micrófonos | Webcam Full HD (2 MP) a 30 fps con sensor infrarrojo (IR) para Windows Hello y doble micrófono integrado |
| Construcción y durabilidad | Chasis de aleación de magnesio y nanocarbono en color Chocolate con certificación militar MIL-STD-810H (7 pruebas superadas) |
| Seguridad y sistema | Windows 11 Home (Copilot+ PC), encriptación dTPM, seguridad SSD y control remoto de bloqueo y borrado mediante LG ThinQ (ThinQ26) |
| Precio oficial | Desde 2.249 euros |
Diseño y construcción: el tono chocolate rompe la monotonía en un chasis que engaña a tus manos
El mercado de los ordenadores portátiles profesionales lleva una década atrapado en una paleta de colores francamente aburrida donde todo se reduce al gris espacial, el plata clásico o el negro mate. Por eso se agradece que LG haya decidido vestir a su modelo más grande con este acabado Chocolate. No estamos ante un marrón plano ni estridente: el tratamiento anodizado del metal cambia de matiz según cómo incida la luz ambiental sobre la tapa, virando de forma muy elegante entre un tono bronce oscuro y un marrón cálido. Cuando lo sacas de la funda y lo apoyas en una mesa de reuniones o en una cafetería, el ordenador tiene una personalidad propia que destaca de inmediato sin perder ni un ápice de sobriedad.
Pero más allá del color, el verdadero espectáculo físico de cualquier integrante de la familia gram sigue siendo el cortocircuito mental que se produce cuando lo levantas de la mesa por primera vez. Tu vista ve un ordenador enorme de 17 pulgadas que ocupa casi cuarenta centímetros de ancho, por lo que tu cerebro tensa los músculos del brazo esperando levantar más de dos kilos de metal. En cambio, el equipo sube como una pluma porque detiene la báscula en exactamente 1.539 gramos, manteniendo un grosor uniforme y limpísimo de apenas 13,3 milímetros de extremo a extremo.
En generaciones muy antiguas de esta serie, lograr un peso tan bajo traía consigo una sensación de carcasa hueca que se hundía al presionar el centro del teclado o la tapa. En esta entrega de 2026, el trabajo con la aleación de magnesio reforzada con nanocarbono está mucho mejor resuelto. Los bordes están rematados con sumo cuidado, el tacto es cálido y al presionar la cubierta superior con ambas manos no se aprecia ninguna flexión preocupante que ponga en peligro el cristal. Además, el chasis mantiene la certificación militar estadounidense MIL-STD-810H tras superar siete pruebas de laboratorio contra golpes, caídas en tránsito, vibraciones, polvo y temperaturas extremas.
La bisagra central acompaña esta buena sensación. Está tarada con la dureza justa para que puedas levantar la pantalla utilizando un solo dedo sin que la base inferior se despegue de la mesa, ofrece un ángulo de apertura muy amplio y, lo más importante en un panel de diecisiete pulgadas con cristal táctil, sujeta la pantalla con firmeza sin que tiemble ni oscile mientras tecleas con fuerza.
En los laterales de esos 13,3 milímetros de grosor, LG ha conseguido mantener una dotación de puertos físicos muy generosa que te evita depender de adaptadores externos en tu rutina de oficina. En el canto derecho se ubican dos puertos USB-A 3.2 Gen 2 de tamaño tradicional junto al conector de auriculares de 3,5 milímetros, mientras que en el flanco izquierdo tenemos una salida de vídeo HDMI 2.1 completa acompañada de dos conectores USB4 de tipo C compatibles con el estándar Thunderbolt 4, salida DisplayPort y carga rápida.
Aquí nos encontramos con una pequeña espina ergonómica que la marca arrastra desde hace años: al haber concentrado los dos únicos puertos USB-C en el lado izquierdo, es físicamente imposible cargar el ordenador por el lateral derecho. Sé que entra dentro de la categoría de problemas del primer mundo, pero en un chasis tan ancho de casi treinta y ocho centímetros, si el enchufe de tu mesa de trabajo o del asiento del tren te queda a la derecha, estás obligado a rodear todo el portátil con el cable de corriente. En una máquina de este tamaño, repartir un puerto Thunderbolt a cada lado sería una solución mucho más práctica.
Pantalla y sonido: diecisiete pulgadas para trabajar sin agobios, pero ancladas en los 60 hercios
El motivo principal por el que alguien compra este ordenador y no un modelo de catorce pulgadas se entiende en el mismo instante en que abres dos programas a la vez. Contar con un panel IPS de 17 pulgadas en proporción 16:10 y resolución WQXGA de 2560 por 1600 píxeles cambia por completo tu higiene postural y tu velocidad de trabajo. Aquí puedes colocar un documento de texto o un navegador web en la mitad izquierda y una tabla de Excel enorme en la mitad derecha viendo todas las columnas de un vistazo, sin que las letras queden diminutas ni tengas que andar cambiando de ventana con el teclado cada cinco segundos. En edición de vídeo o fotografía, disponer de este espacio físico permite desplegar todas las paletas de herramientas y ver la línea de tiempo completa con una holgura que ningún portátil pequeño puede igualar.
La relación entre resolución y tamaño arroja una densidad de unos 177 píxeles por pulgada. A la distancia habitual a la que colocamos los ojos frente a un portátil de estas dimensiones, la nitidez es perfecta configurando el escalado de interfaz de Windows 11 al 125% (y no al 150% que viene recomendado por defecto). Además, el panel esconde un mérito técnico muy destacable en su reproducción cromática: a pesar de tratarse de una pantalla IPS tradicional sin capa de puntos cuánticos, logra cubrir el 99 por ciento del espacio de color cinematográfico DCI-P3. La paleta de colores es notablemente más rica y profunda que la de la inmensa mayoría de paneles IPS del mercado, y viene tan bien calibrada de serie que puedes enfrentarte a trabajos de diseño o retoque fotográfico con exigencia cromática sin necesidad de perfilarla con un colorímetro externo.
Ahora bien, en un portátil que supera los dos mil doscientos euros en pleno 2026, esta pantalla presenta tres puntos débiles que no podemos pasar por alto:
- Una tasa de refresco de solo 60 hercios: mientras que los modelos de dieciséis pulgadas con panel OLED de la propia familia gram y casi toda la competencia de este precio se mueven ya a 120 o 144 hercios, este panel IPS se queda en un refresco variable que oscila únicamente entre los 31 y los 60 hercios. Para redactar textos o editar vídeo a 24 o 30 fotogramas por segundo no supone un drama funcional, pero al mover ventanas por el escritorio o desplazarte rápido por páginas web se echa de menos esa fluidez visual inmediata que ya damos por sentada en la gama alta.
- Un techo de brillo de 350 nits y reflejos marcados: la luminosidad máxima del panel se detiene en los 350 nits. Es una cifra que cumple sin problemas para trabajar dentro de una oficina, en casa o en un estudio con iluminación controlada. Sin embargo, al no contar con un tratamiento antirreflejos mate efectivo debido a su superficie táctil, en cuanto sales a trabajar al exterior o te sientas junto a un ventanal por el que entra mucha luz lateral, los reflejos penalizan la legibilidad de la pantalla. Tratándose de un equipo pensado por definición para llevarlo a cualquier parte, un techo de 450 o 500 nits le habría sentado de maravilla.
- La paradoja del panel táctil en diecisiete pulgadas: LG ha optado por montar un digitalizador táctil en esta unidad. Aunque agradezco que el recubrimiento superficial esté muy bien tratado para repeler la grasa de los dedos y reducir las huellas visibles, lo cierto es que en un portátil clásico de bisagra tradicional (que no gira 360 grados para convertirse en tableta) y con una pantalla tan grande alejada del cuerpo, levantar el brazo para tocar iconos en el cristal tiene bastante poco sentido práctico en el día a día.
Donde el enorme tamaño del chasis juega totalmente a favor de la experiencia multimedia es en el apartado sonoro. El equipo monta un sistema de cuatro altavoces de 3 vatios (apoyados por amplificación inteligente capaz de alcanzar picos de 5 vatios) certificado con tecnología Dolby Atmos. Al disponer de tanta superficie interna en la base de diecisiete pulgadas para actuar como caja de resonancia física, el sonido supera con creces lo que suelen ofrecer los ultraportátiles finos: las voces en las videoconferencias suenan con un cuerpo y una claridad estupendos, y al reproducir películas o música la escena sonora tridimensional es tan amplia que por momentos te hace olvidar que el audio está saliendo de un chasis de apenas trece milímetros de grosor.
Teclado, touchpad y cámara web: aprovechar cada milímetro de superficie
La anchura de este formato permite a LG ofrecer un área de escritura sin apreturas. El teclado incorpora un bloque numérico completo a la derecha sin necesidad de encoger el tamaño de las teclas principales ni desplazar en exceso la postura de las manos.
Pese a la delgadez extrema del cuerpo, el recorrido de las teclas es sorprendentemente generoso, ofreciendo un rebote firme, rápido y muy preciso que evita la fatiga en los dedos cuando encadenas varias horas seguidas redactando artículos. Además, el mecanismo es bastante silencioso, por lo que no molestarás a quien tengas sentado al lado en un vagón de tren en silencio, y cuenta con una retroiluminación blanca uniforme para trabajar de noche.
Justo debajo de la barra espaciadora descansa un panel táctil de dimensiones gigantescas, uno de los más amplios que he probado en un ordenador con Windows. Su superficie permite deslizar los dedos con total suavidad de punta a punta y registra los gestos multitáctiles de tres y cuatro dedos sin un solo fallo de lectura. Por su parte, en el marco superior de la pantalla se aloja una cámara web con resolución Full HD de dos megapíxeles a 30 fotogramas por segundo que ofrece una calidad de imagen correcta para reuniones de trabajo, acompañada de dos micrófonos direccionales y de un sensor infrarrojo que permite desbloquear la sesión al instante con nuestra cara mediante Windows Hello nada más levantar la tapa.
Rendimiento: Panther Lake y la gráfica Arc B390 cambian las reglas para los ultraligeros
Históricamente, quien compraba un LG gram sabía que adquiría el campeón indiscutible del peso pluma y la batería, pero asumía que su procesador se quedaría corto en cuanto le exigiera tareas pesadas de edición o cálculo multinúcleo debido a las limitaciones de espacio para disipar el calor. Esa percepción cambia de forma radical en esta generación gracias a la llegada de la plataforma Panther Lake de Intel, fabricada bajo el nuevo nodo litográfico Intel 18A.
En el corazón de este LG gram Pro 17 AI Chocolate late el procesador Intel Core Ultra X9 388H, la variante más potente de esta nueva hornada para equipos profesionales delgados. Cuenta con 16 núcleos y 16 hilos capaces de alcanzar una frecuencia turbo de hasta 5,1 gigahercios, 18 megabytes de memoria caché inteligente y una unidad de procesamiento neuronal (NPU) de 50 TOPS. Todo ello viene escudado por 32 GB de rapidísima memoria RAM LPDDR5X funcionando a 8533 megahercios en doble canal. En las pruebas sintéticas, el gram ha obtenido algunas de las mejores puntuaciones que hemos obtenido en un portátil de esta categoría.
Sin embargo, lo que más me ha sorprendido en todas estas semanas de pruebas es su nueva tarjeta gráfica integrada: la Intel Arc B390. Esta gráfica integrada pulveriza a cualquier chip gráfico integrado anterior de Intel y se mete de lleno en el terreno de rendimiento que hasta hace muy poco estaba reservado en exclusiva a las tarjetas gráficas dedicadas de gama de entrada de NVIDIA.
Es, de largo, la mejor GPU integrada que LG ha montado jamás en un ordenador de la familia gram. En la práctica, esto significa que puedes editar líneas de tiempo de vídeo en 4K con fluidez, acelerar exportaciones pesadas, mover modelos de inteligencia artificial en local e incluso permitirte el lujo de jugar de forma casual a títulos actuales a resoluciones medias sin que el portátil se convierta en un pase de diapositivas.
En cuanto al almacenamiento interno, mi unidad de pruebas monta un disco SSD M.2 NVMe PCIe Gen4 de 512 GB (capacidad que se antoja algo justa para el precio del equipo si trabajas con vídeo, por lo que conviene mirar la versión de 1 terabyte o usar esa segunda ranura libre). Al medir su velocidad con archivos grandes, el disco entrega unas tasas de 3.500 megabytes por segundo en lectura y 3.100 megabytes por segundo en escritura. En el uso productivo diario el sistema arranca en segundos y los programas abren al instante, pero siendo rigurosos, son velocidades propias de la gama de entrada del estándar Gen4 que se quedan algo cortas frente a los 6.000 o 7.000 MB/s que ofrecen otros rivales de más de dos mil euros.
En cuanto a la gestión térmica, el gran formato de diecisiete pulgadas le otorga una ventaja física evidente: hay más espacio interior para disipar el calor. El nuevo sistema de doble ventilador Mega Dual Cooling incrementa el flujo de aire en un veintiuno por ciento respecto a la generación previa, permitiendo que en nuestras pruebas de estrés continuado el procesador mantenga un rendimiento sostenido superior al noventa por ciento sin hundirse por estrangulamiento térmico. Aun así, se nota que los ingenieros de LG siguen apostando por una curva térmica conservadora que prioriza mantener el chasis fresco y los ventiladores muy silenciosos antes que exprimir hasta el último vatio del chip durante horas. Si tu trabajo consiste en dejar el ordenador renderizando animación tridimensional al cien por cien durante toda la noche, una estación de trabajo gruesa de dos kilos y medio seguirá siendo más rápida, pero para todo lo demás el equilibrio logrado aquí es envidiable.
Un motor con tres inteligencias artificiales y un ecosistema pensado para no complicarse
El apellido AI de este modelo no se limita a incluir la tecla obligatoria de Windows en el teclado, sino que despliega una arquitectura basada en tres herramientas distintas que se reparten el trabajo según necesites privacidad absoluta o potencia en la nube:
- gram chat On-Device: es el elemento más diferenciador de la propuesta de LG. Se trata de un asistente impulsado por el modelo propio EXAONE 3.5 que se ejecuta al 100% del portátil apoyándose en la NPU de 50 TOPS, sin enviar ni un solo byte a internet. Su mayor utilidad práctica reside en la indexación, búsqueda y resumen de tus propios archivos locales (ideal para localizar un dato perdido dentro de los documentos de un proyecto o pedirle que te resuma el contenido de una carpeta antes de entrar a una reunión), además de contar con una función opcional de viaje en el tiempo que recuerda lo que has visto en pantalla y permitirte cambiar ajustes del portátil (activar el modo ahorro, bajar el brillo o encender el modo lectura) con comandos sencillos. ¿Su limitación actual? No funciona como un gran modelo de lenguaje conversacional libre al estilo ChatGPT: la propia LG avisa de que está diseñado para órdenes directas y puntuales, no para mantener charlas continuas, y en cuanto te sales de instrucciones muy concretas o le pides tareas fuera del inglés en búsquedas complejas, falla más de la cuenta. Es una idea excelente para abogados, consultores o directivos que manejan documentos confidenciales que jamás pueden subir a un servidor externo, aunque todavía tiene margen de maduración por delante.
- gram chat Cloud (con GPT-4o): para cuando necesitas capacidad de razonamiento profundo, redacción creativa o análisis de documentos largos sin restricciones de conversación, la misma interfaz se conecta a la nube utilizando el modelo GPT-4o de OpenAI, compatible con tus cuentas de Google Workspace y Microsoft 365. El gran valor añadido aquí es que LG incluye un año entero de suscripción gratuita a este servicio tras registrar el equipo (conviene tener en cuenta que esta modalidad integrada no incluye navegación web en tiempo real ni el entorno interactivo para ejecutar código).
- Microsoft Copilot+ PC: al superar con su NPU los 40 TOPS exigidos por Microsoft, el ordenador integra de forma nativa todas las funciones de inteligencia artificial de Windows 11 y la suite Microsoft 365 sin requerir configuración adicional.
Más allá de la inteligencia artificial, merece una mención muy positiva el paquete de utilidades con el que LG arropa al usuario menos técnico. La aplicación LG gram Link funciona de maravilla para romper el muro entre sistemas operativos: te permite conectar de forma inalámbrica tu teléfono o tableta (da igual si es un iPhone con iOS, un móvil Android o una pantalla con webOS) para transferir fotos y archivos pesados al instante, contestar llamadas o usar tu tableta como segundo monitor extendido en un par de clics. Y en el terreno de la seguridad corporativa, la integración con LG ThinQ (ThinQ26) permite localizar el ordenador desde el teléfono móvil y, si te lo roban o lo pierdes en un viaje, bloquear el acceso de forma remota o ejecutar un borrado completo y definitivo del disco duro a distancia para que nadie pueda recuperar tus datos.
Autonomía y carga: hasta doce horas reales que siguen humillando a su categoría
Llegamos al apartado que históricamente ha coronado a la familia gram y donde este modelo tenía su examen más difícil. El chasis aloja una batería de polímero de litio de cuatro celdas con una capacidad de 77 vatios hora, una cifra que sobre el papel debe alimentar tanto a un procesador de la serie H mucho más potente como a una enorme pantalla IPS de diecisiete pulgadas que consume bastante más energía en fondos blancos que un panel pequeño.
Pese a esa exigencia extra de hardware, el resultado en la vida real es, sencillamente, fabuloso. Olvidándonos de las veintiséis horas y media que promete el laboratorio reproduciendo un vídeo en local con todo apagado, en mis jornadas de trabajo mixto real (combinando decenas de pestañas abiertas en el navegador, edición de textos en la nube, un par de videoconferencias diarias, retoque fotográfico ligero, conexión Wi-Fi 7 activa y el brillo de la pantalla fijado al 80%), el LG gram Pro 17 AI Chocolate me ha entregado de forma constante entre 9 y 11 horas de autonomía real.
Superar la barrera de las diez u once horas de trabajo productivo real en un ordenador Windows con pantalla de diecisiete pulgadas y este nivel de potencia sigue siendo algo excepcional en el mercado actual.
El sistema de carga rápida a través de cualquiera de sus dos puertos Thunderbolt 4 ofrece un ritmo de recuperación muy ágil: enchufando el equipo desde el cero absoluto, logra recuperar el 50% de la capacidad de la batería en aproximadamente 50 minutos, dándote otras cinco o seis horas de trabajo real en lo que tardas en comer.
Conclusión: ¿vale la pena el LG gram Pro 17 AI Chocolate?
El LG gram Pro 17 AI Chocolate consolida la idea que esta familia de portátiles lleva años defendiendo a contracorriente en el mercado: ofrecer una pantalla enorme de diecisiete pulgadas en la que da gusto trabajar durante muchas horas seguidas dentro de un chasis que pesa apenas kilo y medio. La gran noticia de esta generación de 2026 es que, gracias al salto a los procesadores Intel Panther Lake y a la sorprendente gráfica integrada Intel Arc B390, este ordenador deja de ser únicamente un equipo ligero de ofimática para ofrecer un músculo multinúcleo por fin a la altura de su apellido Pro y una potencia gráfica que invade sin complejos el terreno de las tarjetas dedicadas de entrada, todo ello respaldado por un sistema de refrigeración que aprovecha muy bien la amplitud de su chasis.
Si a eso le sumas una autonomía real de diez a doce horas que sigue sin tener rival en Windows dentro de esta diagonal, un año gratis de GPT-4o, funciones de inteligencia artificial 100 % locales para proteger documentos confidenciales y un acabado color Chocolate que rompe con el aburrido gris de siempre, el paquete resultante es formidable.
LG gram Pro AI Chocolate
Amazon 2.249,00€* Precio a fecha de publicación del artículo. Puede variar sin previo aviso.
Evidentemente, no es un ordenador exento de peajes que debes valorar antes de desembolsar los 2.249 euros que cuesta de salida. Su pantalla IPS, pese a tener una calibración de color excelente del 99 % DCI-P3, se queda un escalón por debajo del contraste de los paneles OLED, mantiene una tasa de refresco de solo 60 hercios que sabe a poco en este rango de precio y sus 350 nits de brillo sin tratamiento antirreflejos mate sufren cuando trabajas cerca de ventanas muy luminosas. También toca asumir pequeñas manías como la imposibilidad de enchufar el cargador por el lateral derecho, un disco SSD de 512 gigabytes en el modelo base que se queda algo justo en capacidad y velocidad bruta para el precio del equipo, y un asistente de IA sin conexión al que todavía le falta madurez en cuanto te sales de órdenes muy básicas y directas.
Tampoco hay que confundir su propósito: no es una estación de trabajo gruesa diseñada para soportar renderizados pesados durante horas ininterrumpidas, porque LG sigue priorizando de forma deliberada el silencio de los ventiladores y la duración de la batería sobre la fuerza bruta desbocada. Pero si tienes claro que perteneces al perfil de usuario al que apunta este portátil (aquel profesional que necesita muchísimo espacio visual para trabajar cómodo con varias ventanas o líneas de tiempo sin cargar con una losa en la mochila ni vivir atado a un enchufe), el equilibrio que logra este LG gram Pro 17 AI Chocolate es, a día de hoy, prácticamente imposible de superar por ningún otro fabricante.


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