❌

Normal view

Crítica de 'Hope': un clásico automático de máximo entretenimiento y que tiene una mínima vergüenza

30 October 2026 at 11:36

A lo largo de su rotunda filmografía, Na Hong-jin había dejado claro que sabía cómo filmar persecuciones exudando adrenalina pura, ya sea a pie (The Chaser, 2008) o sobre ruedas (The Yellow Sea, 2010), y tejer agresivos relatos de género con carcasa de retrato comunitario (El extraño, 2016) sin que la violencia que anida en cada rincón impida exabruptos de humor escatológico o absurdo.

En Hope unifica todos esos elementos en una tormenta eléctrica de acción capaz de desencajar ojos de órbitas con su exhibicionismo técnico, temerarios derrapes en los cambios de tono y una entrega sin remilgos al entretenimiento que ignora el miedo al ridículo.

Si la hora inicial es antológica por su elaborada contención a la hora de ocultar a la criatura que siembra el caos en una apacible localidad portuaria –ya que durante mucho tiempo solo es perceptible en off a través de sonidos y su reguero de destrucción–, cuando el director decide revelar esa carta también desbarata el tablero de juego.

Su apuesta por una estridencia grotesca y desvergonzada, que empapa tanto el diseño visual como en su plasmación con CGI alérgico a la física, solo puede leerse como un liberador arrebato infantil de apología de la diversión por delante de la buena etiqueta.

Cine de atracciones a la máxima potencia, Hope se reinventa sobre requiebros y variaciones de una estilización del pillapilla mientras se aleja de los terrenos aseados de Tiburón o Alien, tan respetados (bueno, hoy en día), para despeñarse por las escarpadas y abruptas fallas de la saga Resident Evil de Paul W. S. Anderson.

Una defensa de la espectacularidad en sí misma, sin hueco para el espectador cínico, de la que cada vez cuesta más encontrar abanderados como el disparatado S. S. Rajamouli (RRR), que seguramente aplaudiría esa tríada final de coche-caballo-monstruo.

En una era de asimilación occidental post-Parásitos y post-El juego del calamar, Hope recupera la capacidad del cine coreano para descolocar al mundo.

Crítica de 'Colisión', el thriller español de Netflix: qué gusto cuando las películas consiguen sorprenderte

30 October 2026 at 04:00

De esas películas a las que es mejor enfrentarse sin saber nada de ellas, Colisión no es una historia más sobre un atraco a un banco, aunque ahí estén cuatro enmascarados robando una caja fuerte en plena crisis económica de 2013.

El contexto socioeconómico tampoco es lo más importante, aunque sirva de excusa para comprender los ideales, objetivos, impulsos, peleas y traiciones que llevan a los protagonistas a arriesgar sus vidas por lograr hacerse con el botín.

Arriesgarlas en el sentido más literal, pues es un accidente de coche huyendo del lugar del crimen el que desemboca en una trama que desconcierta con sus giros en un principio, pero que, una vez comprendida la verdadera naturaleza de la película, se convierte en un ejercicio creativo que su director, Daniel Sánchez Arévalo, ha sabido trasladar perfectamente a la pantalla, haciendo de ella un thriller que desconcierta (en el buen sentido), engancha y entretiene.

Que sus protagonistas sean Laia Costa, Karra Elejalde, Luis Zahera, Tamar Novas y Álvaro Cervantes, a los que también se unen Lluís Homar y Adriana Ozores, es la guinda de un pastel que no esperábamos disfrutar tanto.

Crítica de 'Apocalipsis Z: Nuevo mundo': más grande, más ambiciosa y con muchos más zombies

28 October 2026 at 04:00

Si la primera película sentó las bases de este universo zombie, la segunda se adentra en el terreno del cine bélico, con ecos de Michael Bay y Kathryn Bigelow, para mostrar cómo la sociedad afronta una situación límite mientras trata de instaurar un nuevo orden mundial.

A través de una base de supervivientes en Canarias y una misión de un grupo de militares en la península, Apocalipsis Z: Nuevo mundo amplía su escala con hordas de zombies más numerosas y una mayor complejidad técnica, gracias a sus magistrales efectos prácticos y al uso de múltiples equipos de grabación y drones.

Entre los soldados destaca un recluta novato, interpretado por Carlos Alcaide (El internado: Las cumbres), una de las jóvenes promesas de la interpretación española. El actor protagoniza algunas de las secuencias más tensas, tanto en la base militar como en una plaza de toros abandonada, marco de dos de las escenas más ambiciosas de la película.

Su mirada encarna la inocencia ante el horror, en una película cuyo guion, escrito por Ángel Agudo (Estación Rocafort), se distancia de la segunda novela de la trilogía de Manel Loureiro que adapta para ofrecer una versión más cercana a nuestros días, a través del prisma del covid y las crisis migratorias.

Crítica de 'Leviticus': un esperanzador relato fantástico y espeluznante contra la homofobia

29 October 2026 at 17:11

Entre advertencias bíblicas sobre el infierno y monstruos que adoptan el rostro del deseo, Leviticus sobrecoge al abordar el amor más puro y denunciar la homofobia a través de la historia de Naim y Ryan —interpretados por Joe Bird y Stacey Clausen, cuya química hace saltar chispas—, dos adolescentes que crecen en una comunidad de fanáticos religiosos en la que la homosexualidad se castiga de una forma que va más allá de la exclusión social.

El tono intimista y crudo con el que Leviticus aborda la identidad constituye uno de los grandes aciertos de la obra de Chiarella, que nos invita a replantearnos la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás. Para ello, construye un monstruo casi invisible, que adopta el rostro de aquellos a quienes más amamos y del que la mirada inquisitiva de quienes nos juzgan puede llegar a alejarnos.

A ello contribuye también la interpretación de la actriz Mia Wasikowska, conocida por trabajos como Alicia en el país de las maravillas o La cumbre escarlata, que aquí nos ofrece uno de los papeles más maduros y escalofriantes de su trayectoria.

Más allá de sus méritos formales, la película demuestra cómo, con un presupuesto reducido, es posible articular una reflexión sobre las normas sociales que nos condicionan y los prejuicios que las sustentan.

También denuncia la arrogancia de quienes, desde una posición privilegiada, se permiten juzgar a los demás y restringir su libertad. Porque, a veces, el terror no está en el monstruo, sino en las normas que nos impiden vivir.

❌