Puig pone el pie en el acelerador
La exquisita belleza del claustro del Museo del Prado fue el escenario escogido por la compañía española que más sabe de fragancias y belleza para presentar su ambicioso plan estratégico con el horizonte puesto en el 2032. Puig, la firma familiar con sede en Barcelona famosa por sus fragancias, se ha convertido en uno de los líderes mundiales en ese sector y en el de la belleza prémium, y pisa ahora el acelerador para avanzar en ambas categorías y situarse en los primeros puestos. El objetivo es crecer un 60% en seis años hasta alcanzar los 8.000 millones de euros en ventas y mejorar la rentabilidad para situar el ebitda en el 22,5%.
