En Bellaguarda, en las Garrigues Altes, el cultivo de manzanas había desaparecido por la falta de agua, sustituido por olivos y almendros. Pero Montse Baró y su familia conservaban el recuerdo de las que su abuelo les llevaba para merendar. La llegada del agua a través del sistema de regadío de Garrigues Sud abrió la posibilidad de recuperar aquel cultivo. De esa idea nació Boscada, una marca impulsada por Baró i Fills, empresa familiar con tres generaciones de experiencia en el sector frutícola.