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La consultora que más sigue la City porteña alertó por el esquema cambiario: la contradicción entre el dólar bajo y el riesgo país alto

30 October 2026 at 04:47
Esta semana el tipo de cambio real quedó en su punto más bajo desde mayo de 2025. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La consultora 1816, una de las que más sigue el mercado financiero local, advirtió en su último informe semanal sobre una combinación que, creen, no se sostendrá en el tiempo: el riesgo país llegó a su nivel más alto desde la elección del año pasado y, al mismo tiempo, el tipo de cambio real quedó en su punto más bajo desde mayo de 2025. Es decir, el mercado exige más rendimiento para prestarle al país mientras el peso, medido en términos reales, está fuerte frente a otras monedas.

Para entender el planteo conviene precisar las dos variables. El riesgo país mide la sobretasa que pagan los bonos soberanos argentinos en dólares respecto de los títulos del Tesoro de Estados Unidos, y sube cuando los inversores piden más retorno para asumir el riesgo de prestar. El tipo de cambio real multilateral compara el valor del peso con el de las monedas de los principales socios comerciales, una vez descontada la inflación. Cuando baja, el peso compra más en el exterior, algo que suele describirse como un dólar barato.

El informe de cuenta de una situación “peculiar” que se dio en los últimos días: “con el desplome del Real Brasileño y la corrección de los bonos Globales argentinos (que cayeron incluso más que sus pares de Brasil el día lunes), el riesgo país local alcanzó su máximo desde la elección de 2025 el mismo día en que el tipo de cambio real multilateral alcanzó mínimos desde may-25”. Los Globales son bonos soberanos en dólares emitidos bajo ley extranjera.

Los bonos argentinos cayeron luego de las elecciones ganadas por Lula da Silva en Brasil.

La consultora lo resume así: “En otras palabras, tenemos bonos en mínimos de 12 meses y moneda (en términos reales) en máximos desde semanas después de la unificación cambiaria”. Un bono en mínimos significa que su precio es bajo y que, por lo tanto, rinde más. Una moneda en máximos, en términos reales, es lo que se observa cuando el dólar está barato. Los dos indicadores apuntan en direcciones opuestas.

Por qué la consultora no ve sostenible la combinación

Para 1816, la contradicción tiene fecha de vencimiento. “A mediano plazo es muy difícil pensar que esa dicotomía se pueda mantener”, sostiene el informe. Según la consultora, hay dos escenarios posibles que pueden llevar a ponerle fin a esta situación. Uno es que a la larga el Estado argentino recupere el acceso al mercado de deuda internacional y, por lo tanto, pueda tener sentido la historia del peso fuerte. El otro es que el país enfrente los vencimientos de los próximos años pagando cash o reestructurando los pasivos, lo que conducirá a una moneda más débil.

En otras palabras, un peso fuerte solo resulta consistente si el país vuelve a financiarse en los mercados internacionales. Si eso no ocurre y hay que pagar con recursos propios o reestructurar la deuda, la consecuencia es una moneda más débil.

Según la lectura de 1816, el Gobierno busca que el tipo de cambio se mantenga lo más estable posible (EFE)

En lo inmediato, el informe señala que el Estado busca evitar sobresaltos en el dólar. “El Gobierno luce muy interesado en que el tipo de cambio se mantenga lo más estable posible”, indica. Como muestra, la consultora recuerda que el Tesoro vendió USD 100 millones en el mercado mayorista de cambios (MLC) el lunes y que al día siguiente recompró parte de lo vendido, con el Banco Central al margen. El resultado, según el texto, es que “el peso transitó esta semana sin grandes sobresaltos”.

Mercado de dólares cerrado y pagos por USD 4.500 millones

El motivo por el cual el riesgo país aparece como una señal de alerta tiene que ver con el acceso al crédito. El GD35, un bono en dólares, rinde 12,6% en el exterior, y el AO29 opera a 13,3% contra el dólar MEP. Con esos niveles, afirma el informe, “no hace falta explicar por qué nos cuesta imaginar emisiones soberanas en dólares al menos en lo que queda de 2026”. Sin posibilidad de emitir deuda en dólares, el Estado tiene que resolver sus pagos por otras vías.

La consultora detalla dos consecuencias. La primera es que, para pagar los vencimientos de Bonares y Globales por USD 4.500 millones en enero, “el Tesoro muy probablemente tendrá que comprarle dólares al BCRA”. Para los analistas, es posible que lo haga incluso la semana próxima: al 26 de octubre el fisco tenía depositados apenas USD 830 millones en el Banco Central y debe pagar casi USD 900 millones de intereses al Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras que el desembolso del organismo llegará recién a principios de diciembre. El martes hubo un acuerdo a nivel técnico por la tercera revisión del programa, pero la aprobación del Directorio llegará dentro de varias semanas.

Los expertos sostienen que para pagar los vencimientos de enero,

La segunda consecuencia es que, para tener pesos suficientes con los que comprar esos dólares, el Ministerio de Economía deberá apoyarse en la emisión de deuda en moneda local. En la licitación del miércoles, el Tesoro colocó $3,5 billones en duales con vencimiento en diciembre de 2028, con una tasa equivalente a la Tamar más 9,5% anual y con cobertura CER, es decir, con ajuste por inflación. Para la consultora, que el Tesoro acepte márgenes de al menos 9,5% sobre esa tasa hasta 2028 “da cuenta del impacto que tiene un mercado de dólares cerrado sobre el costo de financiamiento en pesos”.

Otro indicador que el informe vincula con este escenario es el canje entre el dólar Contado con Liquidación (CCL) y el MEP, que mide cuánto más caro es un dólar que queda fuera del país frente a uno que se opera localmente. Esta semana llegó a operar en algunos momentos en 7%, su máximo desde la elección de 2025. Para 1816, eso es “reflejo de que cada vez vale más tener los dólares en Nueva York que tenerlos en Argentina”.

La elección como fuente de volatilidad

El análisis de los expertos agrega un factor político. Tras el triunfo de Lula en Brasil, las acciones brasileñas cayeron 20%, y los activos argentinos reaccionaron a ese resultado y al que había dado Bolsonaro en la primera vuelta. De ahí, la consultora concluye que “hay que seguir atentamente el resultado de las elecciones legislativas estadounidenses del martes próximo”, dado el peso que tuvo el apoyo de Trump y Bessent en el triunfo de La Libertad Avanza en octubre de 2025.

Desde 1816 recomiendan seguir de cerca las elecciones legislativas de Estados Unidos del próximo martes, dado el peso que tuvo el apoyo de Trump y Bessent en el triunfo de La Libertad Avanza en octubre de 2025. (Reuters)

Pensando en 2027, 1816 plantea que lo ocurrido en Brasil confirma “lo difícil que es en esta época anticipar resultados electorales”. El escenario base, según el texto, es una elección “mucho más binaria en términos de política económica que la que tuvo Brasil”, y ni los números políticos ni los económicos aseguran la reelección de Javier Milei. Sobre los primeros, el Índice de Confianza en el Gobierno se movió esta semana dentro del margen de error y sigue cerca de sus mínimos de la era Milei, aunque en valores competitivos. Sobre los segundos, el EMAE desestacionalizado muestra que en casi tres años de gestión el PBI subió menos de 3% acumulado.

De ese cuadro, la consultora deduce que “es razonable pensar que si la elección de Argentina luce abierta va a haber bastante volatilidad”. Así, el informe describe un dólar tranquilo y un peso fuerte en términos reales, que conviven con bonos en dólares con rendimientos altos, un mercado internacional cerrado, pagos en dólares por delante y una elección incierta. Es esa combinación la que, para 1816, difícilmente se sostenga.

Leve alivio para el bolsillo de los argentinos: bajó la mora de las familias mientras crece la refinanciación

29 October 2026 at 23:33
La tasa de préstamos a hogares con atrasos de más de 90 días pasó de 12,81% en agosto a 12,20% en septiembre (Imagen Ilustrativa Infobae)

La tasa de morosidad de las familias en el sistema financiero bajó 0,61 puntos en septiembre, según un informe de la consultora 1816. Así, el porcentaje de préstamos a hogares con atrasos de más de 90 días pasó de 12,81% en agosto a 12,20% en septiembre, en un contexto en el que también aumentan las deudas que los bancos renegocian con sus clientes.

A la espera de datos oficiales, en la conferencia de prensa del Informe de Política Monetaria (IPOM) del Banco Central, el vicepresidente del organismo, Vladimir Werning, aseguró que “la mora está bajando fuerte” aunque no dio mayores precisiones.

El estudio de 1816 se basa en el procesamiento de la Central de Deudores del Banco Central (Cendeu), que se actualizó este jueves. Para el total del sector privado no financiero, la consultora midió una mora de 7,50% en septiembre, frente a 7,75% en agosto. “La irregularidad del crédito de las entidades financieras al sector privado tuvo una caída relevante en septiembre por primera vez en mucho tiempo”, señaló el informe.

La baja se explica por lo ocurrido con las familias. En el caso de las empresas, la mora subió de 3,80% a 3,82%, una variación que 1816 califica como marginal. Aun con la mejora del último mes, los niveles siguen lejos de los de hace dos años: en octubre de 2024, la irregularidad agregada era de apenas 1,5%, con 2,5% en el segmento de familias y 0,7% en el de empresas.

Los datos de septiembre son una estimación de la consultora, aunque en los meses anteriores la medición privada terminó coincidiendo con los datos luego comunicados por el Banco Central. La confirmación oficial llegará el 20 de noviembre, cuando el BCRA publique el Informe de Bancos de septiembre.

Qué hay detrás de la mejora

Para entender la reducción de la tasa de morosidad, hay que ver cómo se construye el indicador. La consultora 1816, explicó que “el ratio de mora no es más que una división entre los saldos irregulares y los saldos totales”. Entonces, si el monto de deudas en mora baja y el total de préstamos no crece, el porcentaje desciende.

De acuerdo con la consultora, el stock total de préstamos sigue estancado. (Franco Fafasuli)

Eso es lo que ocurrió en septiembre. El saldo en mora de las financiaciones a familias cayó 4,1% en términos reales respecto del mes anterior. Fue el segundo mes consecutivo de baja y, esta vez, más pronunciada. Al mismo tiempo, el informe señala que “el stock total de préstamos sigue bastante estancado”, por lo que la caída de la mora en los hogares surge de la reducción del saldo irregular y no de un aumento del crédito.

Hay otro dato que el informe presenta como favorable. A nivel agregado (familias y empresas), el porcentaje de deuda en “Situación 2″, que corresponde a atrasos de hasta 90 días y por eso no se considera irregular, volvió a bajar en septiembre hasta 2,52%, “su nivel más bajo en más de un año”. La consultora recuerda que en otras ocasiones el pico de esa categoría anticipó el pico de morosidad, que incluye las situaciones 3, 4 y 5. Según marca el informe, en el ciclo actual el máximo de la Situación 2 fue en agosto de 2025.

La mejora, además, no se concentró en unas pocas entidades. El ratio de irregularidad de las familias bajó en septiembre “en todas y cada una de las 12 principales entidades en materia de créditos a hogares”, lo que, según 1816, “refleja que la caída del mes fue extendida a nivel sistema”.

Qué significa que crezcan las refinanciaciones

Refinanciar una deuda es renegociarla: el deudor y la entidad acuerdan nuevas condiciones para un préstamo ya existente, por lo general con otros plazos o cuotas, en lugar de dejar que la obligación original siga su curso. La deuda no desaparece, sino que se reordena.

De cada 100 pesos prestados a los hogares, 3,9 corresponden a deudas que fueron renegociadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe mide este fenómeno como la relación entre el saldo refinanciado y el saldo total. En septiembre, esa proporción llegó a 3,9% en el crédito a las familias y a 0,9% en el crédito a empresas, “alcanzando nuevos máximos”. En términos concretos, de cada 100 pesos prestados a los hogares, 3,9 corresponden a deudas que fueron renegociadas. Según los cálculos de la consultora, las familias ya refinanciaron deudas por $2,9 billones.

El crédito en pesos y las tasas

Para 1816, el ritmo de la mejora depende además de un tercer factor, el comportamiento del crédito total, que es el denominador de la cuenta.

En ese punto, el informe registra una mejora parcial. En lo que va de octubre, los préstamos en pesos subieron 0,9% en términos reales, según la comparación entre los datos del 23 de octubre y los del 23 de septiembre, con un desempeño “algo mejor” que el de los tres meses anteriores. Para ese cálculo, la consultora asume una inflación de 1,8% en octubre.

Aun así, el informe sostiene que “sigue siendo notable lo estancado que está el crédito en moneda local desde el fin de las LEFI a mediados del año pasado”. Y agrega que “eso es lo que hace que la mora no baje más rápido pese a las refinanciaciones”.

Sobre las tasas, el informe considera “indudablemente positivo para el crédito” que las tasas cortas en pesos hayan continuado estables en las últimas semanas, aunque advierte que “la dinámica de la deuda en moneda extranjera obliga a ser cautelosos hacia adelante”.

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