Feijóo enseña a Puente la puerta de salida y muestra su perfil más presidenciable con los expertos
«Cabeza fría». Este jueves, a mediodía, Alberto Núñez Feijóo se desplazó hasta el puesto de mando avanzado en la localidad toledana de Urda. Zona cero de la tragedia ferroviaria. Su visita tuvo lugar minutos antes de la confirmación de la muerte de una persona muy querida por su partido: Fátima Báñez. Después de un día entero de angustia. En la tarde, el PP instaló en su sede nacional un libro de condolencias. En una imagen que difundió la formación se podía leer una parte de la dedicatoria del presidente: «Fátima es la España que queremos y por la que trabajamos en su partido».
A cierre de esta edición, eran 69 las vidas víctimas del siniestro ferroviario. Entre ellas, Fátima. Un nombre propio que conmociona al primer partido del país, donde son tantos los amigos que lloran su pérdida.
El líder popular pidió «respeto» y también «memoria». Coherente con su decisión de suspender la campaña electoral, en su intervención ante los medios de comunicación mantuvo en todo momento un tono institucional. «Lo que ha pasado ha truncado la vida de muchas personas», se dolió.
El PP avanza hacia una primera reclamación: «Responsabilidades políticas». Después de «lo urgente», dijo Feijóo, «viene lo importante». Las «más de cien muertes en dos accidentes de tren de la Alta Velocidad en ocho meses y en el mismo corredor ferroviario conllevan un cuestionamiento del sistema». Los españoles, apuntó, «necesitan respuestas y ya se están preguntando qué es lo que pasa en la Alta Velocidad».
No quiso ahondar en su crítica. «Vamos a respetar a los muertos, vamos a enterrarles, vamos a acompañar a sus familias. Pero es evidente que tenemos que tomar decisiones», anticipó. «Las responsabilidades políticas no se pueden asumir cuando termine una investigación» y, además, no «son opcionales. Son imprescindibles desde el punto de vista ético y moral».
Núñez Feijóo no especificó si se refería a la dimisión del ministro Óscar Puente. Aunque luego no dejó lugar a equívoco: «Yo sé lo que haría si fuese presidente del Gobierno. Primero, en el nombramiento. Segundo, durante la ejecución y el mandato de ese ministro. Tercero, con los accidentes y los incidentes de AVE reiterados que hemos vivido».
Por la tarde, el grupo popular en el Congreso informó de una petición urgente para que sea el propio Pedro Sánchez quien dé la cara de lo ocurrido ante el Pleno de la Diputación Permanente. «Las responsabilidades no terminan en Óscar Puente. Sánchez fue quien le nombró, quien le sostiene y quien ha liderado a través de varios ministros (entre ellos Ábalos y Puente) una deficiente gestión del sistema ferroviario de nuestro país que ha desembocado en múltiples incidencias, incluidos los terribles siniestros ocurridos en Adamuz, Gelida y Urda».
A los populares no les vale que Puente se preste a comparecer de forma voluntaria la semana próxima. Quieren que sea Sánchez el que ofrezca las debidas explicaciones. «El PP considera insuficiente la comparecencia a petición propia del ministro de Transportes, y reclama que sea el presidente del Gobierno quien ofrezca explicaciones en el Congreso, después de haber dicho que era ‘inasumible’ que en España se hayan producido dos accidentes con 120 muertos confirmados en menos de nueve meses».
En su declaración ante los medios, el presidente del PP quiso trasladar una reflexión más profunda sobre Puente. Sin mencionarlo por su nombre. «La política no consiste en descalificar. La política no consiste en hablar. La política consiste en hacer. Para ejercer un cargo político y, mucho más, si tiene un componente técnico se necesitan tres cosas: experiencia, gestión y rigor». Los nombramientos, subrayó, «tienen que ser a personas que tengan trazabilidad y experiencia». Su exigencia, en caso de llegar a gobernar la nación, es y será siempre: «Experiencia, experiencia y experiencia. Gestión, gestión y gestión. Y rigor, rigor y rigor».
Hoy, el presidente popular se reúne en Génova 13 con expertos del sector ferroviario. «Llevamos desde Adamuz contactando con los responsables de seguridad de Renfe, de Adif. Llevamos toda la mañana reunidos con ellos. Vamos a tener memoria. Vamos a devolver la confianza al sistema ferroviario español», incidió. Con representantes sindicales, maquinistas y antiguos altos cargos abordará la situación en la que se encuentra la red ferroviaria.
Un encuentro que viene precedido por el de ayer. Feijóo estuvo reunido con los responsables del puesto de mando avanzado, con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y con el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez. Le acompañó en todo momento el presidente regional del PP, Paco Núñez. Confirmó que desde que sucedió la tragedia no se ha cruzado un solo mensaje con Sánchez. «Nadie del Gobierno me ha llamado», respondió ante el interés de la prensa. «He sido atendido muy cordialmente por el presidente Page». Una nula interlocución entre Gobierno y oposición que no deja de ser anómala.
En su intervención de ayer, Núñez Feijóo también quiso elogiar a otra España: la España apolítica. «Ayer vimos a la mejor España. Cómo un pueblo coge los coches y se va al campo, donde atraviesa la línea de ferrocarril de AVE. Hemos visto una actitud ejemplar y cómo los servicios de emergencias, sanitarios y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad actuaron con la mayor ejemplaridad».


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