Maricarmen no tendrá placa en la Puerta del Sol
Era uno de los puntos del día que prometían más fricciones. Y no defraudó. El Pleno del Ayuntamiento de Madrid rechazó este martes instalar una placa conmemorativa en recuerdo de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que falleció en el Hospital Gregorio Marañón semanas después de ser desahuciada de la vivienda en la que había residido durante décadas, en el barrio de Retiro. La propuesta del PSOE solo contó con el respaldo de los socialistas, mientras que Más Madrid se ha abstenido y el PP, Vox y los concejales no adscritos votaron en contra.
La iniciativa planteaba colocar la placa en el bulevar de la calle Alcalde Sáinz de Baranda, a la altura del número 46, donde vivió la fallecida. La concejala socialista Emilia Martínez Garrido defendió el homenaje como una forma de preservar la memoria de una vecina cuya historia, sostuvo, «ha conmovido a todos». «Merece un lugar permanente en nuestra ciudad», afirmó, al tiempo que propuso abrir un proceso participativo para decidir el contenido de la placa con la intervención de la familia, los vecinos y las asociaciones del barrio.
La socialista insistió en que la iniciativa no pretendía alimentar un enfrentamiento partidista. «Una placa no puede reparar lo ocurrido, pero puede preservar su recuerdo», señaló. La propuesta llegó al Pleno veinte días después de la muerte de Maricarmen y en plena tensión política por la acampada en la Puerta del Sol contra la situación de la vivienda, que cumple ya un mes.
La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, justificó el rechazo del PP al considerar que la izquierda ha convertido a la fallecida en un instrumento político. «Maricarmen es un símbolo de hasta qué punto se puede utilizar sin piedad, a veces incluso sin decoro, la desgracia de una persona para sacar rédito político», afirmó. Rivera de la Cruz defendió la actuación municipal y aseguró que el Ayuntamiento le ofreció «una alternativa habitacional digna» y fue el único que intentó ayudarla.
La concejala también reprochó al PSOE que planteara ahora un homenaje cuando, según recordó, la fallecida había enviado una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, años atrás. «A Maricarmen la utilizaron cuando estaba viva. Yo creo que no es bueno permitir que sigan utilizándola ahora que ya no lo está», sostuvo, antes de pedir que se la dejara «descansar en paz».
Desde Vox, el concejal Fernando Martínez Vidal calificó el caso de «gran mentira» y acusó a la izquierda de utilizar a la anciana para hacer política. El edil recordó las informaciones periodísticas que apuntaron a que Abascal había sido consejera y administradora única de una empresa vinculada al sector inmobiliario. «Lo único que se les olvidó ponerle a esta mujer fue una solución», afirmó, al tiempo que defendió la actuación del Ayuntamiento y de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo. En una línea similar, el concejal no adscrito Ignacio Ansaldo calificó la propuesta de «insulto a la inteligencia» y se preguntó qué había hecho Maricarmen por los madrileños. Durante su intervención, llegó a referirse a ella como una «jeta», un calificativo cuya retirada solicitó la portavoz socialista, Reyes Maroto.


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