Hay una forma de viajar que desafía las reglas de la distancia y el espacio. Una en la que la rutina no consiste en mirar el reloj, sino en descubrir un nuevo horizonte desde tu ventana cada mañana
Hay destinos que requieren algo más que encontrar unos días libres en el calendario. Un viaje por Egipto, una ruta por China o Japón o una travesía por Alaska que necesitan tiempo, sí, pero que se disfrutan desde que se empiezan a preparar. Elegir el itinerario, decidir qué lugares merecen una parada, empezar a imaginar cómo será ese lugar hasta entonces desconocido