Quién es Valentina Pinault, la hija de Salma Hayek elegida la soltera más codiciada de Reino Unido
Valentina Paloma Pinault (Los Ángeles, 2007) ha tenido casi todo al alcance de la mano desde la cuna. Las grandes mansiones, las fiestas de Hollywood, los desfiles reservados a unos cuantos privilegiados y los armarios donde se acumulan algunas de las prendas más exclusivas del mundo forman parte de su biografía. Su madre es Salma Hayek, una de las actrices mexicanas más internacionales, y su padre, François-Henri Pinault, preside Kering, el conglomerado francés propietario de firmas como Gucci, Balenciaga, Saint Laurent o Bottega Veneta. Pero a sus 19 años, la joven prefiere unos vaqueros de segunda mano que cualquiera de sus privilegios.
Es la joven más codiciada de la alta sociedad británica, según la clasificación anual Little Black Book de la revista "Tatler", que selecciona a los 200 solteros más deseados de Reino Unido. Comparte el primer puesto con Henry Pollock, una de las estrellas emergentes del rugby inglés, con quien posa en la portada del número de diciembre, enfundada en un vestido dorado de Gucci. Valentina releva a Lady Araminta Spencer-Churchill, descendiente de Winston Churchill y de los duques de Marlborough.
Entre Hollywood y la alta costura
Valentina nació el 21 de septiembre de 2007 en Los Ángeles, dos años antes de que sus padres contrajeran matrimonio. Creció entre Estados Unidos, Francia y México, familiarizada desde pequeña con los fotógrafos, los grandes estrenos y las celebraciones de sociedad.
A los seis años ya acompañaba a su padre al Festival de Cannes y a los once había asistido a sus primeros desfiles de Gucci o Bottega Veneta. Su presentación mediática más significativa llegó en 2022, cuando apareció junto a Salma Hayek en la portada de Vogue México. Madre e hija compartieron una entrevista en la que quedó patente su complicidad y también la personalidad independiente de la adolescente. La actriz confesó entonces que desde muy pequeña Valentina no le permitía elegir su ropa.
Su abuelo paterno, François Pinault, construyó el grupo empresarial que su padre convirtió en uno de los gigantes mundiales del sector. Sin embargo, ella ha optado por un itinerario académico propio. Actualmente cursa segundo año de Medios Digitales y Cultura en el King's College de Londres, después de plantearse estudiar Política o Filosofía e incluso ingresar en una universidad estadounidense.
Una millonaria entre mercadillos y garitos
La capital británica le ha permitido una vida independiente de la celebridad de sus padres. Le gustan los mercadillos de Portobello, donde busca ropa vintage y objetos antiguos para decorar su apartamento, situado cerca de Waterloo. Entre sus adquisiciones más extravagantes figura una vieja raqueta de tenis de madera que ha colgado en una pared sin ninguna finalidad práctica.
También prefiere los pubs y los locales alternativos a los exclusivos clubes privados de Chelsea. Es aficionada a los festivales de música, especialmente Glastonbury, y ha acudido también a Coachella y Primavera Sound.
En una entrevista reciente con "Tatler", reconoce que los desfiles de moda todavía la intimidan. Prefiere asistir acompañada por su hermana mayor Mathilde Pinault, con quien mantiene una relación muy estrecha. Mathilde es hija del primer matrimonio de François-Henri con Dorothée Lepère. Tiene otros dos hermanos por parte de padre. François Pinault, también hijo de Dorothée, y Augustin James, nacido de la relación del empresario con la supermodelo Linda Evangelista.
No dispone de una cuenta pública de Instagram conocida. No le preocupa que se conozcan determinadas facetas de su vida, pero rechaza la posibilidad de que desconocidos vigilen sus movimientos y opinen continuamente sobre sus decisiones. Y aunque ha participado en sesiones fotográficas y acude a acontecimientos relacionados con las firmas familiares, todavía no ha anunciado una carrera consolidada en la interpretación ni en la moda.
En su entrevista de 2022 con Vogue México contó que colaboraba como voluntaria en un comedor social, una experiencia que le enseñó a escuchar las historias personales de quienes viven en la calle.


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