Las ventanas de los dormitorios suelen ser de un formato más pequeño que las del resto de la casa. La mayoría no llegan hasta el suelo, razón por la que hasta ahora, nos hemos decantado por cortinas cortas para vestirlas. Suelen ser de tejidos resistentes y de gran calidad, pero que no otorgan la suficiente fuerza en la decoración de la estancia. No obstante, hay una alternativa clásica que destaca por su elegancia: los paneles japoneses.