Desalojan a los policías y guardias civiles encerrados en el Ministerio del Interior en busca de una "jubilación digna"
Imagen berlanguiana en el Ministerio del Interior. Sindicatos de Policía Nacional y asociaciones profesionales de la Guardia Civil decidieron ayer por la tarde encerrarse en las instalaciones del departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, en la calle Amador de los Ríos, en Madrid. En total, 15 representantes han permanecido dentro de la Secretaría de Estado de Interior.
Las organizaciones dieron por rotas las conversaciones con la «número dos» de Interior, Aina Calvo, para conseguir una «jubilación digna». La mano derecha de Marlaska comenzó una mesa de negociación antes de verano, y la predisposición por todas las partes era la de llegar a un acuerdo.
El problema ha llegado con el adelanto electoral. Las previsiones del Gobierno en torno a este tema, y otros tantos, se han quebrado. Ayer estaban citados todos los representantes de los funcionarios policiales, pero tras no conseguir un acuerdo rompieron las negociaciones y decidieron quedarse dentro del Ministerio. Las fuentes consultadas señalan que es una medida «pacífica e indefinida», hasta que sus reivindicaciones sean escuchadas. Esta protesta está respaldada por Jupol, Sup y Ufp por parte de los sindicatos de Policía y por AUGC, Jucil, ASESGC, APC, IGC y AEGC em representación de los guardias civiles.
«Han dado carpetazo de manera unilateral por las elecciones. No nos han ofrecido ni un decreto ni meter la jubilación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), explicó Carlos Prieto, secretario general del SUP, en conversación telefónica con este periódico desde el interior del encierro.
El Sindicato Profesional de Policía (SPP) y la Unión de Oficiales (UO), ambos representantes de los mandos de los dos cuerpos policiales, se han desmarcado de la medida. «No respaldamos la medida de presión porque el resto de asociaciones y sindicatos no aceptan firmar un acuerdo entre nosotros que garantice que todos rechazarán cualquier acuerdo que no incluya medidas que corrijan el perjuicio que genera en el grupo A1 que pasarían a pagar más sin obtener ninguna mejora». Tampoco la han secundado la Confederación de Policía Española (CEP) ni el sindicato EYA.
A última hora de la tarde, decenas de guardias civiles y policías nacionales se han desplazado para apoyar a sus compañeros. Cerca de las 12 de la noche han sido alertados de la intervención de la UPR. A eso de la 1 de la mañana se ha producido el desalojo de los diversos secretarios generales.
En este sentido, las diversas asociaciones congregadas demandan la dimisión de Grande Marlaska y denuncian que no se ha producido una entrega de alimentos. Las personas que se mantienen encerradas no han comido desde el comienzo de la reunión. Fuera del edificio, guardias civiles y policías no se mueven. «Esto no termina aquí», señalan en sus redes sociales.


© EUROPAPRESS


© AUGC