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Exámenes orales, escritura a mano y menos tareas para el hogar: cómo los profesores adaptan la enseñanza al avance de la IA

29 October 2026 at 16:51
La expansión de los chatbots lleva a docentes estadounidenses a priorizar evaluaciones presenciales y escritura en el aula (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los ensayos hechos fuera de la escuela pierden peso, mientras ganan terreno las evaluaciones frente al docente, los cuadernos y las exposiciones.

Los profesores estadounidenses están rediseñando las formas de enseñar y calificar ante la expansión de la inteligencia artificial, según un informe publicado por Reuters.

Docentes consultados por la agencia señalaron que la disponibilidad de chatbots en teléfonos y computadoras llevó a revisar las tareas tradicionales, debido a las dificultades para establecer cuánto trabajo corresponde realmente a cada estudiante. La respuesta incluyó exámenes orales, escritura en el aula y menor carga de deberes para el hogar.

Los cuadernos, las exposiciones y los exámenes orales ganan lugar como herramientas para seguir el proceso de aprendizaje sin intervención de IA (Imagen Ilustrativa Infobae)

En San Francisco, Tristen Chang, profesora de humanidades de sexto grado, quitó de su programa los ensayos para completar en casa. Desde el año pasado, aplica exámenes orales sobre personajes, trama, temas y metáforas. Cada alumno responde 15 preguntas en períodos que pueden durar apenas cinco minutos.

“La tecnología ha ido transformando la enseñanza a lo largo del tiempo, pero la IA es el cambio más drástico”, afirmó Chang a Reuters.

Las aulas, centro de la evaluación

La expansión de la inteligencia artificial generativa impulsó a docentes de secundaria a trasladar al horario escolar actividades que antes quedaban para el hogar. La escritura, el debate y las prácticas supervisadas ahora forman parte central de los sistemas de evaluación.

Rusty Shabe, profesor de lengua y literatura de una escuela secundaria de San Francisco, detectó que algunos alumnos recurren a la IA cuando se sienten sobrepasados por las tareas.

Su estrategia consiste en reservar mayor cantidad de tiempo de clase para redactar. Con estudiantes de séptimo grado, por ejemplo, destina un mes completo al desarrollo de un ensayo.

Tristen Chang eliminó los ensayos para el hogar y evalúa a los alumnos mediante exámenes orales de quince preguntas (Imagen Ilustrativa Infobae)

En Nueva York, el profesor de matemáticas Bobson Wong redujo el volumen de ejercicios domiciliarios y amplió las prácticas en el aula. El objetivo es seguir de cerca el proceso de resolución.

La IA puede ofrecer resultados y detallar los pasos de un problema, por lo que Wong empezó a preguntar a sus alumnos qué método eligen y cuáles son las razones de esa decisión.

El debate sobre los efectos de estas herramientas sigue abierto. Un ensayo aleatorio de la Universidad de Harvard, realizado en 2025, indicó que un tutor de IA personalizado mejoró el aprendizaje y la participación.

Rusty Shabe destina un mes completo de clase a la redacción presencial para evitar que los alumnos recurran a la inteligencia artificial (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ese mismo año, un estudio pequeño del MIT Media Lab, laboratorio de investigación tecnológica del Instituto Tecnológico de Massachusetts, observó que quienes usaban ChatGPT para escribir ensayos terminaban antes, aunque parecían desarrollar un menor esfuerzo de pensamiento.

Celulares y pantallas, bajo mayor control

Una encuesta de la corporación RAND, difundida en 2025, mostró que más de la mitad de los estudiantes estadounidenses y de los docentes de literatura, matemáticas y ciencias utilizaban IA para actividades escolares. Esa presencia cotidiana modificó también las reglas sobre los dispositivos dentro de las escuelas.

Meghan Hyland, profesora de lengua y literatura de secundaria en un suburbio de Nueva York, descubrió que algunos alumnos iban al baño para consultar herramientas de IA desde sus teléfonos. Los celulares ya estaban prohibidos en su clase, pero desde entonces exige que los dejen al salir.

Hyland también otorgó mayor valor a las tareas realizadas durante la jornada escolar y dejó de usar los deberes como principal forma de práctica. “Mi principal capacidad para comprender si saben cómo desarrollar el pensamiento crítico se evalúa en la escuela”, explicó a Reuters.

Meghan Hyland, docente de secundaria en Nueva York, exige que sus alumnos dejen los teléfonos fuera del aula para evitar consultas a herramientas de IA (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pian Rockfeld, profesor de lengua y literatura diseña consignas menos predecibles para dificultar que la IA las responda por completo. Entre ellas, propone ensayos que exigen interpretaciones originales y la consulta de artículos académicos de acceso pago.

Cuadernos, papel y actividades presenciales

La reacción frente a la IA también aceleró la revisión del uso de computadoras portátiles en clase. Rex Ovalle, profesor de lengua y literatura en un suburbio de Chicago, entrega cuadernos de composición al inicio de cada jornada y limita los Chromebooks a cerca del 10% de los días de clase.

En las clases de Hyland, los estudiantes escriben a mano, salvo que requieran adaptaciones especiales. Para comprobar la comprensión de una obra literaria, propone actividades presenciales.

Rex Ovalle entrega cuadernos de papel a sus alumnos y limita el uso de computadoras al 10% de los días de clase (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otros educadores incorporaron la tecnología a sus métodos. Michael Zagari, profesor de estudios sociales en una secundaria cercana a Nueva York, usa IA para adaptar el vocabulario de documentos históricos a distintos niveles de lectura y resumir artículos para analizarlos en clase.

También alienta a los estudiantes a recurrir a estas herramientas como punto de partida de investigaciones. “La IA no va a desaparecer. Necesitamos enseñar responsabilidad cívica sobre cómo usar la IA, del mismo modo que enseñamos el uso responsable de Internet”, afirmó a Reuters.

Cómo la subida del nivel del mar transformó el paisaje de Venecia durante los últimos 10.000 años

29 October 2026 at 10:12
La actual laguna de Venecia ocupó en el pasado una franja continental que se extendía más de 48 kilómetros mar adentro (REUTERS)

Durante miles de años, el territorio donde hoy se extiende la laguna de Venecia formó parte de una llanura que llegaba mucho más allá de la línea costera actual.

Zonas de tierra firme, pantanos y sistemas de barreras naturales quedaron cubiertos por el Adriático tras una sucesión de ascensos del mar que modificó la geografía del norte de Italia.

Una investigación publicada en Quaternary Science Reviews reconstruyó ese proceso y determinó que la subida del nivel del mar transformó profundamente el paisaje del norte del Adriático durante los últimos 10.000 años.

Una investigación en Quaternary Science Reviews reconstruyó la evolución costera del norte del mar Adriático durante los últimos 10.000 años (REUTERS)

El trabajo aporta datos sobre territorios hoy sumergidos y sobre las condiciones que enfrentaron las comunidades humanas del Mesolítico y el Neolítico.

La laguna de Venecia fue tierra firme durante milenios

Según informó The Guardian, el estudio reunió datos sísmicos y muestras de sedimentos extraídas de cuencas costeras del norte de Italia, Eslovenia y el norte de Croacia. A partir de ese material, los investigadores elaboraron modelos sobre la evolución del mar y de los ambientes costeros de la región.

El equipo estuvo encabezado por Samuele Ongaro, de la Universidad de Southampton, y centró su análisis en el período comprendido entre 9.000 y 4.000 antes de Cristo. Las reconstrucciones permitieron identificar antiguos paisajes que desaparecieron bajo el agua, entre ellos complejos de barreras, lagunas, marismas y deltas.

Los resultados indican que la actual laguna de Venecia ocupó en otro momento una franja continental que se extendía por más de 48 kilómetros desde la costa actual. El terreno que luego quedó asociado a la ciudad y sus islas se encontraba, por lo tanto, dentro de un espacio terrestre mucho más amplio.

El equipo del científico Samuele Ongaro analizó muestras de sedimentos y datos sísmicos en cuencas de Italia, Eslovenia y Croacia (REUTERS)

La investigación también reconstruyó cambios en otros puntos del norte del Adriático. La zona de Trieste presentó antiguamente un relieve de colinas frente a áreas pantanosas y lagunares. Esas formaciones sufrieron modificaciones a medida que el agua avanzó sobre la llanura costera.

Las tres etapas de inundación que transformaron la costa

El aumento del nivel del mar no ocurrió de manera uniforme. El estudio identificó fases de estabilidad relativa, durante las cuales se desarrollaron barreras costeras y ecosistemas húmedos, junto con períodos de inundación más intensa que sumergieron esas superficies en poco tiempo.

Hace más de 10.000 años, el ascenso del nivel del mar alcanzó tasas de hasta 25 milímetros anuales. Esta dinámica modificó la disponibilidad de recursos y la configuración de los entornos costeros, con consecuencias directas para las poblaciones que habitaban la región.

Los científicos distinguieron tres fases principales de cambios abruptos. Tras esos episodios, el nivel del mar atravesó un período más estable que se extendió durante los últimos 6.000 años. Esa estabilización favoreció la formación de los paisajes costeros que luego permitieron el establecimiento de comunidades agrícolas.

Los científicos identificaron tres fases de inundaciones intensas previas a un ciclo de mayor estabilidad que comenzó hace 6.000 años (REUTERS)

El trabajo sostiene que los ambientes sedimentarios del norte del Adriático respondieron de manera notable a cada variación marina. La presencia de ríos y la baja altitud de amplios sectores de la costa hicieron que pequeñas modificaciones del nivel del agua tuvieran efectos amplios sobre la extensión de la tierra disponible.

Los humedales y las comunidades prehistóricas

Las reconstrucciones tienen implicancias para la arqueología, porque los espacios hoy cubiertos por el mar pudieron haber concentrado actividades humanas durante la prehistoria.

El informe científico señala que los antiguos humedales costeros habrían resultado atractivos para las poblaciones de cazadores-recolectores.

Esas comunidades del Mesolítico debieron adaptar sus prácticas de caza y pesca frente a una costa que cambiaba con rapidez. La pérdida de tierras, el desplazamiento de las lagunas y la formación de nuevas áreas pantanosas modificaron los lugares de acceso a alimentos, agua y rutas de circulación.

Los registros sísmicos y sedimentarios revelan ambientes costeros que ya no son visibles desde la superficie en la laguna de Venecia (REUTERS)

Posteriormente, la expansión de la agricultura en las costas del norte del Adriático coincidió con nuevas modificaciones paleogeográficas. El estudio relacionó estas transformaciones con el período neolítico y señaló que la reconstrucción de los territorios hoy sumergidos permite analizar las condiciones ambientales en las que surgieron los primeros asentamientos agrícolas de la región.

Los autores remarcaron que el análisis de estos paisajes aporta elementos para estudiar migraciones humanas, ocupación costera prehistórica y respuestas sociales ante cambios en el nivel del mar. Los registros sísmicos y sedimentarios permiten ubicar antiguos ambientes que ya no son visibles desde la superficie.

La investigación sitúa a Venecia dentro de una historia geológica más extensa que la de su urbanización. Antes de los canales, las islas y los edificios construidos sobre pilotes, la zona integró una llanura cambiante, atravesada por humedales y afectada por el avance gradual del Adriático.

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