
España es uno de esos países que cuenta con lugares con mucho encanto que atraen a miles de personas todos los años. Son enclaves que ofrecen un viaje al pasado con su arquitectura, su historia y sus paisajes. Es por ello que la Asociación de Los Pueblos más Bonitos de España ha vuelto a realizar, una vez más, su listado de los más espectaculares.
Este año, la asociación ha introducido a su lista diez pueblos elegidos entre más de 100. Cada uno de ellos con unas características muy especiales: Albarracín (Teruel), La Alberca (Salamanca), Alquézar (Huesca), Santillana del Mar (Cantabria), Trujillo (Cáceres), Frías (Burgos), Peñalba de Santiago (León), Aínsa (Huesca), Setenil de las Bodegas (Cádiz) y Pedraza (Segovia).
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La Asociación de Los Pueblos más Bonitos de España realiza este ranking a través de las opiniones de los viajeros, que puntúan cuáles son sus enclaves favoritos de todos los que visitan. A continuación, desglosamos qué tienen de especial cada uno de estos lugares.
Albarracín (Teruel)
Albarracín se ha coronado como el mejor pueblo de todo el listado. Este enclave fue declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1961 y actualmente ha sido propuesto por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Se alza a 1182 metros de altitud con un casco histórico que permite un viaje en el tiempo.
La Alberca (Salamanca)
La plata de este listado la ganó La Alberca. En 1940, fue declarado Conjunto Histórico Artístico y conserva un entramado urbano de piedra y madera, que recuerda a las estructuras de origen judío y referencias a las arrabales de Damanco. Su eje central se sitúa en la Plaza, de trazado irregular, con balconadas, soportales de piedra y un crucero del siglo XVIII, junto a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVIII, con su torre campanario y retablo mayor.
Alquézar (Huesca)
En tercer puesto se encuentra Alquézar. Un lugar situado en el Somontano oscense que se alza a 660 metros de altitud sobre las sierras paralelas al Pirineo. Incluye un paisaje de calizas modelado por el río Vero que incluye un cañón apto para el barranquismo, acantilados y cuevas de arte rupestre, dentro del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara.
Santillana del Mar (Cantabria)

Fuera del pódium, se encuentra en cuarto lugar Santillana del Mar, uno de los centros histórico-artísticos más relevantes de la región. Es declarado Monumento Histórico Artístico y está formado por edificios de los siglos XIV al XVIII en un casco adoquinado y peatonal.
Su origen se remonta al monasterio de Santa Juliana, del siglo VIII, y la villa se consolidó tras el fuero otorgado por Alfonso VIII en 1209, cuando llegó a ser capital de las Asturias de Santillana. El trazado urbano se organiza entre la Plaza Mayor, antiguo centro civil y comercial, y la Colegiata de Santa Juliana, joya del románico cántabro, a la que se accede por la calle del Cantón.
Trujillo (Cáceres)
En quinta posición, Trujillo, en la provincia de Cáceres, se alza sobre un cerro granítico entre las cuencas del Tajo y el Guadiana, con un pasado que se remonta al antiguo Turgalium prerromano y romano y que pasó por una etapa musulmana antes de incorporarse a la Corona de Castilla en 1232, para recibir fuero en el siglo XIII y el título de ciudad en 1430.
Frías (Burgos)
Frías, en sexto lugar, es la ciudad más pequeña de España y se levanta sobre un peñasco a orillas del Ebro, enmarcada por el pico Humión, el más alto del Parque Natural Montes Obarenes.
El Castillo de los Velasco, con orígenes en fortalezas del siglo X, y la iglesia de San Vicente Mártir, que conserva restos de su pórtico románico, presiden este Conjunto Histórico Artístico, rodeado por las características casas colgadas construidas en toba y madera sobre el recinto amurallado documentado desde 1211.
Peñalba de Santiago (León)

En séptima posición, Peñalba de Santiago, en el corazón de la Tebaida leonesa y a 1100 metros de altitud, se levanta sobre una peña en el Valle del Silencio, un entorno virgen de bosques de roble, ríos y cascadas al que se accede por la antigua senda de los monjes. Declarado conjunto histórico artístico en 1976 y Bien de Interés Cultural, conserva uno de los mejores ejemplos de arquitectura popular berciana, con cubiertas de pizarra y corredores de madera integrados en el paisaje.
Aínsa (Huesca)
En octavo lugar, el pueblo de Aínsa, al norte de la provincia de Huesca, se alza a 589 metros de altitud en la confluencia de los ríos Cinca y Ara, entre el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Parque Natural de los Cañones y la Sierra de Guara y el Parque Natural Posets-Maladeta.
Setenil de las Bodegas (Cádiz)
El penúltimo lugar de la lista, Setenil de las Bodegas, en el nordeste de la provincia de Cádiz, es uno de los Pueblos Blancos más singulares de la sierra gaditana por su entramado urbano, con casas construidas bajo y sobre la roca que configuran calles cueva y miradores de gran valor paisajístico.
Pedraza (Segovia)
Finalmente, en el último lugar de los Pueblos Más Bonitos de España de 2026 se encuentra Pedraza, una villa medieval amurallada de pequeño tamaño y apenas 125 vecinos. Conserva palacios y casas nobles blasonadas levantados a partir del siglo XVI junto a vestigios defensivos de los siglos XII y XIII, como la muralla, la Puerta de la Villa y la barbacana usada posteriormente como cárcel.