❌

Normal view

El pueblo abandonado a un paso de Barcelona donde nació la leyenda de 'la niña de la curva'

31 October 2026 at 11:00

Una de las leyendas más extendidas en España relacionada con el mundo de lo sobrenatural es sin duda la de ‘La niña de la curva’, esa historia terrorífica en la que se dice que el espíritu de una joven se aparece a los conductores que circulan por la noche en carreteras secundarias solitarias y que tienen peligros a ambos lados de la vía... y no son pocos quienes dicen haber visto a esta figura espectral mientras conducían.

Lo que no muchos conductores conocen es el origen de este paranormal mito, y para encontrarlo hay que dirigirse cerca del litoral de la provincia de Barcelona, a una de las muchas localidades que hay repartidas a no mucha distancia del Mediterráneo... aunque en esta no hay nadie viviendo. Se trata de uno de los muchos pueblos abandonados que hay en Cataluña, lo que no hace más que aumentar esa sensación de terror.

Jafra, el lugar de origen de 'la niña de la curva'

La aldea abandonada de Jafra se ubica en pleno Parque Natural del Garraf, uno de los entornos naturales más especiales del noreste español, y se encuentra dentro del término municipal de Olivella, en una pequeña colina sobre la que aún se conservan los restos de algunos edificios que hace tiempo estuvieron repletos de vida, pero que en la actualidad han quedado a merced de las inclemencias del tiempo... y del aura de misterio que los rodea.

Entre las ruinas que aún permanecen en pie (a duras penas) están las de la Iglesia de Santa María, pero solo un tramo de su campanario y un cementerio, y dos masías, entre ellas la del barón de la villa. Durante la Edad Media (su origen se remonta, al menos, al siglo XII) fue una villa próspera, pero a partir del siglo XIX comenzó un declive que no se pudo parar y que ha llegado hasta nuestros días, donde ni un solo alma vaga por las calles de esta localidad ubicada a menos de una hora por carretera de la capital de Cataluña.

Si por algo es conocida esta aldea, es por ser el lugar donde se inició la leyenda de la niña de la curva. El relato se remonta al siglo XIX, cuando una familia austríaca se instaló en una masía cercana, El Maset de Dalt, buscando paz y ocultarse del sol debido a una enfermedad cutánea que sufrían los hijos del matrimonio, entre ellos Matilda, la protagonista de esta historia; su madre murió en el parto y su padre no paró de torturarla hasta que un día, huyendo, cayó en un profundo pozo y desapareció.

A partir de entonces, fueron muchos los que comenzaron a oír voces de una niña en la zona, incluido en la carretera que va de Sitges a Castelldefels, la C-31, advirtiendo a los conductores que pasaban por ella que se aproximaban a una curva peligrosa... naciendo así una de las leyendas de terror más conocidas de toda España y que ha hecho de Jafra uno de los lugares más relacionados con lo paranormal del país.

Cómo llegar a Jafra

Para ir a Jafra desde Barcelona, hay que encarar durante varios kilómetros precisamente esa carretera donde se aparece el espectro de Matilda, la C-31, para después adentrarse en el corazón del Parque Natural del Garraf y recorrer la sinuosa vía que llega hasta esta aldea abandonada, la cual ya es uno de los destinos más siniestros de Cataluña.

Una escapada llena de tradición y sabor a la capital navarra

31 October 2026 at 06:00

En los últimos días se ha hablado de pelota vasca más de lo habitual y, además, por una buena noticia. España se ha proclamado campeona del mundo de este deporte, un triunfo en el que los pelotaris navarros han tenido un papel destacado. Porque, aunque lleve el apellido vasco en su nombre, la pelota tiene también profundas raíces en Navarra, donde es mucho más que una disciplina deportiva. Es una tradición que ha pasado de generación en generación y que forma parte de la identidad de sus pueblos y ciudades.

Y si hay un lugar donde esa pasión se hace especialmente evidente es Pamplona. La capital navarra, que se presenta como capital mundial de la pelota, lleva siglos estrechamente vinculada a este juego. Tanto es así que existen referencias escritas de su práctica desde 1331, cuando reyes, nobles, clérigos y vecinos compartían una afición que llenaba calles, plazas y otros espacios públicos. Una tradición tan arraigada que ha sobrevivido al paso de los siglos y que hoy se ha convertido también en una original manera de descubrir la ciudad.

Más que un deporte

Hoy, la ciudad conserva numerosos lugares vinculados a esa historia. Uno de los más emblemáticos es el Frontón Labrit, conocido como La Bombonera, un auténtico templo de la pelota inaugurado en 1952. Pero también merece la pena descubrir otros espacios menos conocidos, como el Jito Alai, junto a las murallas, o el frontón de La Mañueta, construido en 1913 y famoso por los curiosos desafíos que se celebraban en él. En algunos, los jugadores que partían con ventaja tenían que aceptar dificultades añadidas, como jugar con una sola mano o girar sobre sí mismos antes de golpear la pelota.

Y todavía hay otra forma de conocer este universo: descubrir cómo se fabrican las pelotas. Detrás de cada una hay un minucioso trabajo artesanal en el que se combinan distintos materiales, como cuero, lana y goma. Una labor que explica por qué no hay dos pelotas exactamente iguales y por qué los jugadores dedican tanto tiempo a elegir las que utilizarán en cada partido.

Lo fascinante es que no hace falta ser aficionado a este deporte para acercarse a su historia. Pamplona ha convertido esta tradición en una experiencia turística con rutas guiadas por los lugares más emblemáticos, exhibiciones y la posibilidad de conocer algunas de sus modalidades.

La otra gran tradición

Y de una tradición profundamente arraigada pasamos a otra que resulta mucho más difícil resistir: la de disfrutar de la buena mesa. Porque en Pamplona la gastronomía es casi una forma de vida y una parte imprescindible de cualquier escapada. La riqueza de la huerta navarra, sus carnes, sus vinos y, por supuesto, sus famosos pintxos convierten la ciudad en un destino que también se descubre a través del paladar.

Una de las mejores formas de saborear Pamplona es recorrer las calles del casco antiguo, especialmente San Nicolás, donde las barras de los bares se llenan de pequeñas tentaciones. Desde los fritos más tradicionales hasta elaboraciones que reinventan los productos de la tierra, lo complicado es decidir por dónde empezar. Y si la visita coincide con un jueves, merece la pena sumarse al Juevintxo, una costumbre que invita a ir de bar en bar disfrutando de pintxos acompañados de una bebida.

Pero la gastronomía pamplonesa va mucho más allá del picoteo. También hay que reservar tiempo para sentarse a la mesa y disfrutar de la cocina navarra, con sus verduras de temporada, sus carnes a la brasa y recetas que llevan generaciones formando parte de su recetario.

La primera capital cristiana de Europa: más antigua que Roma y un chollo para viajar

31 October 2026 at 06:00

¿Te has preguntado alguna vez por qué algunos destinos fascinantes nunca aparecen en las listas de los más visitados? Si tu alma aventurera te pide conocer lugares auténticos, para tu próxima escapada fuera de España te proponemos viajar en el tiempo a una ciudad habitada desde hace más de 6000 años que, afortunadamente, todavía se puede explorar sin prisas. Hablamos de Ereván, la capital de Armenia, un destino al que hay que ir antes de que el turismo de masas altere su autenticidad.

Una de las ciudades más antiguas del mundo

La mejor manera de disfrutar Ereván es a pie. Con un centro histórico bastante compacto, podrás recorrer los principales puntos de interés fácilmente en un día. Y así, con toda la tranquilidad que se espera de este viaje, podrás dedicarte después a recorrer las callejuelas antiguas, disfrutar de la gastronomía o adentrarte en sus mercados.

Una de las cosas que más llaman la atención es el paisaje urbano que nos traslada hasta era soviética de manera inconfundible. Para empezar a descubrir la ciudad lo mejor es empezar por la Plaza de la República, rodeada de imponentes edificios neoclásicos de piedra rosa y amarilla. Aunque la visites de día, vuelve al caer la noche porque es cuando este enorme espacio se trasforma con el encendido de sus famosas fuentes musicales.

A menos de 10 minutos de esta plaza (también conocida como Plaza Maidan) se encuentra la calle Abovyan, una de las más antiguas de la ciudad y que no debes perderte porque está llena de librerías independientes, galerías de arte y cafés con terrazas donde hacer una parada. Y además, justo en el número 17 de esta calle se encuentra uno de los templos medievales más antiguos (y bonitos) que se conservan en la ciudad: la iglesia católica de San Astvatsatsin Kathoghike.

El complejo la Cascada

Esta escalinata monumental de piedra caliza y travertino blanco es el mejor lugar para tener una visión general de la ciudad. Son 572 escalones que suben por una colina conectando el centro de Ereván (distrito de Kentron) con el barrio de Monument y el Parque de la Victoria.

Durante el trayecto pasarás por el Centro de Artes Cafesjian. Este museo de arte contemporáneo cuenta con un jardín de esculturas en el que se exhiben obras de Fernando Botero, como El Gato y La Mujer Fumando (situadas a los pies de las terrazas), además de otras piezas en los niveles superiores, como El Guerrero Romano. Una vez en la cima, además de disfrutar de una bonita panorámica de la capital, se puede también divisar el monte Ararat.

El metro de Ereván, una herencia histórica

Y aunque la mejor idea es recorrer Ereván a pie, no pierdas la ocasión de al menos una vez, coger el metro. Una reliquia de estética soviética con toques armenios y estaciones históricas que son verdaderas joyas arquitectónicas. Su coste es de 0,40 euros por viaje, lo que lo convierte en uno de los más económicos del mundo.

La Mezquita Azul de Armenia

También en pleno centro de Ereván, se encuentra esta mezquita chiita que debe su nombre al color de su preciosa cúpula. Construida en el siglo XVIII, es el único templo islámico activo en todo el país y el único que queda de los ocho que hubo en la ciudad.

Dos visitas imprescindibles cerca de Ereván

Además de exprimir al máximo la capital armenia, su estratégica ubicación la convierte en la base de operaciones perfecta para hacer un par de escapadas que están a menos de una hora de trayecto.

La Fortaleza de Erebuni: Situada a unos 8 kilómetros al sur de la capital, este monumento histórico está considerado el origen de Ereván. Según una inscripción en una piedra encontrada en el recinto, el rey Argishti I fundó esta fortaleza en el año 782 a.C., lo que demuestra que Ereván es casi tres décadas más antigua que Roma. Además, por su ubicación en lo alto de una colina, el lugar ofrece unas vistas espectaculares de la capital armenia.

El Monasterio de Khor Virap: Con el monte Ararat como telón de fondo y muy cerca de la frontera con Turquía, en este lugar de peregrinación es donde se inició la historia cristiana de Armenia. A unos 45 kilómetros de Ereván, es una de las mejores excursiones que se pueden hacer.

Un destino perfecto para presupuestos ajustados

Comer en Ereván te resultará de lo más asequible, tanto si optas por los puestos callejeros (sobre 2 euros) como si eliges una taberna local (menos de 10 euros). Incluso en restaurantes de gama media o alta, una comida o cena de varios platos cuesta en torno a 15-20 euros por persona. Unos precios notablemente más bajos que los de la mayoría de las capitales occidentales. Eso sí, la clave está en evitar los restaurantes turísticos (como los que se encuentran alrededor de la Plaza de la República) y optar por los situados en las calles laterales (adonde van los armenios), en los que se come realmente bien y más barato.

De Ronda al Caminito del Rey: las mejores excursiones que puedes hacer desde Málaga

31 October 2026 at 05:00

Viajar a Andalucía siempre es una buena idea. En su gran territorio, la comunidad cuenta con ciudades históricas, pueblos pintorescos y un arte inigualable que se respira en cada calle, en cada patio lleno de flores y en cada callejuela que nos lleva al pasado. Y, aunque algunos dicen que en el norte se come mejor, su gastronomía es otro de los motivos para acercarnos al sur del país.

Entre todos los destinos, Málaga es uno de los favoritos, puesto que presume de tener un suave invierno en su litoral y una naturaleza asombrosa en su interior. Los pueblos blancos son otros de sus reclamos, pero hay mucho más. La mejor opción para no dejarnos nada son las excursiones organizadas que nos llevan a los enclaves más importantes.

El popular Caminito del Rey

El Caminito del Rey es una de las principales atracciones turísticas de la provincia y nos presenta uno de los paisajes más espectaculares de la zona. En Civitatis ofrecen una excursión con salida desde Málaga que incluye transporte, guía en español y entrada.

La actividad incluye una caminata de hasta 3 horas de duración por el desfiladero que incluye pasar por una pasarela, ver el embalse del Guadalhorce y el descenso por su famosa escalera. Las vistas, a 105 metros de altura en el desfiladero de los Gaitanes, ofrece una de las panorámicas más espectaculares de la sierra.

Si quieres ir por tu cuenta hasta el enclave, también hay disponible una visita guiada sin transporte, pero con la entrada incluida. De esta forma, puedes ir por libre pero sin luego perderte ni un solo detalle de la caminata.

Las peculiares Ronda y Setenil de las Bodegas

Una vez superada la adrenalina de las alturas, la provincia de Málaga y las cercanas cuentan con pueblos que merecen una visita. Ronda es uno de ellos y en la cercana provincia de Cádiz también encontramos Setenil de las Bodegas. Ambas se pueden descubrir en una excursión de un día que nos lleva a visitar dos de los pueblos más bonitos de Andalucía.

La primera parada es en Setenil de las Bodegas, un pueblo blanco gaditano que enamora por sus pintorescas calles, con las casas incrustadas en las rocas. Allí se dispone de tiempo libre para recorrerla a nuestro aire. La siguiente parada es Ronda, donde ofrecen un paseo guiado o también está la posibilidad de hacerlo por libre, aunque sin olvidarnos de imprescindibles como el mirador, la catedral, la plaza de Toros...

No puede faltar el Puente Nuevo, con las vistas sobre el Tajo de Ronda, un desfiladero declarado Monumento Natural de Andalucía, todo un icono de la comunidad.

El encanto de Nerja, Frigiliana o Marbella, entre otros

Los pueblos blancos son, sin duda, uno de los grandes atractivos. Y Frigiliana es uno de ellos. Se puede conocer en una excursión por libre que también nos lleva a Nerja. Ambas localidades son muy representativas de la zona y albergan interesantes atractivos.

En el caso de Nerja, es uno de los principales destinos turísticos de la zona y se puede contratar una visita a sus cuevas prehistóricas que merecen mucho la pena.

El lujo de la Costa del Sol se aprecia en Marbella, otra de las localidades que no debería faltar en nuestro itinerario. En Civitatis nos llevan hasta ella en una excursión combinada con Mijas, una localidad mucho más tradicional.

Además de conocer por libre las calles de Marbella, la excursión nos acerca hasta Puerto Banús, una de las zonas más exclusivas de España donde los yates de lujo y la jet set son lo más habitual. Una vez en Mijas, podremos dejarnos sorprender por sus casas blancas llenas de flores y se podrá visitar el Museo CAC de Mijas, que alberga la segunda exposición de cerámica de Picasso más grande de Europa.

❌