Los bancos siguen decididos a ganar tamaño a golpe de adquisiciones, pero reconocen la falta de oportunidades en España y han dejado de apuntar a las grandes presas para centrarse en la caza menor. La adquisición de entidades pequeñas es una de las tendencias del momento, en la que el sector sigue buscando escala para sacar partido a la digitalización y también negocios especializados con los que mejorar los márgenes.