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Cinco cambios para recuperar el control y transformar lo que queda del año

La muerte de su padre llevó al conferencista a concluir que las pertenencias y el reconocimiento no definen a una persona (Captura de video de The Mel Robbins Podcast)

En un episodio de The Mel Robbins Podcast, el empresario y conferencista Ed Mylett relató cómo dos episodios cardíacos y la muerte de su padre lo llevaron a revisar sus prioridades, reducir la preocupación y valorar sus vínculos personales.

La conversación con Mel Robbins abordó herramientas personales para enfrentar la ansiedad, los cambios de vida y los efectos de las experiencias difíciles.

Mylett, de 55 años, señaló que esta fue su primera entrevista en casi dos años. Durante el diálogo, explicó que el período de distancia pública coincidió con una revisión de sus compromisos, hábitos y relaciones, luego de entender que el éxito no consiste necesariamente en sumar actividades.

Sostuvo que las personas pueden modificar su rumbo a partir de decisiones pequeñas. “Estás literalmente a una decisión de cambiar tu vida”, afirmó, aunque aclaró que el primer paso puede ser imaginar una realidad distinta antes de estar convencido de que ocurrirá.

La muerte de su padre cambió su relación con el tiempo

El empresario recomendó escribir los temores en papel para diferenciar los riesgos concretos de las preocupaciones improbables. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El fallecimiento de su papá, ocurrido hace alrededor de tres años y medio, fue uno de los hechos que influyó en esa revisión. Mylett contó que estuvo junto a él en sus últimos momentos y que la experiencia le hizo pensar en aquello que una persona deja atrás.

Según relató, al entrar en la casa paterna observó el auto, los premios y las pertenencias de su padre. A partir de esa escena concluyó que los objetos, el reconocimiento público y las preocupaciones no definen a una persona. “No eres tus posesiones, ni tus miedos, ni tus inseguridades”, expresó durante la entrevista.

Tras esa pérdida, decidió hacer una lista de lo que quería conservar en su vida y ordenarlo según la importancia que todavía tuviera para él. El ejercicio lo llevó a priorizar el tiempo con su familia, los recuerdos compartidos y los vínculos con sus amigos por sobre metas que antes asociaba con el crecimiento profesional.

También recomendó escribir los temores para analizarlos con distancia y explicó que trasladar esas ideas del pensamiento al papel le permitió distinguir entre riesgos concretos y preocupaciones que consideró improbables. “Cuando los escribí, perdieron gran parte de su poder sobre mí”, señaló.

El método de quitar lo que ya no sirve

Dos episodios cardíacos funcionaron como una señal de alerta para reducir el ritmo y revisar los compromisos adquiridos (Captura de video de The Mel Robbins Podcast)

Para explicar su cambio de perspectiva, el entrevistado utilizó la historia de Wilma, un águila que vivía en su propiedad. Tras la muerte de su pareja, el animal perdió plumas que, según Mylett, ya no necesitaba y luego volvió a formar una familia.

El conferencista tomó esa situación como una imagen de su propio proceso y en lugar de incorporar más actividades, propuso quitar creencias, relaciones, ambientes y hábitos que generan malestar. “No creo que el éxito sea agregar más; creo que es hacer espacio”, dijo.

Esa idea tomó mayor fuerza luego de los dos eventos cardíacos que describió como una advertencia para bajar el ritmo. Por esta razón, afirmó que comenzó a preguntarse si realmente deseaba asistir a cada compromiso que aceptaba y si ciertas obligaciones todavía estaban alineadas con sus intereses.

La preocupación constante fue otro de los puntos centrales: el empresario vinculó esa tendencia con su infancia, marcada por el consumo de alcohol y drogas de su padre. Aseguró que preocuparse no evita los problemas y puede hacer que una persona experimente una situación negativa muchas veces antes de que suceda, si es que ocurre.

Las dificultades pueden convertirse en una forma de ayuda

El autor sostuvo que las decisiones cotidianas permiten modificar el rumbo personal y transformar las experiencias difíciles en apoyo para otros (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mylett recordó el proceso de recuperación de su papá, quien logró mantenerse sobrio después de pedir ayuda. De acuerdo con su relato, un hombre que también había atravesado una adicción intervino en un momento crítico y contribuyó a cambiar el destino de su familia.

Ese episodio consolidó una de las ideas que el autor repitió durante la conversación: “Estás más preparado para ayudar a la persona que antes fuiste”. Para él, los errores, las pérdidas y las limitaciones no descalifican a alguien, sino que pueden darle herramientas para acompañar a otros en circunstancias similares.

Su padre, añadió, se comprometió a no beber “un día más” cada jornada, una fórmula que sostuvo hasta su muerte. Más tarde ayudó a miles de personas en procesos de sobriedad, según contó. El orador presentó ese caso como un ejemplo de cambios construidos a partir de decisiones cotidianas.

Al final de la entrevista, insistió en que el recorrido de una persona no debe medirse solo por sus tropiezos. “Lo importante no son tus errores ni quién te dejó; es que sigues de pie después de eso”, afirmó e invitó a reconocer a quienes brindaron apoyo en la infancia y a actuar con mayor atención hacia las personas cercanas.

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El videoclip de “Coming Up Roses” incorpora a la pareja que se comprometió durante un concierto de Harry Styles

Harry Styles incorporó a Marivel y Frankie, una pareja que se comprometió el 7 de octubre durante su concierto en el Madison Square Garden de Nueva York, al videoclip de “Coming Up Roses”, estrenado el lunes 26 de octubre, después de que la propuesta ocurriera mientras interpretaba esa misma canción.

El video acompaña al nuevo sencillo del cuarto álbum solista del cantante, Kiss All the Time. Disco, Occasionally., publicado el 6 de marzo.

Según el artículo publicado en Billboard, la seguidora difundió en Instagram imágenes de la grabación y agradeció la invitación: “Conocer a Harry Styles y aparecer en el videoclip de ‘Coming Up Roses’ es algo que jamás imaginamos”.

La propuesta ocurrió durante la residencia en Nueva York

La canción pertenece a Kiss All the Time. Disco, Occasionally., el cuarto álbum solista del cantante

Frankie le propuso matrimonio a Marivel el 7 de octubre, durante una fecha de la residencia Together, Together que Styles mantiene en el Madison Square Garden. La pareja estaba entre el público cuando él se arrodilló con un anillo mientras sonaba “Coming Up Roses”.

La situación fue mostrada en las pantallas gigantes del recinto. Tras aceptar la propuesta, la fan sonrió y exhibió el anillo ante el público. Según People, el artista estaba de espaldas al sector donde se encontraba la pareja, pero volteó al escuchar la reacción de los asistentes.

La seguidora publicó posteriormente fotos y videos de esa noche, que fue su primera vez en un recital del exintegrante de One Direction. “Primera vez que vi a @harrystyles y fue una noche tan especial que será recordada para siempre”, expresó en sus redes sociales.

La propuesta de matrimonio ocurrió el 7 de octubre en el Madison Square Garden durante la residencia Together, Together (The New York Times)

También dedicó un mensaje a su prometido: “Gracias @frankieusher por una noche increíble. Parece que eres mi pareja para siempre”. La publicación incluyó registros de ambos en las pantallas del estadio, luego del compromiso.

Marivel y Frankie aparecen en el cierre de “Coming Up Roses”

El audiovisual presenta a Styles en una clase de baile de salón para principiantes, ambientada en un espacio de estilo antiguo. Entre las personas que participan aparecen una novia, una camarera, un vaquero, adultos mayores y un hombre con collarín.

El intérprete baila un vals con distintas parejas durante la grabación. Al final, el grupo se reúne frente a un mural para una fotografía. Entonces ingresan Marivel y Frankie, que quedan en el centro de la composición mientras el cantante se ubica a su lado.

Las pantallas del estadio mostraron el compromiso de la pareja ante la reacción del público y del artista (Captura de video de Harry Styles - Coming Up Roses/ Youtube)

La pieza fue dirigida por el dúo Bradley & Pablo, que ya había trabajado con Styles en los videos de “Watermelon Sugar” y “Late Night Talking”. La coreografía estuvo a cargo de Ryan Heffington, según informó Wealth of Geeks.

La pareja compartió una fotografía tomada en el set junto al artista, además de capturas de su participación en el clip. La prometida le agradeció al equipo de producción por haberlos recibido y señaló que los hicieron sentir bienvenidos durante la filmación.

Las rosas y una nota acompañaron la invitación

Además del cameo, el músico envió a los prometidos un arreglo de rosas blancas con una tarjeta escrita a mano. “¡Felicidades! Me emociona mucho haber formado parte de esto. Con cariño, Harry”, decía el mensaje que Marivel mostró en sus redes sociales.

El video sitúa a Styles en una lección de baile de salón y finaliza con una fotografía grupal frente a un mural (Captura de video de Harry Styles - Coming Up Roses/ Youtube)

La mujer también agradeció ese gesto en su publicación: “Gracias, @harrystyles, por hacer que nuestro compromiso fuera mucho más especial y por permitirnos formar parte de una canción tan especial. De verdad que eres encantador y una persona increíble. Gracias por las rosas”.

Marivel y Frankie volvieron después a uno de los conciertos de la residencia. De acuerdo con Contactmusic, el intérprete pareció reconocerlos entre la multitud y les hizo un gesto de aprobación con el pulgar. Ella relató la experiencia con otra publicación: “Cuando @harrystyles te ve entre la multitud. ¡Bailamos! ¡Cantamos! ¡Sudamos!”.

“Coming Up Roses” es una balada construida sobre piano y cuerdas. De acuerdo con Daily Mail, Styles explicó a Zane Lowe que comenzó a escribirla como una canción navideña, aunque esa idea solo permaneció en las primeras líneas.

“Para mí, es una canción de amor sobre lo especial que puede ser algo, y que no todo tiene que durar para siempre para ser especial”, afirmó. La residencia Together, Together contempla 30 fechas en el Madison Square Garden y finalizará con dos espectáculos temáticos de Halloween, previstos para el 30 y el 31 de octubre.

La canción pertenece a Kiss All the Time. Disco, Occasionally., el cuarto álbum solista del cantante
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Clásicos de terror para Halloween: películas que siguen inquietando al público

Para Halloween, The Wall Street Journal reunió las mejores películas estrenadas entre 1922 y 1979, con obras de Benjamin Christensen, Tod Browning, Carl Theodor Dreyer, George A. Romero y Masahiro Shinoda.

La lista incluye clásicos reconocidos y producciones menos conocidas que permiten recorrer la evolución del género a lo largo de varias décadas.

Desde las supersticiones y los relatos de brujería del cine mudo hasta las historias de muertos vivientes y las leyendas sobrenaturales de Japón, los títulos reflejan las distintas maneras en que el terror logró inquietar al público y dejar su huella en la historia del cine.

“Häxan” abre el recorrido con una investigación sobre la brujería

Una escena de “Häxan” (1922), película de Benjamin Christensen que aborda las acusaciones de brujería y los castigos aplicados en las sociedades occidentales de comienzos de la Edad Moderna (Crédito: Wikipedia)

“Häxan”, dirigida por Benjamin Christensen en 1922, es presentada como una obra difícil de encasillar. El director danés investigó durante años las acusaciones de brujería en las sociedades occidentales de comienzos de la Edad Moderna antes de escribir el guion.

La película se interesa por las razones que llevaban a acusar a vecinos de actos atribuidos a la brujería y por los castigos que podían sufrir esas personas, entre ellos la tortura y la muerte. Christensen quería despertar el interés académico por el asunto, aunque no encontró investigadores dispuestos a desarrollar el libreto cinematográfico.

El realizador, nacido en 1879, tuvo ocupaciones diversas antes y durante su carrera audiovisual. Fue estudiante de medicina, cantante de ópera, intérprete teatral, importador de champán y actor de cine. Más tarde dirigió a Lon Chaney en “Mockery” (1927), una producción de MGM.

Los inicios mudos de Tod Browning

Las producciones de Tod Browning El místico y El desconocido integran la colección restaurada Tod Browning’s Sideshow Shockers (EFE)

La selección también recupera la etapa muda de Tod Browning, quien trabajó en carnavales y vodevil —un espectáculo de variedades que combinaba música, humor, baile y números escénicos— antes de llegar al cine.

Esa experiencia se reflejó en historias ambientadas fuera de la vida convencional, un rasgo que luego apareció cuando dirigió en “Freaks” (1932), filme que, según el texto, “prácticamente puso fin a su carrera”.

En “El místico” (1925) y “El desconocido” (1927), Browning mejoró su forma de hacer cine mudo. Las dos películas fueron restauradas para recuperar su imagen y se publicaron juntas en una colección llamada “Tod Browning’s Sideshow Shockers”, que también incluye una versión restaurada de “Freaks”.

Aunque suele ser recordado por su versión de “Drácula” (1931), sus primeras producciones demostraron que su capacidad para generar inquietud ya estaba presente durante la etapa del cine mudo. Ambas producciones conservan escenas de una intensidad perturbadora que las convierte en opciones ideales para recuperar durante Halloween.

Un Óscar histórico y una película de atmósfera inquietante

Fredric March obtuvo el premio Óscar a mejor actor por su doble papel en El Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Otra adaptación incluida es “El Dr. Jekyll y Mr. Hyde” (1931), basada en el relato del escritor Robert Louis Stevenson sobre la corrupción del bien. Rouben Mamoulian eligió a Fredric March para interpretar el doble papel después de que John Barrymore rechazara retomarlo en una versión sonora.

La decisión tuvo consecuencias en los premios de la industria: March obtuvo al año siguiente el Óscar a mejor actor, compartido con Wallace Beery. Según la nota, fue la primera vez que un actor de una película de terror obtuvo esa distinción, que no volvió a recaer en una interpretación del género durante 60 años, hasta Anthony Hopkins por “El silencio de los corderos”.

“Vampyr” (1932), dirigida por Carl Theodor Dreyer, forma parte de sus obras iniciales. Aunque dura 73 minutos y cuenta con sonido, recurre a pocos diálogos y conserva recursos narrativos propios del cine mudo.

La película construye su clima de inquietud a partir de sugerencias e imágenes inusuales, mientras su relato presenta una estructura confusa.

Romero trasladó el terror de Transilvania a Pensilvania

George A. Romero trasladó la ambientación tradicional del cine de terror desde Europa hacia el Medio Oeste de Estados Unidos

“La noche de los muertos vivientes” (1968), de George A. Romero, ocupa un lugar central por su influencia en el cine de zombis. La película no fue la primera en abordar ese tipo de criaturas: “White Zombie” (1932), con Bela Lugosi, y “I Walked With a Zombie” (1943), de Jacques Tourneur, se habían estrenado antes.

Sin embargo, los personajes del filme de Romero no utilizan la palabra zombi, ya que llaman a las criaturas “ghouls devoradores de carne”, es decir, seres que consumen carne humana. La producción instaló el miedo a cadáveres reanimados con apetitos caníbales.

El aporte del director también se vinculó con el escenario: el terror que solía situarse en los trópicos o en una Europa medieval e imprecisa se trasladó al Medio Oeste de Estados Unidos. El artículo resume esa modificación con la frase: “Transportó Transilvania a Pensilvania”.

El recorrido concluye con “El estanque del demonio” (1979), de Masahiro Shinoda, dentro del cine japonés de historias de fantasmas. La cinta se basa en una obra teatral de 1913 de Kyoka Izumi y comienza con el viaje en tren de Gakuen, un erudito interpretado por Tsutomu Yamazaki, que baja en una estación remota para buscar a su amigo desaparecido, Akira, interpretado por Go Kato.

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Por qué las abejas melíferas se volvieron un problema para los polinizadores silvestres en Reino Unido

Los polinizadores evitaron a las abejas de la miel en el 28% de los contactos en zarzas y en el 36% en hiedras (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los investigadores de la Universidad Anglia Ruskin realizaron observaciones durante dos años en cinco puntos de Cambridge y sus alrededores. Determinaron que las abejas melíferas restringen el acceso de otros insectos a las flores de zarza y hiedra mediante competencia por interferencia, una conducta que consiste en desplazar o perseguir a sus rivales para obtener néctar y polen.

El estudio, publicado en la revista Ecological Entomology y divulgado por Phys.org, observó 93 horas de actividad en áreas situadas a menos de 300 metros de colonias conocidas. La investigación forma parte de un proyecto que busca entender y reducir el impacto de la disputa entre especies silvestres y aquellas manejadas en colmenas.

El equipo examinó la actividad de los visitantes florales en zarzas (Rubus fruticosus) y hiedras (Hedera helix), dos plantas que concentran néctar y polen cuando están en flor. Los insectos fueron agrupados en cinco categorías: abejas melíferas, abejorros, abejas solitarias, sírfidos y otros, donde se incluyeron mariposas, escarabajos y avispas.

¿Quiénes dominaron la disputa por las flores?

El aumento al doble de abejas melíferas se vinculó con una reducción del 14% en la abundancia de abejorros en los zarzales (Gentileza, estudio: Las abejas melíferas superan directamente a otros visitantes florales mediante la competencia por interferencia en recursos compartidos, publicado en Ecological Entomology)

Cada interacción fue clasificada como una victoria, cuando un ejemplar llegaba a la flor y el otro perdía el recurso, o como un reparto, cuando ambos podían alimentarse sin conflicto. Los resultados asociaron una mayor cantidad de abejas melíferas con menos presencia de otros grupos de polinizadores y con más enfrentamientos por las flores.

En los zarzales, duplicar la densidad de las abejas de la miel se vinculó con una caída del 14% en la abundancia de abejorros. En cambio, en la hiedra, una mayor presencia de esta especie se relacionó con una menor cantidad de las solitarias y sírfidos, insectos que también trasladan polen entre flores.

La investigadora principal, Victoria Buckle, estudiante de doctorado de ARU, explicó que la mayoría de las interacciones al competir por alimento eran iniciadas por las abejas melíferas. Según los datos recogidos, estos organismos obtuvieron más victorias, con la consiguiente pérdida de alimento para los demás visitantes.

Una especie solitaria respondió a la presión

Las abejas melíferas expulsaron o persiguieron a insectos rivales en al menos uno de cada cinco desenlaces favorables (Gentileza, estudio: Las abejas melíferas superan directamente a otros visitantes florales mediante la competencia por interferencia en recursos compartidos, publicado en Ecological Entomology)

Los resultados muestran que los restantes polinizadores evitaban activamente a las abejas melíferas en el 28% de las interacciones observadas en las zarzas. En la hiedra, esa proporción ascendió al 36%, lo que reflejó una respuesta de retirada ante la presencia de un competidor en la flor.

Además, esta especie expulsó o persiguió físicamente a ejemplares rivales en al menos uno de cada cinco desenlaces favorables para ella, en ambas plantas. Los investigadores detectaron pocas acciones agresivas iniciadas por insectos de otras categorías.

La única especie que desafió ese predominio fue la abeja de la hiedra, considerada una abeja solitaria. Esta especie no es autóctona del Reino Unido y fue registrada por primera vez en Gran Bretaña en 2001. Durante el estudio, desplazó y persiguió a las abejas melíferas para defender los recursos disponibles.

La convivencia entre especies plantea un desafío

La abeja solitaria de la hiedra desafió el predominio de las abejas melíferas y ganó la mayoría de sus enfrentamientos directos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Buckle afirmó que la abeja hiedra ganaba con más frecuencia los enfrentamientos contra las melíferas. La autora añadió que, según el conocimiento del equipo, se trata de la primera observación de este tipo de conducta y demuestra que la especie es capaz de defenderse en este tipo de encuentros.

El trabajo se desarrolla en un contexto de aumento de la apicultura en el Reino Unido. El número de apicultores registrados pasó de 19.000 en 2010 a 47.000 el año pasado. Las colonias gestionadas pueden concentrar una gran cantidad de individuos en espacios donde otros insectos necesitan las mismas fuentes de néctar y polen.

La especialista aclaró que el propósito de la investigación no era desalentar la apicultura, sino comprender el mecanismo de la competencia para contribuir a la conservación de los polinizadores silvestres, que cumplen una función ecológica esencial.

El aumento de la temperatura elevó los enfrentamientos

Las abejas melíferas restringen el acceso de polinizadores silvestres a flores de zarza y hiedra mediante competencia por interferencia (Gentileza, estudio: Las abejas melíferas superan directamente a otros visitantes florales mediante la competencia por interferencia en recursos compartidos, publicado en Ecological Entomology)

El estudio también encontró que las etapas con temperaturas más altas coincidieron con una mayor cantidad de interacciones competitivas. El estrés por calor puede hacer que las flores produzcan menos néctar, por lo que habría menos alimento disponible para los insectos que acuden a ellas.

Cada grupo responde de forma distinta a los cambios térmicos. Las temperaturas bajas pueden favorecer la capacidad de alimentación de los sírfidos y los abejorros, sensibles a valores más elevados, mientras que ocurre lo contrario con las abejas melíferas.

Un trabajo anterior citado por los investigadores indicó que un incremento de 12 °C multiplicó por 10 el número de abejas de la miel que salían de sus nidos.

La autora advirtió que el calentamiento previsto para el Reino Unido podría agravar la presión de los ejemplares dominantes sobre los polinizadores silvestres. Por ello, planteó la necesidad de encontrar formas de mantener la coexistencia, sobre todo en áreas urbanas con alta densidad de colmenas.

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El enigma del Hombre Dragón: cómo un cráneo oculto en un pozo durante ocho décadas podría redefinir el origen de la humanidad

En 2021, investigadores y especialistas que estudiaron el cráneo fósil hallado en Harbin, en el noreste de China, identificaron una nueva especie humana, Homo longi, a partir de sus rasgos anatómicos y de posteriores análisis de ADN y proteínas.

El ejemplar, conocido como “Hombre Dragón”, permite vincularlo con los denisovanos y aporta datos sobre los cruces entre distintas poblaciones humanas durante la prehistoria, según la investigación científica publicada en la revista científica The Innovation.

El fósil fue hallado en 1933 durante la construcción de un puente sobre el río Songhua, en Harbin. Un trabajador lo ocultó en un pozo y, décadas después, su familia lo recuperó y lo donó a la Universidad Geo de Hebei, cerca de Beijing.

El cráneo se conserva casi completo y, de acuerdo con el análisis de Manuela B. Pucca, profesora de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas de Araraquara de la Universidad Estatal Paulista (Unesp), y Felipe Costa, estudiante de Farmacia de la misma institución, difundido por The Conversation, constituye el ejemplar más completo conocido de una especie también llamada denisovana. Su estudio replantea la diversidad humana de los últimos cientos de miles de años.

Una nueva especie humana en Asia

La anatomía del cráneo presenta una caja craneana amplia y órbitas oculares de gran tamaño (Gentileza, estudio: Un cráneo de gran tamaño hallado en Harbin, en el noreste de China, establece un nuevo linaje humano del Pleistoceno Medio, publicado en  The Innovation)

Al recibir una réplica tridimensional a escala real de la pieza arqueológica, Chris Stringer, profesor honorario del Instituto de Arqueología de la University College London (UCL) y del Museo de Historia Natural de Londres, quien participó en la investigación, señaló que era el cráneo humano fósil más grande que había visto.

La pieza presentaba una combinación física que no correspondía a Homo sapiens, neandertales, Homo heidelbergensis ni Homo erectus. Entre sus características aparecen un cerebro de gran tamaño, arcos sobre los ojos muy marcados y una caja craneana baja y amplia. A la vez, su rostro tenía pómulos finos orientados hacia delante, aunque con una nariz ancha y órbitas oculares grandes.

Esas diferencias llevaron a los investigadores a proponer la denominación Homo longi, en referencia al río Dragón Negro, nombre asociado al territorio de Heilongjiang. Según las estimaciones, esta población habría vivido en Asia oriental desde hace al menos 300.000 años hasta aproximadamente hace 45.000 años.

La clasificación permitió revisar otros restos incompletos descubiertos en el país. El elemento decisivo fue un segundo molar de gran tamaño conservado en el cráneo. El diente no mostraba una cavidad posterior para una tercera muela, por lo que el individuo carecía de muelas del juicio.

Las muelas permitieron relacionarlo con los denisovanos

Ese patrón dental apareció también en fósiles de ese territorio que durante años habían recibido otras posibles clasificaciones. Algunos habían sido considerados una rama asiática de Homo heidelbergensis o una forma intermedia entre Homo erectus y los humanos modernos de Asia.

La comparación de las piezas dentales y de otros rasgos físicos apuntó a que esos ejemplares pertenecían a Homo longi. La relación se extendió a los denisovanos, un grupo conocido inicialmente por fragmentos óseos y dientes encontrados en la cueva de Denisova, en los montes Altái de Siberia.

En 2010, el análisis de ADN de un fragmento de dedo de unos 60.000 años de antigüedad confirmó que esos restos no pertenecían ni a neandertales ni a humanos actuales. Más tarde, la comparación entre genomas y el estudio del cráneo de Harbin reforzaron el vínculo entre ambos conjuntos de piezas arqueológicas.

Los análisis de ADN y proteínas mostraron que el cráneo de Harbin pertenece al mismo grupo que otros restos encontrados en Asia: una mandíbula de la meseta tibetana, huesos recuperados frente a Taiwán y fósiles de una cueva del suroeste de la región; esa coincidencia confirmó su relación con los denisovanos.

El ADN actual conserva parte de aquellos encuentros

Los científicos identificaron la especie Homo longi a partir del cráneo fósil descubierto en Harbin (Gentileza, estudio: Un cráneo de gran tamaño hallado en Harbin, en el noreste de China, establece un nuevo linaje humano del Pleistoceno Medio, publicado en  The Innovation)

La investigación señala que los humanos modernos no descienden directamente de neandertales ni denisovanos, aunque hubo cruces entre esos grupos. La principal expansión de Homo sapiens fuera de África ocurrió hace unos 50.000 años, cuando poblaciones humanas llegaron a Asia occidental y se encontraron con neandertales.

Como resultado, las personas actuales de fuera de África conservan alrededor del 2% de ADN neandertal. Parte de ese material genético desapareció con el tiempo por posibles incompatibilidades, pero algunos segmentos se mantuvieron porque pudieron favorecer la supervivencia frente a enfermedades fuera del continente africano.

Los denisovanos también se mezclaron con grupos de la especie humana actual que alcanzaron Asia oriental. El porcentaje de ADN denisovano resulta más alto en poblaciones de Filipinas, Papúa Nueva Guinea y Australia, donde en algunos casos llega a cerca de 4%.

Aún no existen fósiles que prueben la presencia denisovana en las islas del sudeste asiático antes de la llegada de los humanos modernos. Sin embargo, hay indicios arqueológicos, como huesos de animales con marcas de corte y herramientas de piedra.

Si la hipótesis se confirma, esta especie habría vivido tanto en los inviernos del norte del país como en regiones tropicales y en zonas de más de 3.000 metros de altitud en el Tíbet.

Las proteínas amplían el estudio de los fósiles

Las poblaciones actuales de Filipinas, Papúa Nueva Guinea y Australia conservan hasta un 4% de ADN denisovano (Gentileza, estudio: Un cráneo de gran tamaño hallado en Harbin, en el noreste de China, establece un nuevo linaje humano del Pleistoceno Medio, publicado en  The Innovation)

La cueva de Denisova también aportó una prueba directa de la convivencia entre distintos grupos humanos: un fragmento de hueso perteneció a una joven cuya madre era neandertal y cuyo padre era denisovano. El caso demuestra que ambas poblaciones tuvieron descendencia conjunta.

El avance de las técnicas genéticas modificó las interpretaciones sobre la evolución humana durante los últimos 16 años. “No evolucionamos de los neandertales, pero sí, son en parte nuestros ancestros debido a ese antiguo mestizaje”, planteó Stringer.

Los investigadores recurren ahora a la proteómica antigua, disciplina que estudia proteínas preservadas en fósiles. El ADN se degrada con facilidad, sobre todo en climas cálidos o tras períodos muy prolongados, mientras que el colágeno puede resistir durante millones de años en huesos y dientes.

El estudio de esas proteínas ya permitió obtener información sobre el Hombre Dragón allí donde el ADN presenta limitaciones. La búsqueda continúa con posibles restos preservados denisovanos en el sudeste asiático y con restos de híbridos de primera generación entre Homo sapiens, neandertales y denisovanos.

La anatomía del cráneo presenta una caja craneana amplia y órbitas oculares de gran tamaño (Imágen ampliada mediante el uso de IA. Gentileza, estudio: Un cráneo de gran tamaño hallado en Harbin, en el noreste de China, establece un nuevo linaje humano del Pleistoceno Medio, publicado en The Innovation)
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Arpones de piedra, canoas artesanales y 44.000 años de evolución: el desconocido origen de la caza de atún

Los restos fósiles descubiertos en Timor-Leste sitúan el inicio de la pesca de atún hace aproximadamente 44.000 años (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una investigación sobre la relación entre las poblaciones humanas y el atún determinó que su pesca comenzó hace unos 44.000 años y evolucionó desde prácticas costeras de pequeña escala hasta una industria que actualmente extrae millones de toneladas al año.

El estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), reunió restos arqueológicos, arte rupestre, documentos históricos y testimonios indígenas de distintas regiones del mundo. A partir de la información aportada por 18 especialistas, analizaron dónde, cuándo y por qué se capturaban estos peces.

De acuerdo con The Conversation, la prueba más antigua procede de Timor-Leste, en el sudeste asiático, donde se hallaron huesos de peces que probablemente pertenecían a bonitos, un tipo de pez similar al atún e incluido dentro de ese grupo.

Los autores del artículo son Emma Elliott Smith, investigadora asociada en Antropología del Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsonian y de la Universidad de Nuevo México, y Torben Rick, curador de Arqueología de América del Norte de la Institución Smithsonian.

Ambos plantean que con el tiempo la actividad pasó de la subsistencia a una industria global que mueve unos USD 40.000 millones al año. Esta transformación también plantea interrogantes sobre el impacto de la pesca, ya que tres de sus especies comerciales están amenazadas, son vulnerables o se encuentran cerca de esa condición.

La evidencia más antigua de pesca de atún

La captura de atún evolucionó desde prácticas de subsistencia hasta un mercado global que genera 40.000 millones de dólares al año (Gentileza, estudio: Los orígenes globales de las pesquerías de atún y peces espada revelan la transición del acceso costero a la explotación oceánica, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS))

Los restos encontrados en Timor-Leste datan de hace aproximadamente 44.000 años. La investigación plantea que los canales de aguas profundas pudieron acercar a los peces a la costa, lo que habría permitido su captura sin viajes lejanos mar adentro.

Este caso es excepcional: en la mayor parte del planeta, las pruebas arqueológicas de pesca de estos organismos no aparecen hasta hace 10.000 años o más tarde.

La palabra atún abarca 15 especies de peces. Entre las principales variedades comercializadas figuran ocho especies del género Thunnus y el bonito listado. Algunos ejemplares superan los tres metros de largo y viven más de cuatro décadas. El rojo del Pacífico, por ejemplo, puede recorrer 8.000 kilómetros por el Pacífico Norte en pocos meses.

Además de su valor alimentario, estas especies cumplen una función ecológica como depredadores situados en la parte alta de la cadena marina. Por eso, son considerados indicadores de la salud del océano.

Asia y Europa pescaron atún durante milenios

Las quince especies reconocidas de atún desempeñan un papel clave en la cadena marina como indicadores de la salud del océano (Gentileza, estudio: Los orígenes globales de las pesquerías de atún y peces espada revelan la transición del acceso costero a la explotación oceánica, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS))

En Japón y Corea existen registros de captura de estos individuos de al menos 7.000 años, la práctica mantuvo una tradición culinaria prolongada y derivó en pesquerías de gran escala. En Europa, el noreste del Atlántico y el Mediterráneo se consolidaron como áreas históricas de captura del atún rojo del Atlántico.

En el sureste de Grecia, en la península del Peloponeso, una cueva con vista a la bahía de Kiladha conserva miles de huesos de ejemplares depositados hace entre 9.000 y 11.000 años. Desde hace unos 8.000 años, los yacimientos europeos con restos de estos peces aumentan de forma marcada, de acuerdo con ICES Journal of Marine Science.

También en Gibraltar se localizaron huesos en un sitio neandertal de unos 26.000 años, aunque posiblemente obtenidos como carroña. Las comunidades antiguas empleaban anzuelos, arpones, trampas y redes, y aprovechaban la forma de la costa para acercar los cardúmenes a zonas accesibles.

En la antigua Grecia, el atún podía ser sacrificado para los dioses y ofrecido a Poseidón. Hace 3.000 años, ya funcionaba en el Mediterráneo una pesca comercial con trampas y redes especializadas.

Los indígenas del Pacífico Norte dominaban la caza

El pueblo Nuu-chah-nulth capturó atún rojo en los fiordos durante milenios con arpones y señales de fuego nocturnas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los pueblos indígenas del noroeste de América del Norte, sobre todo en el territorio Nuu-chah-nulth, practicaron una pesca compleja de atún rojo del Pacífico durante más de 5.000 años. Los relatos recogidos de los adultos mayores indígenas describen capturas efectuadas a finales del verano, durante episodios particulares de aguas cálidas.

Los pescadores navegaban de noche por los fiordos —valles costeros estrechos y profundos formados por glaciares— y se guiaban por el brillo natural del plancton bioluminiscente, organismos microscópicos capaces de emitir luz propia en la oscuridad.

Mientras observadores ubicados en tierra comunicaban la presencia de peces, las personas encendían fogatas en las canoas para atraer a los ejemplares y arponearlos. Algunos ejemplares podían medir más de dos metros y pesar 290 kilos. La existencia de vértebras de atún rojo en 23 yacimientos arqueológicos respalda esa actividad.

De la pesca indígena a las fábricas

Las plantas conserveras de California consolidaron la producción pesquera a gran escala durante los conflictos bélicos del siglo XX (Imagen Ilustrativa Infobae)

Más al sur, en las cercanías de la isla Santa Catalina, comunidades indígenas capturaron durante 6.000 años atún rojo del Pacífico, albacora, aleta amarilla y bonito.

La explotación comercial y deportiva de gran escala en el sur de California surgió recién durante los siglos XIX y XX. El crecimiento de la industria se aceleró durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial según Wiley Online Library.

Las fábricas de conservas de Los Ángeles y San Diego concentraron parte de esa expansión, con la participación de comunidades pesqueras inmigrantes japonesas y portuguesas. Ese proceso contribuyó a la formación de la actual industria mundial.

La pesca industrial multiplicó las capturas

El atún rojo del Pacífico, el rojo del sur y el patudo permanecen en distintas categorías de amenaza por la explotación comercial (Imagen Ilustrativa Infobae)

El contraste entre las pesquerías antiguas y las actuales es central: a partir de la cantidad de espinas halladas en sitios arqueológicos, los autores estimaron que incluso las mayores capturas históricas del Mediterráneo retiraron solo miles de toneladas a lo largo de milenios.

La diferencia con el presente es amplia, ya que cada año se extraen millones de toneladas de atún de los océanos. Por eso, se abren interrogantes sobre las consecuencias de esa expansión en un período relativamente corto y sobre las formas de administrar las poblaciones de manera sostenible.

En algunas regiones, la combinación de controles de captura, monitoreo y una gestión eficaz permitió estabilizar poblaciones pese a la pesca intensiva. Sin embargo, el rojo del sur, el rojo del Pacífico y el patudo continúan bajo distintos niveles de riesgo.

La cooperación internacional y las decisiones basadas en la ciencia pueden contribuir a sostener las reservas globales de atún, aunque probablemente no recuperen la abundancia anterior a la extracción comercial.

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Una extraña luz brillante reveló un secreto oculto en la selva amazónica: identifican dos nuevas especies de escorpiones

Los arácnidos hallados pertenecen a la familia Chactidae y recibieron los nombres científicos Cayooca puchus y Brotheas cernii (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la base de una formación rocosa aislada de la selva de Mucajaí, en el estado brasileño de Roraima, investigadores de la Universidad Estatal Paulista (Unesp) identificaron dos nuevas especies de escorpiones, tras expediciones realizadas durante varios años y una búsqueda nocturna con linternas ultravioleta en octubre de 2022.

Los arácnidos fueron nombrados Cayooca puchus y Brotheas cernii, de acuerdo con el estudio publicado en Diversity y divulgado por Manuela B. Pucca, profesora de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas de Araraquara de la Universidad Estatal Paulista (Unesp), y Felipe Costa, estudiante de Farmacia de la misma institución, en un artículo en The Conversation. El hallazgo ocurrió cerca de la Cachoeira do Evandro, donde el equipo estudió ejemplares de distintas edades y sexos.

Los científicos describieron el momento de localización nocturna: “Los pequeños animales comenzaron a brillar ante nuestros ojos”, debido a la fluorescencia natural del cuerpo de los ejemplares bajo la luz ultravioleta.

La revisión física respaldó el hallazgo

Investigadores de la Universidad Estatal Paulista identificaron dos nuevas especies de escorpiones en la selva de Mucajaí mediante luz ultravioleta (Gentileza, estudio: Dos nuevas especies de escorpiones (Scorpiones: Chactidae) del extremo norte de la Amazonia brasileña, publicado en Diversity)

La detección con este tipo de luz fue una de las etapas de un proceso que no se limitó solo al trabajo de campo. Luego de las colectas, los investigadores compararon los animales con especies ya registradas y revisaron sus rasgos físicos para establecer si se trataba de ejemplares desconocidos.

El análisis incluyó el tamaño, la coloración, la granulación corporal y otras estructuras que se utilizan para clasificar variedades. La granulación se refiere a pequeñas elevaciones presentes en la superficie del cuerpo, mientras que las carenas son líneas o crestas elevadas que también ayudan a diferenciar a unos ejemplares de otros.

Los especialistas de la Universidad Federal Rural de Pernambuco, el Instituto Butantan y la Universidad Nacional Autónoma de México participaron en la revisión de esas características. Según los autores, “este conjunto de evidencias sustenta la descripción de dos especies como nuevas para la ciencia”.

Cayooca puchus alcanza hasta 5,1 centímetros de longitud y debe su nombre a una expresión asociada con la sorpresa (Gentileza, estudio: Dos nuevas especies de escorpiones (Scorpiones: Chactidae) del extremo norte de la Amazonia brasileña, publicado en Diversity)

Las dos poblaciones pertenecen a la familia Chactidae, un grupo de escorpiones distribuido principalmente en el continente americano y con presencia destacada en zonas neotropicales. En Brasil, esta familia se encuentra sobre todo en la Amazonía e incluye, entre otros, los géneros Brotheas y Cayooca.

Dos especies diferenciadas por sus rasgos

Cayooca puchus mide entre 3,2 y 5,1 centímetros. El nuevo ejemplar se distingue de variedades cercanas por una granulación corporal más densa y por carenas ventrales más marcadas.

El nombre puchus remite a pucheros, una expresión española asociada con una reacción de sorpresa, elegida para registrar la impresión que produjo la identificación.

La especie Brotheas cernii rinde homenaje al biólogo Felipe Augusto Cerni por sus aportes al estudio de venenos (Gentileza, estudio: Dos nuevas especies de escorpiones (Scorpiones: Chactidae) del extremo norte de la Amazonia brasileña, publicado en Diversity)

Por su parte, Brotheas cernii alcanza entre 4,5 y 5,7 centímetros y presenta un cuerpo más pequeño y una granulación más intensa que la de especies similares. Su denominación homenajea al biólogo Felipe Augusto Cerni y a su familia, en reconocimiento a sus aportes a los estudios sobre venenos de escorpiones.

Hasta ahora, ambos tipos solo fueron registrados al pie de un inselberg, una elevación rocosa aislada dentro de la selva. Esa localización no permite afirmar que vivan exclusivamente en ese lugar, ya que futuras campañas podrían hallar otras poblaciones en áreas todavía no muestreadas.

El aislamiento del ambiente podría ayudar a explicar las diferencias: cuando los grupos de animales intercambian menos genes entre sí, las variaciones genéticas pueden acumularse con el tiempo y favorecer barreras reproductivas. Los autores aclararon que estudios específicos deberán confirmar si ese proceso influyó en la aparición de estas especies.

El hallazgo expone vacíos de conocimiento

El hallazgo en Roraima expone vacíos en el conocimiento científico sobre la diversidad y la distribución de la fauna amazónica (Gentileza, estudio: Dos nuevas especies de escorpiones (Scorpiones: Chactidae) del extremo norte de la Amazonia brasileña, publicado en Diversity)

La investigación señala que Roraima aún tiene zonas con escaso relevamiento de fauna. En biología, la “laguna lineana” describe la falta de tipos reconocidos por la ciencia, mientras que la “laguna wallaceana” alude al desconocimiento sobre la distribución geográfica de los seres vivos.

El registro de dos taxones en un mismo sitio refuerza la posibilidad de que existan otros animales sin catalogar en la Amazonia. “Describir una especie es el primer paso para reconocer su existencia”, indicaron los investigadores, quienes advirtieron que algunas poblaciones pueden desaparecer antes de ser identificadas debido a la presión ambiental.

Estos animales también son relevantes para la salud pública brasileña: en 2025, el país registró 225.695 accidentes con escorpiones, una cifra equivalente a más del 65% de los casos notificados ese año por animales venenosos.

Los científicos analizan el veneno de estas especies para su eventual aplicación en la industria farmacéutica y en insecticidas (Gentileza, estudio: Dos nuevas especies de escorpiones (Scorpiones: Chactidae) del extremo norte de la Amazonia brasileña, publicado en Diversity)

La mayor incidencia se concentró en las regiones Nordeste y Sudeste, mientras que en el Norte la variedad Tityus obscurus es la principal asociada a accidentes y muertes.

Las nuevas especies no figuran entre las de mayor importancia médica. Aun así, sus venenos ya están bajo análisis por su posible utilidad en insecticidas y aplicaciones farmacéuticas o biomédicas.

Los ejemplares vivos permanecieron en la Universidad Federal de Roraima por su sensibilidad a la temperatura y la humedad; las muestras de veneno fueron enviadas a la Unesp para su estudio. Las próximas expediciones también buscarán arañas y chinches besuconas en la región.

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Cómo atravesar una separación minimizando el impacto emocional en la familia, según un experto

La falta de diálogo oportuno incrementa el malestar acumulado y el costo emocional en la relación (Imagen Ilustrativa Infobae)

James Sexton propone una mirada emocional sobre el divorcio y sus efectos familiares en una conversación con Mel Robbins para The Mel Robbins Podcast.

El abogado estadounidense especializado en derecho de familia y divorcios explicó cómo reconocer el deterioro de una relación, atravesar la ruptura y reconstruir la vida cotidiana después de la separación.

La conductora presentó la entrevista como una guía destinada tanto a quienes consideran terminar un matrimonio como a las personas que acompañan a familiares o amistades en esa situación. Sexton sostuvo que el sufrimiento puede ser inevitable, aunque insistió en que las consecuencias más dañinas pueden reducirse: “El dolor no es opcional, pero el daño sí lo es”.

El diálogo puso el foco en los aspectos emocionales de una ruptura, en la convivencia cuando hay hijos y en el duelo posterior. Para el entrevistado, la separación no debe entenderse como un hecho que define por completo a una persona, sino como una etapa dentro de una historia más extensa.

Cuando el vínculo deja de ser seguro

James Sexton analizó el impacto emocional del divorcio durante una conversación con Mel Robbins (Captura de video de The Mel Robbins Podcast)

El abogado diferenció una relación rota de otra que quedó desatendida por el paso del tiempo. La primera supone problemas profundos que impiden sostener el vínculo; la segunda, en cambio, puede mostrar distancia, automatismos y falta de conversaciones, sin que necesariamente haya una decisión tomada.

Entre las situaciones que consideró más graves, mencionó el abuso físico, emocional o económico: “No se puede amar a alguien si no se está a salvo”. También incluyó los casos en que una persona descubre que su pareja ocultó aspectos centrales de su vida, como una relación paralela, una familia desconocida o problemas financieros.

Además, señaló que una relación puede volverse inviable cuando se repiten conductas hirientes sin cambios concretos. Según explicó, las disculpas pierden valor si dan paso a nuevas faltas e incluyó a los matrimonios que llevan a una persona a sentirse cada vez más limitada, silenciosa o alejada de su propia identidad.

El silencio puede convertir la distancia en una ruptura

La decisión de sostener un matrimonio conflictivo solo por los hijos expone a los menores a dinámicas de hostilidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Antes de que aparezca la idea del divorcio, muchas parejas atraviesan una etapa de apatía. Lo definió como un momento en el que no predominan las peleas, sino una sensación de vacío: los integrantes conviven, resuelven tareas y asuntos familiares, pero dejan de interesarse por la vida del otro.

En ese escenario, propuso que las parejas revisen sus hábitos y se pregunten si responden a una elección actual o a una costumbre que se mantuvo sin discusión. “¿Es por diseño o por defecto?”, planteó al referirse a las rutinas compartidas, desde los horarios hasta la forma de conversar o pasar el tiempo libre.

Para Sexton, la falta de diálogo aumenta el costo emocional de los problemas. “La conversación que estás evitando es la más barata que tendrás”, sostuvo. La frase apunta a que afrontar una incomodidad a tiempo puede evitar que el malestar se acumule hasta transformarse en un conflicto más difícil de procesar.

La decisión de terminar una relación abre un proceso de duelo

La etapa posterior a la separación exige retomar intereses propios y recibir asistencia práctica de las amistades (Imagen Ilustrativa Infobae)

El abogado describió seis momentos que pueden aparecer alrededor de un divorcio:

  1. La insatisfacción que todavía no se vincula con el matrimonio
  2. La separación aparece como una posibilidad.
  3. La decisión
  4. Las acciones concretas
  5. Un período de mayor intensidad
  6. La etapa posterior al cierre

Según su explicación, el final formal de una relación no implica que el impacto emocional se resuelva de inmediato. “El papeleo se termina más rápido que el sistema nervioso”, expresó. A su juicio, la tristeza, el enojo y la incertidumbre suelen persistir después de que una pareja deja de convivir.

Sexton advirtió sobre la tendencia a usar la rabia como una forma de evitar el dolor. Consideró que negar la importancia de un matrimonio que terminó puede impedir elaborar la pérdida: “El duelo no prueba que el amor haya fracasado; prueba que el amor importó”.

Los hijos observan el modelo de relación de sus padres

James Sexton analizó el impacto emocional del divorcio y afirmó que el daño se puede mitigar aunque el sufrimiento sea inevitable (Captura de video de The Mel Robbins Podcast)

Uno de los temas centrales fue la idea de continuar en una pareja únicamente por los hijos. Cuestionó esa decisión cuando el hogar está marcado por hostilidad, desprecio o desconexión. En su planteo, los menores no solo registran si sus padres siguen juntos, sino también cómo se tratan entre sí.

“El divorcio termina un matrimonio, no una familia”, señaló. Desde esa perspectiva, una separación no cancela la responsabilidad compartida de criar y acompañar a los hijos. El entrevistado afirmó que la convivencia conflictiva y la utilización de los menores en disputas entre adultos pueden tener efectos negativos.

También propuso una pregunta para evaluar el vínculo: si una hija o un hijo tuviera una relación idéntica a la de sus padres, ¿sería motivo de alegría o preocupación? Para él, esa comparación permite pensar qué conductas se transmiten dentro de la familia y qué forma de afecto están observando los niños.

Volver a la propia identidad

La disolución del vínculo conyugal finaliza el matrimonio legal, pero mantiene la responsabilidad compartida de la familia (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la etapa posterior, planteó que muchas personas se concentran en lo que perdieron y dejan de advertir los recursos que aún conservan. Por eso, recomendó recuperar intereses, vínculos y actividades que habían quedado relegados durante el matrimonio, como una forma de reconectar con la identidad individual.

El entrevistado resumió esa posibilidad con una idea dirigida a quienes atraviesan una separación: “Nunca es tarde para convertirse en quien uno es”. Afirmó que la experiencia puede ayudar a reconocer qué dinámicas ya no se desean repetir y qué expectativas se buscan construir en futuros vínculos.

La conversación también abordó el rol de las personas cercanas y sugirió que familiares y amistades ofrezcan ayuda concreta, en lugar de frases generales. Según explicó, acompañar a alguien en duelo puede implicar escuchar, compartir tiempo o facilitar tareas cotidianas, sin imponer una interpretación sobre lo ocurrido.

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Sorpresa en Australia: por primera vez en la historia, el atún rojo del Pacífico llega a las costas de Melbourne

Dos pescadores deportivos capturaron ejemplares de más de 130 y 165 kilos a menos de diez kilómetros de la costa de Melbourne (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO) confirmó la presencia de atún rojo del Pacífico en la pesca recreativa de Victoria, después de que dos ejemplares fueran capturados en julio de 2026 en el estrecho de Bass, frente a la bahía de Western Port, a menos de 10 kilómetros de la costa de Melbourne.

De acuerdo con Phys.org, los peces fueron sometidos a un análisis de ADN y su identificación representa los primeros registros confirmados por genética de esta especie en extracciones recreativas de Victoria.

Dos capturas motivaron las pruebas de ADN

Los dos ejemplares fueron extraídos con pocos días de diferencia por aficionados que navegaban mar adentro en aguas de la bahía de Western Port, a entre 50 y 60 metros de profundidad. Uno pesó alrededor de 165 kilogramos y midió 2,12 metros, mientras que el otro alcanzó 131,6 kilogramos y 2,02 metros.

La primera identificación apuntaba al atún rojo del sur (Thunnus maccoyii), una especie habitual en la pesca deportiva de la región y asociada a las aguas australianas. Sin embargo, Jonah Yick, embajador científico de Tuna Champions, y el pescador Dave Standing detectaron rasgos que no encajaban por completo con esa clasificación.

Las diferencias en la longitud de las aletas y las marcas de la piel alertaron sobre la clasificación de los peces (Imagen Ilustrativa Infobae)

“El hecho de que estos dos peces fueran capturados tan cerca unos de otros, literalmente a las puertas de Melbourne, a menos de 10 kilómetros (6,2 millas) de la costa, es una captura y una historia increíble”, afirmó Yick.

Según explicó, ambas especies son muy parecidas a simple vista, aunque presentan diferencias en la longitud de las aletas, las marcas de la piel, la forma corporal y el tamaño promedio.

Standing contactó a los pescadores que habían realizado las capturas y coordinó la toma de muestras de músculo. El material llegó a Yick y luego fue remitido al doctor Peter Grewe, genetista jefe del área de genómica del atún de CSIRO, en Hobart.

La secuenciación confirmó una variedad poco habitual

La agencia científica CSIRO confirmó mediante pruebas de ADN la presencia de atún rojo del Pacífico en la pesca recreativa de Victoria

Grewe aplicó una prueba rápida de identificación de especies desarrollada por los laboratorios de la institución. El resultado inicial señaló que ambos animales eran atunes rojos del Pacífico (Thunnus orientalis), una conclusión que más tarde fue respaldada por una segunda secuenciación genética de carácter forense.

“Tengo muchísima confianza en estos resultados tras un análisis de secuenciación forense secundario que confirma aún más nuestra prueba inicial de identificación rápida de especies”, sostuvo Grewe.

El grupo ya había sido obtenido por barcos comerciales que emplean palangres —líneas de pesca largas con numerosos anzuelos— en aguas victorianas. No obstante, esos registros suelen producirse en zonas profundas y alejadas de la costa, a diferencia de estos dos casos.

El atún rojo del Pacífico puede alcanzar los 450 kilogramos y tiene una elevada cotización comercial en restaurantes de Japón (Imagen Ilustrativa Infobae)

Meses después de las primeras capturas, pescadores de Lakes Entrance extrajeron atunes de 130 a 217 kilogramos. Las evaluaciones preliminares por rasgos externos indican que podrían ser del Pacífico, aunque siguen los análisis de muestras reunidas por el pescador Simon Webster.

La noticia despertó interés entre los aficionados de Victoria. Yick indicó que durante un fin de semana hubo más de 150 embarcaciones pescando frente a Lakes Entrance, atraídas por la posibilidad de encontrar grandes ejemplares.

El hallazgo coincide con un mayor esfuerzo de pesca

El atún rojo del Pacífico figura entre los túnidos de mayor tamaño. Puede acercarse a los tres metros de longitud y pesar unos 450 kilogramos. Su valor comercial es elevado, en especial en restaurantes de alta gama de Japón, y sus capturas recreativas en Australia habían sido escasas antes de esta confirmación.

Los investigadores analizan nuevas muestras de ejemplares de hasta 217 kilos extraídos en el área de Lakes Entrance (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante su primer año de vida, una parte considerable atraviesa más de 8.000 kilómetros del océano Pacífico desde dos áreas conocidas de desove cercanas al sur de Japón: las islas Nansei, entre Japón y Taiwán, y el mar de Japón, entre Japón y Corea. Otros se desplazan hacia Nueva Zelanda, en un trayecto de unos 5.000 kilómetros.

Al llegar a la madurez, los adultos regresan a aguas cálidas de entre 24 y 28 °C para reproducirse entre finales de mayo y comienzos de julio. Después vuelven a áreas de alimentación más frías, entre ellas las aguas de California y Nueva Zelanda.

Grewe explicó que la recuperación del atún rojo del sur atrajo a más pescadores al mar en el sudeste de Australia. Ese aumento de embarcaciones y horas de la actividad recreativa también eleva la posibilidad de detectar y capturar especies poco frecuentes, como los ejemplares del Pacífico.

“La información que obtienen a diario las personas que están en el agua es invaluable para los científicos”, dijo el genetista. Las muestras de los nuevos ejemplares permitirán determinar si la presencia de esta variedad en el sur de Australia es más frecuente de lo que se creía.

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Una niña de 8 años resultó gravemente herida tras ser atacada por al menos un lobo en un zoológico alemán

Un helicóptero trasladó a la víctima al Hospital de Trauma de Marzahn en Berlín y los equipos médicos atendieron psicológicamente a los testigos (Wildpark Johannismühle)

Una niña de ocho años resultó gravemente herida el miércoles 28 de octubre tras ser atacada por al menos un lobo dentro de un recinto del parque de fauna Johannismühle, cerca de Baruth/Mark, en el estado alemán de Brandeburgo.

El episodio ocurrió durante la mañana, antes de la apertura habitual, mientras participaba con otras dos menores y una trabajadora en una jornada de cuidado de animales.

La Policía de Brandeburgo informó que la menor fue trasladada en helicóptero al Hospital de Trauma de Marzahn, en Berlín, para recibir tratamiento.

Las otras personas presentes no sufrieron lesiones físicas, aunque cuatro personas —entre ellas tres niñas— recibieron asistencia de emergencia psicológica, según comunicó el distrito de Teltow-Fläming.

La investigación analiza si existió negligencia

El incidente ocurrió durante una actividad infantil mientras el grupo realizaba tareas de suministro de agua en el recinto (Wildpark Johannismühle)

Daily Mail informó que las autoridades recibieron el aviso a las 9:30 de la mañana, cuando se informó que una niña había sido atacada y herida por uno o más animales. Más tarde, la Policía confirmó que el ataque se produjo dentro de un recinto y que el ejemplar involucrado fue un lobo.

La investigación busca determinar las circunstancias en las que la niña y el resto del grupo accedieron al espacio donde se encontraban los animales y analiza si existió negligencia.

El distrito precisó que el hecho ocurrió en el contexto de una actividad contratada denominada “día de cuidador de animales para niños”. Según esa información, las menores acompañaban a una trabajadora durante la tarea de dar agua a los habitantes de este sitio cuando los lobos atacaron a una de ellas.

La empleada actuó con rapidez y evitó que las otras dos niñas fueran alcanzadas, de acuerdo con la comunicación oficial recogida por el medio local Tagesschau. La Policía mantiene entrevistas con testigos y no ha divulgado más detalles sobre la secuencia del incidente.

El parque cerró y coopera con las autoridades

El distrito de Teltow-Fläming ordenó el cierre de las instalaciones hasta que los organismos competentes emitan una nueva autorización (Wildpark Johannismühle)

El parque Johannismühle, de gestión privada, se encuentra a unos 45 kilómetros al sur de Berlín. Fue fundado en 1997 y alberga cerca de 500 animales de unas 50 especies, entre ellos lobos grises, lobos polares, osos pardos y linces.

El distrito indicó que permanecerá cerrado “hasta nuevo aviso” y que solo podrá reabrir cuando reciba la autorización de la autoridad competente. La medida se adoptó mientras continúan las diligencias policiales y administrativas.

De acuerdo con el medio local Der Tagesspiegel, la dirección del establecimiento afirmó que colaboraron con todas las autoridades. El parque añadió que no podía aportar más información por los procedimientos abiertos y expresó: “Lamentamos profundamente el incidente y brindamos todo nuestro apoyo a la familia afectada”.

La investigación involucra a la autoridad local de conservación de la naturaleza y a la oficina veterinaria, organismos que intervienen en la autorización y supervisión del parque. El distrito señaló que las últimas inspecciones no habían detectado deficiencias relevantes para la seguridad ni problemas relacionados con el bienestar animal.

No hay conclusiones sobre responsabilidades

Las revisiones oficiales previas en el predio no detectaron anomalías vinculadas con la seguridad ni con el bienestar animal (Wildpark Johannismühle)

Las autoridades tampoco emitieron una evaluación técnica sobre el estado de salud o la conducta del lobo o de los lobos, que pudieron intervenir en el ataque. Esa determinación forma parte de las actuaciones que siguen en curso.

El establecimiento ofrece actividades en las que visitantes pueden acompañar a cuidadores y conocer animales fuera del horario ordinario. Según Bild, la información disponible en la página del parque menciona la posibilidad de visitar ejemplares elegidos y, en algunos casos, alimentar lobos bajo la supervisión de personal especializado.

El caso permanece bajo investigación y no se informaron conclusiones sobre las causas del ataque ni sobre posibles responsabilidades. Las autoridades deberán establecer cómo se desarrolló la actividad dentro del recinto y qué medidas se aplicaban en el momento en que la niña fue herida.

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El secreto que esconde el ADN de un pájaro hawaiano frente a un mal que llegó hace más de un siglo

Los mieleros hawaianos perdieron defensas contra la malaria al evolucionar en un archipiélago aislado de ese parásito (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las investigaciones sobre 35 ejemplares de ʻamakihi de Oahu hallaron 582 variantes genéticas vinculadas con la infección por malaria aviar en esta especie de mielero hawaiano, mediante análisis de sangre y la comparación de sus genomas en Hawái.

El estudio, publicado en Ecology and Evolution y divulgado por The Wildlife Society, busca explicar por qué algunas poblaciones de baja altitud resisten mejor una enfermedad que ha reducido drásticamente a las aves nativas del archipiélago.

El trabajo fue realizado por John Neddermeyer y sus colegas, quienes analizaron ejemplares de ʻamakihi de Oahu (Chlorodrepanis flava). Los resultados abren una posibilidad para los programas de conservación, aunque sus aplicaciones aún no están definidas.

Mientras los investigadores buscan precisar el efecto de cada modificación genética, el control de los mosquitos sigue siendo la medida considerada más eficaz para proteger a las aves de Hawái.

La malaria aviar alteró el equilibrio de las islas hawaianas

La llegada de colonos europeos introdujo mosquitos y aves portadoras de la enfermedad a finales del siglo XIX (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las islas hawaianas tienen apenas unos 7 millones de años, un período breve desde la perspectiva evolutiva. Los pinzones llegaron después de la formación del archipiélago y, con el tiempo, dieron origen a distintas especies de mieleros adaptadas a las condiciones locales.

En esa etapa inicial, las aves vivían en un territorio libre de malaria. Al evolucionar en Hawái, perdieron parte de la resistencia a la infección que tenían sus antepasados, ya que desarrollaron adaptaciones que resultaban más útiles para su ambiente insular.

La situación cambió con la llegada de colonos europeos, que introdujeron mosquitos y aves portadoras de la afección parasitaria a finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Neddermeyer explicó que la ausencia previa del parásito pudo favorecer cambios negativos: “Es posible que se produjeran algunas mutaciones perjudiciales que los hicieran muy susceptibles a la enfermedad”.

El impacto fue especialmente fuerte entre las especies de zonas bajas, que también enfrentaban la pérdida de hábitat asociada al colonialismo. En las áreas más elevadas, el frío limitaba la presencia de mosquitos y ofrecía una protección relativa. Los valles y las playas, en cambio, carecían de esa barrera climática.

Una resistencia distinta

Las bajas temperaturas en las zonas elevadas limitaron la presencia de los mosquitos y preservaron refugios para las aves (Imagen Ilustrativa Infobae)

La malaria aviar causó la extinción de especies nativas y dejó a otras con poblaciones reducidas. Sin embargo, su efecto no fue idéntico en todos los mieleros. El ʻamakihi de Oahu registró pérdidas, pero se mantuvo en una situación más favorable que especies emparentadas de otras zonas del archipiélago.

Para estudiar esa diferencia, el equipo tomó muestras de sangre de las 35 aves y determinó cuáles estaban infectadas. Después, examinó el genoma completo de cada ejemplar y buscó patrones que coincidieran con la presencia o ausencia del parásito.

“Buscamos asociaciones entre los cambios genéticos en nuestras muestras y la prevalencia de la infección por malaria”, señaló el autor. La prevalencia es la proporción de individuos que presenta una enfermedad dentro de un grupo determinado.

El análisis identificó 582 variantes genéticas asociadas con la infección. Una parte relevante de esos cambios se relacionó con la regulación del calcio, un elemento que interviene en distintos procesos de las células sanguíneas.

La regulación del calcio puede limitar al parásito

La regulación adecuada del calcio en los glóbulos rojos dificulta la multiplicación del parásito en la sangre (Imagen Ilustrativa Infobae)

El calcio cumple una función en el desplazamiento del parásito de la malaria por el torrente sanguíneo y en su reproducción dentro de las células. Algunas funciones genéticas podrían regularlo mejor en los glóbulos rojos, lo que dificultaría la multiplicación del organismo infeccioso.

“Una buena parte de estos alelos estaban asociados con la regulación del calcio”, indicó el investigador. Los alelos son versiones diferentes de un mismo gen y pueden influir en determinadas características de un organismo.

Según los hallazgos, una regulación más eficaz del calcio podría reducir las oportunidades de reproducción del parásito y dar al sistema inmunitario mejores condiciones para responder. Los individuos resistentes o que sobreviven a la infección suelen contar con defensas capaces de atacar los glóbulos rojos afectados.

El riesgo aumenta cuando el sistema inmunitario destruye células sanguíneas sin distinguir si están infectadas o no; esa reacción puede provocar anemia, una condición en la que disminuye la capacidad de la sangre para transportar oxígeno, y llevar a la muerte del ave.

Los investigadores buscan el origen de esos rasgos

La destrucción indiscriminada de células sanguíneas por parte del sistema inmunitario causa anemia letal en las aves (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo todavía no puede determinar con certeza si las variantes detectadas benefician o perjudican a los mieleros en todos los casos. Tampoco sabe si esos cambios surgieron en las últimas décadas como respuesta al resurgimiento de la enfermedad o si existían desde mucho antes.

Para aclarar ese punto, los científicos necesitarían estudiar genomas de ejemplares antiguos conservados en museos, de aproximadamente un siglo de antigüedad. Esa comparación permitiría establecer si los rasgos estaban presentes antes de la introducción de la malaria aviar.

Identificar con mayor precisión las modificaciones responsables de la resistencia podría servir para elegir individuos destinados a programas de cría en cautividad y reintroducción.

Por ahora, la investigación sitúa a la genética como una herramienta potencial, mientras el control de los mosquitos permanece como la principal estrategia de conservación en Hawái.

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Los halcones de hombros rojos producen más crías hembras en territorios con mayor disponibilidad de presas

Las hembras de halcón de hombros rojos pesan un 25% más que los machos y demandan más energía durante su etapa de desarrollo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio concluyó que los halcones de hombros rojos (Buteo lineatus) producen una mayor proporción de crías hembras en los territorios de mejor calidad.

La investigación, liderada por Cheryl Dykstra en zonas rurales y suburbanas de Ohio, analizó datos recogidos entre 2004 y 2016, y vinculó la disponibilidad de presas con el sexo de los polluelos.

El trabajo publicado en Journal of Raptor Research y divulgado en Phys.org, se centró en una especie de rapaz de tamaño mediano que vive en bosques, suburbios y áreas urbanas.

Los investigadores buscaban determinar si las condiciones de cada territorio, especialmente la cantidad de alimento disponible, incidían en la proporción de machos y hembras que nacen en los nidos.

Los territorios con más presas concentran más hembras

Los halcones de hombros rojos producen una mayor proporción de crías hembras en los territorios con alta disponibilidad de presas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los resultados indican que los espacios con mejores condiciones para la caza generaron más polluelos hembra. La relación aporta una posible herramienta para que los biólogos evalúen el estado de los hábitats donde vive la especie, cuya presencia en entornos urbanizados es cada vez más habitual.

Las hembras de halcón de hombros rojos pesan cerca de un 25% más que los machos. Esa diferencia implica una mayor demanda de energía durante su desarrollo, por lo que la producción de descendencia femenina podría resultar más difícil cuando la comida escasea.

El equipo partió de la hipótesis de que invertir en hembras puede representar una ventaja reproductiva para los padres, ya que ellas pueden comenzar a reproducirse antes que los machos y, por lo tanto, aportar sus genes a la población en una etapa más temprana.

La investigación señala que los adultos pueden ajustar la proporción sexual de sus crías antes de que los huevos eclosionen. En este caso, los nidos ubicados en territorios de mayor calidad presentaron una mayor presencia de individuos femeninos, un patrón que ya se había observado en otras aves rapaces.

Más factores definen el sexo de las crías

La ventaja reproductiva de las hembras radica en su capacidad de iniciar la reproducción antes que los machos de la especie (Imagen Ilustrativa Infobae)

El análisis identificó otras variables asociadas con el sexo de los polluelos: las crías únicas tuvieron una probabilidad más alta de ser hembras, mientras que los huevos puestos más tarde durante la temporada presentaron una mayor posibilidad de dar origen a machos.

Esta última relación se mantuvo independientemente de la calidad del hábitat, es decir, el momento en que se pone y eclosiona un huevo también puede incidir en el sexo de la cría, aun cuando el territorio disponga de más o menos presas.

La identificación del sexo es posible desde las tres semanas de edad, a partir de la longitud de las patas y los pies. Esa característica permitió al grupo de investigación construir una base de datos durante años sobre poblaciones instaladas en contextos rurales, suburbanos y urbanos.

Dykstra lleva tres décadas dedicada al estudio de esta especie en Ohio. Su equipo obtuvo acceso a distintas poblaciones gracias a colaboraciones con varios actores locales, lo que permitió comparar nidos de escenarios con condiciones ambientales diferentes.

Las ciudades suman nuevos riesgos

Los huevos puestos en etapas tardías de la temporada presentan una mayor probabilidad de producir crías macho (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los hallazgos adquieren relevancia para la protección de los individuos que se adaptan a ciudades y suburbios. Los halcones urbanos afrontan riesgos distintos de los que viven en ambientes forestales, por lo que los planes de conservación deben contemplar esas diferencias.

Una de las próximas líneas de investigación será determinar si estas rapaces están expuestas a rodenticidas, sustancias destinadas a controlar roedores. La preocupación surge porque los halcones de hombros rojos se alimentan ocasionalmente de ratas, una posible vía de contacto con esos productos.

“También creemos que es probable que las aves urbanas sufran más colisiones con vehículos que las aves rurales, lo que repercute en la mortalidad y en las tasas de renovación poblacional”, afirmó Dykstra.

El grupo prevé mantener las actividades de participación pública, entre ellas el anillamiento de polluelos. La práctica consiste en colocar identificadores en los ejemplares jóvenes para facilitar su seguimiento y acercar al público a la conservación de las rapaces.

“La relación entre los humanos y las aves adaptadas a los entornos urbanos es fundamental para la conservación”, sostuvo Dykstra. Sobre los ejemplares jóvenes, agregó que “pocas personas pueden resistirse al atractivo de un polluelo de ave rapaz torpe y medio emplumado”.

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Por qué la visión extraordinaria de un crustáceo podría abrir una puerta inesperada en el tratamiento de enfermedades inflamatorias

El análisis de diecisiete opsinas detectó doce pigmentos verdes, tres proteínas del rango infrarrojo y dos variantes biestables azul-naranja (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un equipo de la Universidad de Lieja y la Universidad Humboldt de Berlín identificó que varios pigmentos visuales de la gamba mantis (Neogonodactylus oerstedii) actúan como interruptores reversibles de luz: se activan y desactivan al recibir colores específicos.

El hallazgo, publicado en Science Advances, surgió tras medir una por una las 17 opsinas presentes en la banda media de sus ojos. La investigación busca resolver por qué este crustáceo tiene cerca de 30 pigmentos visuales, frente a los tres pigmentos de cono que emplean los seres humanos para percibir el color.

Para los humanos, estas opsinas podrían convertirse en una herramienta para estudiar y regular señales celulares vinculadas con enfermedades cardiovasculares, neurológicas e inflamatorias.

La banda media concentra la visión del color

La banda media del ojo de la gamba mantis concentra las opsinas responsables de la visión del color (Gentileza, estudio: Sintonización espectral y señalización de rodopsinas diversas y sensibles al rojo lejano en los ojos de la gamba mantis, publicado en Science Advances)

La visión se basa en proteínas llamadas opsinas, que capturan la radiación luminosa y la convierten en una señal eléctrica que el cerebro puede interpretar. Al unirse al retinal, una molécula derivada de la vitamina A, forman los pigmentos visuales o rodopsinas presentes en los fotorreceptores de la retina.

En los insectos y crustáceos, el ojo está dividido en numerosas facetas: distintas zonas pueden especializarse en detectar luz ultravioleta, azul o verde. En la gamba mantis, los dos hemisferios del ojo están separados por una región central conocida como banda media, que se encarga de la visión del color.

El grupo internacional utilizó una plataforma de expresión in vitro —fuera de un organismo vivo— desarrollada por Marjorie Liénard, investigadora de GIGA-ULiège.

El trabajo incorporó también estudios electrofisiológicos, que permiten registrar las respuestas de las células a señales eléctricas, realizados en el laboratorio de Peter Hegemann, profesor de biofísica de la Universidad Humboldt de Berlín.

El análisis de las 17 opsinas mostró que 12 eran pigmentos verdes estándar, semejantes al pigmento verde humano. Otras tres correspondían a proteínas visuales infrarrojas, entre ellas dos proteínas rojo-azul que se ubican cerca del límite entre la luz visible y la infrarroja. Las restantes eran opsinas biestables azul-naranja.

Una visión que alcanza el rojo lejano

Una micrografía detalla la división anatómica del ojo compuesto de un crustáceo, con la banda media numerada y los hemisferios delimitados (Crédito: Gentileza, estudio: Sintonización espectral y señalización de rodopsinas diversas y sensibles al rojo lejano en los ojos de la gamba mantis, publicado en Science Advances)

Liénard señaló que se trata de la primera descripción de esos pigmentos en un animal que emplea el mismo cromóforo que los humanos, es decir, la molécula que absorbe la radiación luminosa dentro del pigmento visual.

Según la investigadora, la combinación de estas proteínas con los filtros de color del ojo permite una sensibilidad que alcanza los 687 nanómetros.

Alina Pushkarev, biólogo marino del laboratorio de Hegemann, explicó que los filtros presentes en el órgano visual complementan la función de las opsinas. Esa combinación permite que el sistema alcance longitudes de onda correspondientes a la luz roja lejana, próxima al infrarrojo.

Cuatro pigmentos exhibieron un comportamiento distinto al de la visión humana. Dos de ellos se activan con luz roja y se desactivan con luz azul y los otros dos se activan con luz azul y se apagan con luz naranja.

En las personas, la absorción de un fotón —una partícula de luz— cambia la forma del retinal hasta que este se separa de la opsina. Luego necesita regenerarse para volver a participar en la visión, ese proceso explica la permanencia temporal de manchas en el campo visual después de mirar una fuente luminosa intensa.

La reversibilidad permitiría que el sistema visual continúe activo

La interacción entre las opsinas y los filtros oculares permite registrar longitudes de onda de luz roja lejana de hasta 687 nanómetros (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los pigmentos biestables, en cambio, pueden reactivarse con un segundo fotón que devuelve el retinal a su estado anterior. “El sistema visual permanece operativo de forma continua”, explicó Camille Brouillon, biofísico de la Universidad Humboldt de Berlín, al describir la consecuencia de ese mecanismo.

El equipo también identificó el mecanismo molecular que provoca la modificación de sensibilidad entre el rojo y el azul. Los resultados plantean que la gamba mantis podría emplear combinaciones distintas de compuestos visuales de acuerdo con la iluminación del entorno.

Liénard comparó ese posible ajuste con “usar gafas de sol durante el día y una linterna al anochecer”. Bajo luz intensa, cuando los pigmentos sensibles al ultravioleta, azul y verde se saturan, las opsinas rojas continuarían operativas. Durante el amanecer y el anochecer, el animal podría utilizar sus 12 opsinas verdes y sus pigmentos azules biestables.

Aún falta demostrar cómo usa el crustáceo esa información para encontrar presas, evitar depredadores o defender su territorio. Los investigadores indicaron que harán falta experimentos de comportamiento, una tarea compleja por las características de estos depredadores.

Opsinas para regular señales celulares

Cuatro pigmentos biestables de la gamba mantis cambian de estado con la absorción de luz sin esperar la regeneración de la célula. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio plantea posibles usos en la optogenética, técnica que controla la actividad de las células con luz. Estas opsinas pertenecen a los receptores acoplados a proteínas G, conocidos como GPCR, que activan cadenas de señalización dentro de las células.

La señalización de las proteínas G está relacionada con enfermedades cardiovasculares, neurológicas e inflamatorias, y es objetivo de una proporción relevante de los medicamentos aprobados.

Las proteínas visuales que se activan con rojo y se desactivan con azul podrían funcionar como interruptores moleculares para regular esas vías de manera reversible.

La luz roja penetra con mayor profundidad en los tejidos y causa menos daño celular que la radiación azul o ultravioleta; sin embargo esas aplicaciones aún no se han desarrollado. El equipo trabaja para lograr una señalización más selectiva, buscar proteínas similares en especies próximas y determinar qué hace biestables a algunas.

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Tras años de confusión, un análisis de ADN permitió identificar una nueva especie de chinche de encaje en Japón

Las diferencias genéticas y la morfología de los genitales masculinos permitieron separar a los ejemplares de Chichijima y Hahajima (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un equipo de investigadores de la Universidad de Hirosaki y la Universidad Metropolitana de Osaka identificó una nueva especie de chinche de encaje, Omoplax sandoru, en el archipiélago japonés de Ogasawara, situado entre 900 y 1.000 kilómetros al sur de Tokio, mediante el análisis de 52 ejemplares.

El hallazgo separa en dos tipos a insectos que hasta ahora se clasificaban bajo el nombre de Omoplax desecta. Las poblaciones de los grupos de las islas de Chichijima y Hahajima mostraron diferencias genéticas y una variación en los genitales de los machos, elementos que confirmaron la división taxonómica.

La investigación, publicada en la revista ZooKeys, plantea que la evolución de estos insectos en archipiélagos oceánicos responde a procesos más complejos de lo que puede apreciarse solo a partir de su aspecto exterior o de las plantas de las que se alimentan.

El ADN distinguió a las poblaciones de los territorios

El archipiélago de Ogasawara alberga alrededor de 440 especies de insectos endémicos y es Patrimonio Natural de la Humanidad (Gentileza, estudio: Los datos de SNP de todo el genoma revelan relaciones filogenéticas y nuevas especies de chinches de encaje (Hemiptera , Heteroptera , Tingidae) endémicas de las islas oceánicas japonesas (las islas Ogasawara), lo que proporciona información sobre su especiación, publicado en ZooKeys)

Las islas Ogasawara son Patrimonio Natural de la Humanidad de la Unesco y se caracterizan por su diversidad de poblaciones exclusivas. Allí se conocen alrededor de 440 especies de insectos endémicos, aunque su historia evolutiva recibió menos atención que la de los caracoles terrestres y la flora local.

Jun Souma y Naoyuki Nakahama, los investigadores de las universidades, estudiaron el género Omoplax, un grupo de chinches de encaje exclusivo de este archipiélago.

Para examinar sus relaciones, el equipo utilizó MIG-seq, un método que permite obtener y comparar información genética de distintas muestras. El estudio se apoyó en datos de SNP, pequeñas variaciones del ADN que sirven para diferenciar poblaciones y reconstruir sus vínculos evolutivos.

El equipo científico empleó la técnica MIG-seq y el análisis de variaciones de ADN para reconstruir las relaciones evolutivas del género (Gentileza, estudio: Los datos de SNP de todo el genoma revelan relaciones filogenéticas y nuevas especies de chinches de encaje (Hemiptera , Heteroptera , Tingidae) endémicas de las islas oceánicas japonesas (las islas Ogasawara), lo que proporciona información sobre su especiación, publicado en ZooKeys)

Los resultados indicaron que los insectos de Hahajima no formaban parte de la misma especie que los de Chichijima. La nueva variedad recibió el nombre de Omoplax sandoru, tomado de la denominación local de su planta hospedante, es decir, el vegetal del cual obtiene alimento.

La alimentación abrió nuevas preguntas sobre la evolución

Souma explicó: “La razón por la que me interesé particularmente en Omoplax desecta es que se alimenta tanto de la planta nativa Rhaphiolepis indica var. tashiroi como de la planta introducida Calophyllum inophyllum en el grupo de islas Chichijima”.

Según el investigador, esa conducta es poco habitual entre las chinches de encaje, que por lo general dependen de un vegetal específico. También le llamó la atención que la especie estuviera presente en varios grupos de islas, una distribución distinta a la de otros integrantes del mismo género.

La población de chinches de Hahajima se alimenta de una sola planta nativa y carece de marcas oscuras sobre el pronoto (Gentileza, estudio: Los datos de SNP de todo el genoma revelan relaciones filogenéticas y nuevas especies de chinches de encaje (Hemiptera , Heteroptera , Tingidae) endémicas de las islas oceánicas japonesas (las islas Ogasawara), lo que proporciona información sobre su especiación, publicado en ZooKeys)

En Hahajima, sin embargo, los ejemplares se alimentaban únicamente de Rhaphiolepis indica var. tashiroi. Souma señaló otra diferencia: en esa población no había individuos con el pronoto —la parte superior del primer segmento del tórax— de color marrón oscuro o negro, que a veces aparece en los del otro archipiélago.

“Tras realizar análisis genéticos poblacionales y filogenéticos (el estudio de las relaciones de parentesco entre organismos), comencé a sospechar que esta población podría ser una especie distinta. Al observar detenidamente sus características morfológicas, me cercioré de ello”, explicó Souma.

El aislamiento impulsa nuevas especies

“El hallazgo más sorprendente de mi investigación fue que las especies que se alimentan de la misma planta y que parecen muy similares no son necesariamente grupos hermanos”, sostuvo el especialista.

La especie Omoplax sandoru adoptó su denominación a partir del nombre local asignado a su planta hospedante (Gentileza, estudio: Los datos de SNP de todo el genoma revelan relaciones filogenéticas y nuevas especies de chinches de encaje (Hemiptera , Heteroptera , Tingidae) endémicas de las islas oceánicas japonesas (las islas Ogasawara), lo que proporciona información sobre su especiación, publicado en ZooKeys)

Los autores relacionaron la diversificación con dos factores: el aislamiento geográfico entre las islas y los cambios de vegetal hospedante. La especiación, el proceso por el que se originan nuevas variedades, puede avanzar cuando poblaciones separadas acumulan diferencias genéticas y físicas.

“También me parece interesante que la introducción de Calophyllum inophyllum por parte de los humanos pueda haber dado lugar al surgimiento de una futura especiación”, indicó el experto.

La investigación deja cuestiones pendientes porque no fue posible obtener ADN de dos especies raras. Los autores consideran necesarios nuevos muestreos para determinar cómo llegaron estos insectos a las islas Ogasawara y de qué manera se diversificaron en el archipiélago.

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Lleva el nombre del sol naciente, pero su color desaparece al ser preservado: así es la nueva especie de pez hallada en Java

El nombre científico de la especie alude a sus tonos anaranjados y a la región de Banyuwangi, conocida como el Amanecer de Java (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un equipo del Museo Zoologicum Bogoriense, integrado en la Agencia Nacional de Investigación e Innovación de Indonesia (BRIN), identificó una nueva especie de gobio camarón, Tomiyamichthys oriens, tras examinar dos peces capturados en agosto de 2025 frente a la costa de Banyuwangi, en Java Oriental.

Los ejemplares, un macho y una hembra de unos 35,5 milímetros de largo, habían sido entregados por la empresa exportadora de peces CV Cahaya Baru al equipo científico antes de ingresar al comercio de acuarios. Ambos quedaron preservados en el museo de Bogor.

De acuerdo con la investigación científica publicada en la revista ZooKeys, la especie fue bautizada como “Oriens Shrimpgoby”, o gobio camarón oriens.

El término latino oriens significa este o sol naciente y alude tanto a su combinación de tonos anaranjados y amarillos como a Banyuwangi, una zona conocida en el país como el Amanecer de Java.

El color de los ejemplares solo se conservó en fotografías

El nuevo pez presenta 18 radios pectorales y más de 60 filas de escamas, rasgos que lo diferencian de su pariente más cercano registrado en Japón (Gentileza, estudio: Tomiyamichthys oriens , una nueva especie de gobio camarón (Teleostei , Gobiidae) de la costa de Banyuwangi, Java Oriental, Indonesia, publicado en ZooKeys)

Cuando fueron capturados, los dos peces mostraban cinco manchas naranjas marcadas a cada lado del cuerpo, junto con puntos amarillos sobre una base clara. Los machos también presentan dos espinas alargadas, similares a hilos, que se extienden desde la primera aleta dorsal.

Sin embargo, la conservación de los especímenes modificó su aspecto. El naranja y el amarillo se desvanecieron, mientras que los cuerpos adquirieron un tono marrón pálido o blanco lechoso. Por ese motivo, las fotografías tomadas antes de preservarlos constituyen el único registro de su coloración original.

Según el artículo divulgado por Earth.com, Kunto Wibowo, investigador de la institución indonesia que encabezó el trabajo, señaló que “siempre es emocionante descubrir una especie nueva para la ciencia”.

El análisis de aletas, escamas y ADN permitió distinguirla

La comparación de ADN mitocondrial confirmó una divergencia genética del 3,1 por ciento respecto a la especie Tomiyamichthys hyacinthinus (Gentileza, estudio: Tomiyamichthys oriens , una nueva especie de gobio camarón (Teleostei , Gobiidae) de la costa de Banyuwangi, Java Oriental, Indonesia, publicado en ZooKeys)

El género Tomiyamichthys está distribuido en el Indo-Pacífico tropical, desde el mar Rojo y África oriental hasta Japón y Fiyi. Con el hallazgo, el grupo alcanza 21 especies conocidas en el mundo, de las cuales 13 se encuentran en Indonesia.

La especie más próxima conocida es Tomiyamichthys hyacinthinus, descrita en el sur de Japón en 2025. Ambos peces comparten nueve radios en la segunda aleta dorsal y en la anal, además de las dos espinas largas de la primera aleta dorsal de los machos.

El equipo detectó diferencias concretas entre los ejemplares de Java y los de Japón. El nuevo gobio posee 18 radios en las aletas pectorales, frente a los 17 de su pariente japonés, y 13 radios ramificados en la cola, en lugar de 14 o 15. También cuenta con entre 60 y 61 filas de escamas, mientras que la otra especie tiene entre 45 y 48.

Los científicos compararon además una región de ADN mitocondrial, material genético que se transmite por vía materna y se utiliza habitualmente para diferenciar especies. La divergencia entre los peces indonesios y japoneses fue del 3,1%.

Una alianza aún no observada

La pérdida de pigmentación tras la preservación de los especímenes convirtió a las fotografías iniciales en el único registro de su coloración original (Gentileza, estudio: Tomiyamichthys oriens , una nueva especie de gobio camarón (Teleostei , Gobiidae) de la costa de Banyuwangi, Java Oriental, Indonesia, publicado en ZooKeys)

Los gobios camarón reciben su nombre por una relación habitual con camarones que excavan túneles en la arena. El crustáceo construye y mantiene la madriguera, mientras el pez permanece cerca de la entrada para vigilar la presencia de depredadores.

Ante una amenaza, un movimiento de la cola del gobio funciona como señal y ambos animales se refugian en el túnel. Aunque todas las demás especies conocidas de Tomiyamichthys fueron observadas junto a camarones excavadores, los investigadores todavía no registraron ese comportamiento en la nueva variedad.

Los pescadores locales indicaron que este pez habita zonas de arena en aguas costeras poco profundas. Indonesia se ubica en el centro del Triángulo de Coral, una región marina con una alta diversidad de arrecifes, y el conocimiento de sus individuos se construyó principalmente a partir de colectas de campo y fotografías submarinas.

“Esperamos que este hallazgo inspire una mayor exploración de la biodiversidad de peces de Indonesia, donde es probable que muchas especies pequeñas y poco conocidas aún estén esperando ser descubiertas”, afirmó Wibowo.

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Detectaron en tiburones espinosos una hormona que se creía ausente en estos animales

El uso de espectrometría de masas en tándem permitió corroborar la presencia de la sustancia en las muestras de sangre (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un equipo de la Universidad de Manitoba y el Centro de Ciencias Marinas de Bamfield, en Canadá, halló cortisol en la sangre del tiburón espinoso del Pacífico (Squalus suckleyi) durante pruebas con agua de mar diluida y antibióticos.

El estudio cuestiona la idea sostenida durante décadas de que tiburones y rayas no producen esa hormona, de acuerdo con el artículo divulgado en Phys.org.

El cortisol ayuda a los humanos y a otros animales a regular el uso de energía y a responder ante cambios en sus condiciones. Hasta ahora se suponía que los tiburones cumplían esas funciones con otra hormona esteroide, la 1α-hidroxicorticosterona, sin fabricar cortisol por sí mismos.

La investigación, publicada en Proceedings of the Royal Society B, analizó una sola especie y no permite determinar si el mecanismo existe en otros organismos. Incluyó análisis de sangre, pruebas moleculares y experimentos sobre el efecto hormonal en el metabolismo.

El análisis evitó confundir dos hormonas similares

La literatura científica sostenía desde la década de 1960 que los tiburones solo utilizaban la hormona 1α-hidroxicorticosterona (Imagen Ilustrativa Infobae)

La creencia sobre la ausencia de cortisol se originó en estudios de las décadas de 1960 y 1970. En esas investigaciones se identificó la 1α-hidroxicorticosterona, una sustancia similar, y se planteó que los registros previos podían haber sido errores de medición.

Para reducir esa posibilidad, los investigadores separaron primero los componentes de las muestras de sangre mediante cromatografía líquida de alta resolución, una técnica que distingue compuestos presentes en una mezcla.

Después midieron las hormonas y emplearon otro análisis: la cromatografía líquida combinada con espectrometría de masas en tándem, una técnica que identifica y cuantifica sustancias según la masa de sus moléculas y sus fragmentos. Este análisis confirmó la presencia de cortisol en dos muestras.

La evidencia también apareció en la glándula interrenal, el órgano encargado de producir hormonas esteroides en estos animales. El equipo detectó señales moleculares de una enzima vinculada con la síntesis de cortisol. No obstante, aún no comprobó que esa enzima funcione activamente en el tejido.

El cortisol apareció tras el retorno al agua normal

Los tiburones sometidos a cambios de salinidad mostraron niveles medibles de la hormona 36 horas después de volver al agua marina normal (Imagen Ilustrativa Infobae)

En un ensayo, tiburones capturados frente a la costa de Columbia Británica fueron colocados durante 48 horas en agua de mar diluida y luego regresaron a agua con salinidad normal. Antes de esa exposición, el cortisol solo se había detectado en un ejemplar.

Entre los cinco ejemplares que fueron controlados tras volver al agua de mar normal, todos registraron niveles detectables de cortisol después de 36 horas. A las 72 horas, en cambio, solo uno mantenía una medición positiva.

Las concentraciones promedio no presentaron diferencias significativas entre los momentos incluidos en el análisis estadístico. Esa variación puede ayudar a entender por qué trabajos anteriores no habían identificado la hormona.

El grupo también examinó una posible relación entre esta sustancia y las bacterias. La hipótesis partió de resultados previos según los cuales el agua de mar diluida y los antibióticos pueden modificar la actividad de microorganismos presentes en el tejido intestinal de los tiburones.

Los investigadores plantearon que bacterias ubicadas en la glándula interrenal podrían transformar el compuesto y, por lo tanto, reducir la cantidad que llega a la sangre. Para comprobarlo, administraron antibióticos o agua de mar mediante una sonda de alimentación, una vez al día durante cinco días.

Los antibióticos no demostraron un efecto concluyente

La administración de antibióticos por sonda examinó si las bacterias presentes en los tejidos reducen la cantidad de hormona en sangre (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tres días después del final del tratamiento, se detectó cortisol en los animales que habían recibido antibióticos, pero no en el grupo de control. Pese a ese resultado, las pruebas estadísticas no demostraron que el tratamiento hubiera cambiado de manera significativa las concentraciones hormonales.

La falta de una medición detectable tampoco equivale a una ausencia completa de cortisol: el estudio advierte que la ausencia total de niveles detectables no implica necesariamente la ausencia total de la hormona, un límite relevante para interpretar los experimentos.

Además, el equipo encontró material genético de bacterias en la glándula interrenal, aunque no pudo establecer si los tratamientos modificaron los microorganismos presentes allí. El alto contenido de grasa del órgano dificultó la medición de la actividad enzimática microbiana.

Otros factores pudieron influir en la respuesta hormonal de los animales, como la anestesia, la manipulación y la alimentación por sonda. Por ese motivo, la propuesta de que las bacterias mantienen bajos los niveles circulantes de la hormona todavía no fue confirmada.

Los implantes de cortisol redujeron la glucosa en sangre

Los ejemplares tratados con implantes de cortisol registraron concentraciones de glucosa inferiores a las del grupo de control (Imagen Ilustrativa Infobae)

En otro experimento, seis tiburones recibieron implantes de hormona disuelta en aceite de coco y otros seis solo recibieron el aceite. Los científicos tomaron muestras de sangre antes del procedimiento y durante las 72 horas posteriores.

En términos generales, los ejemplares tratados con cortisol tuvieron niveles de glucosa en sangre inferiores a los del grupo de control. El resultado apunta a una posible participación de la hormona en la regulación metabólica, aunque no se estableció una diferencia en cada momento de muestreo.

Esta sustancia mostró un efecto limitado en el equilibrio de sales y agua de la sangre. La urea, una sustancia que contribuye a que los animales retengan agua, aumentó de forma breve 24 horas después del tratamiento.

Los autores concluyeron que los resultados sugieren un posible papel metabólico del cortisol en el tiburón. Las próximas investigaciones deberán precisar qué activa la producción natural de esta hormona, cuáles son sus funciones y si otros individuos también la producen.

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Por qué el olor de las flores ya no llega igual a los polinizadores

La presencia simultánea de ambos contaminantes reduce el desempeño de los insectos polinizadores en un promedio del 68% (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las abejas, polillas y otros insectos polinizadores tienen más dificultades para detectar el aroma de las flores cuando el ozono y los óxidos de nitrógeno se combinan en el aire, según una investigación dirigida por la Universidad de Reading.

El análisis, publicado en Frontiers in Ecology and the Environment, revisó 22 estudios experimentales sobre el efecto de esos contaminantes, que alteran o descomponen las señales químicas que guían a estos animales hasta las plantas.

Los investigadores advierten que la interferencia de estos compuestos atmosféricos puede afectar la capacidad de los insectos para localizar flores y obtener alimento. A su vez, muchas plantas dependen de ellos para trasladar el polen, el material que permite su reproducción.

El olor de las flores cambia al contacto con contaminantes

El ozono y los óxidos de nitrógeno reaccionan entre sí en la atmósfera y se neutralizan de manera parcial (Magnific)

De acuerdo con Phys.org, las flores emiten mezclas de compuestos aromáticos que sirven como señales para los polinizadores. Las abejas, las mariposas y las polillas utilizan esos olores para orientarse y encontrar las especies vegetales que visitan.

El ozono y los NOx reaccionan con esos compuestos en la atmósfera. Como resultado, el aroma puede degradarse o modificarse antes de llegar a los insectos y la señal deja de ser tan reconocible o resulta más difícil de seguir.

La investigación señala que el efecto combinado de los gases debe interpretarse con cautela. Solo unos pocos de los estudios examinados evaluaron los dos contaminantes simultáneamente, y en esos casos el daño adicional fue menor que el que sugieren los promedios generales.

Los expertos prevén un incremento continuo en los niveles de ozono hasta cerca del año 2050 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esto ocurre porque ambos compuestos también reaccionan entre sí y se neutralizan de forma parcial en el aire. Aun así, el conjunto de pruebas revisado indica que ambos gases representan un obstáculo para el desempeño de los animales.

La revisión determinó que niveles elevados de ozono reducen el desempeño de los polinizadores en un promedio del 42%, mientras que los óxidos de nitrógeno, conocidos como NOx, lo disminuyen en un 46%. Cuando los dos gases aparecen a la vez, la reducción media alcanza el 68%.

Las emisiones diésel condicionan la recuperación

El autor principal del trabajo, James Ryalls, afirmó que se espera que las concentraciones de ozono sigan en aumento hasta aproximadamente 2050, incluso si las emisiones de NOx empiezan a bajar a medida que se abandona el uso de combustibles fósiles.

El Reino Unido aplazó de 2030 a 2035 la prohibición para la venta de vehículos nuevos de gasolina y diésel (Magnific)

“Esto crea un período difícil para los polinizadores durante las próximas dos o tres décadas”, señaló Ryalls. Según el investigador, una mayor presencia de combustibles más limpios debería reducir los niveles de ozono y dar a estos insectos una oportunidad de recuperación.

Sin embargo, el ritmo de ese proceso dependerá de las decisiones públicas que se adopten ahora, ya que “reducir más rápidamente las emisiones de NOx, especialmente las de los vehículos diésel, podría acortar el período difícil y acelerar la recuperación”, sostuvo.

Los vehículos diésel son una fuente importante de óxidos de nitrógeno y pueden continuar en circulación más de 20 años después de que se deje de vender el último automóvil nuevo. En el Reino Unido, la prohibición para comprar coches nuevos de gasolina y diésel fue aplazada de 2030 a 2035.

Las especies especializadas afrontan una mayor exposición

Las abejas reciben más exposición al ozono durante el día y las polillas nocturnas enfrentan mayores niveles de óxidos de nitrógeno (Magnific)

El análisis identificó un riesgo mayor para los polinizadores especializados, es decir, aquellos que dependen del aroma de una sola especie vegetal. Algunas polillas entran en esta categoría, ya que requieren señales olorosas muy concretas para hallar las plantas que necesitan.

Las especies generalistas, entre ellas muchas abejas, visitan una variedad más amplia de flores y esa flexibilidad puede ofrecerles más opciones, aunque no elimina las dificultades que genera la alteración ambiental en la percepción de los aromas.

La exposición también varía según la actividad de cada insecto: las abejas y las mariposas, que buscan alimento durante el día, afrontan mayores niveles de ozono. En cambio, numerosas polillas nocturnas están más expuestas a los óxidos de nitrógeno.

“La mayor parte de los alimentos que cultivamos dependen de polinizadores sanos, por lo que protegerlos de la contaminación no puede esperar hasta 2050”, dijo Ryalls. Esto ocurre porque el deterioro de las señales florales puede afectar la producción de cultivos que dependen de la acción de estos animales.

Europa concentra la mayor parte de los estudios

Los polinizadores especializados afrontan mayores riesgos ante la alteración de los aromas florales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La revisión subraya que gran parte de la información disponible procede de Europa. Por ello, todavía existe un vacío sobre los riesgos que enfrentan los polinizadores en zonas con una contaminación atmosférica más alta, incluidas algunas regiones de Asia.

Los autores plantean que tanto los insectos diurnos como los nocturnos requieren medidas de protección, porque la diferencia en los horarios de actividad no reduce el problema, sino que los expone a contaminantes distintos.

Su análisis vincula la transición energética con un período en el que la evolución de las emisiones determinará la exposición futura de estos insectos.

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Cómo los dientes de las ballenas pueden esconder secretos de las pruebas nucleares del siglo pasado

El equipo empleó un espectrómetro de masas para medir el rastro de las pruebas nucleares del siglo XX en las capas dentales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un equipo de instituciones científicas y museos de Escocia logró reconstruir partes de la historia de vida de dos cachalotes y tres orcas a partir de sus dientes, mediante el análisis de radiocarbono liberado por antiguas pruebas nucleares y de isótopos estables.

El estudio, publicado en Frontiers in Marine Science y divulgado por Phys.org, examinó ejemplares que habían muerto varados en costas escocesas durante décadas anteriores.

La investigación fue dirigida por científicos del Centro de Ciencias Isótopas SUERC, con participación de las universidades de Glasgow, Edimburgo y St Andrews, además de los Museos Nacionales de Escocia.

El trabajo se basó en una característica de los dientes de las ballenas: sus capas de crecimiento, similares a los anillos de los árboles. Los investigadores comprobaron que estas marcas se forman una vez al año durante la juventud y la mediana edad, aunque pueden dejar de ser un indicador preciso al llegar a la vejez.

La huella nuclear en los dientes

El cachalote Moby superó los 43 años de vida antes de quedar varado en las marismas del estuario del Forth en 1997 (Crédito: Kieran M Tierney)

A mediados del siglo XX, las pruebas atmosféricas de armas nucleares liberaron grandes cantidades de radiocarbono; ese material llegó tanto a ecosistemas terrestres como marinos y dejó una señal reconocible en organismos que vivieron durante ese período.

El equipo empleó un espectrómetro de masas con acelerador que permite medir la cantidad relativa de radiocarbono en cada capa dental. Al contrastar esos datos con el aumento y la posterior caída del marcador radiactivo tras el cese de las pruebas, pudo determinar cuándo se habían formado diferentes segmentos del diente.

Además, analizó isótopos estables de carbono y nitrógeno: son variantes de elementos químicos que permiten identificar cambios en la alimentación y ofrecen indicios sobre las zonas en las que los animales buscaron alimento. La combinación de ambos métodos permitió obtener datos sobre la edad, la dieta y los movimientos de las ballenas.

El autor principal, Kieran Tierney, explicó que el estudio responde a dudas que conservaba desde niño sobre Moby, un cachalote varado en 1997: “¿Cómo pudo morir tan repentinamente este animal tan grande e impresionante? ¿De dónde venía? ¿Qué tipo de vida había tenido?”

Moby tenía al menos 43 años cuando murió

Los cachalotes machos modificaron su alimentación hacia presas mayores y migraron a aguas frías durante su maduración (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los casos estudiados fue ese ejemplar, un cachalote cuyo cráneo se expone en el Museo Nacional de Escocia. El animal quedó varado en las marismas, zonas de terreno bajo y húmedo, del estuario del Forth.

Las capas más internas de su dentadura se habían formado antes de que la lluvia radiactiva de las pruebas nucleares alcanzara el medio marino. Por ello, el equipo no pudo fijar una edad exacta, aunque sí concluyó que Moby tenía, como mínimo, 43 años.

El segundo cachalote había quedado varado en una playa de las Orcadas en 1994 y era más joven que el anterior. En ambos animales, el patrón de las capas dentales coincidió de forma estrecha con el registro de carbono-14, lo que respalda que se formaron anualmente.

Los dos cachalotes mostraron un aumento de los isótopos de nitrógeno a medida que envejecían. Ese resultado coincide con estudios previos, según los cuales los machos nacen en aguas subtropicales, se trasladan a zonas más frías y de mayor latitud al madurar, y buscan presas más grandes en aguas profundas al alcanzar 12 metros o más.

Una orca macho habría vivido 65 años o más

La orca macho localizada en South Uist alcanzó al menos 65 años y figura entre las más longevas registradas (Crédito: Kieran M Tierney)

Los dientes de las tres orcas también ofrecieron resultados distintos. Un macho varado en Shetland en 1995 presentaba una secuencia de capas anuales y probablemente era más joven que Moby cuando murió.

En cambio, otro macho, hallado en South Uist en 2015, parecía tener unos 50 años si se contaban las capas de su diente. Sin embargo, el rastro nuclear indicó que había nacido antes de que las pruebas de armas nucleares alteraran los niveles de ese elemento en el mar.

Los investigadores concluyeron que los estratos dentales se comprimieron progresivamente y dejaron de registrar con claridad el paso del tiempo. La señal de radiocarbono situó su edad en torno a 65 años, o incluso por encima de esa cifra, por lo que figura entre los machos de orca más longevos documentados.

Aunque presentan límites, las capas dentales brindan información anual, sostuvo Tierney. Indicó que nuevas pruebas demuestran su depósito anual, si bien esa fiabilidad quizá se extienda solo hasta determinado momento de la vida.

El diente de Lulu conservó la señal de Sellafield

La dentadura de la orca Lulu conservó la huella radiactiva procedente de la planta de reprocesamiento nuclear de Sellafield (Magnific)

La tercera orca analizada fue Lulu, integrante de la comunidad de orcas de la costa oeste. El animal apareció muerto en la isla de Tiree en 2016, con señales de haber quedado atrapado en redes de pesca.

Su diente no contenía la marca asociada a las pruebas de armas nucleares. En su lugar, registraba la llamada “señal de Sellafield”, vinculada al radiocarbono descargado en el mar de Irlanda por la planta de reprocesamiento nuclear de Sellafield y transportado hasta el oeste de Escocia.

La intensidad de esa huella indica que Lulu se alimentó principalmente en la costa occidental durante su vida. El macho localizado en South Uist no presentaba el mismo marcador, lo que sugiere que no integraba aquella comunidad.

Los altos niveles de nitrógeno confirmaron que Lulu ocupó una posición de superdepredadora con una dieta basada en mamíferos marinos (Magnific)

Los isótopos estables también reflejaron diferencias en sus dietas: Lulu tuvo los valores de nitrógeno más altos, compatibles con el papel de superdepredadora y una mayor proporción de mamíferos marinos en su alimentación.

Los valores fueron inferiores en el macho de Uist y todavía menores en el de Shetland, lo que apunta a un consumo relativamente mayor de peces.

El estudio se limitó a cinco animales, pero sus autores consideran que puede mejorar las estimaciones de edad y los registros biográficos de cetáceos. “La eficacia de la conservación y la gestión de las poblaciones de mamíferos marinos depende de lo bien que comprendamos sus ciclos de vida y su ecología”, afirmó Tierney.

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Un nuevo dispositivo busca revelar cómo el humo de los incendios afecta a la fauna silvestre de Estados Unidos

El registrador funciona con energía solar y utiliza un sensor láser para medir material particulado de 2,5 micrómetros (Gentileza, estudio: Señales de humo: Medición de la exposición de la fauna silvestre al humo mediante sensores fijos y portátiles, publicado en Methods in Ecology and Evolution)

Los investigadores de la Universidad Estatal de Colorado desarrollaron en 2026 un registrador de humo para collares de fauna silvestre que mide la contaminación del aire junto con datos fisiológicos y de ubicación de animales como ciervos, pumas y alces en el oeste de Estados Unidos.

El equipo busca determinar, mediante sensores que almacenan información cada 30 minutos, de qué forma el humo de los incendios forestales influye en la salud y el comportamiento de especies que viven en zonas remotas.

De acuerdo con el artículo divulgado en Phys.org, el dispositivo, cuyo diseño y programación son de código abierto, se incorpora a los collares utilizados en investigaciones de vida silvestre.

La iniciativa fue dirigida por George Wittemyer, profesor de la Universidad Estatal de Colorado, junto con Mark Ditmer, ecólogo del Servicio Forestal de Estados Unidos, y Adam Parlin, investigador postdoctoral de esa institución.

Los primeros resultados, publicados en la revista Methods in Ecology and Evolution, indican que el método permite registrar la exposición de cada animal de forma individual. Los resultados podrían contribuir a planificar medidas de conservación y a ajustar las quemas controladas.

Los animales no pueden evitar las columnas de humo

Los animales de zonas remotas carecen de alternativas para resguardarse del deterioro del aire provocado por los incendios forestales (Gentileza, estudio: Señales de humo: Medición de la exposición de la fauna silvestre al humo mediante sensores fijos y portátiles, publicado en Methods in Ecology and Evolution)

Las personas pueden permanecer en interiores cuando el humo deteriora la calidad del aire, pero los animales silvestres no cuentan con esa alternativa. Aun así, se conoce poco sobre sus reacciones frente a incendios y episodios prolongados de contaminación en su hábitat.

Wittemyer señaló que los incendios forestales se convirtieron en un problema persistente en Norteamérica. “Todos estamos experimentando estas enormes columnas de humo que pueden afectar negativamente la calidad del aire durante semanas”, afirmó el profesor.

El investigador añadió que les interesa saber “cómo la vida silvestre ajusta su comportamiento en relación con la exposición al humo, y hasta ahora no habíamos podido saberlo”.

El aumento de la frecuencia, la extensión y la gravedad de los incendios incorpora otro factor de presión sobre la fauna. Además, las redes habituales de vigilancia del estado del aire suelen concentrarse en áreas pobladas, por lo que las zonas silvestres tienen menos mediciones disponibles.

El dispositivo registra partículas microscópicas

El collar almacena mediciones cada treinta minutos para cruzarlas con la ubicación por GPS y la frecuencia cardíaca del animal (Gentileza, estudio: Señales de humo: Medición de la exposición de la fauna silvestre al humo mediante sensores fijos y portátiles, publicado en Methods in Ecology and Evolution)

El registrador reutiliza un sensor comercial de bajo costo que funciona con un láser que detecta el material particulado 2.5, partículas microscópicas de 2,5 micrómetros o menos de diámetro que pueden perjudicar los sistemas cardiovascular y respiratorio.

El equipo diseñó la unidad para que funcione con energía solar y pueda instalarse en animales medianos y grandes. Por razones de costo, duración de la batería y falta de conectividad en áreas remotas, el collar no transmite los datos de forma inmediata: la información queda almacenada y se descarga tras recuperar el dispositivo.

Esta tecnología se complementa con sistemas que ya recaban coordenadas mediante GPS e información sobre la salud, como la frecuencia cardíaca. Al cruzar esos registros con las mediciones del aire, los investigadores pueden estudiar la relación entre la contaminación, la actividad y el bienestar de los ejemplares.

“Estas unidades ofrecen una vía para comprender mejor las consecuencias desde la perspectiva de la fauna silvestre, como la identificación de refugios durante episodios de humo, lo que puede proporcionar información útil para la conservación y la gestión”, sostuvo Parlin.

Los collares detectan variaciones locales del aire

Los sensores identificaron incrementos en los niveles de contaminación del aire asociados al tránsito en zonas urbanas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La primera prueba con ciervos mulos reveló que los valores detectados por los collares podían diferir hasta en un orden de magnitud respecto de las estaciones de monitoreo cercanas. En otras palabras, la concentración medida junto a un animal podía ser 10 veces mayor o menor que la informada por un equipo fijo.

Los ciervos observados este año en Colorado y Utah no estuvieron expuestos a concentraciones dañinas de humo de incendios. Sin embargo, los sensores identificaron picos bajos de contaminación vinculados al tránsito en ejemplares que viven cerca de zonas urbanas.

“Eso nos abrió los ojos y demuestra lo variable que es la calidad del aire a microescala”, afirmó Wittemyer. El hallazgo sugiere que una estación situada a cierta distancia no siempre representa la exposición real de un animal en movimiento.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos monitorea el estado del aire de áreas pobladas mediante la red pública AirNow. Los investigadores consideran que los sensores incorporados a collares pueden aportar datos en los espacios sin cobertura habitual y, a la vez, sumar información sobre poblaciones humanas expuestas al humo.

La exposición al humo puede guiar la gestión forestal

La información sobre el impacto del humo en los animales facilitará la planificación de quemas controladas en los bosques (Imagen Ilustrativa Infobae)

El grupo trabaja con especialistas de distintos puntos del oeste estadounidense para utilizar los nuevos sensores en proyectos con distintos animales. También instaló equipos fijos en el hábitat de la marta pescadora de Sierra Nevada, un mamífero emparentado con las comadrejas que se encuentra en peligro de extinción.

Los resultados obtenidos en el área de distribución de esa especie se darán a conocer en futuras investigaciones. El equipo invita a otros proyectos que recuperen collares de animales a incorporar el registrador a sus paquetes de sensores.

Cada unidad puede construirse con cerca de USD 100 en materiales, según el estudio. La disponibilidad gratuita del diseño y del programa busca facilitar que más investigadores reúnan datos sobre el contacto de la fauna con el humo. Ditmer indicó que esta información podría mejorar la planificación de quemas controladas.

“Comprender cuándo y dónde llega realmente el humo a la fauna silvestre podría ayudar a los gestores a planificar quemas que cumplan los objetivos de gestión forestal al tiempo que reducen la exposición durante períodos sensibles o en hábitats importantes”, afirmó.

El registrador funciona con energía solar y utiliza un sensor láser para medir material particulado de 2,5 micrómetros (Gentileza, estudio: Señales de humo: Medición de la exposición de la fauna silvestre al humo mediante sensores fijos y portátiles, publicado en Methods in Ecology and Evolution. Imagen ampliada mediante el uso de IA.)
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Por qué la búsqueda constante de confort y el sedentarismo aceleran el envejecimiento biológico

Gary Brecka sostuvo que la búsqueda constante de confort acelera el envejecimiento del cuerpo humano (Captura de video de Ultimate Human Podcast with Gary Brecka)

La vida contemporánea fomenta una búsqueda incesante de bienestar que puede transformar la rutina en un factor de riesgo. En ese contexto, el sedentarismo y la comodidad excesiva actúan como disparadores que aceleran el envejecimiento.

La advertencia surgió durante un diálogo entre el biólogo humano Gary Brecka y el explorador de fauna salvaje Forrest Galante en The Ultimate Human Podcast, donde ambos analizaron cómo las comodidades tecnológicas anulan los desafíos físicos que preservan el funcionamiento celular y cardiovascular.

La inmovilidad en ambientes climatizados debilita las defensas orgánicas

La dependencia de los automóviles, los ascensores y el trabajo sedentario bajo iluminación artificial eliminó la mayor parte de las demandas mecánicas que antes formaban parte del día a día. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inactividad física constituye uno de los cuatro factores de riesgo principales de mortalidad global por enfermedades no transmisibles, además de favorecer la rigidez arterial y la pérdida precoz de masa muscular.

El estilo de vida sedentario representa la causa principal de mortalidad por todas las causas, según Gary Brecka (Captura de video de Ultimate Human Podcast with Gary Brecka)

Durante la conversación, Brecka planteó que el confort permanente debilita las capacidades biológicas. “Envejecer es la búsqueda agresiva de la comodidad. Cuanto más agresivamente persigues la comodidad, más rápido envejeces”, aseguró el especialista.

Esta afirmación coincide con investigaciones que describen la hormesis, un principio por el cual dosis moderadas de estrés fisiológico, como el esfuerzo físico o los cambios térmicos, estimulan mecanismos de reparación celular que protegen al organismo contra el daño degenerativo.

Por su parte, Galante observó que la sociedad urbana moderna intentó suprimir cualquier molestia ambiental hasta un punto contraproducente. “Hemos creado tanta comodidad que tenemos que simular la incomodidad”, señaló el explorador al referirse a prácticas actuales como la inmersión en agua helada, las sesiones de sauna o los entrenamientos de intervalos, ideados para reintroducir estímulos que antes ocurrían de manera natural.

El ritmo pausado en la naturaleza no equivale a la inactividad

Especies longevas como las tortugas de Galápagos y los tiburones demuestran que un ritmo pausado no equivale a la inactividad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para explicar la diferencia entre el descanso constructivo y el sedentarismo, Galante recurrió a ejemplos del reino animal. Mencionó a especies longevas como el tiburón de Groenlandia, la tortuga gigante de Galápagos o los perezosos, animales que operan con un gasto energético reducido pero que jamás caen en la inmovilidad pasiva que caracteriza al ser humano moderno.

“Un tiburón siempre está en movimiento; si se detiene, muere”, explicó Galante. El explorador destacó que los animales salvajes mantienen una regulación espontánea de sus necesidades biológicas y no experimentan problemas derivados de la sobrealimentación o el aislamiento prolongado, situaciones que sí afectan a las personas cuando quedan confinadas durante semanas entre pantallas y alimentos ultraprocesados.

Especialistas de la Mayo Clinic advierten que permanecer sentado por lapsos extensos enlentece el metabolismo lipídico y desajusta la regulación de la glucosa en sangre. La institución médica recalca que el cuerpo requiere interrupciones activas cada 30 minutos para reactivar la circulación y mantener activos los grupos musculares posturales, cuya función decae rápidamente cuando se eligen opciones mecánicas para evitar el esfuerzo.

Pequeñas dosis de incomodidad cotidiana restauran la vitalidad

Forrest Galante señaló que el exceso de comodidades modernas impulsa prácticas como los baños fríos para recrear la incomodidad (Captura de video de Ultimate Human Podcast with Gary Brecka)

Criado en una reserva de Zimbabue, Galante defendió que el ser humano conserva una necesidad evolutiva de contacto con los ciclos naturales. El naturalista aclaró que su enfoque no propone rechazar los avances de la medicina ni las comodidades del hogar, sino evitar que el aislamiento físico opaque la salud.

“Gran parte de los desajustes proviene de una desconexión con la naturaleza”, manifestó Galante al describir la sensación de fatiga mental que experimenta tras jornadas continuas de encierro.

Como remedio accesible, recomendó incorporar hábitos básicos como caminar descalzo sobre el césped, ventilar los ambientes con aire exterior y destinar al menos media hora al día a pasear en espacios verdes sin dispositivos electrónicos.

El restablecimiento del vigor no exige esfuerzos extremos ni disciplinas inaccesibles. La evidencia médica y las observaciones biológicas coinciden en que introducir pequeñas dosis de resistencia física, subir escaleras a pie, tolerar variaciones térmicas moderadas y realizar caminatas diarias son decisiones simples que despiertan las respuestas adaptativas del cuerpo humano.

Una profesional interrumpe su jornada frente a las pantallas del escritorio y camina hacia el jardín exterior a través de una puerta abierta. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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