Oliver Blanco, un político surgido de la oposición para dirigir la diplomacia venezolana
Delcy Rodríguez ha reestructurado el frente internacional del Ejecutivo con cambios clave en la Cancillería. Se trata de una nueva etapa con la que maniobra ante la aparente aceleración de las transformaciones en Venezuela, un proceso en el que busca asegurarse un lugar. El nombramiento de Oliver Blanco al frente de las relaciones exteriores resulta significativo: con este movimiento, Rodríguez emite señales de que ella también empuja la transición. Blanco es licenciado en Estudios Internacionales y hace solo unos días completó un máster en Gobierno y Políticas Públicas; sin embargo, su carrera diplomática comenzó apenas hace unos meses. Su mayor activo en el convulso tablero político actual es no pertenecer al chavismo. “Defenderé nuestra soberanía y el interés nacional trabajando siempre para alcanzar benificios concretos para la gente”, dijo Blanco al recibir el aceptar el cargo. Señaló que el momento obliga a “construir desde las diferencias” un país en el que “todos tengan un lugar”, sin exclusiones ni discriminación.

© MIGUEL GUTIÉRREZ (EFE)




