Letonia fabrica un pequeño ejército de drones en secreto a las puertas del enemigo
Los letones no se fían de sus “simpáticos vecinos”. Tal es así que usan con cierto hábito este atajo lingüístico, lleno de retintín, antes que hablar a las claras de rusos y bielorrusos. Con estos dos viejos aliados de la vasta llanura, Letonia ― con 1,8 millones de habitantes― comparte más de 450 kilómetros de su frontera este. Es por esto que su linde forma parte de lo que, entre la tropa, se denomina flanco oriental de la OTAN y la Unión Europea. Consecuencia: está en la diana del enemigo número uno, esto es, de Rusia. En mayo, la colisión de tres drones que volaban desde el frente de batalla ucranio hizo saltar por los aires la coalición del Gobierno letón. En solo cinco meses, el país báltico se ha blindado defensivamente gracias, en parte, al empuje de la producción local de vanguardia de armas autónomas. Pero el temor continúa.




Reportaje elaborado en el marco del proyecto ‘Europa Informada’, financiado por el Parlamento Europeo.

© María Page