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La subasta de los bienes que sacaron del Pazo de Meirás deja a los Franco más de medio millón de euros

La subasta de los bienes que sacaron del Pazo de Meirás deja a los Franco más de medio millón de euros

Tras dos jornadas consecutivas, la puja termina con la venta de un maletín dedicado "al Generalísimo" por 19.000 euros que tenía un precio de salida de 350 y una fotografía dedicada del Rey Juan Carlos por la que alguien ha pagado 8.000

El fetichismo franquista dispara los precios en la subasta del Pazo de Meirás: una foto de Franco por 2.250 euros y un tapiz por 9.000

La subasta de los objetos que la familia Franco sacó del Pazo de Meirás (Sada, A Coruña) ha finalizado este miércoles dejando a los herederos del dictador más de medio millón de euros. Los más de 600 artículos que los Martínez-Bordiú Franco encargaron subastar a Magna Art Auctions, situada en el barrio Salamanca de Madrid, han sido adjudicados por 524.925 euros, aumentando con creces la recaudación respecto al precio de salida de los lotes, situado en 188.000 euros. Al montante total hay que restar el porcentaje que se quedará la casa de subastas, que suele situarse entre el 5 y el 15%.

Entre los bienes más disputados ha estado el maletín “personal” en piel marrón del dictador, que tenía un precio de salida de 350 euros y ha sido vendido finalmente por 19.000. La cartera tiene una inscripción que reza “al Generalísimo Franco Caudillo de España y Jefe Nacional de Falange Española Tradicionalista y de las JONS”.

Además de algunas antiguedades y porcelanas decorativas, parte de los bienes más cotizados y que más subieron su precio en la subasta han sido los que cuentan con simbología franquista o relacionada con la familia: entre ellos, un joyero de plata con la inscripción “CARMENCITA” (en referencia a la hija de Franco y Carmen Polo), que es el tercer objeto con un precio de puja más alto (precio de salida 120 euros, vendido finalmente por 14.000).

La venta más cara ha sido un conjunto de ocho espingardas —arma de fuego de cañón largo— procedente de Marruecos, que ha alcanzado los 20.000 euros. Un tapiz con el escudo franquista, que la casa de subastas presenta en su catálogo como escudo de la Monarquía Hispánica, fue vendido por 9.000 euros tras arrancar con un precio inicial de 850. Otro de los artículos que más atención despertó fue la fotografía del Rey Juan Carlos con una bandera del régimen detrás y una dedicatoria al dictador: “Al Excelentísimo Franco, con mucho cariño y mucho respeto. Juan Carlos”. Tras salir a subasta por 200 euros, alguien pagó 8.000 por llevársela a casa.



Había también retratos del dictador: uno militar por 1.400 euros, tras un precio de salida de 300 euros, y otro que ha conseguido 1.100 euros tras arrancar en los 100 euros. Durante los dos días que ha durado la subasta, que se vio desbordada por momentos en su modalidad online, los precios de la inmensa mayoría de productos no dejaron de ascender. Por segundos se iban acumulando las pujas tanto en la sala como vía Internet o teléfono, con ofertas procedentes de España y del extranjero.

El director de la casa de subastas, José Miguel Carrillo de Albornoz, vizconde de Torre Hidalgo, ha calificado el resultado de “rotundo” y de magnífico éxito“. Poco antes de que empezara la subasta, afirmaba que se trataba de una puja ”como otra cualquiera“, pese a que el fetichismo franquista ha disparado los precios. Solo 12 lotes han quedado sin vender.

Entre las ventas más destacadas está la de la fotografía “coloreada” de 53x45 cm de la familia del dictador, que partía de los 80 euros y fue ascendiendo hasta los 2.250 definitivos. Había quienes minutos antes del inicio de la subasta, reconocían ante los medios de comunicación que iban a por algún objeto del Pazo de Meirás por su admiración a Franco. Un cuadro de la residencia de verano del dictador dedicado a su hija acabó vendiéndose por 6.000 euros, 120 veces más que su precio de salida (solo 50 euros).

Bastante 'peleados' fueron también los lotes de menaje grabados con el escudo del dictador o su familia. Unas copas de vidrio se vendieron por 2.750 mientras que un lote para consomé que salía en 150 euros fue comprado por 1.500 entre decenas de pujas que prácticamente no le daba a tiempo a enunciar en voz alta a la directora de la subasta antes de que subieran.

Los bienes subastados son los que la familia sacó del Pazo de Meirás después de que la Justicia dictaminara que es de propiedad pública y no de los herederos. La Abogacía del Estado reclamó como propios una parte de las propiedades, pero no todas. Las asociaciones memorialistas denuncian el “enriquecimiento ilícito” de la familia y sospechan que parte de los bienes podrían ser públicos.

Gráficos elaborados por Yuly Jara.

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El fetichismo franquista dispara los precios en la subasta del Pazo de Meirás: una foto de Franco por 2.250 euros y un tapiz por 9.000

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Los nostálgicos de la dictadura franquista se ha dado cita en la puja de cientos de objetos, que seguirá este miércoles tras más de seis horas de jornada en la que un cuadro dedicado a la hija del dictador ha multiplicado por 120 su precio de salida y alguien ha pagado 9.000 euros por un tapiz con el escudo del régimen

La subasta de los bienes que los Franco sacaron del Pazo de Meirás: “Vengo a por un recuerdo de la España franquista”

La cola llega hasta la puerta y ya debería haber comenzado la subasta hace más de diez minutos. Público clásicamente vestido entra en un goteo constante a la casa de subastas Magna Art, situada en el exclusivo barrio Salamanca de Madrid, para intentar hacerse con alguno de los objetos que Franco atesoró en el Pazo de Meirás de Sada (A Coruña) desde 1938. Sus herederos los han empezado a vender este martes en una subasta inédita en la que la carrera por llevarse a casa una reliquia del franquismo ha inflado los precios y ha saturado los sistemas informáticos al inicio de la jornada.

Porcelanas, lámparas, alfombras, pinturas, relojes, muebles y otros artículos de decoración y menaje que poblaron la residencia de verano ocupada por Franco desde la Guerra Civil han ido vendiéndose uno a uno mientras el precio de salida se quedaba atrás en cuestión de segundos. La subasta se ha prolongado durante más de seis horas, con pujas hasta bien entrada la noche, sin que aún así haya dado tiempo a sacar a la venta todos los lotes. La puja seguirá este miércoles, pero hasta ahora se han adjudicado 250 lotes con los que la familia Franco ya ha recaudado 247.500 euros, a los que hay que restar lo que perciba la casa de subastas. En total, el catálogo está compuesto por 689 bienes.

Todos los objetos han superado su valor inicial y algunos lo han hecho con creces: ha sido el caso de la fotografía “coloreada” de 53x45 cm de la familia del dictador en la que aparecen él, su mujer, Carmen Polo, y su hija Carmen. Las pujas han ido subiendo como la espuma desde que se ha ofertado el lote partiendo de los 80 euros de precio inicial hasta los 2.250 definitivos. Lo mismo ha ocurrido con el cuadro de Isabel de Cubas y Gerdtzen, condesa de Morata de Jalón, que precisamente retrata el Pazo de Meirás con una dedicatoria en la parte trasera: “Para mi querida Carmen Franco con todo mi cariño”. Su precio de salida era de solo 50 euros, pero ha acabado adjudicado por 6.000, 120 veces más.

Junto a las ofertas presenciales, ha sido posible comprar por teléfono y vía online, tanto en España como desde el extranjero. Al tiempo que el personal de la casa de subastas atendía las llamadas en directo y gestionaba las pujas por la web, la directora se ocupaba de quienes con la paleta en alto ofrecían más dinero desde la sala.

Algunas cosas han concentrado decenas de pujas y se han disputado durante varios minutos. Por ejemplo, un tapiz con el escudo franquista ha desatado una 'pelea' entre un comprador telefónico y otro que intervenía desde fuera de España a través de plataformas internacionales. Finalmente, se lo ha llevado este último por diez veces más de su precio de salida: 9.000 euros frente a los 850 de la tasación.

Medio siglo después de la muerte del dictador todavía hay quienes pagan grandes sumas de dinero por objetos que supuestamente podría haber usado el responsable de implantar en España un régimen de muerte y represión durante cuatro décadas. El personal de la casa de subastas reconoce que ha habido franquistas declarados pujando por estos bienes, pero aseguran que también coleccionistas o “interesados” en la Historia de España. El Pazo de Meirás es de titularidad pública desde 2020, cuando la Justicia condenó a los Franco a devolvérselo al Estado.

“Todos los españoles deberían tenerlo”

Pocos minutos antes de arrancar, a las puertas de la sala algunos de los asistentes agachaban la cabeza para evitar a los periodistas mientras otros no dudaban en erigirse en admiradores de Franco: “Vengo a por un recuerdo del Pazo de Meirás, que es algo que todos los españoles deberíamos tener”, decía una mujer ataviada en joyas y abrigo de piel que afirmaba tener “cariño y respeto” por el dictador.

Otra mujer acudió para llevarse a Galicia, donde “también” tiene un pazo, algo de Meirás. Y “no porque pertenezca a Franco”, sino porque le gustan “las cosas”, asegura. Entre ellas, le interesaba especialmente un juego de platos para consomé que están decorados con el escudo de la familia Franco. Eso sí, tendrá que esperar a este miércoles para hacerse con ellos porque aún no han salido a subasta.

Entre los que sí han sido vendidos, hay varios objetos que han disparado su precio ampliamente: una jarra de pico en cerámica esmaltada de Talavera de la Reina ha sido adquirida por 10.000 euros partiendo de un precio inicial de 350. Un par de pequeños leones decorativos de porcelana azul ha multiplicado por diez su valor de partida y han sido adjudicados finalmente por 3.500 euros. El interés se ha desatado también por una pareja de figuras decorativas de madera que representan a dos “niños mártires” cuyo valor inicial era de 120 euros y se ha vendido por 5.000 euros.

Imágenes, cuadros y artículos religiosos han despertado la atención de los compradores. Entre ellos, los varios lotes de vestimentas litúrgicas que estaban en la capilla del pazo gallego, vendidos por entre 600 y 800 euros. La lámpara de hierro forjado que colgaba del techo de la biblioteca partió de un valor inicial de 450 euros y alguien ha dado por ella 2.000 euros. Alguno de los objetos que han alcanzado precios más altos son un óleo de San Francisco que se atribuye al círculo de Luis Tristán (6.000 euros) o los 4.000 por los que se ha vendido un cuadro de Santa Teresa del siglo XVII.

La subasta ha disparado la indignación de las asociaciones memorialistas, que denuncian que la familia Franco pueda “hacer caja” y enriquecerse con estas propiedades. La Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de A Coruña (CRMH) llevaba semanas denunciando la “pasividad” de la Xunta de Galicia y el Gobierno central, a los que reclama una intervención en la puja para “verificar” si estos artículos pueden tener la condición de “bienes de dominio público”.

En total, el catálogo incluye más de 600 objetos que la familia Franco sacó del Pazo de Meirás el pasado verano, cuya titularidad pública confirmó el Tribunal Supremo este año. La Abogacía del Estado reclamo una parte de los bienes que estaban dentro del palacio y que consideraba públicos y, el resto se quedó en manos de los herederos del dictador. Entonces, los Martínez-Bordiú Franco encargaron a Magna Art Auctions que subastara los bienes. Es una puja “normal, como otra cualquiera”, decía ante los medios de comunicación al comienzo de la tarde su director, José Miguel Carrillo de Albornoz, que ostenta el título de vizconde de Torre Hidalgo.

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La subasta de los bienes que los Franco sacaron del Pazo de Meirás: "Vengo a por un recuerdo de la España franquista"

La subasta de los bienes que los Franco sacaron del Pazo de Meirás: "Vengo a por un recuerdo de la España franquista"

Entre el interés disparado por los admiradores del régimen franquista y las críticas de las asociaciones memorialistas, este martes se adjudicarán cientos de objetos, entre los que está un maletín del dictador o la fotografía que le dedicó Juan Carlos I, con un precio de salida de 200 euros

El Supremo confirma la sentencia que ordena a los nietos de Franco devolver al Estado el Pazo de Meirás

No deja de sonar el teléfono. La casa de subastas lleva apenas una hora abierta, pero su personal se afana en responder las llamadas de quienes aspiran a hacerse con uno de los objetos de esta puja “especial y única”. Así la define Magna Art Auctions, la empresa a la que la familia Franco ha encargado vender los bienes que retiró del Pazo de Meirás en verano. La subasta es este martes 27 en su sala de Madrid, en el barrio de Salamanca, considerado “zona nacional” durante la Guerra Civil. “Está generando mucho interés, ya lleva varias pujas”, se oye decir a una empleada al teléfono.

En la galería no cabe un objeto más, hasta los despachos están repletos de porcelanas, lámparas, alfombras, pinturas, relojes, muebles y otros artículos que poblaron la residencia de verano ocupada por Franco durante las cuatro décadas de dictadura y otros que fue acumulando allí la familia. En total son 689 lotes que escudriñan con atención varios interesados. “Es de 1991 o sea que Franco ya estaba muerto”, informa una de las trabajadoras de la sala a una mujer que pregunta por un cenicero de plata. “Oh, vaya...”, responde decepcionada antes de seguir consultando piezas.

El pasado mes de julio, los Franco sacaron del pazo lo que fue considerado de su pertenencia y que el Estado no reclamó después de que la Justicia dictaminara que el inmueble de Sada (A Coruña) es de propiedad pública. Son estos los bienes que se subastan este martes, entre los que hay objetos comunes de valor y otros con iconografía del régimen: desde un armario en madera de castaño con el águila y el yugo y las flechas, con un precio de salida de 700 euros, al tapiz repostero con el escudo franquista (850 euros) o dos retratos de Franco que oscilan entre los 100 y 300 euros.

El maletín "personal" de Franco y la fotografía dedicada del Rey Juan Carlos, en la exposición de la subasta.
El maletín "personal" de Franco y la fotografía dedicada del Rey Juan Carlos, en la exposición de la subasta.

La galería los describe en su catálogo por su estilo, su época y su estado de conservación, pero no son objetos de una herencia cualquiera. Personal de sala admite que es una subasta “especial” con un atractivo “diferente” al de otras pujas, no solo por su origen, sino por el interés que está despertando entre admiradores de Franco y nostálgicos de la dictadura que pugnan por llevarse a casa alguna de las cosas que supuestamente usó el dictador. Muchos son hombres mayores, pero también jóvenes “de 18 o 20 años” que no acuden a pujar pero están atraídos por el significado de la subasta, reconocen los trabajadores.

Los precios de salida van de los 20 a los 5.000 euros, que es la cifra adjudicada a un óleo sobre lienzo de San Francisco atribuido al círculo de Luis Tristán. Sin embargo, no es ni de lejos el artículo más cotizado. La sede de Magna Art Auctions, dirigida por José Miguel Carrillo de Albornoz, vizconde de Torre Hidalgo, lleva recepcionando pujas desde que la exposición se abriera al público, ya sea por teléfono o en persona. Por eso, la compañía asume que los precios por el que se venderán definitivamente los lotes serán muy superiores debido a que los importes están “inflados” de antemano.

Catálogo de la subasta.
Catálogo de la subasta.

“Muchos vienen directamente pidiendo algo que usaran los Franco. Hay quienes directamente dicen 'soy franquista'”, explican los trabajadores de la sala, que cada día atienden, escuchan y enseñan los objetos a los interesados que la visitan. Un hombre que lleva un rato observando varios de los artículos asegura que pujará este martes por alguno de ellos, aunque aún no ha decidido cuál. Lo que tiene claro es que lo que busca es “un recuerdo”. “Porque tengo una opinión muy buena de la España de Franco”, afirma.

Algunas cosas ya han multiplicado ampliamente su precio de salida. Entre ellas está el maletín “personal” de piel marrón dedicado “al Generalísimo Franco Caudillo de España y Jefe Nacional de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S”, según indica el catálogo. Su valor inicial es de 350 euros, pero más de veinte personas ya han pujado por más dinero. Ocurre lo mismo con la fotografía del rey Juan Carlos con la bandera franquista detrás y una dedicatoria manuscrita que le regaló al dictador en 1970: “Al Excelentísimo Franco, con mucho cariño y mucho respeto. Juan Carlos”. Su precio de salida es de 200 euros.

Hay interés por las casullas y otra indumentaria litúrgica que había en la capilla del Pazo de Meirás, por la raqueta de tenis Wilson (70 euros) o por los juegos de sábanas de dos tipos que se subastan: unos con la F bordada y la corona ducal de la hija del dictador y otras con el escudo personal de Franco, con precios de salida de 180 euros. También son codiciadas las piezas de vajilla y cristalería con diferentes escudos ligados al régimen o al propio dictador, cuyos precios van de los 150 a los 650 euros. Un pergamino genealógico con antepasados de Franco sobre terciopelo alcanza el valor inicial de 1.200 euros y hasta los 2.500 llega un conjunto de ocho armas procedente de Marruecos.

La colección incluye una fotografía coloreada del dictador, su mujer, Carmen Polo, y su hija o un fotomontaje de la concentración que el régimen celebró en la Plaza de Oriente el 1 de octubre de 1975. Hay sillas, arcones, maquetas de barcos, baúles, camas, y objetos que decoraban los diferentes espacios del Pazo de Meirás, entre ellos, varias esculturas, dos parejas de torcheros de madera por 2.500 euros cada una o un par de armaduras toledanas (500 euros) que estaban en el vestíbulo del palacio, que es Bien de Interés Cultural (BIC).

“Enriquecimiento ilícito”

En septiembre de 2020 la Justicia condenó a los Franco a entregar al Estado el Pazo de Meirás y en marzo de este año el Tribunal Supremo puso punto y final al periplo judicial. Por el camino, un juzgado de Madrid dio la razón a la Abogacía del Estado en su reclamación de más de 500 objetos que los herederos del dictador pretendían mantener en su poder y que se dictaminó que pertenecen al erario público. Muchos de ellos ya estaban en Meirás cuando era de la escritora Emilia Pardo Bazán.

Imagen del vestíbulo del Pazo de Meirás con parte de los objetos que se subastan.
Imagen del vestíbulo del Pazo de Meirás con parte de los objetos que se subastan.

Sin embargo, las organizaciones memorialistas consideran que “parte” de los objetos que se subastan y que la familia ha podido quedarse podrían también tener esa naturaleza y “no deberían ser fuente de enriquecimiento” de los herederos de Franco. La Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de A Coruña (CRMH) ha encontrado fotografías que “atestiguan” que, por ejemplo, las dos armaduras del vestíbulo ya estaban allí instaladas antes de 1938, cuando Franco ocupó el espacio.

Por eso, su presidente, Carlos Babío, reclama al Gobierno central y a la Xunta de Galicia su “intervención” en la puja de este martes a fin de “verificar” si los artículos de la subasta “pudieran tener la condición de bienes de dominio público o estar sujetos a otro régimen legal de tutela y protección”. “Sabemos que los Franco expoliaron el pazo antes de 2020, pero resulta bochornoso que se siga permitiendo el enriquecimiento ilícito de esta familia”, apunta Babío.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) pidió hace unos días al Gobierno que instara a la suspensión cautelar de la subasta a través de la Fiscalía “hasta que la familia Franco demuestre que estos objetos son de su propiedad y no fueron regalos a la jefatura del Estado” porque “entonces pertenecerían a Patrimonio Nacional”. La organización carga también contra el catálogo de la puja, en el que la casa de subastas asegura que el pazo “ha pertenecido” a la familia Franco “durante muchas décadas”. “Es una falsedad que ha quedado demostrada documental y judicialmente”, asegura.

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