Empleaban herramientas de comunicación cifrada para eludir el rastreo y difundían indicaciones para cometer actos vandálicos y de sabotaje y para desbordar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
Detenido en el municipio valenciano de Picanya un joven como presunto impulsor del movimiento Blocus en España
La Guardia Civil ha detenido en Tenerife a dos personas, una de ellas de 16 años, por la convocatoria de actos violentos y que, presuntamente, son los líderes en la isla del movimiento Blocus, que en Francia ha realizado una convocatoria masiva para alentar disturbios y saqueos.
Esta organización había difundido en redes sociales una convocatoria para este fin de semana en las calles de Santa Cruz de Tenerife con el objetivo de generar disturbios, motivo por el cual el Ayuntamiento de la ciudad movilizó a todos los agentes de la Policía Local disponibles para el sábado, y el Cabildo de Tenerife pidió a la Delegación del Gobierno incrementar la seguridad en la ciudad.
La investigación, llevada a cabo por unidades especializadas de la Guardia Civil, se inició al detectar una intensa actividad en canales digitales de mensajería instantánea y plataformas de redes sociales.
Los detenidos, detallan fuentes del Instituto Armado, tenían “un modus operandi importado y cuidadosamente planificado”, que incluía herramientas de comunicación cifrada para eludir el rastreo policial.
A través de ellas, difundían consignas de sabotaje en grupos cerrados, con mapas de actuación e instrucciones precisas sobre cómo actuar de forma coordinada para desbordar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y consumar actos vandálicos y de pillaje.
Una vez que se accedía a estos grupos de comunicación los administradores se encargaban de dar las directrices oportunas, instigando a la acción directa, la quema de mobiliario urbano para obstaculizar la acción policial, métodos de agresión a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y la ejecución de asaltos simultáneos a grandes superficies comerciales, detalla la Guardia Civil.
Tras haber realizado una serie de indagaciones se ha logrado la identificación plena de los dos líderes y organizadores principales del movimiento Blocus en Tenerife.
De esta forma, recalca la Guardia Civil, se ha podido detener a los cabecillas y “neutralizar los canales de difusión antes de que la movilización se haya materializado en las calles”.
La operación ha sido coordinada por la Sección de Criminalidad Informática de la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife.
Los detenidos serán puestos a disposición del juez competente y el Ministerio Fiscal, para la adopción de las medidas cautelares que se estimen oportunas.
Durante el rescate de la embarcación, donde viajaban más de 100 personas, un helicóptero de Salvamento tuvo que evacuar en estado grave al Hospital de La Candelaria, en Tenerife, a una niña de alrededor de dos años
Cuatro personas han muerto a bordo de un cayuco que partió hace ocho días hacia Canarias desde Gambia con 115 ocupantes y ha sido rescatado esta madrugada al sur de El Hierro, según datos aportados por Salvamento Marítimo y por los propios supervivientes.
Aunque en un primer momento se informó de que uno de los fallecidos era un bebé, porque así figura por error en su informe operativo, pero posteriormente el Juzgado de El Hierro ha confirmado a EFE que los dos cadáveres recuperados son varones jóvenes adultos. Los otros dos cuerpos fueron arrojados al mar por sus compañeros durante la travesía.
Durante el rescate de la embarcación, un helicóptero de Salvamento tuvo que evacuar en estado grave al Hospital de La Candelaria, en Tenerife, a una niña de alrededor de dos años.
La pequeña viajaba con sus padres. El progenitor es uno de los fallecidos cuyo cuerpo seguía en el cayuco, según ha corroborado la madre en el muelle de La Restinga a los servicios de emergencia.
Cinco ocupantes más del cayuco han sido derivados al Hospital de El Hierro para ingresarlos por diversas patologías.
La operación la puso en marcha el 112 de Canarias sobre las 22.55 horas del jueves, tras comunicar a Salvamento Marítimo que había recibido dos llamadas de socorro realizadas desde un cayuco que se dirigía a El Hierro, en una posición sin determinar.
El centro de coordinación de Santa Cruz de Tenerife movilizó de urgencia al helicóptero Helimer 204 y a la Salvamar Navia, embarcación esta última que localizó al cayuco sobre la 1.00 de la madrugada a unos 68 kilómetros al sur de La Restinga.
Cuando el barco de rescate llegó a esa posición, se encontró con un cayuco cargado con 113 personas, entre ellas dos ya fallecidas y una niña pequeña en muy mal estado, a la que evacuó el Helimer.
La Salvamar Navia llegó al puerto sobre las 4.00 de la madrugada con los 110 supervivientes restantes, entre los que hay ocho mujeres y ocho menores.
Todos ellos han recibido las primeras asistencias en el muelle de La Restinga por parte de personal del Servicio Canario de la Salud y de la Cruz Roja.
Estas cuatro nuevas muertes en la Ruta Atlántica se produce cuando está a punto de cerrarse un mes de octubre en el que se ha producido un claro repunte en las salidas de pateras y cayucos hacia Canarias, con más de 4.000 personas llegadas a las islas en un solo mes, según un recuento provisional difundido por la comunidad autónoma.
Gabriel González recibió "insultos y gestos intimidatorios" con el puño cerrado durante el debate de una moción para recuperar la memoria democrática
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Estupor ante los hechos acontecidos este martes en el Ayuntamiento de Adeje. El concejal de Vox, Christian Pablo Comellas Barreneche, llamó “hijo de puta” y espetó “me tienes hasta los cojones” al concejal de Podemos Gabriel González durante el pleno municipal, según la denuncia del propio González, que relata además gestos intimidatorios con el puño cerrado mientras defendía una moción para recuperar la memoria democrática y reconocer a las víctimas de la represión franquista.
Podemos Canarias denuncia “la violencia política, el insulto como herramienta, el gesto amenazante como advertencia de una ultraderecha que ha dejado de disimular y campa cada vez más a sus anchas en las instituciones”.
“Que un concejal tenga que debatir el reconocimiento de las víctimas del franquismo mientras otro le insulta y le enseña el puño insinuando una futura agresión no es un incidente menor: es una prueba de hasta dónde está dispuesta a llegar la derecha radical cuando se siente impune”, denuncia la formación.
Los hechos, según el relato del edil de Podemos, ocurrieron durante su intervención en el pleno. Mientras González defendía la moción, el concejal de Vox se dirigió a él con las citadas expresiones y levantó repetidamente la mano con el puño cerrado, unos gestos que el concejal interpretó como una amenaza directa de agresión física. “Un pleno municipal debe servir para debatir propuestas y defender ideas, no para amedrentar a quien piensa diferente. Que un representante público recurra a insultos como me tienes hasta los cojones o eres un hijo de puta, acompañados de gestos que parecen anunciar un puñetazo, es inadmisible. Ninguna diferencia política justifica este comportamiento”, ha declarado Gabriel González.
“Esto no fue una discusión acalorada. Fue una intimidación calculada, con testigos, en el corazón de la institución que debe representar a toda la ciudadanía. Y quien insulta, amenaza y señala con el puño no está debatiendo: está intentando que el que piensa distinto se calle. Eso tiene un nombre, y no es libertad de expresión”, subraya.
Objeto de la moción
La moción presentada por González propone desarrollar medidas municipales para reconocer a las víctimas de la represión franquista en Adeje, en el marco de la Ley 20/2022, de Memoria Democrática: reconocer a las víctimas y a sus familias, colaborar con las asociaciones memorialistas y divulgar las historias de quienes sufrieron persecución por defender la legalidad republicana. La documentación recopilada identifica provisionalmente a 36 personas nacidas o residentes en Adeje sometidas a procesos de persecución política. Entre ellas figuran representantes municipales republicanos, personas vinculadas a organizaciones políticas y sindicales, docentes y trabajadores. La propuesta busca además estudiar medidas de reconocimiento público y recuperar las historias personales que la dictadura trató de silenciar.
Podemos Canarias subraya la obscenidad del contraste: en el mismo pleno en el que se ponían nombres y apellidos a las víctimas de la represión, un representante de Vox respondía con insultos y con el puño cerrado. “Recordar a estas personas no significa reabrir heridas. Significa dignificar a las víctimas, combatir el olvido y fortalecer la democracia. Y algunos no soportan ni eso”, señala la formación.
Podemos Canarias advierte de que losdiscursos de odio impulsados por la ultraderechay la normalización de las actitudes violentas deterioran la convivencia y debilitan la confianza de la ciudadanía en las instituciones. Cuando el insulto y el gesto intimidatorio sustituyen al argumento, no se ataca solo a una persona: se atacan las reglas básicas del pluralismo democrático. “La ultraderecha ha entendido que puede gritar, insultar y amenazar sin consecuencias. Y cada vez que una institución mira hacia otro lado, le da permiso para la siguiente vez. Hoy es un concejal de Podemos en Adeje. Mañana puede ser cualquier persona que se atreva a defender la memoria, la igualdad o los derechos sociales”, advierte González.
La formación considera especialmente grave que una iniciativa dedicada a recuperar la memoria de quienes sufrieron persecución política se vea acompañada de un episodio de hostilidad de esta naturaleza. “No vamos a permitir que el miedo sustituya al debate democrático. Defender la memoria de quienes sufrieron la represión también significa proteger hoy las libertades y los derechos de toda la ciudadanía”, afirma
Por todo ello, Podemos Canarias exige la condena pública e inequívoca de Vox y de su dirección en Canarias a los insultos y gestos intimidatorios de su concejal en Adeje, y reclama que los hechos consten en el acta del pleno y que la corporación municipal los rechace de forma expresa. Asimismo, demanda que se active el protocolo de convivencia y respeto institucional para que ningún representante público vuelva a ser insultado o intimidado en el ejercicio de sus funciones, y emplaza al alcalde y al resto de grupos municipales a pronunciarse con claridad, “porque el silencio ante el matonismo también lo legitima”.
“Frente al matonismo y el fascismo, más democracia; frente al odio, más derechos y más convivencia”, ha concluido Gabriel González.
Podemos Canarias reclama respeto institucional y un rechazo inequívoco de cualquier comportamiento intimidatorio. La democracia está en juego cuando se pretende imponer el miedo en lugar de defender las ideas mediante la palabra.
Canarias Ahora se ha puesto en contacto con Vox para recabar su versión de los hechos, pero desde la formación han declinado hacer declaraciones.
El podcast ‘Hogar de cenizas’ habla con los afectados del volcán para entender por qué nos cuesta tanto construir un hogar
Episodio 4 - ¿Hay hogares que vale la pena dejar ir?
El 19 de septiembre de 2021, Eva tuvo que marcharse de su casa, porque a pocos kilómetros montaña arriba había erupcionado un volcán. Cinco años después, aunque su casa finalmente se librase de la lava, sigue viviendo en un contenedor. ¿Qué ha fallado en La Palma para que 110 familias no hayan podido reconstruir su vida?
Rayco, que vivía en el centro de Todoque, ha comprado una finca con un pajero para reformar en Mazo, a 50 minutos de su antigua casa. “Cada vez que quiero socializar tengo que atravesar media isla. Si viviese en el Oeste me sentiría más acogido, allí es donde me crie, pero está todo carísimo”.
Vicente entraba en su casa cada semana para barrer ceniza. No barría el suelo, barría el tejado: su vivienda había quedado totalmente sepultada por la lluvia de piroclasto. Limpiaba la ceniza, sabiendo que tras marcharse, su casa volvería a quedar tapada. “Llegué un día y me di cuenta de que ya no había casa. Tenía que descubrirla yo. Tenía que desenterrarla”. Vicente dejaba unos palos sobresaliendo de la chimenea para saber, al regresar, donde comenzar a excavar de nuevo y no perder de vista la casa bajo un manto de ceniza.
Vicente, uno de los afectados por el volcán de La Palma.
El volcán Tajogaite cumplió el pasado 19 de septiembre cinco años, pero no todas las familias de la isla han podido recuperar su hogar. En total, la lava se llevó 1.600 casas y dos barrios enteros -El Paraíso y Todoque- que han quedado bajo un manto de roca negra.
Por vivienda afectada, el Gobierno central ha concedido una ayuda de 60.000 euros, el Gobierno canario, 30.000 más, y el Cabildo otros 10.000. Quién tuviera la vivienda asegurada, ha podido recibir del Consorcio el valor de su casa. Pero para recibir todo esto, lo esencial es tener una casa. Y sobre el papel, muchos afectados no la tenían. ¿Cómo es posible?
En La Palma, donde el salario mínimo es regla y la mayor parte del territorio no es urbanizable -por lo tanto, el que hay es caro- muchos vecinos levantan sus casas poco a poco, a lo largo de los años, partiendo de pequeños cuartos de apero en una finca o en un terreno rústico. Y nunca llegan a regularizar esa vivienda. Hay quién diría que es picardía. Para muchos es necesidad.
En este contexto, mucha gente no ha podido siquiera demostrar que han sido afectados por un volcán porque no vivían oficialmente en la zona.
En La Palma, el volcán no solo se lleva cuatro paredes. Se lleva el esfuerzo de años de levantar una casa, piedra a piedra, y se lleva a los vecinos que han ayudado a levantarla. Porque cuando la mano de obra es cara, en La Palma las “gallofas” ganan terreno y es la comunidad quién ayuda en la obra. Hace cinco años, el volcán se llevó las paredes, pero también separó a los vecinos.
Calle de casas contenedor de los afectados por el volcán de La Palma.
Los contenedores
No son casos aislados, sino que se trata de uno de los principales problemas de esta erupción, y da respuesta a por qué, cinco años después, 110 familias siguen viviendo en los “barracones”, que se construyeron como medidas supuestamente temporales.
La vida en estos contenedores no es sencilla: quién vive ahí ahora, antes del volcán solía vivir en una casa terrera, con su huerta y animales. Los contenedores tienen unos 50 metros cuadrados y están situados en un parking. En la localidad de Los Llanos, los vecinos se quejan de la falta de insonorización y de aislamiento, tanto del frío como del calor. Eva cuenta que no es capaz de sentir el contenedor como un hogar porque “no estoy en mi ambiente, porque no puedo moverme. De aquí al sofá, del sofá a la cama, de la cama al sofá. Salir no salgo, porque todo el mundo ahí afuera está con la oreja pegada”.
Viviendas en contenedores para personas afectadas por el volcán, que humea detrás, al fondo.
Otra dificultad por la que están pasando los afectados es la adaptación a un formato de vida no acorde con sus costumbres. “Vivíamos entre familias y nos llevábamos muy bien con todos los vecinos”, cuentan dos hermanas de La Laguna, barrio que se perdió parcialmente. En los lugares afectados, lo más habitual era vivir en lugares con huerto o jardín, lo que contrasta con el reducido espacio del contenedor. “Árboles frutales, naranjos, orquídeas. Teníamos de todo. Nosotras estábamos acostumbradas a vivir en casas terreras. Y eso está debajo del volcán”.
Eva concluye: “El container no está para vivir personas. Esto es de chapa. La chapa está pensada para meter muebles y animales, y nosotros no somos eso”.
El estatus de damnificado
Los vecinos damnificados han podido construir de manera legal en terreno rústico. Pero, ¿quién se considera damnificado del volcán? Ahí radica otro de los grandes problemas.
Rayco no se considera damnificado a efectos legales, ya que su casa estaba a nombre de sus padres. Por tanto, no ha podido acogerse a las ayudas y facilidades para construir que ofrecen las Administraciones. Lo mismo le sucede a aquellos que, tras el fallecimiento del propietario original, no actualizaron el registro de la propiedad. Si el propietario de la vivienda está muerto, sus herederos -hijos, sobre todo- no han podido recibir las ayudas por la pérdida de la casa, aun estando empadronados en ella.
Vecinos desalojando sus casas en La Palma durante la erupción.
Vicente ha tardado tres años en recibir la consideración de afectado. Su casa sigue en pie, aunque quedase sepultada bajo la ceniza. “Se ha pagado el valor de lo perdido bajo la lava. Pero ¿qué ocurre con estas viviendas que están deterioradas, con grietas, no hay paredes, no hay servicios...? Para esto no ha habido ninguna dotación”. Vicente no puede habitar su casa, porque hasta su barrio en Las Manchas todavía no llega ninguna carretera, ni agua o luz. Es un barrio todavía sepultado por la ceniza. Tan solo algunas viviendas como la suya sobresalen de entre el desierto negro.
Muchos vecinos denuncian violencia burocrática. “ Vas al Ayuntamiento y todo son problemas. Como si no fueras afectada, ¿sabes?”, cuenta Esther, que perdió la casa el último día de erupción y quiso reconstruir sobre la lava, en su propiedad. “ Para construir, tuve que pedir que me quitaran de la zona de exclusión. Me quitaron, después me volvieron a poner, sin dar explicaciones. Pedíamos permiso para aplanar, para quitar la lava. Te cobran hasta por los permisos para aplanar el terreno. Encima que pagas al palista, te cobra el ayuntamiento. Todo son problemas”.
Una mujer llora sentada sobre sus cosas después de vaciar su casa por la amenaza del volcán de La Palma.
La pérdida del hogar
Es difícil sentir un hogar allí donde es difícil construir un proyecto de vida. La incertidumbre ha inundado las vidas de sus vecinos, y preguntas como “¿hasta cuando podré quedarme en el contenedor?”, o “¿cuándo podré empezar reconstruir mi casa?” se arremolinan en la mente de los vecinos.
“Vecinos que nacieron ahí, se criaron ahí, y de pronto toda tu raíz… ¿qué pasa con toda esa parte que desaparece y no queda rastro?”, relata Belqui, cuya casa en el barrio de Tajuya se salvó por muy poco.
El volcán se ha llevado, en tan sólo 85 días, lo que para muchos vecinos es el esfuerzo de 30 años de trabajo. Y les ha quitado, además del esfuerzo, y en contraposición, el descanso. Porque un hogar también es poder llegar a casa y tumbarse en el sofá, sabiendo que nadie ni nada interrumpirá ese momento.
Durante cinco años, los vecinos damnificados han pasado por muchas ubicaciones, pero ninguna a largo plazo, y ninguna donde poder descansar plenamente. Habitaciones en albergues, contenedores, casas de familiares o alquileres temporales han compuesto algunas de las soluciones aportadas a los vecinos. Pero llevando siempre una maleta a cuestas, es difícil construir un hogar.
Todos estos testimonios y sentimientos, en el podcast Hogar de Cenizas, de Canarias Ahora y elDiario.es.