Jordi Rodríguez, asesor inmobiliario: "Tu próximo inquilino moroso podría ser la Administración Pública"
Tanto el mercado del alquiler como el de compraventa atraviesan un escenario marcado por unos precios cada vez más difíciles de asumir, unas condiciones de acceso exigentes y una oferta insuficiente en las zonas con mayor demanda. La dificultad para emanciparse, encontrar un alquiler asequible o reunir los ahorros necesarios para comprar una casa ha terminado por trasladar el problema a las calles, donde las reivindicaciones por una vivienda digna han ganado protagonismo durante las últimas semanas.
El malestar social quedó especialmente patente el pasado 3 de octubre, cuando decenas de miles de personas salieron a manifestarse en más de 50 ciudades españolas para reclamar soluciones a la crisis habitacional. Las movilizaciones, convocadas por los sindicatos de inquilinos, coincidieron con el rechazo del Congreso al Real Decreto-ley 26/2026, que recogía distintas medidas para facilitar el acceso a la vivienda y reforzar la protección de los arrendatarios. Tras su derogación parlamentaria, el Gobierno aprobó el 6 de octubre un nuevo texto, el Real Decreto-ley 29/2026, publicado en el BOE el día 7 y en vigor desde el 8 de octubre.
La nueva norma recupera buena parte de las medidas anteriores e incorpora modificaciones destinadas a reforzar la protección de los colectivos más vulnerables. Sin embargo, su recorrido parlamentario todavía no ha terminado. Al encontrarse disueltas las Cortes Generales por la convocatoria de elecciones, la convalidación o derogación del nuevo decreto corresponde a la Diputación Permanente del Congreso, el órgano que mantiene determinadas funciones de la Cámara durante este periodo. Según establece la Constitución, este organismo puede debatir y votar la continuidad de los reales decretos ley dentro del plazo de 30 días desde su promulgación.
Su decisión será determinante para el futuro de unas medidas que afectan directamente al mercado inmobiliario y, especialmente, a quienes atraviesan dificultades para mantener una vivienda. Entre ellas destaca un nuevo mecanismo de protección para los inquilinos en situación de vulnerabilidad económica, que introduce una responsabilidad directa de la Administración cuando se produce un desahucio por impago.
Así actúa la Administración cuando hay un inquilino vulnerable
Jordi Rodríguez, asesor inmobiliario y experto en el mercado de la compra y venta de propiedades que se ha dado a conocer en redes sociales por su contenido divulgativo, expone los pasos que sigue la Administración cuando un inquilino se encuentra en una situación vulnerable. "Te voy a decir algo que, como propietario, te va a sonar a ciencia ficción, pero es real. Tu próximo moroso podría ser una Administración pública", comienza explicando el profesional. Esta actualización viene esclarecida en la normativa que entró en vigor el pasado 8 de octubre.
"Si tu inquilino no paga y acredita una situación de vulnerabilidad, la Administración tiene un plazo de dos meses para realojarlo o pagar la deuda. Si no actúa, asume la deuda y se frena el desahucio", agrega. De esta manera, es deber de la propia Administración hacerse cargo de la deuda en determinadas ocasiones y cuando las circunstancias son las correctas. No obstante, el experto incide en un factor que muchos no tienen en cuenta. "Pero ojo con la letra pequeña. No se fija cuándo cobrarás las siguientes mensualidades, aunque se contemplan unos intereses por demora y tu piso sigue ocupado", informa.
Esto es lo que pasa con los desahucios que no han llegado al lanzamiento
Rodríguez esclarece los casos en los que el organismo actúa de oficio para garantizar el bienestar de los inquilinos. Además, los fondos cuentan con un trato especial. "Para determinados fondos, se establece una suspensión hasta 2030 sin una compensación. También afecta a los desahucios iniciados que todavía no han llegado al lanzamiento", indica. Asimismo, compara esta situación con la sucedida en pandemia. "¿Recuerdas el COVID? Todavía hay unos propietarios esperando cobrar", concluye. De todas formas es preciso destacar que el paso por la Diputación Permanente podría ser clave.


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