Luiz Inácio Lula da Silva ha obtenido una segunda victoria en apenas 24 horas. A su triunfo inesperado e histórico en las elecciones del pasado domingo se sumó ayer la fuga de su contrincante, Flávio Bolsonaro, que huyó a Estados Unidos tras perder el fuero en Brasil. La bofetada del candidato de la derecha a sus votantes y a su país legitima aún más la victoria de Lula.
El acuerdo histórico alcanzado ayer entre el PP y Vox en el Senado no es solo importante por lo que supone –puede facilitar la revalidación de la mayoría conservadora en la Cámara Alta–, sino porque confirma la sintonía total entre ambos partidos para preparar un cambio de ciclo en España.