Comparto con bastantes ciudadanos la idea de afrontar unas elecciones trascendentes, casi como las de 1977, entre graves incertidumbres, insultos y enfrentamientos. Uno de los grandes modos de desestabilización es el activismo de una IA inexistente en anteriores comicios. Redes e IA inciden en nuestras creencias y buscan tomar el control mental de muchas personas sensatas, por no citar la gran variedad de bulos y de fake news que irán a más hasta el 29 de noviembre.