Los hijos de Warren Buffett y el marrón de heredar 150.000 millones de dólares: “Nadie debería disponer de tanto dinero, no es natural”
Las puertas se cierran con un chasquido. Una luz estroboscópica parpadea y allí, en una nube de humo teatral, aparece un tren. La risa desquiciada del cantante de heavy metal Ozzy Osbourne inunda el almacén mientras Crazy Train retumba por los altavoces. Howard Buffett sí que sabe cómo hacer una entrada triunfal. El hijo mediano de Warren Buffett es quien ha conjurado este sueño delirante en Decatur, la pequeña ciudad de Illinois donde vive. Este decorado bizarro es una muestra de una de sus pasiones personales: un centro de formación policial que ha construido aquí con fondos benéficos de su padre, el Oráculo de Omaha.

© Daniel Acker (BLOOMBERG) (EL PAÍS)

