Un dossier étudie les minorités religieuses et ethniques en Afrique subsaharienne et méditerranéenne. Quelle citoyenneté ? Quel statut social ? Les auteurs décryptent les notions de mobilité et de parentalité, et s'interrogent sur les exemples (les modèles ?) proposés par l'Algérie, le Maroc et le Sénégal. (N° 11, 2026/1, irrégulier, 15 euros. — Rabat, Maroc.)
Los derechos y libertades están en retroceso en África occidental. Ocho años después de su abolición, Burkina Faso acaba de reinstaurar la pena de muerte para delitos como la alta traición, el terrorismo o actos de espionaje. Hace un año, incluyó a la homosexualidad en la categoría de delitos con pena de cárcel, mientras su vecino Senegal endurecía hasta los ocho años de prisión los castigos contra los gais. Tanto en Burkina Faso como en Malí y Níger, el arresto y encarcelamiento de periodistas y activistas se ha convertido en moneda corriente. Hace apenas una década, esta región presumía de ser la excepción democrática de África. En la actualidad, nada menos que seis de sus 15 países están gobernados por militares o viven bajo regímenes autocráticos.
Struggling to find steady work, many migrants who have arrived recently from Senegal have adapted with a relentless sidewalk hustle, sustaining their families through street vending.