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EE UU redirige por primera vez un cohete GMLRS en pleno vuelo para destruir un objetivo en movimiento

El Ejército de Estados Unidos y Lockheed Martin han conseguido por primera vez redirigir un cohete GMLRS en pleno vuelo y destruir un objetivo móvil durante una prueba en White Sands, Nuevo México, según ha anunciado la compañía de defensa este miércoles.

Los GMLRS son una familia de cohetes de artillería guiados, impulsados por un motor de combustible sólido y diseñados para atacar objetivos terrestres. Sus versiones de alcance estándar miden 3,96 metros de longitud, tienen 227 milímetros de diámetro y una cabeza de guerra de unos 90 kilogramos, con un rango superior a 70 kilómetros, según el fabricante.

El lanzador empleado fue un M142 HIMARS, un sistema de artillería de alta movilidad montado sobre un camión con tracción en sus seis ruedas y operado por tres militares. Pesa unas 16,2 toneladas cargado, tiene una autonomía por carretera cercana a 480 kilómetros y transporta un módulo intercambiable con seis cohetes GMLRS, además de poder trasladarse dentro de un avión C-130.

Para orientarse, los GMLRS combinan las señales GPS con un sistema inercial que calcula su posición a partir del movimiento del proyectil. Su sistema de control mueve pequeñas aletas situadas en el morro para ajustar la trayectoria y alcanzar las coordenadas programadas antes del disparo.

Durante la prueba, el equipo transmitió información del objetivo al cohete ya lanzado mediante un enlace de datos Strigo y el sistema de comunicaciones RIG-360. Este último, desarrollado inicialmente para misiles antiaéreos, permite mantener comunicaciones por radio con proyectiles en vuelo con cobertura de 360 grados y proporcionarles actualizaciones para su guiado.

El avance consiste en poder modificar la información del blanco cuando el ataque ya está en marcha, algo que permite reaccionar si este cambia de posición. La importancia militar reside en ampliar las posibilidades de los GMLRS frente a objetivos móviles mediante la conexión de sensores, lanzadores y sistemas de designación existentes, sin necesidad de rediseñar por completo la munición, según la compañía.

En 2023, Lockheed Martin testeó el envío de datos actualizados del objetivo a un receptor instalado en un avión. Aquella prueba verificó las comunicaciones necesarias para redirigir un GMLRS, aunque todavía sin lanzar un cohete.

Lockheed Martin no ha divulgado la distancia del disparo, el tipo de objetivo ni un calendario de incorporación de la mejora a las unidades. Sí sostiene que el paquete de comunicaciones podría aplicarse también al ER GMLRS, la variante de alcance ampliado, y al misil PrSM.

© Lockheed Martin.

Prueba de fuego real en el Campo de Pruebas de Misiles de White Sands, demostrando que el sistema GMLRS puede actualizarse para ataques a objetivos móviles.
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