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Los comercios del centro de Madrid tapian escaparates y acortan jornadas por miedo al pillaje en Halloween

Unos operarios trabajan en la tarde de este jueves en el tapiado del escaparate de la tienda de Decathlon de la calle Fuencarral, a pocos metros de la Gran Vía. El ruido de los taladros y los martillazos se mezcla con las conversaciones de los clientes sentados en las terrazas de los establecimientos cercanos. "Más que por seguridad, es por prevención", asegura uno de sus empleados. Los posibles actos vandálicos que se pudieran producir este viernes y sábado por Halloween han animado a algunos locales del centro de Madrid a tomar estas medidas para evitar escenas como las de Barcelona y Bilbao.

Al lado de la Puerta del Sol, la tienda de Orange también ha cubierto una de sus vitrinas como medida preventiva ante la amenaza de actos vandálicos. "Lo hemos puesto hoy porque parece que hay bastante demanda en la zona y los instaladores no podían venir otro día", explica un trabajador, que subraya que los comerciantes "prefieren gastarse el dinero" en un tablón de madera que en reponer un cristal: "Es mucho más caro”. No obstante, sólo cubrirán uno de los escaparates por precaución, ya que considera que la reja metálica del establecimiento es "segura".

Otro establecimiento que volverá a cubrir sus escaparates es el Foot Locker de la calle de Preciados. El comercio ya lo hizo el fin de semana pasado, aunque desconocía que había otra convocatoria prevista por Halloween. "Nos enteramos a comienzos de esta semana. Si lo hubiéramos sabido antes, no habríamos retirado los tableros", explica uno de sus dependientes. Ahora, lo más probable es que el tapiado volverá a estar instalado a primera hora de este viernes por motivos de "seguridad". Por su parte, otros comercios, como la heladería Palazzo, aguantarán hasta el último momento antes de decidir si bajan la persiana. “No tapiaremos, lo decidiremos sobre la marcha”, explican desde el establecimiento.

Acortar la jornada por seguridad

También por la calle de Preciados, quedan restos de protección en el escaparate de Pandora. Una de sus trabajadoras cuenta que lo pusieron el fin de semana pasado por prevención, pero que tuvieron que quitarlo porque no entraban clientes. "Lo más seguro es que lo vuelvan a poner entre hoy y mañana", asegura. También están entre las medidas del establecimiento acortar la jornada de sus dependientes por "seguridad". Mientras tanto, en la Carrera de San Jerónimo, otros comercios, como Casa 1880, aseguran que desconocían la convocatoria y aún no han decidido qué hacer.

Desde la Asociación de Comerciantes de Preciados, Carmen, Sol y Adyacentes (Preciarte) detallan que varios comercios del entorno de la capital tapiarán sus vitrinas este viernes, especialmente los situados en las calles Arenal, Preciados, Montera, Alcalá, la Carrera de San Jerónimo y la Plaza Mayor. "Muchos lo hacen por iniciativa propia, pero no ha habido ninguna indicación del Ayuntamiento. La Policía ha llamado a la calma, pero esperábamos algún consejo", traslada la entidad. En este sentido, señala que los trabajadores son los que "más miedo tienen", pero que no cree que se producirán los altercados vividos en Barcelona y Bilbao en los últimos días. "Algo pasará, pero no llegaremos a eso", subraya.

Por su parte, el Consistorio prevé un dispositivo policial este viernes y sábado, que todavía está perfilando con la Delegación de Gobierno, competente en materia de seguridad. "Esperamos encarecidamente que no se produzca, pero vamos a habilitar todos los recursos que sean necesarios para tratar de prevenirlo", indicó la vicealcaldesa y delegada de Emergencias y Seguridad, Inma Sanz, tras la Junta de Gobierno. Detrás de estos disturbios se encuentra el grupo Blocus, el que llamó a través de las redes sociales a vandalizar la Ciudad Condal. Aunque se está difundiendo que se ha desconvocado la protesta, tanto la Policía Nacional como la Municipal seguirán coordinados.

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La nueva plaza Duquesa de Osuna ampliará El Capricho y recuperará la antigua huerta y las caballerizas

La remodelación de la plaza de la Duquesa de Osuna, en el distrito de Barajas, ampliará el entorno del Bien de Interés Cultural de los jardines de El Capricho, con la peatonalización de 6.000 metros cuadrados y la reorganización de los viarios para mejorar su accesibilidad. La Junta de Gobierno ha aprobado este jueves el proyecto de obras, que comenzará antes de que concluya el año y se extenderá hasta la segunda mitad de 2028, con una inversión de 6,7 millones de euros.

La iniciativa se localiza en el barrio de la Alameda de Osuna, concretamente en los terrenos que históricamente formaron parte de las posesiones de los duques de Osuna, que constituían un espacio extramuros destinado a actividades de servicio, agrícolas y ganaderas. El ámbito queda delimitado por el paseo de la Alameda de Osuna al sur, el jardín histórico de El Capricho al oeste, la avenida de Logroño al norte y la calle Joaquín Ibarra al este. Actualmente, buena parte de estos terrenos carece de una urbanización adecuada y presenta espacios terrizos, viarios con problemas de accesibilidad y áreas sin un uso urbano definido.

La intervención busca recuperar este ámbito y mejorar la "relación" de la ciudad con el jardín histórico de El Capricho, la Casa de Oficios y el futuro Palacio Museo Alameda de Osuna, tal y como ha destacado la vicealcaldesa y delegada de Emergencias y Seguridad, Inma Sanz, en rueda de prensa. Para ello, el Área de Obras y Equipamientos transformará una zona actualmente en desuso en una nueva plaza estancial vinculada al conjunto histórico de El Capricho. La actuación supondrá la peatonalización de más de 6.000 metros cuadrados, la creación de 5.500 metros cuadrados de superficies ajardinadas y la plantación de 90 nuevos árboles y 10.000 arbustos.

Recuperación de la antigua huerta y las caballerizas

La nueva plaza de la Duquesa de Osuna se organizará en dos grandes ámbitos: la plaza de la Fuente y la Huerta Valenciana. La primera, situada entre el palacio de los Duques de Osuna y la antigua Casa de Oficios, es un espacio terrizo que se convertirá en una nueva plaza presidida por dos grandes plátanos centenarios protegidos y la fuente histórica, que se restaurará y recuperará su uso como fuente de agua potable mediante un sistema de accionamiento. Además, la actuación se prolongará hacia la plataforma superior que rodea la Casa de Oficios y el muro de contención, configurándose como un espacio ajardinado y estancial.

Por su parte, la antigua Huerta Valenciana, situada a una cota inferior entre la plaza de la Fuente y el paseo de la Alameda de Osuna, constituirá el gran espacio central de la futura plaza. Su diseño recuperará la memoria de la antigua huerta y las caballerizas vinculadas al palacio y se inspirará en la estructura paisajística del jardín histórico de El Capricho. Así, habrá una sucesión de espacios y estancias vegetales conectados mediante itinerarios accesibles, rampas y paseos, incorporando un graderío, una explanada multiusos para eventos, exposiciones y actividades culturales, áreas de juegos infantiles, un espacio para títeres, una zona de espera vinculada al colegio, praderas y áreas ajardinadas.

Asimismo, se conservará y restaurará el muro protegido de las antiguas caballerizas, recuperando sus huecos históricos y eliminando añadidos posteriores. Otra de las acciones será la restauración y conservación del patrimonio existente, así como su integración en el nuevo espacio público. En este sentido, el proyecto, que cuenta con el visto bueno de la Comisión Local de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid restaurará y pondrá en valor elementos hasta ahora poco visibles o sin uso que serán incorporados al recorrido y funcionamiento cotidiano del nuevo espacio público.

Reorganización de los viarios del entorno

Las obras también reorganizarán los viarios de su entorno para mejorar la accesibilidad. En la calle de la Rambla, se establecerá doble sentido de circulación en el tramo próximo a la avenida de Logroño, garantizando el acceso y salida de los residentes de la calle Monteverde. También se soterrará la red de telecomunicaciones. Desde la calle Monteverde hacia el sur, la calle de la Rambla se transformará en un espacio peatonal con acceso únicamente para vehículos autorizados. Asimismo, la adaptación de sus rasantes permitirá hacer accesible la Puerta de Carros, uno de los accesos históricos al conjunto de El Capricho.

En la calle de la Fuente, se eliminará el tráfico rodado, transformándola en uno de los accesos peatonales a la nueva plaza desde Joaquín Ibarra. Además, se conservará el muro protegido de la Casa de Oficios y se pondrán en valor los elementos patrimoniales asociados al mismo, entre ellos el acceso a la galería de escape de la Guerra Civil y el antiguo abrevadero, que recuperará su función como fuente de agua potable. En el lado opuesto, se crearán taludes ajardinados y se recuperará la alberca histórica como fuente ornamental. Por su parte, en la calle Joaquín Ibarra, se actuará sobre la margen colindante con la futura plaza para crear una nueva banda de estacionamiento que permita compensar las plazas eliminadas en la calle de la Rambla.

Finalmente, la actuación abarcará el tramo del paseo de la Alameda de Osuna, situado entre el callejón de Vicálvaro y la calle Joaquín Ibarra. Entre las principales intervenciones, destaca el soterramiento de la red de energía eléctrica y la eliminación de la torreta existente junto al cerramiento del colegio con el fin de mejorar la accesibilidad de la acera y el acceso a las paradas de transporte público.

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