La mafia turca ajusta cuentas en Tarragona
“Esto está tomando unos tintes cada vez más feos”. La confesión, anoche, de un importante responsable policial de Catalunya resume bien la certeza, ya no solo sensación, de que las acciones del crimen organizado afectan cada vez más a nuestras vidas. Superando cualquier línea roja, un pistolero a cara descubierta logró colarse la madrugada del jueves en una habitación de la quinta planta del hospital Joan XXIII de Tarragona, disparar tres veces a quemarropa en la cabeza de un paciente, Mekin Büyükdeniz, supuesto líder de una facción de la mafia turca, y abandonar el centro médico por donde había entrado, huyendo en patinete.


