❌

Reading view

Así es el nuevo partido vasco contrario a la inmigración: "No caben toda África ni Latinoamérica en Euskal Herria"

Así piensa el nuevo partido abertzale: "No caben toda África ni Latinoamérica en Euskal Herria"

Se presentará el 9 de enero y concurrirá a las forales y municipales de 2027 con ideas como que "tener a jóvenes inmigrantes sin trabajar" en las calles es "la causa de que porcentualmente sean muy superiores los delitos, hurtos, robos con violencia, agresiones y violaciones cometidos por este colectivo"

Pradales cuestiona los “valores” que dan las “familias” y “algunas aulas” a los jóvenes tras los disturbios de Bilbao

El panorama político vasco verá nacer, próximamente, una nueva sigla. El partido, que aún no ha desvelado su nombre pero que celebrará el 9 de enero su asamblea fundacional, se define como “abertzale” y “progresista”, aunque su principal prioridad es una política migratoria “ordenada”. “No caben toda África ni Latinoamérica en Euskal Herria”, se puede leer en su programa electoral, un documento de doce puntos en euskera y en castellano. Fuentes del equipo promotor insisten en que no se trata de un proyecto espejo a la xenófoba e islamófoba Aliança Catalana de Silvia Orriols –“no somos racistas”– y añaden que quieren precisamente una alternativa de izquierdas que responda a lo que piensa la “mayoría” sobre los extranjeros para que ese nicho no lo vaya ganando la ultraderecha.

La nueva formación dice estar “en proceso de cumplir todos los trámites legales” ante el Ministerio del Interior y confía en hacerlo en “unas pocas semanas”. Será entonces cuando se anuncie el nombre del partido, así como su imagen de marca. Las personas que se han acercado a través de las redes sociales al proyecto han recibido ya un programa “provisional” con el ideario, pero igualmente el aviso de que se están haciendo controles “para que no entren personas que quieren reventar el partido desde dentro o convertirlo en otra cosa distinta”.

Está acordado ya que el 9 de enero se celebrará la asamblea fundacional, donde se elegirá a un primer “comité ejecutivo” y se aprobarán los estatutos y el programa “definitivo”. Esta sigla se presentará a las cuatro elecciones forales de mayo de 2027 –Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra– y aspiran a llegar igualmente al mayor número posible de los más de 500 municipios de ese mismo ámbito territorial. Los simpatizantes de “fuera de Euskal Herria” ayudarán a “completar” las listas electorales en “puestos sin salida” y sin descartar que pueda después crearse “una izquierda así en todos los lugares” de los que procedan.

Eso sí, esta fuerza política defiende la soberanía de Euskal Herria y su derecho de autodeterminación. Pide también su salida de la OTAN. Pero inciden sobremanera en que defienden “la recuperación de la racionalidad en el ámbito de las políticas migratorias”. “El proceso migratorio de las últimas décadas no es una cuestión ni de solidaridad ni de necesidad, sino de explotación laboral descontrolada, división y destrucción social”, afirman.

Su tesis es que hay un “modelo migratorio neoliberal” que está “basado en la importación masiva de trabajadores extranjeros”. Esto “perjudica a todos”, creen. “Los extranjeros son tan víctimas de un modelo de inmigración masivo y descontrolado como los jóvenes y trabajadores vascos, porque ven cómo suben sus alquileres y no los sueldos por la llegada de más personas para competir en sus trabajos”, se puede leer en el argumentario. Insisten en que no hay ni “trabajo ni viviendas para todos los que quieran venir”. Es ahí donde mencionan su idea de que “no caben toda África ni Latinoamérica en Euskal Herria”.

Se dicen también “en contra de que las personas migrantes vivan de ayudas públicas sin intención de entrar en el mercado laboral”. “Tener a jóvenes inmigrantes sin trabajar en nuestras calles es la causa de que porcentualmente sean muy superiores los delitos, hurtos, robos con violencia, agresiones y violaciones cometidos por este colectivo. Es la migración descontrolada y no los migrantes la responsable de estas situaciones de precariedad y riesgo de delincuencia. Estaremos siempre con los que sufren estos delitos que nunca se pueden justificar [...]. El partido defenderá que las personas detenidas por varios delitos cometidos contra ciudadanos vascos salgan de Euskal Herria pidiendo medios judiciales para que las resoluciones sean rápidas en estos casos para evitar la impunidad, las reincidencias y la inseguridad en nuestras calles”, argumentan.

Y agregan: “El partido es partidario [sic] de un modelo migratorio solidario similar al cubano o soviético, basado en formar jóvenes estudiantes de países subdesarrollados becados para que puedan tener una formación universitaria como médicos, ingenieros, agrónomos, etc. y formación profesional técnica, sin permitir que sean explotados laboralmente y que puedan ejercer en sus países de origen, muy necesitados de personal cualificado, para contribuir así a sacarlos del subdesarrollo en lugar de explotarlos como mano de obra barata en Europa”. Sobre Rusia, además de la admiración a la URSS, abogan también por el final de la invasión en Ucrania porque “acabar la guerra permitiría que puedan volver todos los refugiados y dejar libre sus viviendas a otros trabajadores”. Pero demandan, asimismo, final de las sanciones al régimen de Vladímir Putin.

Otra referencia internacional es Austria, o más bien Viena, en este caso para las políticas de vivienda. Plantean igualmente un salario mínimo de 21.000 euros anuales y ayudas a la natalidad. “Hay que ayudar a que los jóvenes puedan formar una familia porque es necesario para mantener la identidad cultural vasca”, argumentan. Piden apoyo para “baserritarras y arrantzales”. Reclaman “igualdad material, económica y de oportunidades” para mujeres y hombres, aunque “superando las políticas de identidad que, sin abordar los problemas reales, fragmentan y debilitan la cohesión social”. El programa incluye igualmente una reivindicación de la “oficialidad de las selecciones vascas”.

A nivel orgánico, proponen una cuota anual de afiliación de 15 euros. También abogan por recortar lo que llaman “gasto político”, reduciendo “a la mínima expresión” los “cargos de confianza y asesores”, y combatiendo el “enchufismo” o las denominadas puertas giratorias. “Se evitarán a toda costa concesiones a empresas afines a partidos políticos. Para evitar la corrupción, deberían imponerse los criterios objetivos teniendo en cuenta la calidad y el dinero de los que pujen a cada adjudicación a los subjetivos de los políticos”, añaden. Plantean que sus cargos no cobren más del salario medio. Ahora es de unos 35.000 euros. “El excedente se destinará a reforzar la estructura del partido”, plantean. Se excepcionará “los cargos de mayor responsabilidad”, a los que se les permitirá “igualar” lo que perciben en la empresa privada.

  •  

La Ertzaintza no tiene constancia de convocatorias de Blocus en Euskadi pero avisa de infiltrados en actos programados

La Ertzaintza no tiene constancia de convocatorias de Blocus en Euskadi pero avisa de infiltrados en actos programados

"Puede haber gente que se acerca y se incorpora con el objetivo de provocar disturbios", señala sobre las 25 movilizaciones "comunicadas" para el fin de semana

La Ertzaintza admite que tardó “catorce minutos” en intervenir para sofocar los graves disturbios de Bilbao

Después de los graves disturbios en Bilbao y de los altercados en otras ciudades de España o de Europa, el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, ha admitido que en Euskadi se viven momentos de “confusión” y que él mismo ha recibido “mogollón de cosas” sobre posibles nuevas convocatorias y movilizaciones sociales de colectivos poco definidos como Blocus y asociadas a la fecha de Halloween, este sábado. Pero ha afirmado que la Ertzaintza no dispone de información específica sobre posibles protestas en Vitoria, Bilbao o Donostia. “No me consta que en ninguna parte de Euskadi o del Estado español una organización con ese nombre haya comunicado la celebración de una manifestación”, ha expuesto.

Según ha explicado a los periodistas en una rueda de prensa, este fin de semana hay “comunicadas” hasta 25 movilizaciones de todo tipo y ha asegurado que la Ertzaintza “garantizará” su desarrollo. Es una cifra similar a la de otros fines de semana, quizás un poco más inflada por la cercanía de unas elecciones generales, según ha dicho. Pero no es nada extraordinario: “Llevamos meses en los que hay una movilización permanente de muchos sectores. Se percibe en la calle”.

En todo caso, ha apelado a la responsabilidad de esos convocantes porque no niega que “puede haber gente que se acerca y se incorpora con el objetivo de provocar disturbios”. Es, a su juicio, lo que sucedió este lunes en Bilbao, cuando a la finalización de las protestas antifascistas contra Vito Quiles se produjeron graves altercados en la zona de Deusto primero y luego en otros distritos.

En todo caso, ha añadido que “la sociedad vasca es una de las sociedades más seguras del Estado español y de la Unión Europea”. Y ha puesto en valor, pese a las críticas que está recibiendo, la respuesta que dio la Ertzaintza este lunes. Ha admitido que “decidieron no intervenir” en un momento determinado —oficialmente se acota a “14 minutos” pero otras voces internas lo elevan incluso hasta una hora— y Zupiria lo justifica porque, así, se “evitaron males mayores”. “Cuando hay gente por la calle se pueden producir situaciones que no son deseadas”, ha explicado.

El titular de Seguridad ha agradecido a Ernai y a GKS, asimismo, que se hayan desmarcado de los sucesos de este lunes, pero ha deseado que estas organizaciones de la izquierda abertzale o disidentes defiendan que el uso de la violencia nunca está justificado. “Me alegraría”, ha señalado.

  •  

La Ertzaintza admite que tardó "catorce minutos" en intervenir para sofocar los graves disturbios de Bilbao

La Ertzaintza admite que tardó "catorce minutos" en intervenir para sofocar los graves disturbios de Bilbao

El viceconsejero de Seguridad argumenta que fue una decisión premeditada para evitar males mayores con las cargas porque los alborotadores estaban "organizados" y buscaron usar "como rehenes" a los viandantes

Una veintena de detenidos y cargas de la Ertzaintza en los disturbios en Bilbao tras el acto frustrado de Vito Quiles

Los graves disturbios registrados en Bilbao en la noche de este lunes, con la avenida del lehendakari José Antonio de Aguirre literalmente en llamas por momentos, comercios saqueados y otros incidentes, han puesto el foco en la respuesta que ofreció la Ertzaintza. Pero el Gobierno de Imanol Pradales, preguntado por ello, pide no “desviar” el foco de lo verdaderamente grave, que son los altercados. Finalmente, hubo 17 arrestados —se había llegado a elevar la cifra a 19—, diez de ellos menores. El menor tenía 14 y el mayor de solamente 25. Una primera estimación habla de unos 54.300 euros de gasto para reponer los 38 contenedores (a 1.400 euros cada uno) y el banco (a 1.000) quemados, pero faltaría por sumar la motocicleta de la Policía Local de Bilbao y la media docena de vehículos particulares calcinados, así como los comercios asaltados.

Durante todo el día, la Policía vasca tuvo una presencia muy amplia en las calles de Bilbao, y particularmente en los alrededores de Deusto, ante la anunciada visita del agitador ultra Vito Quiles, al que respondieron varias contramanifestaciones pacíficas. De hecho, por recomendación del Departamento de Seguridad, se canceló la actividad en la Universidad desde las 14.00 horas y se precintó el lugar a las 15.00 horas, aunque eso no gustó a otro Departamento, el de Ciencia, Universidades e Innovación.

Pero, al caer la noche, se retiró el cordón policial tras confirmarse la cancelación del acto de Quiles, según han confirmado a este periódico varias fuentes policiales. Eso hizo que al menos durante unos minutos el grupo de alborotadores que protagonizó los altercados, todos ellos muy jóvenes, incluso menores de edad, no encontrara oposición a su paso. Los sindicatos policiales están denunciando la situación. Uno de ellos, Erne, lo hizo incluso cuando se estaban produciendo los acontecimientos. “No podemos seguir sustituyendo la falta de anticipación y de inteligencia policial con la exposición física de los agentes”, sostuvieron.

Un agente de la Ertzaintza ironiza que la fuerza no solamente fue “lenta” en la respuesta, sino también “ciega” por no prever que había elementos peligrosos incrustados en las numerosas movilizaciones que se sucedieron contra Quiles a lo largo de la jornada. ¿Cómo es posible que los medios de comunicación que cubrían la jornada se quedaran allí y los antidisturbios se replegaran? ¿No había agentes de paisano aportando información? ¿Qué valoración hizo la mesa de crisis? “La Ertzaintza está en su peor momento de gestión operativa”, diagnostica un veterano del cuerpo.

Catorce minutos

Por el contrario, el viceconsejero Ricardo Ituarte niega que la Brigada Móvil, la unidad antidisturbios, fuera devuelta a la base de Iurreta (a 30 kilómetros de Bilbao) y tuviera que dar media vuelta para regresar a la ciudad. “Estaba desplegada. Estaba en Bilbao en ese momento”, insiste en conversación telefónica. Y agrega: “No sólo era suficiente. Era notable”.

Expone que “a las 19.03” se conoció que un primer contenedor estaba ardiendo junto a un hotel en la calle de Francesc Macià y que “se demoró exactamente catorce minutos” la toma de posiciones por parte de la Policía. Lo justifica porque la mesa de crisis al frente del operativo estimó que era prudente esperar “a que no estuviera comprometida la seguridad” de los viandantes y vecinos del entorno. “El hecho de haber intervenido con 'foam'... Reconociendo y admitiendo la gravedad de lo ocurrido, se preservó a las personas de consecuencias mucho más importantes”, abunda el 'número dos' de Seguridad.

Ituarte insiste en que los responsables de los altercados “pusieron gravemente en riesgo” la integridad de “gran cantidad de personas” en “una de las principales arterias de Bilbao”, en referencia a la avenida del lehendakari José Antonio de Aguirre, y recalca que la Ertzaintza cargó “cuando vio posible hacerlo sin riesgo para esas personas”, a los que “querían usar como rehenes”. “El dispositivo no sólo fue suficiente, sino que, a partir de la intervención de la Ertzaintza, se pudo reconducir en un espacio de tiempo relativamente rápido”, expone el viceconsejero. “No hay que lamentar cuestiones importantes”, señala sobre la no existencia de heridos.

Sin embargo, otras voces internas trasladan que los refuerzos de Seguridad Ciudadana enviados de otras comisarías también fueron retirados al dar por hecho que la cancelación de la visita de Quiles era el punto final de la larga jornada, con seguridad muy visible desde primera hora. Hubo que movilizar a nuevos efectivos conforme avanzaba la noche y se sucedían los acontecimientos. Entre medias, se produjo la quema de un vehículo oficial, una motocicleta de la Policía de Bilbao. Se ha admitido oficialmente también que un grupo numeroso de personas quiso atacar la comisaría de la Ertzaintza en Deusto, conocida como Ugarteko.

Hacia las 19.42 horas empezaron a verse ya en Deusto las 'francias' de la Brigada Móvil, como se conoce a las furgonetas. A partir de ahí se sucedieron las carreras, las cargas y las detenciones. En ese entretanto, muchas personas se habían movido ya a otras zonas de la ciudad. Al otro lado de la ría, hubo disturbios en la plaza de Euskadi, junto a la torre Iberdrola, así como en el parque de Doña Casilda, en la Gran Vía de Don Diego López de Haro, en puntos de Indautxu o en la plaza Elíptica.

Reunión de coordinación de la Policía de Bilbao con la Ertzaintza con presencia de la edil Amaia Arregi, el alcalde Juan María Aburto, el consejero Bingen Zupiria y el viceconsejero Ricardo Ituarte
Reunión de coordinación de la Policía de Bilbao con la Ertzaintza con presencia de la edil Amaia Arregi, el alcalde Juan María Aburto, el consejero Bingen Zupiria y el viceconsejero Ricardo Ituarte

¿Y quiénes fueron los responsables? El viceconsejero Ituarte habla de un grupo de alborotadores “perfectamente organizados” hasta el punto de tener lugares para cambiarse de ropa o guarecerse y material “inflamable” para ir causando incendios. La Ertzaintza dice que la investigación es un “capítulo abierto” y que ahora se revisa el “abundante material gráfico” no solamente para practicar nuevos arrestos sino “para tratar de llegar a la infraestructura, lonjas, bajos o garajes que puedan utilizar”.

Ituarte vincula los disturbios en Bilbao, por la “indumentaria” y forma de proceder de sus responsables, con los de este viernes en Vitoria, cuando se buscó impedir el desahucio de un matrimonio con seis hijos en el barrio de Sansomendi, o incluso con lo ocurrido el 12 de octubre de 2025, con visita de la Falange Española y de las JONS también a Vitoria y contramanifestaciones que derivaron en un cuerpo a cuerpo con los antidisturbios. Señala que “los servicios de inteligencia están trabajando en todo momento” para detectar posibles nuevas alertas. El alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha expresado su temor a que su ciudad pueda ser escenario de algo similar.

Primer examen para la nueva cúpula

La jornada del lunes fue el primer gran examen para el nuevo equipo al frente de la Ertzaintza, Aitor Landa como director y Alfonso Garaikoetxea como jefe. Llegaron al cargo en verano en sustitución de Victoria Landa y Josu Bujanda, respectivamente. El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, del PNV, ha ofrecido varias entrevistas y sí ha admitido que es evidente que el operativo no logró el objetivo que se proponía, que era que no hubiese incidentes.

Su análisis es que Quiles “intentó poner patas arriba” Bilbao y, con ese pretexto, “había gente preparada y dispuesta a utilizar la violencia, estuviera o no estuviera este provocador”. El consejero apela a la “pedagogía” porque muchos de los implicados son muy jóvenes que “no han conocido ni la violencia de ETA ni la kale borroka” y parecen responder a “consignas de grupos organizados vascos”. “Hay movimientos extremistas que cuestionan el carácter democrático de nuestras instituciones que realizan convocatorias que terminan en hechos violentos”, ha añadido.

El sindicato principal de la Ertzaintza, Euspel, ha considerado que la Ertzaintza intervino “con las manos atadas” y pide una reflexión general sobre la plantilla. La teórica es de 8.000 efectivos, pero ahora mismo no llegan a 7.100. La Brigada Móvil no llega a 400. Según la central Esan, hay “riesgos” que podrían evitarse con “adecuada previsión y gestión”.

Erne, de su lado, ha pedido en el segundo día la dimisión del jefe policial, Garaikoetxea. “Exigimos responsabilidades a quienes dirigen la Ertzaintza. La cancelación de un acto no elimina los riesgos existentes. La anticipación, la información y una planificación adecuada son fundamentales para garantizar la seguridad de los agentes. Los ertzainas no pueden seguir pagando los errores de sus mandos”, sostienen. “La intervención policial fuente a los disturbios se produjo aproximadamente una hora después de su inicio”, abunda el cuarto sindicato de la Ertzaintza, Sipe.

Debates políticos

En paralelo, lo acontecido ha levantado polvareda política en Bilbao y en Euskadi. Y en dos tableros. Por un lado, se ha vuelto a producir el ya clásico debate terminológico sobre “rechazos” y “condenas”. Todas las fuerzas políticas han “condenado” lo sucedido salvo EH Bildu, que ha usado la palabra “rechazo”, aunque añadida del calificativo “absoluto”. El Ayuntamiento de Bilbao, con el apoyo de PNV, PSE-EE, PP y la coalición Elkarrekin (Podemos e IU), ha emitido un texto en el que, además, se censura que se escucharan gritos de 'Gora ETA!' durante las algaradas.

La formación abertzale, en un comunicado, ha explicado que “no comparte” unas “actuaciones que perjudican la convivencia”. “Queremos trasladar nuestra solidaridad a todas las personas afectadas. Somos antifascistas, y precisamente por ello consideramos que la respuesta al fascismo y a la ultraderecha debe desarrollarse exclusivamente por vías pacíficas y democráticas. No cualquier actuación que se realice en nombre del antifascismo contribuye a ese objetivo; aquellas que derivan en violencia o vandalismo terminan favoreciendo los intereses del bloque reaccionario”, agrega.

De su lado, el Gobierno vasco ha leído una declaración institucional de “enérgica condena”. “Conocemos demasiado bien el daño que provoca la justificación de la violencia. Por ello, resulta especialmente grave y preocupante la presencia de personas muy jóvenes implicadas en dinámicas de odio, intimidación y enfrentamiento”, se puede leer en el texto, en el que se adelanta que la Policía vasca seguirá operando con “firmeza”.

La otra batalla se enmarca en el contexto previo a las elecciones generales. El dirigente del PP Miguel Tellado se ha plantado en Deusto para señalar a Pedro Sánchez. “Mientras sucedía esto, Sánchez bailaba en un mitin en Asturias [...]. Esta violencia es responsabilidad y culpa de quienes la han protagonizado, pero es también responsabilidad del gobierno de España. Han perdido la calle y bajan los brazos ante quienes pretenden incendiar las calles de nuestro país”, ha dicho. En Euskadi, las competencias exclusivas de orden público son de la Ertzaintza.

Miguel Tellado, viendo un coche quemado en Deusto
Miguel Tellado, viendo un coche quemado en Deusto

En redes sociales, asimismo, el PP está cargando duramente contra las Juventudes Socialistas vascas (cuyas siglas son JSE-EGAZ), que hicieron un vídeo previo a la visita de Quiles llamando a la movilización. Las han llegado a comparar con Ernai, la cantera de Sortu. JSE-EGAZ emitió un comunicado de condena de lo sucedido y en defensa de las movilizaciones “pacíficas”.

En este contexto, el Parlamento Vasco celebra este miércoles una sesión monográfica sobre seguridad. Se trata de un debate promovido por PNV y PSE-EE hace semanas y que se sustanciará en medio de este debate. En la sesión matinal habrá un debate, con tiempo para una intervención del Gobierno. Será el propio lehendakari el que tome la palabra. En la vespertina se votarán resoluciones.

  •  
❌