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Telefónica encabeza el nuevo escudo antifraude de las operadoras con 241 millones de llamadas bloqueadas

Desde el pasado marzo de 2025, en virtud de la Orden Ministerial TDF/149/2025, las operadoras tienen la obligación de bloquear numeraciones que no corresponden a ningún usuario ni servicio. Es una exigencia que alcanza a todo el sector, pero que no todos la han ido cumpliendo al mismo ritmo. La primera en activar este escudo antifraude fue Telefónica, cuya red llegó a atribuirse el 97% de las llamadas bloqueadas en España antes de evolucionar al 60% que representa en la actualidad, según las fuentes consultadas por este periódico.

Lo cierto es que desde la entrada en vigor de la normativa, la compañía ha bloqueado más de 241 millones de llamadas de voz fraudulentas y más de 28 millones de SMS de este tipo. A este frente se suma ahora la protección contra el spam telefónico. Movistar ha alcanzado los 1,2 millones de líneas móviles con el bloqueo de llamadas no deseadas activado por sus titulares desde que lanzó la funcionalidad 'Llamadas Spam' el pasado 16 de marzo.

En los siete meses transcurridos desde la puesta en marcha de esta herramienta -que no requiere costes ni instalaciones adicionales al usuario-, la operadora ha identificado 166 millones de llamadas spam y ha bloqueado más de 15 millones a petición de los usuarios. La diferencia entre ambas cifras responde al funcionamiento del servicio. Pues, la detección y el aviso están disponibles por defecto, mientras que impedir que las llamadas lleguen al teléfono requiere que el cliente active expresamente el bloqueo.

Al hilo de estos datos, Laura Otero, directora de B2C de Telefónica en España, pone en valor la "estrategia clara de protección digital" que traza su compañía en aras de "dotar de seguridad, tranquilidad y confianza a sus clientes". Otero añade que los datos registrados sobre su activación "reafirma nuestro compromiso de ser la mejor vía de acceso de los ciudadanos a las tecnologías digitales, con la mejor red y cada vez más y mejores servicios".

Aunque las cifras de fraude y spam se refieren a categorías distintas y no deben sumarse sin más, ambas ponen de manifiesto el volumen de comunicaciones que las operadoras están tratando de filtrar. Las mismas fuentes consultadas precisan que, en una jornada concreta de la operadora, se analizaron alrededor de 40 millones de llamadas que pasaron por la red de Telefónica. De ellas, aproximadamente 1,1 millones fueron bloqueadas por fraude, mientras que unas 550.000 se identificaron como spam. Cerca de 470.000 quedaron marcadas como tales y más de 80.000 fueron bloqueadas antes de llegar a los clientes que habían activado esa opción.

Nueva herramienta de detección de SMS sospechosos

Según ha podido saber este periódico, la protección también se extenderá a los mensajes de texto. Si bien la compañía telefónica ya bloquea SMS fraudulentos en aplicación de la normativa, ahora trabaja en una nueva funcionalidad para detectar mensajes con contenido sospechoso, que prevé poner a disposición de los clientes en los próximos meses. De esta forma, la operadora ya está recopilando el consentimiento de los usuarios para su futura implantación de cara a que el sistema analice sus mensajes de manera anonimizada y sin almacenar sus datos.

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El sindicato de controladores alertó en enero a Adif del estrés por la sobrecarga de trabajo tras la crisis de Adamuz

El accidente ferroviario que ha causado la muerte de al menos 69 personas en Urda (Toledo) ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de las condiciones en las que se desarrolla la gestión de la circulación ferroviaria. A la espera de que la investigación esclarezca las causas de lo sucedido, entre ellas el fallo del sistema de protección y las decisiones operativas adoptadas desde el centro de control, el ministro de Transportes, Óscar Puente, circunscribe la responsabilidad del accidente en un "fallo humano". En este contexto, cabe precisar que los trabajadores de los centros de regulación de la circulación (CRC) llevan meses alertando a Adif sobre la presión operativa, la sobrecarga de trabajo y el desgaste emocional que soportan en sus puestos de trabajo.

Una de las advertencias más concretas se produjo el pasado 23 de enero, cinco días después del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) que dejó 46 fallecidos y hasta 292 heridos. Entonces, el Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF) denunció ante Adif las cargas de trabajo "desbordantes" que asumían los trabajadores a raíz de los accidentes y los avisos incesantes de los maquinistas del mal estado de la vía. Lo hizo, explican desde el sindicato, con la intención de evitar que los responsables de coordinar el tráfico de trenes actúen con agobio y estrés, siempre respetando los parámetros de seguridad.

Esta reclamación fue plasmada el mismo día por el comité general de empresa de Adif en una carta dirigida al presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña. En esta misiva a la que ha tenido acceso este periódico, los trabajadores trasladan su "más profunda preocupación" por la situación de "sobrecarga laboral que origina un elevado nivel de estrés que afecta a la salud mental de las personas trabajadoras". Una coyuntura que, añaden, se vio "intensamente agravada con motivo de los desgraciados accidentes ferroviarios ocurridos en la Línea de AVE en Adamuz y Rodalies en Gelida".

Asimismo, el comité trasladó a la dirección otra advertencia acerca del "notable incremento de la carga operativa" que sufrían sus trabajadores tras la continua comunicación y establecimiento de numerosas limitaciones de velocidad". Una condición que, a su juicio, originan "una presión constante en la continua toma de decisiones de este personal que puede afectar a las condiciones psicosociales y psicofísicas del personal que desempeña funciones críticas y esenciales para la seguridad ferroviaria".

Meses después, tal y como reportaba este jueves El Mundo, el mismo colectivo de profesionales trasladó varias misivas entre abril y mayo a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) -organismo adscrito a Transportes, como Adif- en las que pedía medidas para garantizar que "el personal de regulación y control de tráfico no supere límites que comprometan la seguridad ferroviaria debido a la fatiga".

Lo cierto es que el SCF lleva meses reclamando un aumento de personal, en un escenario marcado por la ausencia de una planificación adecuada del relevo generacional, el incremento del tráfico ferroviario derivado de la liberalización de los corredores de alta velocidad y el aumento de las incidencias que afectan a la circulación. En este contexto, el sindicato convocó concentraciones el 6 de octubre ante la sede de Adif en Madrid y el día 14 ante el puesto de mando de Chamartín para reclamar un nuevo mejor convenio.

Adif ya fue advertida de la filtración de audios internos

Se da la circunstancia de que en la citada misiva de enero, el comité de empresa ya reclamó a Adif una "investigación exhaustiva para esclarecer el origen de la filtración de las grabaciones de seguridad de las comunicaciones internas entre el personal tras producirse el accidente". Un hecho que volvió a ser denunciado este jueves por el secretario general del Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf), Diego Martín, al tachar de "alarmante, irrespetuoso e irresponsable" que "se filtren contenidos de audios sesgados" del centro de control, en relación a la publicación de los audios de las conversaciones entre los trenes y el centro de control.

Estas declaraciones del líder de Semaf se produjeron durante una jornada de paros impulsada por el sindicato mayoritario de maquinistas que estaba convocada antes del accidente de Urda. Cita que Martín aprovechó para cuestionar "que cada vez se trabaja más con sistemas degradados" y manifestar que el sistema de señalización LZB, que había fallado cuando se produjo el accidente, "debería haber sido sustituido hace mucho tiempo" por causar problemas en "reiteradas ocasiones".

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Indra dispara a 355 millones su beneficio tras duplicar ingresos en Defensa

Indra acelera su transformación hacia una compañía tecnológica con cada vez más peso en el negocio de la Defensa. A menos de un mes de que el grupo revele al mercado su nuevo rumbo, que plasmará en su plan estratégico, la compañía sigue apuntalando las principales líneas de su balance. Según ha notificado este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el resultado neto ascendió un 22% interanual hasta alcanzar los 355 millones de euros. Esta cifra se sustenta en unos ingresos de 4.645 millones, que repuntaron un 29% propulsados por los negocios de Defensa, que duplicaron su facturación, y el Tráfico Aéreo, que crecieron un 23%.

El grupo ahora capitaneado por Ángel Simón y Josep María Recasens empieza a fructificar el crecimiento de una cartera de pedidos que registró un repunte del 133%, marcando un nuevo récord histórico al situarse en 22.165 millones de euros frente a los 9.512 millones de hace un año. La compañía ha respaldado este impulso en la tracción del área de Espacio a través del programa satelital europeo IRIS adjudicado al consorcio de Hispasat (con contratos de 1.926 millones) y al sólido avance de Defensa, apoyado en proyectos como el Eurofighter y los Programas Especiales de Modernización (PEM).

A la vista de estos resultados, Indra ha ratificado todos sus objetivos financieros comprometidos para el conjunto del ejercicio 2026. De esta forma, la compañía se compromete a alcanzar unos ingresos superiores a los 7.000 millones de euros, un Ebit reportado por encima de los 700 millones y un flujo de caja libre mayor a los 375 millones de euros. "Estamos construyendo una Indra Group más integrada, más industrial y orientada al producto. Estos avances constituyen una base sólida para el nuevo Plan Estratégico que presentaremos en noviembre" ha destacado Recasens, antes de subrayar que los resultados del tercer trimestre confirman "la fortaleza" del crecimiento de la corporación y evidencia el potencial de Espacio y Defensa como grandes motores.

En materia financiera, el resultado bruto de explotación (Ebitda) se situó en 657,4 millones de euros a cierre de septiembre, un 62,1% por encima del ejercicio precedente, elevando el margen de rentabilidad sobre ventas tres puntos porcentuales, hasta el 14,2%. Por su parte, el resultado neto de explotación (Ebit) escaló un 42,4%, situándose en 453,6 millones de euros, con un margen del 9,8%. Asimismo, el flujo de caja libre (FCF) del grupo alcanzó los 1.691,7 millones de euros a cierre de septiembre, frente a los 57,5 millones del año anterior, impulsado por el cobro de anticipos de los programas PEM. En este escenario, Indra pasó a una posición neta positiva de caja (tesorería neta) de 1.192,2 millones de euros, en contraste con la deuda neta de 113,6 millones anotada en el pasado septiembre.

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