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Puente puso su cargo a disposición del presidente tras el accidente de Urda y Sánchez le pidió que no dimitiera

Puente puso su cargo a disposición del presidente tras el accidente de Urda y Sánchez le pidió que no dimitiera

El ministro descarta ahora su renuncia y asegura que Sánchez le apoya: "Lo fácil para mí es salir, pero no va con mi carácter ni es lo que me ha pedido el presidente"

El maquinista del AVE informó al centro de control de que su sistema de seguridad veía la vía ocupada y aun así le dieron paso

Óscar Puente le planteó abiertamente al presidente del Gobierno la posibilidad de dimitir. Ocurrió en las primeras horas tras el trágico accidente de Urda, que ha costado al menos la vida de 70 personas y que es el segundo en menos de diez meses tras el de Adamuz del mes de enero, en el que murieron otras 46. Según ha podido confirmar elDiario.es, el ministro se derrumbó durante varias horas el mismo miércoles tras conocer la magnitud de una nueva catástrofe. Y por eso llegó a contemplar su renuncia. Pedro Sánchez le pidió personalmente que no dimitiera y siguiera al frente de la gestión.

“Si yo creyera que mi continuidad perjudica al proyecto en el que creo, no tenga ninguna duda de que habría dado un paso a un lado. Sé lo que me espera, sé el calvario al que me van a someter, encima en campaña electoral, sé los insultos, las descalificaciones y los prejuicios de culpabilidad que se me van a atribuir en los próximos días. Lo fácil para mí es salir, pero ni es eso lo que va con mi carácter ni tampoco es lo que el presidente del Gobierno me ha pedido”, ha explicado en una rueda de prensa este viernes en la que ha apuntado estar convencido de que Sánchez no le pedirá salir. “No creo que se dé el caso”.

Puente ha asegurado que la manera que tiene de asumir su responsabilidad tras el accidente de tren que ha provocado setenta muertes es “dar la cara”. Y que, por ello, en sus planes no está ahora la renuncia. “Mi obligación es resolver el problema y ofrecer explicaciones”, ha dicho.

Pedro Sánchez ha admitido esta mañana que “hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad de nuestro país”. Sánchez ha insistido en que dos accidentes de la magnitud de Adamuz y Urda, con casi 120 muertos, resultan “inasumibles” para un país como España y que, por tanto, la labor del Gobierno no debe ser únicamente investigar lo ocurrido, sino garantizar que no vuelva a pasar.

“Voy a seguir adelante tratando de cumplir con mi deber, que es para lo que me han puesto aquí, que en este caso es dar la cara”, ha proseguido el ministro durante su rueda de prensa, en la que ha insistido en que cuenta con la confianza de Pedro Sánchez cuando ha sido cuestionado sobre la idoneidad de que sea él quien pueda recuperar la fiabilidad del tren para la ciudadanía.

“Soy la persona que está en este momento al frente y creo que puedo conseguirlo. Confío en ello y confía en ello el presidente. Por tanto, la decisión que yo he tomado es continuar adelante, al frente de mi responsabilidad, trabajar en esto como he trabajado en la crisis de la Adamuz, poner el máximo de mi empeño y de mi capacidad y ofrecerle a los españoles unas soluciones que conduzcan a recuperar la confianza. Y en eso me comprometo”, ha añadido.

En la Moncloa creen que los detalles de la investigación conocidos hasta el momento permiten sostener a Puente al frente del ministerio porque acreditan que las causas del accidente no tienen relación con su gestión. Y piensan que la dimisión del ministro a un mes de las elecciones generales no haría otra cosa que alimentar la tesis de que los 116 muertos que se contabilizan en la alta velocidad española en los últimos diez meses serían responsabilidad directa del Gobierno, algo que rechazan de manera rotunda.

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Puente descarta dimitir: "Lo fácil para mí es salir, pero no va con mi carácter ni es lo que me ha pedido el presidente"

Puente descarta dimitir: "Lo fácil para mí es salir, pero no va con mi carácter ni es lo que me ha pedido el presidente"

El ministro asegura que tiene la confianza del presidente y que ha decidido seguir adelante a pesar de las críticas: "Sé lo que me espera, sé el calvario al que me van a someter, encima en campaña electoral, sé los insultos, las descalificaciones y los prejuicios de culpabilidad que se me van a atribuir y ya se me están atribuyendo en los próximos días"

Sánchez admite una “confianza quebrada” en la alta velocidad española y reitera que los dos accidentes son “inasumibles”

El ministro de Transportes, Óscar Puente, descarta presentar su dimisión de forma inmediata. En una comparecencia ante la prensa, Puente ha asegurado que la manera que tiene de asumir su responsabilidad tras el accidente de tren que ha provocado setenta muertes es “dar la cara”. Y que, por ello, en sus planes no está la renuncia. “Mi obligación es resolver el problema y ofrecer explicaciones”, ha dicho.

Insistido por su responsabilidad política tras dos tragedias ferroviarias en apenas diez meses, el ministro ha contestado que piensa seguir al frente y que, además, cuenta con la confianza del presidente del Gobierno para ello. “Si yo creyera que mi continuidad perjudica al proyecto en el que creo, no tenga ninguna duda de que habría dado un paso a un lado. Sé lo que me espera, sé el calvario al que me van a someter, encima en campaña electoral, sé los insultos, las descalificaciones y los prejuicios de culpabilidad que se me van a atribuir en los próximos días. Lo fácil para mí es salir, pero ni es eso lo que va con mi carácter ni tampoco es lo que el presidente del Gobierno me ha pedido”.

Pedro Sánchez ha admitido esta mañana que “hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad de nuestro país”. Sánchez ha insistido en que dos accidentes de la magnitud de Adamuz y Urda, con casi 120 muertos, resultan “inasumibles” para un país como España y que, por tanto, la labor del Gobierno no debe ser únicamente investigar lo ocurrido, sino garantizar que no vuelva a pasar.

“Voy a seguir adelante tratando de cumplir con mi deber, que es para lo que me han puesto aquí, que en este caso es dar la cara”, ha proseguido el ministro, que ha insistido en que cuenta con la confianza de Pedro Sánchez cuando ha sido cuestionado sobre la idoneidad de que sea él quien pueda recuperar la fiabilidad del tren para la ciudadanía. “Soy la persona que está en este momento al frente y creo que puedo conseguirlo. Confío en ello y confía en ello el presidente. Por tanto, la decisión que yo he tomado es continuar adelante, al frente de mi responsabilidad, trabajar en esto como he trabajado en la crisis de la Adamuz, poner el máximo de mi empeño y de mi capacidad y ofrecerle a los españoles unas soluciones que conduzcan a recuperar la confianza. Y en eso me comprometo”, ha añadido.

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Sánchez admite una "confianza quebrada" en la alta velocidad española y reitera que los dos accidentes son "inasumibles"

Sánchez admite una "confianza quebrada" en la alta velocidad española y reitera que los dos accidentes son "inasumibles"

El presidente del Gobierno ha comparecido junto a Emiliano García-Page tras la reunión de coordinación que ha rebajado el nivel de emergencia

El Gobierno enfría la salida de Óscar Puente a pesar de la presión de socios y oposición para que dimita

“Hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad de nuestro país”. Así de rotundo se ha expresado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este viernes tras la reunión de coordinación de la emergencia que se ha desarrollado en el puesto de mando operativo. Sánchez ha insistido en que dos accidentes de la magnitud de Adamuz y Urda, con casi 120 muertos, resultan “inasumibles” para un país como España y que, por tanto, la labor del Gobierno no debe ser únicamente investigar lo ocurrido, sino garantizar que no vuelva a pasar.

“Hay una confianza quebrada en el sistema de la alta velocidad. Así que la labor no es solamente hacer el diagnóstico y esclarecer las causas, sino ofrecer soluciones para que una tragedia de esta magnitud no vuelva a suceder”, ha dicho.

Sánchez, que en ninguna de sus tres breves comparecencias públicas de esta semana ha lanzado nada parecido a un mensaje expreso de respaldo a la gestión de Óscar Puente, ha apuntado este viernes que tanto el ministerio de Transportes como el conjunto del Ejecutivo siguen volcados en la investigación del accidente, que empieza a discurrir además en paralelo por la vía judicial. Y ha vuelto a subrayar que no es asumible para un país como España que se acumule más de un centenar de víctimas mortales en apenas unos meses en dos tragedias ferroviarias consecutivas.

“Lo dije el primer día y lo reitero ahora. No es asumible para un país como España, con un sistema de alta velocidad tan potente como el que tenemos, sufrir dos accidentes de estas características y esta magnitud”.

Por el momento, en fuentes oficiales el Gobierno mantiene su respaldo a la figura de Óscar Puente y enfría su posible dimisión, que descartan desde su propio equipo. El ministro comparece este viernes ante los medios de comunicación y ante la diputación permanente del Congreso el próximo martes.

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El Gobierno enfría la salida de Óscar Puente a pesar de la presión de socios y oposición para que dimita

El Gobierno enfría la salida de Óscar Puente a pesar de la presión de socios y oposición para que dimita

El ministro de Transportes aleja la tesis de su renuncia y ofrecerá una rueda de prensa este viernes para dar más detalles de la investigación antes de comparecer en el Congreso el próximo martes

De las 8:31 a las 8:53: la tragedia de Urda, minuto a minuto

El Gobierno intenta frenar en seco las expectativas de una salida inmediata de Óscar Puente tras el accidente de tren de Urda, el segundo en menos de un año en la misma línea de alta velocidad, la de Andalucía, en la que ya se contabilizan al menos 115 muertos en los últimos diez meses. Pese a la presión de la mayoría de sus socios, de la oposición y de buena parte de la opinión pública, el mensaje que trasladan al unísono desde Moncloa y desde el propio entorno del ministro es que no dimitirá y que se dispone los próximos días a defender su gestión públicamente a capa y espada.

Para este viernes, de hecho, hay anunciada una rueda de prensa en la que el equipo de Puente asegura que ofrecerá más detalles de la investigación. Y el próximo martes comparecerá en el Congreso de los Diputados en mitad de las críticas generalizadas de varios grupos de izquierda y toda la derecha en bloque, que ya apuntan directamente a la necesidad de depurar responsabilidades políticas por la tragedia. Una agenda confirmada oficialmente por el Ministerio y que despeja los próximos días de cualquier especulación sobre su futuro.

La tesis a la que parece aferrarse Pedro Sánchez es la misma que puso sobre la mesa el ministro de Transportes desde el primer minuto. Esto es, que el choque por alcance de un AVE de Renfe y de un tren Iryo este miércoles por la mañana en el que perdieron la vida al menos 69 personas se debió, fundamentalmente, a un error humano del operario del centro de control. Y no a ningún motivo relacionado con la gestión política del ministro, sobre la que el Ejecutivo cierra filas.

Esa decisión, la de proteger a Puente y no dejarlo caer, llega después de afrontar las primeras 24 horas críticas tras el accidente, cuando el presidente calificó de “inasumible para un país como España” que ocurran dos catástrofes ferroviarias en menos de un año y cuando mucha gente en el entorno del propio ministro llegó a pensar que no aguantaría emocional ni políticamente. De hecho, ni siquiera él fue capaz de desterrar por completo la hipótesis de su dimisión durante la comparecencia ante la prensa de la mañana del miércoles. “Se pueden imaginar que hoy en lo último que pienso es en mí y lo que quiero es esclarecer esto y resolver la situación”, respondió. Y a eso, según su equipo, se piensa dedicar de ahora en adelante sin atender el clamor político y social que lo señala y exige su dimisión.

No obstante, si Puente quiere continuar al frente de Transportes, tendrá que afrontar una presión creciente de sus socios de la izquierda. El miércoles, tan solo fue el Frente Amplio el que pidió que se asumieran “responsabilidades” dentro del Gobierno por el accidente, y ni la alianza liderada por Ada Colau ni ningún otro socio del Ejecutivo ha dado el paso de pedir abiertamente la dimisión de Puente. Pero este jueves se unieron al Frente Amplio tanto ERC como el PNV, que utilizaron esa misma formulación, la de exigir “responsabilidades” políticas, para señalar indirectamente al ministro.

“Una 'situación inasumible' requiere de asunción de responsabilidades, no de filtraciones para trasladarlas”, espetó el portavoz republicano en el Congreso, Gabriel Rufián, en un mensaje en su cuenta de X, en el que también denunció que “un fallo humano es el reflejo de un sistema de seguridad fallido” y criticó que se ponga el foco sobre ese supuesto error y no sobre un sistema que permite que “una sola persona” acabe siendo “responsable de la vida de centenares en cuanto al transporte ferroviario se refiere”. En la misma línea se expresó su homóloga del PNV, Maribel Vaquero, que sostuvo que “se tendrán que asumir responsabilidades técnicas y políticas al máximo nivel”.

Podemos, por su parte, evitó acudir a la fórmula de las “responsabilidades” para insinuar que Puente debería dimitir, pero sí que se mostró muy crítico con el hecho de que el ministro haya puesto el foco sobre el error humano que, supuestamente, cometió un operario del centro de control de la red ferroviaria. Su candidata, Irene Montero, denunció que se esté planteando que “el problema es un trabajador y no un sistema ferroviario sobrecargado, donde ahora circulan muchos más trenes que antes, con un mantenimiento insuficiente y externalizado y con unos sistemas de seguridad que necesitan ser actualizados”.

En la misma línea, Ada Colau calificó de “absolutamente inaceptable que se echara a los trabajadores a los pies de los caballos” e insistió en que sería “injusto” atribuir “a una sola persona este fallo tan terrible”. Y tanto ella como ERC y Podemos señalaron, igualmente, a la liberalización del mercado de transporte ferroviario de pasajeros y la entrada de operadores privados como el origen de los problemas. Una liberalización que se puso en marcha, no obstante, durante el mandato de los predecesores de Puente, José Luis Ábalos y Raquel Sánchez.

El PP apunta a Sánchez

El PP mantuvo este jueves la línea de contención que impuso Alberto Núñez Feijóo en las horas posteriores al accidente, aunque elevó la presión y ya el viernes a primera hora reclamó la dimisión inmediata de Óscar Puente. Fue Ester Muñoz la que la pidió expresamente en una entrevista en RNE. “No puede llegar al martes”, aseguró la portavoz popular.

El jueves, el jefe de la oposición visitó el lugar del siniestro y atendió brevemente a los medios. Tras insistir en la necesidad de dos investigaciones paralelas, judicial y gubernamental, aseguró que la continuidad del ministro de Transporte es independiente de las pesquisas y de sus futuras conclusiones.

“Las responsabilidades políticas no se pueden asumir una vez finalizada una investigación” dijo, después de departir sobre las labores de rescate con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. “Las responsabilidades políticas no son opcionales, son imprescindibles”, añadió.

Feijóo criticó que el Gobierno “eche la culpa a un operador de Atocha”, en referencia al trabajador que ordenó reanudar la marcha al tren AVE que, unos kilómetros más adelante, se estrelló contra un Iryo que se mantenía detenido tras desactivarse los sistemas de seguridad LZB de la línea que une Madrid y Andalucía.

“Yo sé lo que haría si fuese presidente de Gobierno”, zanjó. La referencia a Pedro Sánchez fue muy indirecta. Mucho más claro fue, unas horas antes, el portavoz nacional, Borja Sémper, quien en una entrevista aseguró que la culpabilidad “trasciende” del ministro. “Hay una responsabilidad superior”, concluyó.

Horas más tarde, el PP reclamó la comparecencia de Pedro Sánchez ante la Diputación Permanente del Congreso después de que Puente anunciara la suya propia, que los de Feijóo consideran “insuficiente”. “Sánchez fue quien le nombró, quien le sostiene y quien ha liderado a través de varios ministros (entre ellos Ábalos y Puente) una deficiente gestión del sistema ferroviario”, aseguró en un comunicado.

Pero la posición del PP palidece al lado de la de Vox. Más allá de no suspender la campaña, los ultras han registrado una querella contra Puente, y no dudan en usar la tragedia como reclamo electoral sin ningún reparo. “Han convertido España en Burkina Faso”, aseguró el partido en su cuenta oficial de Twitter. “Hay que echarles. Hay que reconstruir todo lo que han destruido”, añadió.

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