“Mis joyas son una protesta contra la importancia que se da al precio de los materiales. Mi propósito es que el diseño y la artesanía se valoren por encima del valor material de las gemas, como en el Renacimiento”. Eso lo decía Dalí, que también recreó su particular universo surrealista en excepcionales piezas de orfebrería. Y ese espíritu daliniano es también el de los Premios Relojes y Joyas de Magazine que ayer distinguían la fuerza, la energía y el savoir faire que emana de las mejores piezas del año.