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Boi Ruiz: «Hay que dejar de hablar de equidad geográfica y empezar a hacerlo de equidad al resultado»

El exconsejero de Salud de Cataluña continúa siendo un referente de las políticas sanitarias del país, ahora desde el Instituto Universitario de Pacientes de la Universidad Internacional de Cataluña (UIC). Buen conocedor de los entresijos del sector, hace para A TU SALUD un análisis pormenorizado de los temas capitales que lo atraviesan actualmente, al tiempo que aporta soluciones.

¿Cómo valora la situación de la Sanidad española en el momento actual?

Hoy tenemos los problemas derivados de un éxito: el hecho de que tengamos una mayor esperanza de vida y de que consigamos que muchas enfermedades ya no acaben con nosotros, sino que las cronificamos. En términos cuantitativos, necesitamos cuidar más enfermedades, por lo tanto, hay más demanda. Y, desde el punto de vista cualitativo, necesitamos también cada vez más innovación para ir avanzando en esa línea. ¿Qué ocurre? Que las necesidades siempre han ido por detrás de las disponibilidades. Y, por lo tanto, seguimos teniendo el problema de nuestra infrafinanciación crónica, del sistema sanitario en nuestro país. Y eso requiere decisiones. Y las decisiones pasan por repartir de otra manera los impuestos y realmente priorizar la atención sanitaria respecto a otras políticas. Creo que hay que tomarse ya en serio si priorizamos, no solo en el discurso, la dotación presupuestaria para la atención sanitaria, claramente, y si no es así, pues, plantearse qué tipos de ingresos complementarios a los impuestos tenemos que tener como tienen otros países. Ahora que estamos en un entorno de próximas elecciones, yo pediría, como muchos en el sector, que por fin dejemos la política de partido a un lado con respecto al tema sanitario, y abordemos la política de interés general, como es el tema sanitario, en todas sus dimensiones: la de planificación, la de resultados, la de financiación.

¿Qué promesas deberían llevar los programas electorales?

Hay que deshacer grandes equívocos. El primero, cuando hablamos de equidad: hay que dejar de hablar de equidad geográfica y empezar a hablar de equidad al resultado. Porque desde el punto de vista de la planificación sanitaria, no se trata de tener centros sanitarios en todos los lugares, sino de que aquellos centros sanitarios tengan la «n» suficiente de pacientes para garantizar la resolución. Y que yo, aunque viva en un sitio donde no haya una «n» de pacientes, pueda acudir con facilidad a otro sitio donde esté esa «n» de pacientes. En segundo lugar, habría que hacer un acuerdo de financiación de la atención sanitaria ajustada a las necesidades. Sin ningún miramiento. Y después otra de las cosas enormemente importantes, es ganar en coordinación del sistema de salud. Exigirle a toda organización el resultado, no el cómo tiene que ser.

"Hay que repartir de otra manera los impuestos y realmente priorizar la atención sanitaria"

Hablando de financiación, un estudio asegura que en 2030 pagaremos más dinero en intereses de la deuda que lo que gastamos en hospitales. ¿Está el Sistema Nacional de Salud (SNS) abocado a la quiebra?

Cobertura universal y prestaciones son algo que, desde mi punto de vista, para un SNS es irrenunciable. Si tu no tienes suficientes recursos para cubrir a todo el mundo y de todo en el momento que lo necesita, tienes que hacer racionamiento. Además, lo dice la OMS en un informe del 2010 sobre la viabilidad de los sistemas nacionales de salud universales: que, en mayor o menor cuantía, no habrá ningún país del mundo que pueda garantizar que tendrá los recursos para las necesidades que se plantean en cada momento. Es evidente que con este estudio, que dice lo que dice, después de estas elecciones tendríamos que sentarnos a ver qué hacemos con todo esto. Porque es un sistema que, con todas sus disfunciones, es modelo de éxito. Además otra cosa muy importante que a veces uno olvida de la protección del sistema sanitario. Y un sistema sanitario público, como el que tenemos, contribuye de una manera clarísima a la equidad social. Porque nadie va a perder su patrimonio, lo que sea por una enfermedad.

Se habla mucho de la progresiva privatización de la sanidad pública. ¿Cree que es cierta esta afirmación?

Es otro de los grandes equívocos. Un servicio público es aquel que le corresponde prestar al Estado, que no puede dejar en manos de mercado, pero que lo puede prestar con medios propios o ajenos conveniados y contratados. Entonces claro, ¿decimos que un servicio de salud, si no lo gestiona directamente la administración, está privatizado? En todo caso, si el modelo de prestaciones de servicios públicos se hace no directamente, sino con medios ajenos, concertados y conveniados, habría que decir que eso no es bueno porque los resultados no son buenos. Demuéstreme que los resultados de este sector son malos, en tres sentidos, porque la gestión pública de la atención sanitaria requiere siempre que haya tres beneficiarios: Primer beneficiario, el paciente. Segundo, el profesional. Que esté trabajando en una organización donde pueda trabajar con libertad, pueda crecer profesionalmente, etc. Y tercero, el contribuyente. Que los recursos que se ponen en el hospital estén eficientemente gestionados. Cuando se demuestre que eso es así, pues eso no va bien. Porque no hay ni buenas ni malas políticas, ni buenos ni malos modelos de gestión: hay buenos y malos resultados.

«Cobertura universal y prestaciones son, desde mi punto de vista y para un SNS, irrenunciables»

¿Qué opinión le merece la reforma del Estatuto Marco que tanta polémica ha despertado?

Lo primero que tiene que tener de concepto y de valor un modelo de ese tipo es que tiene que reconocer algo que es imposible desde el punto de vista del Derecho Administrativo, que es: que todo profesional tiene que cobrar igual por lo que es, diferente por lo que hace con lo que es, y diferente en cómo hace lo que hace con lo que es. Y claro, eso desde el punto de vista administrativo es enormemente complejo, pero lo único que a mí me daría satisfacción como profesional es que me consideraran esos tres aspectos (lo que soy, lo que hago y cómo hago lo que hago). Y ese sería el modelo retributivo (que no solo es la nómina). Pero estamos discutiendo cosas que no son más que rehacer o reconstruir modelos administrativos que vienen de los años 80. Creo que el estatuto marco tendría que ser un marco que estipulara la máxima autonomía posible de gestión a las entidades.

En la actualidad dirige el Instituto Universitario de Pacientes. ¿Qué hacen exactamente?

La definición que nuestro lema del instituto, es un lema de Albert Jovell que viene a decir que necesitamos tener una atención efectiva y afectiva, es lo que llamamos modelo afectivo-efectivo. Y cuando te planteas el modelo afectivo-efectivo, es muy sencillo, cualquier persona tiene que ser atendida, desde el punto de vista médico, con la eficacia con respecto a su enfermedad, pero con la afección de ser una persona, y cada persona y su entorno. Y eso es lo que el instituto revisa, cuando analizamos con foros o con jornadas.

© LA RAZÓN

Boi Ruiz
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