Cuando caiga el último out de la Serie Mundial que comienza el viernes, podremos borrar de la lista a uno de los únicos cinco equipos que jamás han ganado una corona en Grandes Ligas.
Cuando la Unión Soviética dominaba el ajedrez con una hegemonía aplastante, sólo un puñado de jugadores del resto del mundo eran capaces de competir con ellos por los primeros premios de cualquier torneo. Uno de ellos era el húngaro Lajos Portisch, cuyo perfil deportivo está muy ligado al número ocho. Disputó ocho veces el Torneo de Candidatos, fue octacampeón de su país y dedicó a su entrenamiento ocho horas diarias durante los treinta años que fue miembro de la élite.
La joven onubense, de 18 años, ha añadido también a su palmarés el éxito de finalizar en la quinta posición entre las once mejores de España y se ha colgado además la medalla de plata en Wellness Clase A