Lexus ES: la elegancia de siempre, ahora también eléctrica
Hay marcas que fabrican coches y marcas que los subliman. Entre ellas está Lexus, que refina cada detalle para hacerlos más silenciosos, confortables, lujosos y placenteros. Entre la avalancha de SUV, la marca de lujo de Toyota no abandona su familia ES, la tradicional berlina que nació en 1989 y que, en su octava generación, se mantiene con éxito en el mercado. El nuevo ES 2026 estrena motorización eléctrica, una nueva carrocería más grande y mucha tecnología invisible, pero que se puede sentir.
Más que el primero de una nueva era, el Lexus ES 2026 es el colofón de una larga saga y, cómo no, el mejor de todos. Será el último que emplee la plataforma GA-K, que acaba de ser reforzada y modificada para admitir baterías y motores eléctricos. La carrocería, inspirada en el concept car LF-CZ visto en el Salón de Tokio de 2023, es sobria, equilibrada en proporciones y más grande que su predecesora: 165 mm más larga (5.140 mm), con 80 mm más de distancia entre ejes, 55 mm más ancha (1.920 mm) y con 1.555/1.565 mm de altura, dependiendo de si es eléctrico o no.
Unas dimensiones mayores significan aún más espacio interior, con 77 mm más de distancia entre las filas de asientos y la posibilidad de instalar una «butaca otomana» en la parte trasera derecha: reclinable, con reposapiernas y con la extensión del asiento delantero plegable. Todo ello con masaje, climatización, cortinillas laterales y otras comodidades reguladas desde el reposabrazos central. El máximo lujo en el paquete especial «Confort», pero para un solo ocupante.
La veterana plataforma GA-K ha sido totalmente revisada, reforzada y adaptada para estrenar la versión eléctrica del Lexus ES. Hay dos versiones: el ES 350e FWD y el ES 500e AWD, este último con doble motor y tracción total con control electrónico. Las potencias son de 224 y 343 CV y cuentan con una nueva batería de iones de litio de 77 o 75 kWh, con autonomías de hasta 581 km. No olvidemos que pesan alrededor de 2.700 kg.
Las versiones híbridas ES 300h también pueden contar con tracción delantera o total, añadiendo en este último caso un propulsor eléctrico trasero de 55 CV, aunque ambas ofrecen 201 CV combinados. El motor de combustión es el conocido de 2,5 litros, acompañado de dos motores-generadores de apoyo. La nueva batería de iones de litio va situada bajo los asientos traseros y no reduce el espacio del suelo ni del maletero, de hasta 517 litros de capacidad.
Sentados al volante, se aprecian mucho los cambios, desde los sofisticados asientos hasta el nuevo salpicadero. El cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas tiene forma trapezoidal (como los antiguos de carreras) y se ve a través del volante. Va acompañado por una pantalla central de 14 pulgadas, en cuya base aparecen los «controles invisibles», que solo se iluminan con el coche en marcha. Los detalles minimalistas se aprecian en los paneles laterales (incluso retroiluminados), los revestimientos, las costuras… El lujo japonés en estado puro.
La versión eléctrica era la más interesante de probar por ser una absoluta novedad. A un coeficiente aerodinámico muy bajo, conseguido gracias, entre otros elementos, a los flaps aerodinámicos en diversas partes de la carrocería y al carenado inferior y de las ruedas, se suma un sellado perfecto que elimina ruidos y vibraciones. Los 350e y 500e pueden contar con suspensión electrónica, pero incluso con las suspensiones mecánicas (McPherson delante y multibrazo detrás), la rodadura es cómoda y silenciosa.
De hecho, a pesar de la distancia entre ejes tan larga, la berlina japonesa gira plana y en poco espacio, y no lleva dirección posterior. El motor o los motores eléctricos, recordemos que hay una versión 4x4, empujan con fuerza gracias a su par de 272 Nm. Y de forma muy suave y progresiva. El Lexus ES no está hecho para «ir de carreras», sino para viajes confortables. ¿O no?
La versión eléctrica del ES ofrece una opción de cambio de marchas simulado. El «Interactive Manual Drive» permite convertir la marcha única en ocho ficticias, seleccionadas desde las levas situadas tras el volante. Un sonido sintético acompaña las aceleraciones y cada una tiene un punto de «corte de encendido» que obliga a pasar a la superior. Un juguete para el conductor, que puede disfrutar de una conducción deportiva en carreteras de montaña…
Por supuesto, el Lexus ES va equipado con lo último en ayudas a la conducción (Lexus Safety System 4.0+) y en gestión electrónica de estabilidad y tracción. Los enormes frenos de disco ventilados también van controlados por una bomba eléctrica en lugar de mecánica y tienen capacidad de recarga de la batería, también mediante las levas del volante. Las reacciones no solo son predecibles, sino también cómodas y libres de toda brusquedad. Confort ante todo.
La versión híbrida de sexta generación es menos potente (201 CV) y, probablemente, más razonable para los conductores más tradicionales. Un poco más ruidosa por culpa del motor térmico, pero con un suelo más bajo que aporta más espacio para los pies. No tiene una aceleración tan fulgurante, pero sí es lineal y suave gracias a la hibridación, que también ayuda a reducir el consumo hasta los 5 l/100 km. ¡Y con ese peso!
La gama del Lexus ES ya está disponible en España, con un precio de partida de 56.900 euros (con todas las ayudas y financiado con cuotas de 860 €/mes). Los precios PVP de tarifa oscilan entre 61.500 y 69.500 euros para los ES 300h de tracción delantera (a España no vendrá el 4x4) y entre 61.500 y 78.500 euros (el Omotenashi+ de mayor lujo) para los eléctricos con dos o cuatro ruedas motrices. Todos cuentan con una garantía de 15 años o 250.000 km y, para la batería, de 10 años o un millón de kilómetros.


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